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Hoy hace exactamente 10 años defendí con éxito mi tesis doctoral titulada “Industria lítica y sociedad en la Transición del Paleolítico Medio al Superior en torno al Golfo de Bizkaia”. En ella repasaba el proceso de Transición del Paleolítico Medio al Superior en el Cantábrico Oriental, centrándome en los yacimientos vascos a ambos lados de la frontera. Mi objetivo era analizar este proceso desde una perspectiva más social y económica y para ello plantee revisar la información disponible y aportar nuevos datos a través del estudio de colecciones de industria lítica de cuatro yacimientos: Amalda, Axlor, Labeko Koba e Isturitz.

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Portadilla de la tesis (notar que la fecha está mal, cosas de las prisas)

La metodología del trabajo fue el análisis integral de la industria lítica, esto es el análisis del fenómeno de fabricación y uso del utillaje de piedra desde una perspectiva global, que permitiese entender cómo se fabricó, como se gestionó y como se utilizó, y obtener de este conocimiento información acerca de la organización social y económica de estas sociedades.

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Esquema conceptual de la interpretación de las intenciones sociales a partir del estudio integral de la industria lítica

Pretendía que este trabajo diese pistas acerca del proceso de extinción de los Neandertales en este área geográfica concreta, y que nos revelase cómo eran los primeros grupos de Humanos Modernos y las razones fundamentales de su éxito. Para ello apliqué distintos enfoques (tecnológico, tipológico y funcional).

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Esquema diacrítico de un núcleo discoide de lutita tobacea de Amalda

Éste fue el primer trabajo en el que se aplicó de manera sistemática la metodología de análisis funcional a conjuntos de Paleolítico Medio (Amalda), Chatelperroniense (Labeko Koba) y Protoauriñaciense (Isturitz) del País Vasco, con resultados muy novedosos. Por ejemplo en Amalda se interpretó una organización estructurada de los procesos de trabajo, en Labeko Koba se identificó un alto de caza efímero, y en Isturitz se identificaron nuevos tipos de trabajos (hueso/asta, esteatita) y una gran novedad desde el punto de vista de la caza, el armamento multicompuesto.

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Datos funcionales de las puntas de Chatelperron de Labeko Koba

Además se caracterizaron tecnológicamente industrias Levallois, Quina y Discoide en Axlor y Amalda, siendo la primera vez en la que se documentaban procesos de reciclado de raederas Quina y de fabricación de utillaje de muy pequeño tamaño, especialmente en los conjuntos Microlevallois. Además en Axlor se reconocieron evidencias de uso de armamento de caza complejo, con algunas de las puntas musterienses más estilizadas del registro Europeo.

Finalmente se observó una estrategia territorial compleja, con desplazamientos de hasta 85 km en busca de distintos recursos, aprovechando la variabilidad ecológica de los territorios situados a ambos lados de la Cordillera Cantábrica.

Estos trabajos fueron originalmente recogidos en una monografía (Rios-Garaizar 2012), pero han sido además el germen de numerosas publicaciones a lo largo de estos 10 años (por ejemplo Rios-Garaizar 2008, 2010, 2012, 2017; Rios-Garaizar et al. 2012, 2015; Normand et al. 2008). Con motivo de este aniversario he decidido colgar el documento original de mi tesis en Researchgate (*.pdf), ya que tengo restricciones para colgar el pdf de la monografía de 2012.

Referencias:

Normand, C., O’Farrell, M., Rios-Garaizar, J., 2008. Quelles(s) utilisations(s) pour les productions lamellaires de l’Aurignacien archaïque ? Quelques données et réflexions à partir des exemplaires se la grotte d’Isturitz (Pyrénées Atlantiques ; France). Paléthnologie 1, 7–46.

Rios-Garaizar, J., 2007. Industria lítica y sociedad en la Transición del Paleolítico Medio al Superior del Cantábrico oriental: la necesidad de un enfoque integral. Nivel cero 11, 29–46.

Rios-Garaizar, J., 2007. Industria lítica y sociedad en la Transición del Paleolítico Medio al Superior en torno al Golfo de Bizkaia. Departamento de Ciencias Históricas. Universidad de Cantabria, Santander.

Rios-Garaizar, J., 2008. Variabilidad tecnológica en el Paleolítico Medio de los Pirineos Occidentales: una expresión de las dinámicas históricas de las sociedades neandertales. Treballs d’Arqueologia 14, 172–195.

Rios-Garaizar, J., 2008. Nivel IX (Chatelperroniense) de Labeko Koba (Arrasate-Gipuzkoa): gestión de la industria lítica y función del sitio. Munibe (Antropologia-Arkeologia) 59, 25–46.

Rios-Garaizar, J., 2010. Organización económica de las sociedades Neandertales: el caso del nivel VII de Amalda (Zestoa, Gipuzkoa). Zephyrus LXV, 15–37.

Rios-Garaizar, J., 2012. Técnicas de caza en el Paleolítico Medio del País Vasco. Isturitz. Cuadernos de Sección. Prehistoria-Arqueologia 12, 7–37.

Rios-Garaizar, J., 2012. Industria lítica y sociedad en la Transición del Paleolítico Medio al Superior en torno al Golfo de Bizkaia. PUbliCan – Ediciones de la Universidad de Cantabria, Santander.

Rios-Garaizar, J., 2017. A new chronological and technological synthesis for Late Middle Paleolithic of the Eastern Cantabrian Region. Quaternary International 433, Part, 50–63. doi:10.1016/j.quaint.2016.02.020

Rios-Garaizar, J., Arrizabalaga, Á., Villaluenga, A., 2012. Haltes de chasse du Châtelperronien de la Péninsule Ibérique. Labeko Koba et Ekain (Pays Basque Péninsulaire). L’Anthropologie 116, 532–549. doi:http://dx.doi.org/10.1016/j.anthro.2012.10.001

Rios-Garaizar, J., Eixea, A., Villaverde, V., 2015. Ramification of lithic production and the search of small tools in Iberian Peninsula Middle Paleolithic. Quaternary International 361, 188–199. doi:10.1016/j.quaint.2014.07.025

 

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A new paper titled “A chrono-cultural reassessment of the levels VI–XIV from El Cuco rock-shelter: A new sequence for the Late Middle Paleolithic in the Cantabrian region (northern Iberia)” has been published in Quaternary International (Gutierrez-Zugasti et al. 2017). In this work, we propose a new chrono-cultural attribution for the lower part of El Cuco’s archeological sequence, which is now attributed to the Middle Paleolithic. This change demanded a new lecture of the entire site, which nowadays is the first site in the Bay of Biscay, atributed to neandertals, with clear evidence of marine resource consumption. Also, the new sequence is relevant to understand the end of the Middle Paleolithic in the region.

El Cuco rock-shelter is located on the north coast of Spain, in the coastal village of Castro Urdiales. In 2005 the site was excavated under the direction of P. Rasines and a sequence of 2.5 m deep, composed of 14 levels, was revealed (Muñoz et al. 2007). Initially, levels VI to XIV were attributed to the Evolved Aurignacian mostly because level XIII was dated to ca. 30,000 BP.

Recently the entire sequence has been reassessed, the new dates obtained from carbonate samples of Patella vulgata remains, have dated level X to ca. 43,000 BP, and level XIII to ca. 46.000 BP. These dates were contradictory with the attribution to the Evolved Aurignacian, and for this reason, we conducted a reanalysis of the level VII’s lithic assemblage. This analysis revealed a clearly Mousterian industry characterized by the use of Levallois technology, with a special incidence of small Levallois cores and flakes. These technological features were similar to those described at Axlor or Amalda (Rios-Garaizar et al. 2015), and are typical from the Late Mousterian of the Cantabrian Region (Rios-Garaizar 2017). Similar features have been also identified in levels VIII-XIII assemblages.

 

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Level VII lithic assemblage (Gutierrez-Zugasti et al. 2017)

 

One of the most interesting conclusions of this new analysis is that shell assemblages are quite rich in levels X, XI and XII (Gutiérrez-Zugasti et al., 2013). Two of the most represented species, limpets (Patella) and sea urchin (Paracentrotus lividus), were brought to the site and consumed there by neandertals, representing the first clear evidence of marine resource exploitation in the Bay of Biscay. Probably, the absence of this kind of evidence in this region is due to the scarcity of caves and rock shelters with preserved Middle Paleolithic deposits located close to the current coastline. In fact, El Cuco is one of the closest sites (<500 m), and there, specifically, we find clear evidence of shellfish consume.

References:

Gutiérrez-Zugasti, I., Cuenca-Solana, D., Rasines del Río, P., Muñoz, E., Santamaría, S., Morlote, J.M., 2013. The role of shellfish in hunter–gatherer societies during the Early Upper Palaeolithic: A view from El Cuco rockshelter, northern Spain. Journal of Anthropological Archaeology 32, 242–256. doi:10.1016/j.jaa.2013.03.001

Gutierrez-Zugasti, I., Rios-Garaizar, J., Marín-Arroyo, A.B., Rasines, P., Maroto, J., Jones, J., Bailey, G.N., Richards, M., (2017) A chrono-cultural reassessment of the levels VI-XIV from El Cuco rock-shelter: a new sequence for the Late Middle Paleolithic in the Cantabrian Region (northern Iberia). Quatenary International. https://doi.org/10.1016/j.quaint.2017.06.059

Muñoz, E., Rasines, P., Santamaría, S., Morlote, J.M., 2007. Estudio arqueológico del Abrigo del Cuco, in: Muñoz, E., Montes, R. (Eds.), Interveciones Arqueológicas En Castro Urdiales. Tomo III. Arqueología Y Arte Rupestre Paleolítico En Las Cavidades de El Cuco O Sobera Y La Lastrilla. Excmo. Ayuntamiento de Castro Urdiales, Concejalía de Medioambiente y Patrimonio Arqueológico., Santander, pp. 15–160.

Rios-Garaizar, J., Eixea, A., Villaverde, V., 2015. Ramification of lithic production and the search of small tools in Iberian Peninsula Middle Paleolithic. Quaternary International 361, 188–199. doi:10.1016/j.quaint.2014.07.025

Rios-Garaizar, J., 2017. A new chronological and technological synthesis for Late Middle Paleolithic of the Eastern Cantabrian Region. Quaternary International 433, Part, 50–63. doi:10.1016/j.quaint.2016.02.020

 

 

A new major discovery in paleolithic rock art has been made in the Basque Country. In April two speleologist from Felix Ugarte Elkartea (FUE),  Javier Busselo and Sergio Laburu found new engravings in Aitzbitarte IV during the explorations made in the context of continuous work on rock-art made at Aitzbitarte karstic system under the direction of archaeologist Diego Garate.

The new engravings have been found in several small chambers located at the end of an almost upright conduct that starts on a side of the principal gallery of Aitzbitarte IV. The access to the place is really complicated and this explains the good state of preservation of the engravings and the associated archaeological floors.

Some of these new images are really spectacular and unique, especially two bisons modeled in clay. These figures have been created with a stone tool and the fingers, showing an incredible degree of skillfulness. This is the first time this technique is documented in the Cantabrian Region, being the closest parallels the masterpieces from Montespan, Fontanet or Tuc d’Audoubert in France. Aside from these modeled bisons, there are other conventional engravings very similar to those found in Aitzbitarte V.

Several images made with the bas-relief technique (Bison, Bison and Horse) (photos: D. Garate)
These figures were drawn with conventional engraving techniques (Bison and Vulva) (Photo: D. Garate)

Since 2012 several rock art manifestations have been discovered in Aitzbitarte caves. Aitzbitarte is a complex karstic system located near to San Sebastian, on the Spanish side of the Basque Country. Historically, Aitzbitarte is one of the first Paleolithic sites excavated in Spain. In 1892 Lersundi Count made excavations at Aitzbitarte IV site, finding numerous archeological remains, including the first skeletal remains of reindeer found in the Iberian Peninsula. Later, in the 1960’s, the cave was excavated by J. M. Barandiaran, who revealed an interesting Solutrean-Azilian sequence. Finally, during the 1990’s and the 2000’s, J. Altuna excavated Aitzbitarte III cave, which is well known by his Gravettian occupations. In 2012, we discovered several red stains and altered figures in Aitzbitarte IV. Later on, thanks to the collaboration between the archeologist’s team led by D. Garate and the speleologist from Felix Ugarte Elkartea (FUE), Gravettian and Magdalenian engravings were found in Aitzbitarte III, V, and IX, in 2015.

Ayer tuvo reflejo en prensa la publicación de un artículo en la revista italiana Journal of Anthropological Sciences (Patiño et al. 2017) que está teniendo bastante eco en los medios de comunicación de habla hispana (ver la entrada en la web de la Agencia SINC http://www.agenciasinc.es/Noticias/Las-manos-del-neandertal-limitaban-sus-trabajos-artesanales). Por ejemplo en Cuatro titulan “Una investigación revela que los neandertales estaban limitados para los trabajos artesanales a causa de sus manos”. El planteamiento del trabajo es sencillo, se parte de la premisa de que en los conjuntos del Paleolítico Medio apenas hay útiles de pequeño tamaño (<3cm, microlitos), después se trata de replicar experimentalmente este tipo de útiles para observar las dificultades intrínsecas de este tipo de producciones, y se observa que las mayores dificultades se producen en el agarre/sujeción de núcleos y piezas. Se vincula esto con las características de las manos de los neandertales y se concluye que la escasez de útiles pequeños debe estar relacionada con la escasez de destreza manual de los neandertales.

El problema es que la premisa inicial es falsa.

Desde hace más de 10 años distintos grupos de investigación en Europa y Próximo Oriente estamos trabajando en la explicación de las industrias líticas de muy pequeño tamaño. Desde las publicaciones de Goren-Imbar (1988), Khun (1995), Dibble y McPherron (2006), o la nuestra propia (Rios-Garaizar et al. 2015), es más que evidente que las producciones de pequeño tamaño son MUY relevantes en la tecnología de los Neandertales. Estas producciones de pequeño tamaño se realizan siguiendo distintos métodos de producción (Levallois, Discoide e incluso Quina).

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Ejemplos de núcleos y lascas levallois de tamaño pequeño del yacimiento de Axlor (Rios-Garaizar et al. 2015)

Aunque en algunos casos parece la respuesta a las limitaciones de acceso a la materia prima lítica, en otros casos es más que evidente que se trata de producciones totalmente conscientes que se hacen para explotar las posibilidades de estos útiles pequeños (¿mayor precisión?). Es cierto que producir lascas pequeñas exige un cierto grado de precisión en la talla y en el agarre, pero no mucho mayor que el que exige el retoque preciso para fabricar una punta musteriense. Yo mismo he abordado de manera experimental la producción de lascas Levallois de muy pequeño tamaño y he podido reducir los núcleos, produciendo numerosas lascas pequeñas, hasta tamaños ridículamente pequeños.

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Ejemplo explerimental de núcleo Levallois de pequeño tamaño y las lascas obtenidas a partir de él

Pero es que la producción de lascas y útiles retocados pequeños es también una constante en el Paleolítico Inferior sin bifaces del centro y occidente de Europa. Solo hay que mencionar sitios como Taubach, Schoningen, Bilzigsleben o Cuesta de la Bajada, para poner esto de relieve.

Incluso aceptando que el utillaje de pequeño tamaño sea relativamente escaso en el Paleolítico Medio, ¿hay que buscar la explicación a esta escasez en la ausencia de una determinada destreza física? En mi opinión hay otro tipo de factores que pueden conducir una decisión tecnológica de esta naturaleza más allá de los condicionantes biológicos. Cuando ayer leí el artículo, inmediatamente recordé un núcleo diminuto realizado en vidrio volcánico del yacimiento de OGS7, en Gona (Etiopía) datado en 2,6 millones de años. Parece que estos primeros talladores no tenían estas dificultades manuales.

Hay sin embargo una cuestión que permanece abierta, y que alguién deberá explorar en el futuro. Hemos demostrado sin género de dudas que los Neandertales usaban utillaje pequeño, pero ¿usaban útiles enmangados multicompuestos? Hoy por hoy, aunque hay evidencias sólidas del uso de enmangues por los Neandertales, yo no conozco ninguna evidencia que apunte al uso de utillaje multicompuesto durante el Musteriense.

Referencias:

Dibble, H.L., McPherron, S.P., 2006. The Missing Mousterian. Current Anthropology 47, 777–803.

Goren-Inbar, N., 1988. Too small to be true? Re-evaluation of core on flakes in Levantine Mousterian assemblages. Lithic Technology 17.

Kuhn, S.L., 1995. Mousterian lithic technology: an ecological perspective. Princeton University Press, Princeton .

Patiño, F., Luque, M., Terradillos-Bernal, M., Martín-Loeches, M., 2017. Biomechanics of microliths manufacture: a preliminary approach to Neanderthal’s motor constrains in the frame of embodied cognition. Journal of anthropological sciences 95, 1–16. doi:10.4436/JASS.95005

Rios-Garaizar, J., Eixea, A., Villaverde, V., 2015. Ramification of lithic production and the search of small tools in Iberian Peninsula Middle Paleolithic. Quaternary International 361, 188–199. doi:10.1016/j.quaint.2014.07.025

 

La conservación de objetos de madera en yacimientos paleolíticos es muy poco frecuente, a pesar de que contamos con numerosas evidencias indirectas, por ejemplo a través de los análisis de huellas de uso, de que la madera fue una materia de uso corriente desde el Paleolítico Inferior. Curiosamente una buena parte de las evidencias disponibles provienen de yacimientos del Norte de Europa con cronologías de la segunda mitad del Pleistoceno Medio. Los objetos más famosos son las lanzas de Schöningen (Thieme, 1997), Clacton (Oakley et al. 1977) o Lehringen (Thieme y Veil 1985), pero hay otros menos conocidos como la lanza de Bad-Cannstatt que, con una cronología estimada de unos 400.000 años, sería probablemente el ejemplar más antiguo del registro europeo.

La cantera de travertino de Bad-Cannstatt, situada en el distrito del mismo nombre de la ciudad alemana de Stuttgart, fue excavada en las décadas de los 80 y 90 bajo la dirección de E. Wagner, descubriendo en ella un total de tres yacimientos Haas, Lauster y Bunker.

 

Inicialmente las dataciones situaron estos yacimientos en el MIS 7 (170–295 ka) (Wagner 1995), pero los análisis más recientes sugieren una cronología más antigua, en torno a 400 mil años, al menos para el yacimiento Bunker (Interglaciar Holstein, MIS 11- Haidle y Pawlik 2010). El yacimiento se caracteriza por la buena conservación de los restos orgánicos, tanto hueso como vegetales, lo que lo convierten en un lugar clave para estudios paleoecológicos. Entre los restos de fauna recuperados destacan los de elefante (Palaeoloxodon antiquus), rinoceronte (Dicerorhinus hemitoechus), ciervo, bisonte, caballo (E. antiquus), tortuga o lobo. La industria lítica es especialmente abundante en el yacimiento de Bunker, donde se recuperó una colección de varios miles de restos realizados fundamentalmente en caliza y sílex, generalmente de pequeño tamaño. Entre estos restos destacan los micro-choppers, que están acompañados de núcleos de lascas centrípetos, alguna lasca Levallois y algunas raederas (Wagner 1995).

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Imagen de los trabajos de excavación en el yacimiento (Wagner 1995)

El sector Haas del yacimiento se excavó entre 1980 y 1987 en una extensión de unos 50 m2, donde se recuperaron abundantes restos de fauna, generalmente de pequeño tamaño, muchos de ellos con señales de transporte, así como algunos restos mayores, incluyendo colmillos de elefante, rinoceronte, ciervo, bisonte o caballo.Entre los restos de fauna recuperados hay dos fragmentos dentales que inicialmente fueron interpretados como incisivos de ciervo (Adam 1986), y que posteriormente han sido interpretados como restos humanos, concretamente un canino inferior patológico y una raíz de un molar superior (Czarnetzki 1999, Street et al. 2006). La industria lítica estaba compuesta por  unos 1800 restos de industria lítica incluyendo 105 útiles retocados, choppers, micro choppers y piezas con retoque continuo (raederas y denticulados) (Wagner 1986, 1995). Los excavadores señalan también la presencia de una línea de posibles agujeros de poste, excavados en el travertino subyacente, de 1,55 m de longitud, que pudo formar parte de un parapeto.

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Ejemplos de micro-choppers del sector principal del yacimiento de Haas (Wagner 1986)

En 1987, en este mismo sector, pero en una zona algo separada de la excavación principal, en un área de unos 8 m2 se recuperaron diversos restos de madera acompañados de algunos artefactos líticos y restos de fauna, incluyendo un molar de elefante. La conservación de los restos de madera, que el propio Wagner los describe como fibras de madera englobadas en una especie de detritus arcilloso, era realmente mala (1995, pp 55).

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Aspecto de la madera en el momento de su excavación (Wagner 1995)

Los restos de madera se atribuyeron a Acer campester (Arce campestre), y fueron interpretados como una posible lanza de madera de unos 2.5 m de largo y 4 cm de diámetro. En la planta dibujada en la monografía (Wagner 1995, pp. 56, Figura 37), se ven tres segmentos de grandes dimensiones en conexión, uno de ellos con el extremo apuntado, y otros cuatro fragmentos más pequeños dispersos por la superficie excavada, estando uno de ellos también apuntado.

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Planta del sector con los objetos de madera (Wagner 1995)

En la foto de los fragmentos de madera una vez excavados y lavados (Wagner 1995, pp. 57, Figura 39), sólo se aprecia un posible segmento apuntado (esquina superior derecha).

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Aspecto de los fragmentos de madera recuperados (Wagner 1995)

La morfología y las dimensiones del objeto son semejantes a las de las famosas lanzas de Schoningen, sin embargo algunos autores han aducido la falta de información sobre el objeto, que desgraciadamente no se conserva, para poner en duda esta interpretación (Schoch et al. 2015).

Referencias:

Adam, K.D., 1986. Fossilfunde aus den Cannstatter Sauerwasserkalken. Fundberichte aus Baden-württemb. 11, 25–61.

Czarnetzki, A., 1999. The fragment of a hominid tooth from the Holstein II period from Stuttgart-Bad Cannstatt, S-W Germany. Human Evolution 14, 175–189. doi:10.1007/BF02440155

Haidle, M.N., Pawlik, A.F., 2010. The earliest settlement of Germany: Is there anything out there? Quaternary International 223, 143–153. doi:10.1016/j.quaint.2010.02.009

Oakley, K.P. e. a., 1977. A reappraisal of the Clacton spearpoint. Proc. Prehist. Soc. 43 13–30.

Schoch, W.H., Bigga, G., Böhner, U., Richter, P., Terberger, T., 2015. New insights on the wooden weapons from the Paleolithic site of Schöningen. J. Hum. Evol. 89, 214–225. doi:10.1016/j.jhevol.2015.08.004

Street, M., Terberger, T., Orschiedt, J., 2006. A critical review of the German Paleolithic hominin record. Journal of Human Evolution 51, 551–579. doi:10.1016/j.jhevol.2006.04.014

Thieme, H., 1997. Lower Palaeolithic hunting spears from Germany. Nature 385, 807–810.

Thieme, H., Veil, S., 1985. Neue Untersuchungen zum eemzeitlichen Elefanten-Jagdplatz Lehringen. Die Kunde. 36, 11–58.

Wagner, E., 1986. Jäger und Sammler im Cannstatter Travertingebiet. Fundberichte aus Baden-württemb. 11, 62–91.

Wagner, E., 1995. Cannstatt I: Grosswildjäger im Travertingebiet. Konrad Theiss Verlag, Stuttgart.

Entre 2003 y 2004 excavé, junto con Diego Garate, el yacimiento al aire libre de Mendieta I, en Sopela (Bizkaia). En este sitio localizamos un conjunto de herramientas abandonadas al borde de un arroyo que situamos, gracias a distintas evidencias ambientales, sedimentológicas y culturales, en un momento relativamente reciente del Pleistoceno Medio, interpretando el conjunto como un Paleolítico Inferior sin bifaces. Esto era de por si una novedad en el territorio, ya que las únicas evidencias disponibles de época tan antigua eran algunos hallazgos aislados en torno a Kurtzia y un yacimiento enigmático: Arlanpe.

El yacimiento de la cueva de Arlanpe se descubrió en 1961 por miembros del Grupo Espeleológico Alegría Club de Amorebieta, club este que contaba entre sus actividades de tiempo libre la espeleología. Dicho año un grupo, entre los que se encontraban Ignacio Espinosa y Javier Zumalde (alias “el Cabra”), visitaron la cueva y realizaron una reducida cata en un lugar impreciso de la entrada, recuperando en ella algunos materiales líticos y cerámicos. A indicación de Ernesto Nolte, Ignacio Espinosa visitó a D. José Miguel de Barandiarán en su vivienda de Ataun, quien señaló que una de las piezas líticas, una lasca grande con forma de lágrima (I. Espinosa com pers.), tenía aspecto de estar trabajada por la mano del hombre y de ser muy antigua, del Paleolítico Inferior.

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Lasca cortical de lutita, lámina cortical con retoque continuo sobre un borde y fusayola realizada en hueso recuperadas por el Grupo Espeleológico Alegría Club de Amorebieta. Materiales custodiados por la Fundación Barandiarán en la casa natal de J. M. de Barandiaran © Joseba Rios Garaizar

Esta indicación fue recogida inicialmente por E. Nolte (1963) y con posterioridad por I. Barandiarán en su célebre síntesis sobre el Paleomesolítico del Pirineo Occidental publicada sólo seis años después (Barandiarán y Maestu, 1967). A partir de este momento la referencia a Arlanpe como un yacimiento del Paleolítico Inferior se reproduce en diversas obras, incluyendo el catálogo de Cuevas de Vizcaya (GEV, 1985) o la Enciclopedia Vasca, pero nunca es objeto de una investigación sistemática. Las razones de este “olvido” quizá hay que buscarlas en el escaso interés que despertó el estudio de las fases más antiguas del Paleolítico en el País Vasco hasta las excavaciones de Lezetxiki y Axlor. Este olvido se acentuó con la confusión entre Arlanpe I y Arlanpe II que se produce en la Carta Arqueológica de Vizcaya (Marcos 1982, Rios-Garaizar et al. 2013)

Sin embargo nosotros tuvimos noticia de un posible yacimiento del Paleolítico Inferior en esta carta arqueológica y en 2006 decidimos localizar la cueva para evaluar su potencial para estudiar el poblamiento más antiguo de Bizkaia. Los primeros intentos de acceder al yacimiento fueron infructuosos porque la boca de la cueva estaba cubierta de maleza y porque, como supimos luego, la descripción de la cueva realizada en la carta arqueológica era errónea. El 27 de Julio de 2006, mientras nos encontrábamos excavando en el cercano yacimiento de Axlor, conseguimos concertar una cita con dos vecinos de Lemoa, uno de ellos el famoso alpinista Alex Txikon, que nos acompañaron a última hora de la tarde, a través de las zarzas, hasta la boca de la cueva. Ese día pudimos ver en la superficie de la cueva restos de industria lítica, un fragmento de cráneo humano y numerosos restos de fauna, que nos animaron a realizar una prospección visual y una campaña de sondeos en Noviembre de ese mismo año. Ya en esa primera campaña fuimos conscientes de las dificultades que tendría trabajar en Arlanpe. El acceso era difícil, con algunos pasos peligrosos, lo que dificultaba enormemente el transporte de elementos pesados como generadores o luces. Sin embargo lo más difícil de todo fue bajar el sedimento excavado usando para ello mochilas y mucho, mucho esfuerzo.

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Falange de Ursus arctos (el famoso Asieko del que se extrajo ADN en 2008) localizada en superficie. © Joseba Rios Garaizar

Las excavaciones siguieron en Arlanpe hasta el año 2011,  con la participación de un gran número de voluntarios y de investigadores, y con la financiación de la Diputación Foral de Bizkaia, del Gobierno Vasco, del Ayuntamiento de Lemoa y de Harpea Kultur Elkartea. Finalmente en 2013, tras una intensa campaña de estudios, fuimos capaces de publicar una completa monografía. Diez años después del redescubrimiento, puedo decir que todas aquellas jornadas subiendo el generador y la estación topográfica, las largas caminatas bajando sacos y sacos de tierra, el frío, la lluvia, los días cribando sedimentos y analizando los miles de restos arqueológicos recuperados en Arlanpe valieron muchísimo la pena.

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Vista del Barrio de Gandarias desde Arlanpe (12 de Diciembre de 2006 a las 17:14)  © Joseba Rios Garaizar

Arlanpe nos ha dado mucho. Gracias a nuestra testarudez fuimos capaces de poner un yacimiento, que en principio parecía modesto, en el centro de muchas de las discusiones fundamentales sobre el Paleolítico Cantabrico. Esto sucedió en un momento profesional muy duro y sin duda Arlanpe fue uno de los motivos por los cuáles no dejé la investigación arqueológica. Para muchos de nosotros Arlanpe ha sido una gran escuela en la que hemos madurado como arqueólogos y siempre recordaremos algunas anécdotas geniales sobre la excavación, como la del zorro, la del gazpatxaran o la del día que bajamos el bloque de la “Dama”. Para muchos de nosotros Arlanpe sigue siendo nuestro referente para la épica en arqueología.

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Vista de Arlanpeko Atxa al atardecer © Joseba Rios Garaizar

Pero es que, además, desde el punto de vista científico Arlanpe está siendo muy relevante en varias problemáticas arqueológicas y paleontológicas, lo que da aún mas valor a todo el trabajo realizado:

  • Arlanpe contiene el mejor registro arqueológico del final Pleistoceno Medio de toda la Región Cantábrica, con un conjunto litico que permite abordar el estudio del comportamiento de las poblaciones de neandertales de hace ca. 120.000 años, y un conjunto paleontólogico y paleobotánico que permite conocer mejor el medio ambiente cambiante del final del Pleistoceno Medio. Para más información consultad este post.
  • Además en Arlanpe hay testimonios de ocupaciones humanas del final del Solutrense que evidencian ya una tendencia de cambio hacia las formas de vida del Magdaleniense Inferior, lo que permite valorar un escenario de cambio en las formas de vida de grupos locales. Sobre estas ocupaciones hablamos en un post anterior.
  • La más clara representación femenina esquemática de la Península Ibérica, típica del Magdaleniense del centro y occidente de Europa, se localizó en Arlanpe. Esto, en nuestra opinión, refuerza la idea de una vinculación muy fuerte entre el oriente cantábrico y el Suroeste de Francia durante el Magdaleniense. Sobre este tema tratamos en un post anterior.
  • En Arlanpe se ha encontrado un rico registro paleontológico, tanto de macro fauna como de micro fauna, incluyendo mamíferos, aves, reptíles, batracios, etc. Hay que destacar que la evidencia más antigua de reno de todo el Cantábrico se ha localizado en los niveles del Pleistoceno Medio de Arlanpe. Un resto de oso pardo, datado en ca. 25.000 años, mostró además su posición dentro de un linaje oriental, hoy en día sólo presente en Alaska. Entre los restos de meso y microfauna se han encontrado especies muy poco comunes en el registro cantábrico como el castor o el Allocricetus bursae (una especie de hámster). Hay evidencias también de un posible consumo de caracoles terrestres durante el Pleistoceno Medio.
  • En Arlanpe se han encontrado restos de un enterramiento tumular dentro de cueva, datados en la Edad del Bronce.
  • Las últimas ocupaciones antiguas de la cueva se dan en época Tardorromana, y parece que tuvieron una función mágico-ritual relacionada con deidades ctónicas. Para más información consultad este post de nuestros colegas del Proyecto Mauranus.

Para concluir os dejo una serie de enlaces donde podéis encontrar más información:

Posts:

https://arkeobasque.wordpress.com/2015/03/23/ocupaciones-neandertales-de-corta-duracion-al-final-del-pleistoceno-medio-en-arlanpe-lemoa-bizkaia/

https://arkeobasque.wordpress.com/2015/10/19/la-dama-de-arlanpe-una-singular-representacion-femenina-del-magdaleniense/

https://arkeobasque.wordpress.com/2014/01/27/la-cueva-de-arlanpe-lemoa-bizkaia-y-el-final-del-solutrense-cantabrico/

https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Arlanpe

http://mauranus.blogspot.com.es/2013/02/ayudando-los-vecinos-arlanpe.html

Publicaciones:

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., Gómez-Olivencia, A., & Iriarte-Avilés, E. (2013). Investigaciones arqueológicas en la Cueva de Arlanpe (Lemoa, Bizkaia). In J. Rios-Garaizar, D. Garate Maidagan, & A. Gómez-Olivencia (Eds.), Ocupaciones humanas prehistóricas en el yacimiento de la cueva de Arlanpe. Kobie serie BAI 3. Bilbao: Diputación Foral de Bizkaia.

Rios-Garaizar, J., Garate, D., Bourrillon, R., Gómez-Olivencia, A., & Karampaglidis, T. (2015). The Venuses Block From Arlanpe Cave (Northern Iberian Peninsula): Implications for the Origins and Dispersion of Gönnersdorf-Lalinde Style Depictions Throughout the European Magdalenian. Oxford Journal of Archaeology, 34(4), 321–341. JOUR. http://doi.org/10.1111/ojoa.12062

Rios-Garaizar, J., Maidagan, D. G., Gómez-Olivencia, A., Iriarte, E., Arceredillo-Alonso, D., Iriarte-Chiapusso, M. J., … Pedro, Z. S. (2015). Short-term Neandertal occupations in the late Middle Pleistocene of Arlanpe (Lemoa, northern Iberian Peninsula). Comptes Rendus – Palevol, 14(3), 233–244. http://doi.org/10.1016/j.crpv.2014.11.006

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., Gómez-Olivencia, A., Arceredillo-Alonso, D., Iriarte-Avilés, E., García-Moreno, A., & San Pedro-Calleja, Z. (2013). El final del Solutrense en el oriente cantábrico a través de las ocupaciones de la cueva de Arlanpe (Lemoa, Bizkaia). Zephyrus, 72, 15–38.

Gutiérrez Cuenca, E., Hierro Gárate, J. A., Rios-Garaizar, J., Gárate Maidagan, D., Gómez Olivencia, A., & Arceredillo-Alonso, D. (2012). El uso de la cueva de Arlanpe (Bizkaia) en época tardorromana. Archivo Español de Arqueología, 85, 229–251. Journal Article. http://doi.org/10.3989/aespa.085.012.013

Valdiosera, C. E., Gómez-Olivencia, A., Rios-Garaizar, J., Garate, D., Svensson, E. M., Ureña, I., … Arsuaga, J. L. (2011). El ADN antiguo aplicado a contextos arqueopaleontológicos: el caso de Arlanpe (Lemoa, Bizkaia). Munibe (Antropologia-Arkeologia), 62, 49–63. Journal Article.

Gómez-Olivencia, A., Arceredillo, D., Rios-Garaizar, J., Garate, D., Iriarte, E., & Pedro, Z. S. (2013). Dental Anomalies in the Mandible of Capra pyrenaica: Presence of Two Permanent Fourth Premolars in a Pleistocene Wild Goat from Arlanpe Cave (Bizkaia, Northern Spain). International Journal of Osteoarchaeology, 23(6), 737–745. JOUR. http://doi.org/10.1002/oa.1295

Rios-Garaizar, J., Garate-Maidagan, D., & Gomez-Olivencia, A. (2014). Arlanpe: Bizkaiko historiaurreaulertzeko lau leiho. Elhuyar, 14/07, 46–48.

Yesterday the news about a recent discovery of a new Paleolithic rock-art site were disseminated in the media. The cave of Armintxe, with its beutifully and masterly carved panel full of animal figures, was presented to the public. The archaeologist and speleologist are still working on it, but the first results are quite relevant.

I was told about this discovery the same day it happened. Two of the speleologist working, with Diego Garate and miself, on the archeological work at Atxurra, were involved in this finding. In fact, Iñaki Intxaurbe, who was the one who identified the first figures at Atxurra, saw the first engravings. More of them were quickly identified by the team formed by ADES speleologists and AGIRI archaeologists, and inmediatly the discovery was communicated to the local authorities and the cave was closed. During the last months some work has been done by the proffesor of Cantabrian University, Cesar Gonzalez, and Juan C. Lopez-Quintana from AGIRI, helped by ADES and supported by Bizkaia regional government.

The first results have shown a big panel crowded with figures, displayed in a complex composition. Some of the figures are quit big, but many of them are relatively small, suggesting some sort of perspective. Some of the figures are represented in natural position, while others have been vertically designed. All of them have been engraved with the same technique, scratching the soft limestone with the fingers of with a dull point, resulting in very detailed and easy to see figures. The animals are represented with high detail, typical from Magdalenian art style, with hair, mouths, eyes, etc. carefully traced. Represented animals are horses, bisons, ibex and some carnivores. One of this carnivores has been undoubtly interpreted as a lion, which is an animal rarely present in Magdalenian art, albeit there are such representations in the Iberian Peninsula (Castillo and Casares for example) or in the Pyrenees (Istuitz, Erberua, Trois Freres, Tuc d´Audoubert and others). Besides, several sings, including clear claviforms, have been found there. The conventions used for representing animals and the presence of claviforms suggest that the figures could be related to the Late Magdalenian art. Armintxe has a close simmilarity with Tuc d´Audoubert  french cave, having this one a bigger and more complex art repertory.

The cave of Armintxe is situated in the coastal town of Lekeitio, in the Basque Country. In fact it is part of the same karstic complex then the cave of Lumentxa, where four years ago Diego Garate and myself found two bisons and a horse head painted in red, also of Magdalenian style. In Lumentxa it was an important Magdalenian site, excavated by J. M. Barandiaran, and very close the site of Santa Catalina, also with rich Magdalenian levels, was excavated by E. Berganza and J. L. Arribas. Close to Lekeitio it is situated the cave of Atxurra, wich has a rich Magdalenian sequence and the most important rock-art assemblage of the peninsular Basque Country. And above Atxurra, it is located the cave of Goikolau, with probable late paleolithic engravings. Considering this, in less than four years, a region with no (almost) evidence of Paleolithic rock-art, is now one of the most relevant places for the study of the Magdalenian complex in all the Cantabrian Region.

The new findings of rock art sites in the Basque Country, that happened in the last decade, are the result of intense explorations made by archeologists and and speleologist, most of them initially done without any funding from public institutions. Grace to this work 6 new caves have been identified in Bizkaia, 6 in Gipuzkoa, and one in Navarre, ranging from Gravettian to Magdalenian. These new findings have substantially changed our views about Paleolithic occupations in the Basque region, and are opening new venues for research.