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Archive for the ‘Prehistoria Reciente’ Category

En 2011 cuando Iñaki Líbano nos enseño a Diego Garate y a mí la colección lítica que había recuperado en el paraje de Aranbaltza (Barrika) supe inmediatamente que se trataba de un yacimiento fundamental para responder a dos cuestiones principales de la arqueología paleolítica en la Región Cantábrica: Cómo era el hábitat paleolítico al aire libre, en comparación con el rico registro disponible en las cuevas de la región; y si la presencia del Chatelperroniense en la Región era tan escasa y se limitaba a pequeños altos de caza, tal y como habíamos planteado en una reciente publicación (Rios-Garaizar et al. 2012a).

Inmediatamente estudiamos la colección de I. Líbano y pudimos demostrar que nos encontrábamos ante un conjunto lítico en el que la mayor parte de los restos se podían asignar sin problemas al tecnocomplejo Chatelperroniense, y gracias a esto pudimos evaluar que otros conjuntos cercanos como el de Ollagorta (Barrika), recuperado por J. M. Barandiarán en un sondeo de 1959, se podían atribuir al mismo tecnocomplejo (Rios-Garaizar et al. 2012b).

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Estilizada punta de Chatelperrón excavada en el sector II de Aranabaltza (Foto: Joseba Rios-Garaizar)

El siguiente paso fue proponer a la Diputación Foral de Bizkaia la posibilidad de realizar un sondeo con el objetivo de evaluar si la zanja de canalización que había sacado a la superficie la colección del I. Líbano había destruido la totalidad del yacimiento, o si por el contrario había zonas en las que existía todavía un depósito estratigráfico intacto. Este punto era especialmente crucial porque uno de los grandes déficits de los yacimientos paleolíticos al aire libre de la región es la ausencia de estratigrafías (Arrizabalaga et al. 2015). Así, en Marzo de 2013 hicimos un pequeño sondeo manual y tuvimos la fortuna de localizar un depósito sedimentario que no había sido afectado ni por la canalización, ni por la cantera de áridos que estuvo en explotación hasta los años 60, ni por las posteriores plantaciones de eucaliptos. Ese mismo año acometimos la primera campaña de excavación y Aranbaltza comenzó a revelar sus sorpresas.

En las tres primeras campañas hemos podido descubrir, además de retazos de las ocupaciones chatelperronienses, una serie de niveles de inicio del Pleistoceno Superior y tal vez de final del Medio, con ocupaciones del Paleolítico Medio que parecen corresponderse con un hábitat estructurado al aire libre. Además hemos identificado restos pertenecientes a ocupaciones de los últimos cazadores recolectores, en el transito Pleistoceno-Holoceno, y restos de un campamento de época Calcolítica (Rios-Garaizar 2014, Rios-Garaizar et al. 2015).

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Excavación de las ocupaciones del paleolítico Medio en el sector I de Aranbaltza (Foto: Joseba Rios-Garaizar)

En esta IV campaña, financiada por la Diputación Foral de Bizkaia y coordinada desde el CENIEH y el INRAP, contamos con la colaboración del Ayuntamiento de Barrika, que cede el espacio para el laboratorio de campo y las instalaciones de cribado con agua; del Club Hípico Barrika, en cuyas instalaciones se encuentra el yacimiento; y de Edestiaurre Arkeologia Elkartea que colabora con medios humanos en el desarrollo de la campaña.

El objetivo principal de este año, una vez terminada en 2015 la excavación de la ocupación del Paleolítico Medio, es ampliar la superficie del nivel Chatelperroniense excavado en 2013, además prepararemos la zona de excavación en el sector III del yacimiento para la nueva fase del proyecto que comenzará en 2017.

 

Referencias:

Rios-Garaizar, J., Arrizabalaga, Á., Villaluenga, A., 2012a. Haltes de chasse du Châtelperronien de la Péninsule Ibérique. Labeko Koba et Ekain (Pays Basque Péninsulaire). L’Anthropologie. 116, 532–549. doi:http://dx.doi.org/10.1016/j.anthro.2012.10.001

Ríos Garaizar, J., Libano Silvente, I., Garate Maidagna, D., 2012b. El yacimiento chatelperroniense al aire libre de Aranbaltza (Barrika, Euskadi). Munibe (Antropologia-Arkeologia) 63, 81–92.

Arrizabalaga, A., Rios-Garaizar, J., Alvarez-Alonso, D., 2015. The past is out there: Open-air Palaeolithic sites and new research strategies in the Cantabrian region (northern Iberia). Quaternary International 364, 181–187. doi:10.1016/j.quaint.2014.07.051

Rios-Garaizar, J., 2014. Aranbaltza. Yacimiento Paleolítico al aire libre. Arkeoikuska: Investigación arqueológica. 2013, 175–178.

Rios-Garaizar, J., Ortega Cordellat, I., San Emeterio Gómez, A., Libano Silvente, I., Iriarte-Avilés, E., Garate Maidagan, D., 2015. Aranbaltza. Yacimiento paleolítico al aire libre. II Campaña. Arkeoikuska: Investigación arqueológica. 2014, 165–167.

 

 

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Como ya hicimos el año pasado vamos a hacer un breve repaso a las principales novedades del trabajo de campo en arqueología prehistórica realizadas en 2014, que acaban de ser publicadas en el anuario Arkeoikuska, editado por el Gobierno Vasco y que podéis explorar usando este buscador.

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Arkeoikuska 2014, editado por el Gobierno Vasco (2015)

A modo de resumen yo señalaría que las novedades más interesantes de 2014 se han producido en el campo del arte rupestre paleolítico, con el descubrimiento de 3 nuevas cuevas con arte, Morgota, Erlaitz y Danbolinzulo, que se unen a una línea de trabajo que está siendo muy prolífica en los últimos tiempos con los descubrimientos de Askondo, Lumentxa, Alkerdi, Aitzbitarte III-IV-V-IX y más recientemente Astuigaña. En lo que se refiere a las excavaciones de época paleolítica la sensación es un poco diferente. En el territorio alavés sigue sin abordarse de manera decidida la búsqueda e investigación de yacimientos pleistocenos, lo cual sin duda lastra de alguna manera los avances en el estudio de las poblaciones paleolíticas en el País Vasco. En Gipuzkoa hay proyectos muy maduros como el de Irikaitz o el de Lezetxiki que ya están en sus últimas fases de trabajo de campo y de los que esperamos novedades en forma de publicación. Otros, muy prometedores, como el de Astigarraga han tomado un nuevo impulso, y otros como el del Túnel de San Adrián siguen sus trabajos a buen ritmo. Hay otros yacimientos que han ofrecido ya algunos resultados muy espectaculares a pesar de lo modesto de las excavaciones, como en el caso de Ezkuzta, mientras que de otros sitios, como Mukitar, que conocimos en el Arkeoikuska de 2013 no tenemos nuevas noticias. En Bizkaia asistimos al fin de algunos proyectos como Bolinkoba y al inicio de otros como el de Atxurra y a la continuidad de otros como Santimamiñe. A parte de estos sitios sólo en Aranbaltza se está realizando un proyecto de excavación de cierta consideración, siendo el único sitio del territorio en el que se están excavando ocupaciones del Paleolítico Medio.

Respecto a la Prehistoria reciente se sigue trabajando en monumentos megalíticos, especialmente en Gipuzkoa, aunque también en Álava y Bizkaia. Respecto a los yacimientos en cueva cabe señalar los trabajos en el Abrigo de San Cristobal, los trabajos continuados en Goikola Berri y Linatzeta, y los nuevos hallazgos en Punta Lucero. De época más reciente son  los trabajos en los poblados fortificados de Gipuzkoa y Bizkaia. Un caso muy interesante en Álava es el del Alto de Castejón, con evidencias que permiten evaluar la evolución del urbanismo entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro. En Bizkaia hay que destacar el hallazgo realizado en Landaluze, que sin duda va a ser de gran relevancia para contextualizar el hábitat neolítico al aire libre en Uribe Kosta.

Álava:

En el territorio alavés son escasas las intervenciones de época prehistórica, estando la arqueología en este territorio muy centrada en los periodos romano y medieval. Las principales aportaciones se concentran en el municipio de Laguardia. En el Abrigo de San Cristobal (Laguardia), excavado por Javier Fernández Eraso, siendo la campaña de 2014 la VII realizada en el yacimiento. En este caso la excavación se centró en el nivel XIII, que según las dataciones obtenidas, se puede fechar a mediados del VI mileno BP, esto es en una “etapa media del Neolítico regional” (pp. 91). Durante la formación de este nivel el abrigo funcionó como establo y los materiales recuperados no son muy abundantes, limitándose a unos pocos restos de industria lítica entre los que destaca un diente de hoz y un microlito geométrico; habiéndose recuperado algunos restos cerámicos de pequeño tamaño. Cerca de este yacimiento, en el Abrigo de Los Husos I, Joseba López-de-Ocáriz ha realizado una campaña de limpieza de unas actividades furtivas que afectaron al perfil este del yacimiento. Fruto de esta limpieza se recuperaron abundantes restos arqueológicos, desgraciadamente sin un contexto claro, y se aprovechó para realizar un muestreo del perfil una vez limpiado. También en el municipio de Laguardia, J. Fernández Eraso y J. A. Mujika-Alustiza, han continuado con los trabajos de excavación iniciados en el Dolmen del Alto de la Huesera. En este caso los trabajos se han concentrado principalmente en el sector situado entre la entrada y la barrera del túmulo, donde se han excavado una decena de individuos inhumandos, algunos con conexiones anatómicas, acompañados de un escaso ajuar entre el que destacan unos aretes de hueso.

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Dolmen de la Huesera (Fernández Eraso et al., 2015)

También en Álava, en este caso en Lantziego, se ha realizado una intensa prospección arqueológica bajo la dirección de J. Rodríguez Fernández, que ha permitido recuperar más de un millar de restos arqueológicos y delimitar, a partir de la dispersión de molinos de mano y de cerámica protohistórica, la extensión del poblado de Pieza Redonda, que se ocuparía entre el final de la Edad del Bronce y la Primera Edad del Hierro.

En Navaridas, como resultado de las obras de la A-3212 y bajo la dirección de J. M. Martínez Torrecilla, se ha intervenido en el Alto de Castejón, documentándose dos silos de época neolítica, datados entre 5595 y 5715 calBP. Se han identificado asimismo estructuras pertenecientes a un poblado del Bronce Final y la Primera Edad del Hierro. Éstas son, en una primera etapa, cabañas circulares construidas con madera, mientras que en una segunda etapa son construcciones ovaladas parcialmente excavadas en el sustrato de roca y con un zócalo de mampostería y tabiques de adobe. Estas cabañas fueron progresivamente sustituidas por otras rectangulares hasta constituir un poblado con un trazado urbano más o menos planificado. Un último dato curioso sería la probable existencia de un estanque para el almacenamiento de agua cuya construcción es anterior al trazado de casas rectangulares.

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Alto de Castejón, vista aerea de las casas circulares (Martínez Torrecilla et al., 2015)

Bizkaia:

En el territorio histórico de Bizkaia se ha intervenido en un número mayor de sitios, con especial incidencia de las excavaciones de época Paleolítica. Un ejemplo es Bolinkoba en Abadiño, en el que la VII campaña, dirigida por M. J. Iriarte, se ha centrado en la toma de muestras para concluir la intervención de cara a su publicación. También en Abadiño, los trabajos realizados por A. Martínez Velasco en el Collado de Artola, sugieren la existencia de un castro de la II Edad del Hierro. Este mismo investigador ha prospectado el monte San Bernabé, situado entre Erandio y Bilbao, habiendo documentado algunos restos líticos aislados

En Areatza, J. C. López Quintana ha realizado una primera campaña de sondeos en el Dolmen de Otsobaso, que ha certificado el carácter arqueológico y megalítico de la estructura, sin que se haya podido alcanzar el recinto sepulcral. J. C.  López Quintana ha realizado también labores de acondicionamiento y control arqueológico de Dolmen de Ipiñarrieta, en Berriz. Otro yacimiento intervenido por este mismo arqueólogo es la estructura circular de Kanpazulo, en Güeñes. Esta intervención ha servido para descartar el carácter antrópico del montículo. López Quintana ha excavado también en la cueva de Eguzkiola, en Zeanuri, en la que se han recuperado restos pertenecientes a un uso sepulcral de época protohistórica. Además en la cercana cueva de Xorokil se han recuperado restos de microfauna y de macrofauna del Pleistoceno superior.

López Quintana ha dirigido también la XI campaña de excavación de la cueva de Santimamiñe, en Kortezubi, en la que se ha terminado de excavar el rico nivel del Magdaleniense Superior-Final, en el que se ha documentado además una nueva estructura de combustión, con lo que son ya 13 las identificadas entre 2013 y 2014.

Ya en la costa se ha realizado la segunda campaña de excavación en el yacimiento de Aranbaltza, en Barrika, bajo la dirección de J. Rios-Garaizar. Esta campaña se ha centrado en tres sectores diferentes. En Aranbaltza I se ha excavado una estructura sedimentaria en cuya base hay un nivel de arena fina con grandes fragmentos de arenisca y de basalto que conforman una estructura de hábitat compleja. Esta estructura aparece asociada a un abundante material arqueológico compuesto por restos de industria lítica entre los que destacan los núcleos y lascas Levallois, lo que apunta a una cronología del Paleolítico Medio. En Aranbaltza II se han excavado los restos de una ocupación calcolítica y algunos restos, conservados en una parte poco alterada, que se corresponden con la ocupación Chatelperroniense documentada en 2013. Por último en Aranbaltza III se han recuperado restos líticos del Paleolítico Medio lo cual indica una extensión mayor de la zona arqueológica. También en Barrika, A. San Emeterio Gómez, ha realizado un control de obra cerca del yacimiento de Kurtzia, en el que se han recuperado algunos restos líticos de época paleolítica, pero carentes de contexto.

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Sección E de Aranbaltza I. B: Núcleo Levallois recuperado en el nivel D; C: Aspecto general de la excavación en Aranbaltza I (Rios-Garaizar et al., 2015)

En la Cueva de Atxurra, Berriatua, bajo la dirección de Diego Garate, se ha iniciado en 2014 una campaña destinada a refrescar los cortes de la excavación de J. M. Barandiarán, con el objeto de contextualizar los materiales recuperados en esas excavaciones y evaluar el interés arqueológico del yacimiento. Se ha identificado una secuencia de cinco niveles, sin alcanzar la roca madre, entre los que destacan los cuarto últimos (II-V), en los que se han recuperado estructuras de combustión, abundante restos de industria lítica, ósea y restos de fauna. Este mismo investigador ha dirigido una campaña de estudio en Arenaza, Galdames, gracias a la cual se han recuperado algunos materiales dispersos, entre los que destaca una azagaya de sección circular, en una galería cercana a la plataforma del uro.

Otro trabajo dirigido por D. Garate se ha realizado en la cueva de Morgota, en Kortezubi, en la que se han estudiado un conjunto de pinturas rupestres localizadas por espeleologos del ADES. Se han identificado tres sectores, uno cercano a la entrada con tres paneles con pinturas rojas no figurativas, destacando unos trazos pareados. En el segundo sector sólo se han identificado unos tizonazos cubiertos por calcita. El grueso de las representaciones aparece en el tercer sector, al fondo de la cueva, con un total de 11 pinturas mal conservadas, destacando un caballo acéfalo, una cierva, un cuadrupedo indeterminado, dos signos geométricos y varias asociaciones de trazos y puntos. Estas representaciones se asocian, por sus características estilísticas y técnicas con el arte premagdaleniense regional.

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Caballo acéfalo de Morgota (Garate et al., 2015)

También en Galdames, P. Castaños ha dirigido una prospección en la cueva de Muniziaga en la que se ha recuperado un conjunto paleontológico con restos de Ursus spelaeus y Cervus elaphus, datados por racemización en torno a 52.000 BP.

En Sopela se ha realizado una intervención de rescate en Landaluze /Loiola, dirigida por E. Regalado Bueno, en la que se han recuperad un número ingente de restos líticos de distintas cronologías que se unen a los recuperados originalmente por I. Líbano, destacando los atribuibles al Neolítico, entre los que destacan hachas pulimentados, molinos de mano y núcleos de talla a presión. Además se han excavado dos estructuras de combustión en parrilla, una circular y otra rectangular de cronología Neolítica.

En Zierbena, A. Gómez-Olivencia ha sondeado dos cuevas en el entorno de Punta Lucero, concretamente Punta Lucero II y Covachón III. En la primera se realizaron sondeos tanto dentro de la cueva como en la boca actual, en esta última zona se recuperaron restos óseos entre los que destacan algunos restos humanos datados en torno a 4.600 BP. En Covachón III, se excavó una pequeña superficie en el interior de la grieta, en el que se han recuperado cinco restos humanos, algunos restos de fauna, y restos de cerámica. Uno de los restos humanos se ha datado en torno a 4.000 BP.

Gipuzkoa:

Finalmente en Gipuzkoa se han realizado distintas intervenciones en yacimientos paleolíticos y de la Prehistoria reciente. En el Poblado de Basagain, en Anoeta, X. Peñalver Iribarren ha dirigido la XX campaña, actuando en varias áreas de la terraza este del poblado, en la que se han recuperado abundantes restos cerámicos incluyendo dos grandes vasijas de almacenamiento, además de algunos lienzos de la muralla, etc.

En Arrasate se ha intervenido en la sima de Artazu VIII, bajo la dirección de X. Murelaga. Este es un yacimiento paleontológico en un relleno endocárstico revelado por una voladura de la cantera de Kobate. El yacimiento es una trampa natural que se llenó de animales durante el Pleistoceno superior, destacando sobre todo las osamentas de bisontes, ciervos, caballos y rinocerontes lanudos.

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Reconstrucción de un rinoceronte lanudo por Remie Bakker http://www.rhinoresourcecenter.com/images/Woolly-rhino-02_i1298079541.php

En el mismo término municipal, y muy cerca de Artazu VIII, se encuentra la cueva de Lezetxiki, en la que se ha excavado la XIX campaña bajo la dirección de A. Arrizabalaga. Se han excavado niveles más profundos que los alcanzados por J. M. Barandiarán y que se sitúan bajo la visera de la cueva. En el nivel T se han recuperado huesos quemados y fracturados, algunos con huellas de corte. El nivel U, por debajo del anterior, es más pobre en materiales.

En la cueva de Ezkusta, en Azpeitia, M. J. Iriarte se ha continuado con la III campaña de excavaciones. En este caso se ha actuado en el testigo conservado habiéndose recuperado una varilla con decoraciones geométricas en el nivel Magdaleniense que se une a la varilla de tipo Isturitz encontrada previamente, así como abundantes restos de fauna y de industria lítica. También en Azpeitia, M. J. Iriarte ha sondeado en el entorno de Asurtzu donde se han recuperado restos cerámicos y líticos que remiten al Neolítico y al Bronce Medio.

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Varillas decoradas del yacimiento de Ezkuzta (efe)

En Bergara, M. Ceberio Rodriguez ha realizado una campaña de recuperación del Dolmen de Lixetako Egiya Sur, excavado por Barandiaran, Aranzadi y Eguren en 1921. Gracias a estos trabajos se ha podido documentar la fuerte alteración del monumento, tanto por los reiterados saqueos, como por los intentos incontrolados de reconstrucción.

En Deba, J. A. Mujika-Alustiza ha iniciado las excavaciones en la Cueva de Astigarraga, que fue previamente sondeada en 2005. Esta campaña se ha centrado en el nivel I, datado al final del Neolítico, y en el nivel II que se correspondería con ocupaciones del Aziliense-Mesolítico.

También en Deba, M. Cubas ha continuado con la IV campaña de excavaciones en Goikola Berri. En esta campaña se ha alcanzado la base de la secuencia estratigráfica, estando todo el depósito atribuido a un periodo comprendido entre el III y II milenios BC. Cerca de este yacimiento, J. Tapia, ha continuado la excavación de la Cueva de Linatzeta, continuando con la excavación del depósito funerario del nivel II, atribuido al Neolítico.

Por último en Deba también se ha continuado con la excavación de Praileaitz, bajo la dirección de X. Peñalver Iribarren. En esta campaña se han excavado los niveles antiguos y los espacios colmatados que se corresponden con la otra entrada de la cueva descubierta en 2013. En estos nuevos sectores se han recuperado restos paleontológicos coetáneos al Paleolítico Medio y a los inicios del Superior. En los niveles del Paleolítico Medio se han recuperado además algunos restos líticos de sílex y de Vulcanita.

En Eskoriatza, M. Puyal Iarroy ha realizado sondeos en el entorno del descubrimiento de los cuencos de Axtroki sin resultados concluyentes que permitan contextualizar el hallazgo.

M. Ceberio Rodriguez ha sondeado distintos puntos en los montes Erroizpe, Gazteluko Harkaitza y Gazteluko Ataka, en Gaztelu. Así se ha excavado la estructura de Erroizpe XI en la que se ha localizado una cista cubierta por un túmulo pequeño, que ha ofrecido algunos materiales que permiten situarla en la Edad del Bronce.  Cerca, en Zolitzarren, se ha descubierto un conjunto de restos líticos y de cerámica que nos remiten a una cronología del Neolítico-Edad del Bronce. Este mismo investigador ha excavado lo que se pensaba que era un túmulo y que ha resultado ser el Monolito de Arribiribilleta en la estación megalítica de Elosua-Plazentzia. Además de la excavación se han llevado a cabo trabajos de restauración y puesta en valor del monumento.

En Hondarribia, P. Alkain en distintas intervenciones de urgencia motivadas por la ampliación de la GI-636, ha recuperado en Umako materiales en contexto arqueológico que se atribuyen, en principio, al Paleolitico Medio.

En el Tunel de San Adrián, la VIII campaña dirigida por A. Moraz Barea, ha continuado la excavación de los niveles del Paleolítico Superior situados bajo la estancia frente a la Ermita. En la UE. 1224 se han recuperado abundantes restos de fauna y de industria lítica, destacando los núcleos, restos de talla y las puntas de dorso realizadas en sílex de Urbasa fundamentalmente. Estas ocupaciones se situarían a finales del Magdaleniense o en el Aziliese.

En la Sierra de Aralar, J. A. Mujika-Alustiza ha excavado en Esnaurreta, el cromlech de Ondarre II y en Beaskin. Junto a la cabaña de Esnaurreta se localizó un número relativamente abundante de restos líticos y cerámicos que parecen tener una cronología del Bronce Antiguo. En Ondarre II se descubrió un cromlech con 15 testigos de piedra muy alterados que se ha datado en la Edad del Bronce. En Beaskin se excavó una incineración humana y restos cerámicos del Bronce Final.

En Zestoa, el Antxieta Jakintza Taldea ha documentado dos nuevas cuevas con arte rupestre en Danbolinzulo y Erlaitz. En la primera de ellas se han documentado diversas pinturas parietales de color rojo que representan animales y líneas, todas en color rojo, incluyendo una cierva tamponada. En Erlaitz se documentó un panel con 8 figuras de animales grabadas incluyendo caballos, ciervos y uros.

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Uro grabado de Erlaitz (Antxieta Jakintza Taldea et al., 2015)

También en Zestoa, A. Arrizabalaga, ha concluido la XVI campaña del yacimiento de Irikaitz, en la que se ha muestreado para OSL, se han realizado muestreos estratigráficos y se ha documentado fotográficamente la estructura de habitación documentada en el sector Luebaki.

Hay que señalar también la relación de megalitos descubiertos por L. del Barrio Bazaco en las estaciones megalíticas de Aizkorri, Aralar, Elgea-Artia, Elosua-Plazentzia, Erroizpe-Uli, Igoin-Akola, Jaizkibel, Satui-Arrolamendi y Txoritokieta. Los monumentos localizados son 4 dólmenes, 3 cistas, 3 túmulos, 17 cromlechs y 2 monolitos. J. Tapia, por su parte, ha continuado trabajando en el dolmen de Berrozpin y ha documentado otro posible dolmen en Putzuzar, ambos en el entorno de las estaciones de Igoin-Akola y Txoritokieta

En el Poblado fortificado de Munoaundi, S. San Jose ha continuado con la IX campaña. Se han localizado algunos restos cerámicos y una estructura de combustión en cubeta. Además se han realizado prospecciones geofísicas y un ensayo de prospección mediante LIDAR. En Murumendi, A. Arrese ha recuperado restos de cerámica, molinos de mano y un trozo de fíbula y una lámina de bronce.

En distintos puntos de Gipuzkoa M. Urteaga ha trabajado en distintas explotaciones mineras antiguas, destacando la de Arritzaga, en Aralar, que se atribuye a la Edad del Bronce y que está destinada a explotación de cobre.

FInalmente hay que mencionar el Poblado fortificado de Murugain situado entre Álava y Gipuzkoa, que ha sido sondeado, por tercera campaña consecutiva, bajo la dirección de E. Telleria Sarriegi. En esta campaña se han documentado estructuras defensivas de la Guerra Civil, que en ocasiones alteraron las estructuras murarias de la Edad del Hierro.

 

 

 

 

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Un estudio reciente publicado en la revista Journal of Archaeological Science trata la controvertida cuestión de la interpretación de las tumbas megalíticas como reflejo de sociedades igualitarias o como una práctica ideológica que trata de enmascarar una creciente desigualdad social. Mediante el análisis de 7 tumbas megalíticas de la Rioja Alavesa y de la Sierra de Cameros los autores del artículo concluyen que en el Neolítico Final hay sesgos por edad y por sexo, mientras que en el Calcolítico Medio y Final entran en juego criterios de selección de tipo socio-económico.

El planteamiento del trabajo parte de la premisa de que no toda la población es enterrada y plantean la posibilidad de analizar los patrones demográficos de los enterramientos para, comparándolos con los patrones esperados en sociedades “arcaicas”, observar sesgos por edad y por sexo.

El megalitismo en la Rioja Alavesa y la Sierra de Cameros es un fenómeno que se relaciona con el megalitismo de la Meseta Norte. Tiene su apogeo al final del Neolítico aunque durante el Calcolítico algunas tumbas megalíticas se siguen utilizando, conviviendo en este caso con otro tipo de enterramientos como las fosas en cueva. Se analiza un total de 7 tumbas megalíticas, tres de Rioja Alavesa-Sonsierra (Alto de la Huesera, San Martín y La Cascaja) y cuatro de Cameros (Collado del Mallo, Peña Guerra III, Collado Palomero I y Fuente Morena), datados entre ca. 3700-1500 cal. BC. En mi opinión esta horquilla cronológica es excesivamente amplia, habida cuenta de que sólo dos dataciones superan la frontera de II milenio cal BC. Así puede plantearse una horquilla cronológica más ajustada para estos dólmenes que va desde 3700 a 2000 cal. BC, esto es algo más de 1.500 años de utilización.

La metodología del análisis demográfico es sencilla. Se ha calculado el Número Mínimo de Individuos (NMI), las estimaciones de edad se basan en criterios tales como el desarrollo dental, el tamaño de los huesos largos, el grado de osificación, la obliteración de las suturas craneales, etc. La determinación del sexo se basa en criterios directos, como la morfología de la pelvis y otros más indirectos derivados de caracteres particulares de la morfología del cráneo y de la mandíbula. Posteriormente se han agrupado los individuos por grupos de edad y sexo y se han calculado las diferencias respecto a una población con un patrón de mortalidad arcaico propio de las sociedades agrícola/pastorales, que está caracterizado por una alta mortalidad infantil. Se echa en falta un mayor detalle a la hora de explicitar la metodología que permite evaluar los procesos tafonómicos que han podido alterar la calidad del registro.

Los resultados, derivados del análisis de 248 individuos, muestran un déficit de individuos < 5 años, una abundancia de los comprendidos entre 5 y 19 años y una carencia de adultos, especialmente de maduros (40-59 años) y seniles (>60). Asimismo observan, aunque resulta más complejo de demostrar estadísticamente, un sesgo hacia el segmento masculino de la población.

Los autores encuentran la explicación de estas anomalías, una vez descartados factores de tipo tafonómico, en motivos culturales. La escasez de niños < 5 años es común al fenómeno megalítico y puede responder al estatus especial de este segmento de edad, en el que una altísima mortalidad suele ser la norma.

La abundancia de jóvenes no parece responder a causas naturales de mortalidad, aunque se plantea que su papel en el cuidado de los rebaños pudo producir una mayor exposición a patógenos de origen animal y por tanto una mortalidad excesiva, o que tuvieran una mortalidad más elevada por efecto de una dieta menos rica en proteínas. Se interrogan sobre otras causas que explique un estatus especial de este segmento de población, por ejemplo el gran impacto emocional y económico que supondría la muerte de estos individuos que, aún siendo niños, están plenamente integrados en las tareas productivas. Finalmente se discuten dos posibilidades, bien que los jóvenes se seleccionan especialmente para ser enterrados, o bien que los adultos y ancianos sean enterrados menos frecuentemente en los monumentos megalíticos.

Por último la escasez de adultos se explica bien por una exclusión deliberada o por una menor esperanza de vida que hace que los individuos maduros y seniles fuesen menos abundantes de lo esperado. No obstante los autores señalan la dificultad metodológica a la hora de realizar asignaciones precisas de edad en estos segmentos de población a partir del registro fósil.

Los problemas metodológicos, junto con problemas tafonómicos y culturales pueden estar también detrás de la aparente abundancia de individuos masculinos, algo que parece sin embargo parece la norma en el el fenómeno megalítico ibérico.

La conclusión de los autores es que los dólmenes analizados son espacios funerarios exclusivos, reservados para grupos concretos dentro de la población que tienen derechos particulares o características socio económicas especificas. Estas características determinan el hecho de ser enterrados de esta manera. Parece que en el Neolítico Final son criterios de sexo y edad los que determinan el hecho de ser enterrado en un dolmen, mientras que en el Calcolítico Medio y Final parecen influir otros factores de tipo socio-económico.

Este trabajo aborda una cuestión, que lejos de estar resuelta, sigue siendo fascinante, como es el origen de los procesos de desigualdad social en las sociedades prehistóricas. Si bien desde hace tiempo parece evidente que no se puede defender que las sociedades neolíticas fueron igualitarias, trabajos como éste ayudan a profundizar en la naturaleza de dichas desigualdades. Se deduce de los resultados del trabajo que a la hora de enterrar o no a los muertos en las tumbas megalíticas operan criterios de edad y sexo. Sin embargo no se aborda en profundidad el hecho de que probablemente están influyendo otros criterios añadidos a la hora de decidir que un individuo se entierre o no de esta manera. En mi opinión, no podemos asumir, al menos no de manera acrítica, que estos enterramientos sean el reflejo de una población completa, sino que probablemente se entierran individuos pertenecientes a grupos específicos dentro de dicha población, lo cual implicaría la existencia de criterios de tipo socio-económico que operarían con anterioridad la selección por edad y género observada por los autores.

En cualquier caso se trata de un trabajo meritorio que, desde un planteamiento innovador y superando las dificultades metodológicas que supone el estudio demográfico en este tipo de contextos, ofrece elementos interesantes para reflexionar sobre la desigualdad social en base a la edad y el género durante la Prehistoria Reciente.

Referencia:

Fernández-Crespo, T., de-la-Rúa, C., 2015. Demographic evidence of selective burial in megalithic graves of northern Spain. Journal of Archaeological Science 53, 604–617.

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Acabo de recoger en correos el ejemplar de Arkeoikuska dedicado a las actividades arqueológicas realizadas en la CAV durante el año 2013. Los que conozcáis esta publicación sabréis ya cómo está organizada. En primer lugar aparece una entrada monográfica, firmada por F. Javier Ajamil Baños, que en este año se dedica a las torres de telegrafía óptica de la línea Madrid-Irun que estuvieron en funcionamiento entre 1846-1855. Después las entradas se organizan por provincias (Araba, Bizkaia y Gipuzkoa), por municipios y por intervenciones. El número de intervenciones registradas es elevado, si bien se nota un descenso con respecto a años anteriores. El hecho de que todas las intervenciones arqueológicas realizadas tengan su reflejo en Arkeoikuska provoca que el tipo de contenidos o la información que se ofrece sea muy variable. En ocasiones se realizan entradas extensas, acompañadas o no de figuras y fotos, en otros casos más sintéticas, relatando de manera sumaria las actividades realizadas, y en algunos casos, por ejemplo intervenciones en obras que han resultado negativas, las entradas apenas ocupan un sólo párrafo. En cualquier caso siempre es un placer sumergirse en las entradas de Arkeoikuska para conocer las últimas novedades de la arqueología vasca, por mucho que en ocasiones éstas sean crípticas y difíciles de interpretar. La relevancia de Arkeoikuska es tal que de algunos yacimientos la única información disponible se encuentra sus volúmenes.

Portada de Arkeoikuska 2013

Portada de Arkeoikuska 2013

Balance:

La intensidad de los trabajos arqueológicos en contextos prehistóricos parece menor que en los últimos 10 años. Respecto al Paleolítico destaca la continuidad de grandes proyectos de excavación como Lezetxiki, Santimamiñe o, Irikaitz. También destaca la localización y excavación de contextos Paleolíticos al aire libre como Aranbaltza, los yacimientos de Maruri-Jatabe o el sitio de Mukitar. De especial interés son los resultados obtenidos en el yacimiento de altura de San Adrián. Además, se continúan además los trabajos en yacimientos como Bolinkoba, Aizkoltxo o Praile Aitz. También se han producido nuevos hallazgos de arte rupestre en Aitzbitarte IV y se ha caracterizado el conjunto de Altxerri B como uno de los más antiguos de Europa. Destaca la ausencia de excavaciones en contextos Paleolíticos en Araba, algo que sin duda ahonda en el déficit de información que disponemos de este territorio para estos periodos. Respecto a la Prehistoria reciente no hay novedades significativas, continuándose con los trabajos iniciados en años anteriores en yacimientos como San Cristobal, Goikola o el Dolmen de la Huesera, siendo destacable, por su novedad, el trabajo realizado en las Salinas de Añana.

A continuación voy a describiros algunos de los principales trabajos relacionados con el Paleolítico, Neolítico y Edad del Bronce:

Araba

Explotación salinera, sector 25, Valle Salado de Añana (A. Plata):

En la excavación de este sector del complejo salinero de Añana se han detectado evidencias de uso durante el Neolítico (V milenio aC) y el Calcolítico precampaniforme. Las estructuras identificadas son zonas de cocedero, con zonas de combustión y materiales cerámicos, cenizas y carbones. Estas estructuras nos revelan un proceso de obtención de sal muy sencillo que consiste en evaporar el agua salobre mediante acción del fuego, actividad que queda representada en una bonita ilustración. Al final del Calcolítico se detecta una nueva estructuración del espacio, más compleja, pudiendo incluir pequeños refugios o viviendas. Finalmente durante el periodo Campaniforme (III-II milenio a.C.) se documentan nuevos aterrazamientos y estructuras de combustión, en este caso asociadas a cerámicas con decoración campaniforme (tipos Somaen y Cienpozuelos).

Recreación del proceso de obtención de sal por evaporación forzada. http://www.vallesalado.com/Historia--Origenes

Recreación del proceso de obtención de sal por evaporación forzada. http://www.vallesalado.com/Historia–Origenes

Abrigo de San Cristobal, Laguardia (J. Fernández Eraso):

La VII campaña de excavación de este abrigo se ha centrado en la excavación del nivel XII, que ha sido interpretado como un fumier , en cuyo interior se ha excavado una estructura de hogar. Lo materiales recuperados son segmentos de círculo de dorso abrupto, restos de sílex, fragmentos de cerámica, una piedra de molino y restos de fauna. Se sitúa de manera provisional en una fase media del Neolítico regional.

Dolmen del Alto de la Huesera, Laguardia (J. Fernández Eraso y J. A: Mujika-Alustiza):

En la campaña de 2013 se ha continuado despejando la estructura tumular intentando localizar el corredor y la cámara del dolmen. Se han detectado inhumaciones de unos 13 individuos en la zona del corredor, algunos en conexión anatómica. Los elementos de ajuar se componen de arandelas de hueso, cuentas de collar, y colgantes realizados sobre láminas de hueso. Se sitúa esta fase de inhumación en el Calcolítico Antiguo. Además se ha trabajado para delimitar la extensión del monumento.

Bizkaia

Bolinkoba, Abadiño (M. J. Iriarte):

En la VI campaña se han excavado cuatro cuadros en la banda 34 hasta alcanzar el nivel estéril de conglomerados de la base del depósito, que se corresponden con los niveles de ocupación más antiguos, siendo escasas las evidencias del final del Paleolítico Superior.

Aranbaltza, Barrika (J. Rios Garaizar):

En la primera campaña de excavación en el yacimiento de Aranbaltza ha tenido como objetivos la localización de los límites del yacimiento y la evaluación de su potencial estratigráfico. Para ello se han abierto cuatro zanjas transversales al arroyo Urgozo, en una de las cuales Z2 se excavaron 7 m2 en profundidad, documentándose dos conjuntos arqueológicos en un registro sedimentario poco alterado que, según las primeras impresiones, pueden relacionarse con ocupaciones al aire libre gravetienses y chatelperronienses. En otro sector de unos 4m2 se documentó un depósito arqueológico con materiales líticos atribuibles al Paleolítico Medio, incluyendo núcleos y lascas Levallois, y un posible resto de estructura asociada a actividades de combustión.

Aranbaltza: Industria lítica de la Unidad 3A (Gravetiense). Superficie de la Unidad 3B en el sector Playa. Proyección (Y-Z) sobre el corte W del sector Playa de los materiales coordenados del nivel Gravetiense (blanco, 3A) y Chatelperroniense (azul, 3B, 4A-B).

Aranbaltza: Industria lítica de la Unidad 3A (Gravetiense). Superficie de la Unidad 3B en el sector Playa. Proyección (Y-Z) sobre el corte W del sector Playa de los materiales coordenados del nivel Gravetiense (blanco, 3A) y Chatelperroniense (azul, 3B, 4A-B).

Cueva de Balzola, Dima (L. Zapata):

Se presentan de manera preliminar los resultados de las investigaciones realizadas a partir de los sondeos mecánicos y arqueológicos realizados en la Galería Principal de la cueva. Estos sondeos presentan una estratigrafía formada por usos repetido de la cueva durante la Edad del Bronce. Se han recuperado restos humanos de unos 4 individuos, fauna con especies domésticas y salvajes, abundantes restos de cerámica algunos con decoraciones que la sitúan entre el III-II mileno a. C; y un conjunto lítico que parece transportado desde las ocupaciones del Paleolítico Superior identificadas en otro sector de la cueva.

Cueva de Santimamiñe, Kortezubi (J. C. López Quintana):

En la X campaña de excavación se dedicó a levantar el nivel Slnc (Magdaleniense Superior-Final) en unos 18 m2. En este nivel se han detectado al menos 10 unidades de combustión, algunas con superposición de eventos de fuego. La más amplia alcanza el 1,3 m de longitud y la más espesa 7 cm.

Carretera Asteinza-Maruri, Maruri-Jatabe (J. C. López Quintana):

En esta intervención motivada por la realización de una carretera se han localizado distintos puntos de interés arqueológico. En Bidekurtzio se han localizado 15 restos líticos en un contexto poco claro. En Gazmuri se han recuperado objetos líticos dispersos en el talud de la carretera, incluyendo una raedera transversal de clara factura musteriense. En este punto se abrieron 5 sondeos de 70 cm de espesor, con dos unidades sedimentarias alteradas que han proporcionado restos líticos de diversas cronologías (Musteriense y Holoceno). En Ergoien se ha sondeado un depósito sedimentario de origen fluvial en el que se han recuperado abundantes restos de sílex natural y algún posible resto antrópico. En el talud superior se identificó una secuencia de 6 m en cuyo tramo inferior se observaba abundante materia orgánica vegetal.

Gipuzkoa:

Cueva de Altxerri, Aia (A. Ruiz Redondo, C. González Sainz):

Se presentan los resultados del trabajo de documentación del arte rupestre realizados en Altxerri B. Gracias a éstos se han podido identificar figuras zoomorfas inéditas (una cabeza de caballo, una figura de oso, etc.) y representaciones no figurativas (digitaciones y puntos) nuevas. El conjunto rupestre de Altxerri B se relaciona con los conjuntos de arte Auriñaciense de Chauvet o Arcy Sur Cure. Además se ha obtenido una datación a partir de un hueso recuperado en el contexto inmediato del principal panel decorado que sitúa la actividad pictórica en hace 40-38 mil años.

 Arriba, la pintura rupestre de Altxerri B. Abajo, esquema de las figuras que contiene, incluyendo un bisonte (7), un felino (8) y un oso (14). http://esmateria.com/2013/09/22/en-busca-del-bisonte-rupestre-mas-antiguo-de-europa/#prettyPhoto


Arriba, la pintura rupestre de Altxerri B. Abajo, esquema de las figuras que contiene, incluyendo un bisonte (7), un felino (8) y un oso (14). http://esmateria.com/2013/09/22/en-busca-del-bisonte-rupestre-mas-antiguo-de-europa/#prettyPhoto

Cueva de Lezetxiki, Arrasate (A. Arrizabalaga):

En la XVIII campaña de excavación se ha excavado el nivel R, que se remonta al final del Pleistoceno medio. Los trabajos de excavación han permitido, a medida que se profundizaba, ampliar notablemente la superficie de excavación, revelando un espacio de ocupación más amplio de lo que se esperaba. En este nivel se han recuperado abundantes restos de industria lítica y huesos de grandes herbívoros con huellas de actividad antrópica.

Cueva de Artazu II, Arrasate (A. Arrizabalaga):

Se trata de una sima con un depósito paleontológico del Pleistoceno superior, formado por arrastre de huesos y sedimentos por aguas superficiales. El depósito es especialmente rico en restos de micromamíferos y de aves.

Asurtzu, Azpeitia (M. J. Iriarte):

Sondeo al aire libre en el que se han localizado materiales líticos, cerámicos, carbones, etc. Probablemente se corresponde con una zona de actividad utilizada en el Neolítico y en el Bronce Medio.

Cueva de Ezkuzta, Azpeitia (M. J. Iriarte):

Se ha extendido la zona de excavación abierta en 2012 alcanzándose un nivel estéril situado a más de 4 m de profundidad. Se han detectado evidencias de ocupación durante el Musteriense, Auriñaciense y Magdaleniense. A éstas últimas se corresponde un fragmento de varilla que remonta con el que se recuperó en 2012.

Cueva de Aitz Gaizto, Deba (M. J. Iriarte):

Se ha recuperado un conjunto paleontológico con restos de ciervo, reno y hiena, entre otros.

Cueva de Astigarraga, Deba (J. A. Mujika-Alustiza):

Se ha realizado un nuevo sondeo  para caracterizar las ocupaciones del Paleolítico Inferior, Medio, Superior, Aziliense y Edad del Bronce. Se trata en todas las épocas de un refugio utilizado de manera esporádica. En la interfaz entre el Pleistoceno medio y el superior se observa un abandono de la cueva que es ocupada por osos. En los niveles más antiguos apenas se han recuperado restos de fauna.

Cueva de Goikola Berri, Deba (M. Cubas):

Se ha excavado una superficie de 2 m2. La mayor parte de los hallazgos se han realizado en la UE102, siendo especialmente destacada la presencia de cerámica. Además se han recuperado restos de fauna, humanos y restos líticos poco característicos. Se propone una adscripción cultural al Calcolítico o al Bronce Inicial.

Concentración de cerámicas en Goikola Berri (C) Miriam Cubas

Concentración de cerámicas en Goikola Berri (C) Miriam Cubas 2013

Cueva de Praileaitz I, Deba (X. Peñalver):

En esta campaña se ha actuado en distintas áreas. En la zona 3 se ha identificado una secuencia con un nivel del Paleolítico Medio y otros dos del Superior, que rellena una galería colmatada.

Cueva de Aitzbitarte IV, Errenteria (D. Garate):

Se describen las tareas de prospección de arte rupestre realizadas en la cueva. Fruto de estos trabajos se ha identificado un panel con pintura roja, fuertemente calicitada, que se interpreta como un zoomorfo indeterminado de época Paleolítica. Otra mancha roja se ha identificado en una columna estalagmítica de la entrada.

Trazos rojos en el panel del fondo de la cueva de Aitzbitarte IV

Trazos rojos en el panel del fondo de la cueva de Aitzbitarte IV

Mukitar, Lezo (X. Alberdi Lonbide):

Se han excavado distintos sondeos en torno al recinto de Mukitar, situado en Jaizkibel, en el que en campañas anteriores se habían documentado abundantes restos líticos del Paleolítico Superior en posición derivada. En un abrigo excavado en arenisca, debajo de un derrumbe de la visera se ha documentado una secuencia sedimentaria con restos líticos.

Cueva de Aizkoltxo, Mendaro (J. A. Mujika-Alustiza):

Se han abierto dos cuadros de excavación en el abrigo exterior en los que se han recuperado abundantes restos de industria lítica, fauna e industria ósea muy significativa incluyendo azagayas, un fragmento de arpón y un bastón perforado. Estos elementos permiten una atribución al Magdaleniense Final.

Tunel de San Adrián, Parzonería General de Gipuzkoa y Álava, (A. Moraza Barea):

Se ha profundizado en los niveles prehistóricos en un área de 4×2,50 m. Bajo los niveles de la Edad del Bronce detectados en 2012, se han excavado distintas unidades estratigráficas con restos líticos y óseos. Los restos de sílex, entre los que destacan variedades procedentes de Urbasa y Treviño, están caracterizados por el utillaje microlaminar y las piezas de dorso, que permiten una atribución al final del Paleolítico Superior (Magdaleniense-Aziliense), suponiendo uno de los escasos testigos disponibles de ocupaciones paleolíticas en altura (1000 m) del País Vasco.

Irikaitz, Zestoa (A. Arrizabalaga):

La XV campaña en este yacimiento al aire libre ha permitido acabar la excavación en el sector Luebaki. Los materiales líticos son abundantes, destacando un núcleo Levallois. En esta campaña también se ha documentado con escáner 3D la estructura de piedra excavada en campañas anteriores.

Estación Megalítica de Toritxokieta (J. Tapia):

Junto al dolmen de Berrozpin IV se ha documentado una estructura de piedras de perfil lenticular que alcanza una extensión de unos 40 m2, en cuya superficie se han recuperado algunos restos líticos. Esta estructura parece estar superpuesta por el dolmen de Berrozpin IV y puede interpretarse como un túmulo prehistórico.

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Hace ya unos años que dejaron de publicarse en la revista Kobie las famosas Misceláneas de Ernesto Nolte. En éstas se daba noticia de hallazgos de diversa índole que por su escasa entidad o modestia no daban lugar a un análisis arqueológico en profundidad. Sin embargo para algunos de nosotros, la información contenida en estas Misceláneas ha sido de crucial importancia en el desarrollo de nuestras tareas de prospección o evaluación del potencial arqueológico de un territorio. Esta sección de Arkeomisceláneas pretende recuperar este espíritu y está abierta a colaboraciones.

Hallazgo de una punta foliácea junto al embalse de Albina (Aramaio, Araba):

El 5 de Julio de 2014 localizamos de manera casual una punta foliácea junto al embalse de Albina (Aramaio, Araba), en las coordenadas UTM 3N ETRS89 x: 5300085.87 y: 4760911.12 z: 605. Una inspección superficial del entorno inmediato no reveló ningún otro material arqueológico.

La punta (21x14x3 mm) está fracturada pero conserva la parte mesial y proximal. La materia prima en la que está realizada es un sílex translúcido, de color crema, posiblemente evaporítico del Ebro. La fabricación de la punta se realizó mediante retoque plano cubriente en la cara superior e invasor en la ventral, presentando un pedúnculo ancho y aletas incipientes en los laterales. Puede clasificarse como una punta de pedúnculo normal y aletas agudas incipientes (sensu: Cabanilles 2008), descritas también como punta ojival pedunculada en el yacimiento de San Juan Ante Portam Latinam datado al final del IV milenio BC (Armendariz 2007, fig 5: 676 y 13). La punta presenta múltiples fracturas que parecen relacionadas con un impacto violento, especialmente la fractura lateral izquierda, burinante, con desconchados oblicuos hacia una de las caras planas. Este resto se encuentra depositado en el BIBAT de Vitoria-Gasteiz.

Punta foliácea de Albina

Punta foliácea de Albina

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