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Posts Tagged ‘Arlanpe’

En el año 2007 contactamos con la paleogenetista C. Valdiosera con la intención de ofrecerle la posibilidad de incluir fósiles del yacimiento de Arlanpe (Lemoa, Bizkaia) en los estudios de paleogenética de animales que esta investigadora desarrollaba entre Madrid y Uppsala. El primer resultado de esta colaboración fue la obtención de información genética de un resto de oso pardo (Ursus arctos) que ha resultado fundamental para dibujar la historia genética de esta especie en Europa (Valdiosera et al. 2008). Posteriormente, en 2011, presentamos un avance del proyecto de muestreo de ADN antiguo y las perspectivas del mismo en la revista Munibe (Valdiosera et al. 2011). Dentro de este muestreo los esfuerzos se centraron en el oso pardo, en los grandes bóvidos y en las cabras montesas.

Los resultados obtenidos de cinco muestras de esta última especie recuperadas en el nivel Solutrense de Arlanpe (niveles I y II, Rios-Garaizar et a. 2013), y otras dos muestras procedentes de niveles alterados han sido incluidas en un reciente trabajo liderado por la genetista Irene Ureña. Este trabajo, publicado en la revista Quaternary Science Reviews, se titula “Unraveling the genetic history of the European wild goats” (Ureña et al. 2018)*. Una de las dos muestras procedentes de niveles alterados es una mandíbula de cabra montés que presentaba un caso de duplicación del cuarto premolar inferior (P4) (Gómez-Olivencia et al. 2013).

En este trabajo se ha investigado la relación filogenética entre dos especies de cabras salvajes, el íbice (Capra ibex), y la cabra montesa (Capra pyrenaica). Para ello se han utilizado técnicas de extracción de ADN antiguo combinadas con una novedosa tecnología de secuenciación (Next Generation Sequencing). En total se analizaron 33 muestras del occidente europeo, y se compararon con muestras actuales de cabras salvajes, cubriendo un espectro temporal desde hace unos 40.000 años hasta el presente.

Los resultados obtenidos sugieren una continuidad entre las especies antiguas y las actuales y señalan un origen monofilético para las poblaciones de Capra ibex y Capra pyrenaica. Además el estudio ha sido capaz de distinguir, dentro de la cabra montés, dos grupos, uno formado por Capra pyrenaica pyrenaica (Bucardo), y otro en el que se encuentran Capra pyrenaica hispanica y Capra pyrenaica victoriae. La separación entre estos tres clados tuvo lugar entre hace 50-90 mil años en Europa occidental.

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Subspecies de cabra montés de la península ibérica según Cabrera (1914) a) C. p. pyrenaica, b) C. p. victoriae, c) C. p. hispanica y d) C. p. lusitanica (dibujos de Cabrera); e Íbice e) Capra ibex (dibujo de HBS). (Ureña et al. 2018)

Las cinco muestras de Arlanpe, datadas entre 17.000 y 33.000 años antes del presente (calibrados), han sido clasificadas como bucardos al igual que otra muestra más reciente de Bolinkoba, que aunque proviene de un nivel del Magdaleniense Inferior ha sido datada a inicios del Holoceno (hace unos 9,500 años). Curiosamente, otra muestra de finales del Pleistoceno proveniente de Silibranka (ca. 12.500 años), y dos más de Urratxa (ca. 13,555 años y 11,200 respectivamente) han sido incluidas en el grupo de C. p. hispanica-victoriae. Estos dos yacimientos se encuentran en las estribaciones de los montes vascos que separan la zona Atlántica de la Mediterránea, y tal vez esto explique la coexistencia de estos dos tipos de cabras montesas en los yacimientos vascos.

Cabe recordar que el bucardo es una subespecie extinta, cuyo último ejemplar apareció muerto muy recientemente, en el año 2000. Este estudio ha permitido reconocer al bucardo como unidad evolutiva significativa lo que hace todavía más dolorosa su desaparición. Recientemente se intentó la clonación del bucardo a partir de muestras de ADN de este último ejemplar, pero la iniciativa no tuvo éxito**.

El yacimiento de Arlanpe sigue dando agradables sorpresas, aunque concluimos su excavación en 2011  y publicamos un monográfico en 2013, aún seguimos trabajando en distintos aspectos relacionados con su contenido arqueológico. Hasta el momento Arlanpe se ha convertido en una referencia para los estudios del Paleolítico Medio antiguo y del final del Solutrense en la región cantábrica (Rios-Garaizar et al. 2013, 2015a), además ha proporcionado la primera evidencia clara de una representación femenina esquemática de la península ibérica (Rios-Garaizar et al. 2015b) atribuida al Magdaleniense Medio, y ha proporcionado interesantes evidencias de usos rituales de la cueva de época Tardorromana (Gutierrez-Cuenca et al. 2012). Con este estudio Arlanpe se convierte en una referencia en la aplicación de métodos de análisis de ADN antiguo para resolver cuestiones taxonómicas, fileticas y biogeográficas de especies animales, algunas de ellas extintas.

* Una copia privada del texto puede solicitarse a través de la plataforma Researchgate

** Gracias a Asier Gómez Olivencia por sus comentarios.

Referencias:

Gómez-Olivencia, A., Arceredillo, D., Rios-Garaizar, J., Garate, D., Iriarte, E., Pedro, Z.S., 2013. Dental Anomalies in the Mandible of Capra pyrenaica: Presence of Two Permanent Fourth Premolars in a Pleistocene Wild Goat from Arlanpe Cave (Bizkaia, Northern Spain). International Journal of Osteoarchaeology 23, 737–745. doi:10.1002/oa.1295

Gutiérrez Cuenca, E., Hierro Gárate, J.A., Rios-Garaizar, J., Gárate Maidagan, D., Gómez Olivencia, A., Arceredillo-Alonso, D., 2012. El uso de la cueva de Arlanpe (Bizkaia) en época tardorromana. Archivo Español de Arqueología 85, 229–251. doi:10.3989/aespa.085.012.013

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., Gómez-Olivencia, A., Arceredillo-Alonso, D., Iriarte-Avilés, E., García-Moreno, A., San Pedro-Calleja, Z., 2013. El final del Solutrense en el oriente cantábrico a través de las ocupaciones de la cueva de Arlanpe (Lemoa, Bizkaia). Zephyrus 72, 15–38.

Rios-Garaizar, J., Maidagan, D.G., Gómez-Olivencia, A., Iriarte, E., Arceredillo-Alonso, D., Iriarte-Chiapusso, M.J., Garcia-Ibaibarriaga, N., García-Moreno, A., Gutierrez-Zugasti, I., Torres, T., Aranburu, A., Arriolabengoa, M., Bailón, S., Murelaga, X., Ordiales, A., Ortiz, J.E., Rofes, J., Pedro, Z.S., 2015a. Short-term Neandertal occupations in the late Middle Pleistocene of Arlanpe (Lemoa, northern Iberian Peninsula). Comptes Rendus – Palevol 14, 233–244. doi:10.1016/j.crpv.2014.11.006

Rios-Garaizar, J., Garate, D., Bourrillon, R., Gómez-Olivencia, A., Karampaglidis, T., 2015b. The Venuses Block From Arlanpe Cave (Northern Iberian Peninsula): Implications for the Origins and Dispersion of Gönnersdorf-Lalinde Style Depictions Throughout the European Magdalenian. Oxford Journal of Archaeology 34, 321–341. doi:10.1111/ojoa.12062

Ureña, I., Ersmark, E., Samaniego, J.A., Galindo-Pellicena, M.A., Crégut-Bonnoure, E., Bolívar, H., Gómez-Olivencia, A., Rios-Garaizar, J., Garate, D., Dalén, L., Arsuaga, J.L., Valdiosera, C.E., 2018. Unraveling the genetic history of the European wild goats. Quaternary Science Reviews 185, 189–198. doi:10.1016/j.quascirev.2018.01.017

Valdiosera, C.E., García-Garitagoitia, J.L., Garcia, N., Doadrio, I., Thomas, M.G., Hänni, C., Arsuaga, J.L., Barnes, I., Hofreiter, M., Orlando, L., Götherström, A., 2008. Surprising migration and population size dynamics in ancient Iberian brown bears (Ursus arctos). Proceedings of the National Academy of Sciences 105, 5123–5128. doi:10.1073/pnas.0712223105

Valdiosera, C.E., Gómez-Olivencia, A., Rios-Garaizar, J., Garate, D., Svensson, E.M., Ureña, I., Rodríguez, R., Arceredillo-Alonso, D., Iriarte-Avilés, E., Arsuaga, J.L., 2011. El ADN antiguo aplicado a contextos arqueopaleontológicos: el caso de Arlanpe (Lemoa, Bizkaia). Munibe (Antropologia-Arkeologia) 62, 49–63.

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En Agosto del año 2008 excavando en el sector de entrada de la cueva de Arlanpe (Lemoa, Bizkaia) nos topamos con un gran bloque de caliza en uno de los límites de la zona excavada. En aquel momento no podíamos ni sospechar el valor y la relevancia de dicho bloque, así que decidimos dejarlo en su sitio. Tres años después, en la última campaña que realizamos en Arlanpe, acometimos una limpieza de un derrumbe de una de las secciones que se había producido en invierno. Al recuperar el corte de la excavación extrajimos el bloque de su sitio, y al darle la vuelta para sacarlo vimos que tenía una serie de líneas grabadas en uno de los lados largos y estrechos.

Vista de la Peña donde se encuentra Arlanpe desde el Barrio de Gandarias (Lemoa)

Vista de la Peña donde se encuentra Arlanpe desde el Barrio de Gandarias (Lemoa) (J. Rios-Garaizar)

Todos nos emocionamos mucho y también nos pusimos un poco nerviosos. La excavación se paralizó en aquel momento y todos proponíamos nuestras interpretaciones del grabado. Teniendo en cuenta que la pieza estaba cubierta de sedimento y que solo se veía con claridad una línea curvada, las ideas que surgieron fueron de lo más variopintas, desde un pez al lomo de algún cuadrúpedo. Ese día el especialista en arte del equipo, Diego Garate, no se encontraba en la cueva, así que hubimos de esperar al día siguiente para conocer su opinión. A los pocos minutos de examinar el bloque Diego nos dijo que probablemente se trataba de una representación femenina esquematizada.

Aspecto de la "Dama de Arlanpe" en el momento de su extracción el 4 de Agosto de 2011

Aspecto de la “Dama de Arlanpe” en el momento de su extracción el 4 de Agosto de 2011 (J. Rios-Garaizar)

Días después nos decidimos a bajar el bloque para limpiarlo y estudiarlo en condiciones. Eramos conscientes de la dificultad del proceso, ya que la pieza, de grandes dimensiones y peso (unos 70 kg), no era fácil de transportar en condiciones normales, así que en un sitio con las dificultades de acceso de la cueva de Arlanpe, la tarea parecía casi imposible. Así que me cargué a la espalda el bloque, sujeto en un arnés metálico, y acompañado de Fran, uno de los arqueólogos que colaboraba con nosotros. Al cruzar el pasamanos sobre el acantilado pude oír un chasquido e inmediatamente después el peso del bloque arrastrándome hacia la empinada ladera. Se había roto uno de los tirantes del arnés y sólo gracias a que estaba bien asegurado a la cuerda guía y a que Fran me sujetó, pude evitar caerme o que se cayese el bloque ladera abajo. A partir de ese momento se hicieron cargo del bloque Diego, Álvaro, Ander, Juancar y Fran, y no con pocas dificultades, incluyendo una empinada ladera y lograron trasladarlo más de 500 m por un camino muy accidentado, hasta el caserío Arlanpe, donde dejábamos los coches. Después en el Arkeologi Museoa, con la ayuda de la restauradora, Laura García, procedimos a la limpieza de la pieza. Posteriormente Theodoros Karanpaglidis, por aquel entonces técnico de multimedia del CENIEH, vino al museo con el escáner láser para realizar un modelo 3D del bloque.

Escaneando el bloque en el Arkeologi Museoa

Escaneando el bloque en el Arkeologi Museoa (J. Rios-Garaizar)

Ahora, cuatro años después de su descubrimiento, hemos visto por fin publicado el trabajo donde describimos el bloque y las figuras representadas, y donde discutimos además las implicaciones que esto tiene para comprender la función de la cueva de Arlanpe durante el Magdaleniense. También nos ha servido para comprender algunas cuestiones realmente interesantes como la unidad cultural en torno a determinados símbolos durante este periodo, o las implicaciones que la datación temprana de estas manifestaciones de Arlanpe tiene para la comprensión del proceso de colonización del Norte de Europa al final de la última glaciación.

El bloque presenta una figura clara, que hemos denominado la “Dama de Arlanpe” (Arlanpeko Dama), en la que se han representado el torso, las piernas, los brazos y la cabeza. Esta figura se ajusta perfectamente al estilo y recursos de representación de las Figuras Femeninas Esquematizadas (FFS) o del tipo Gönnersdorf-Lalinde, que aparecen frecuentemente en el Magdaleniense Superior en Francia y Alemania. Además de ésta hay otras dos figuras apenas esbozadas, una de ellas con torso y brazos, y la otra solamente con el torso, que se ajustan también a este esquema, aunque no son tan evidentes. Además de estas figuras hay otros trazos grabados más difíciles de interpretar.

Fotografía de la "Dama de Arlanpe" y detalles de los grabados (D. Garate)

Fotografía de la “Dama de Arlanpe” y detalles de los grabados (D. Garate)

Resulta llamativa la presencia de este bloque grabado en un contexto que, por el resto de evidencias materiales, se ha interpretado como un modesto alto de caza, donde de manera puntual se realizaron algunas actividades relacionadas fundamentalmente con la reparación de armamento. El contexto al que se asocia el bloque ha sido fechado en torno a 17.500 calBP, esto es, en pleno Magdaleniense Medio. Por la posición del bloque y de los grabados es probable que este estuviese hincado en el suelo, con la cara principal mirando hacia la entrada de la cueva.  Estas evidencias nos han llevado a plantear que la cueva pudo tener algún tipo de función menos mundana. En este sentido parece que los usos rituales de cuevas durante el Magdaleniense Inferior y Medio son un fenómeno relativamente frecuente en la Región Cantábrica, como puede observarse en sitios como Erralla, Praile Aitz, el Juyo, El Mirón o La Garma A (Arias 2009).

Sin embargo el mayor interés radica en el carácter excepcional de esta pieza en la Región Cantábrica. Hasta el momento se habían identificado figuras semejantes en los conjuntos parietales de El Linar y Altamira en Cantabria, y en la cueva vizcaína de Arenaza (Garate 2004, Ripoll 1989). Estas posibles representaciones femeninas esquemáticas están apenas esbozadas y prácticamente lo único que puede identificarse en ellas es la unión del torso y las piernas. En otras regiones como las francesas de Perigord o Midi, este tipo de figuras son bastante comunes. Entre estas regiones y la Región Cantábrica existe una vinculación cultural evidente, que queda reforzada claramente con el bloque de la Dama de Arlanpe.

Figuras femeninas esquemáticas: Les Combarelles (C. Archambeau); b. Lalinde (A. Roussot); c. Magdeleine-la-Plaine (E. Ladier); d. Fronsac (B. and G. Delluc); e. and f. Gönnersdorf (G. Bosinski); g. Andernach (G. Bosinski); h. Hohlenstein-Bärenhole (G. Bosinski); i. El Linar (San Miguel y Muñoz); j. Arenaza (D. Garate); k. Altamira (S. Ripoll)

Figuras femeninas esquemáticas: Les Combarelles (C. Archambeau); b. Lalinde (A. Roussot); c. Magdeleine-la-Plaine (E. Ladier); d. Fronsac (B. and G. Delluc); e. and f. Gönnersdorf (G. Bosinski); g. Andernach (G. Bosinski); h. Hohlenstein-Bärenhole (G. Bosinski); i. El Linar (San Miguel y Muñoz); j. Arenaza (D. Garate); k. Altamira (S. Ripoll)

Además, las dataciones del Magdaleniense Medio de Arlanpe hacen de esta pieza una de los ejemplos más antiguos de este tipo de representaciones junto a las de la Magdeleine-la-Plaine, Villars, Gourdan o Mas-d’Azil, todas ellas en Francia. El hecho de que estas representaciones sean más recientes en el Centro y Norte de Europa que en la región Franco-Cantábrica sugiere que este tipo de símbolos se originaron en este área y que acompañaron a los grupos humanos que re-colonizaron el Norte de Europa al final de la última glaciación.

Mapa de distribución de las FFS en Europa (R. Bourrillon)

Mapa de distribución de las FFS en Europa (R. Bourrillon)

El “Bloque de las Venus de Arlanpe”, y especialmente la figura que hemos denominado la “Dama de Arlanpe”, son ejemplos notables del arte paleolítico tanto por su fuerza expresiva y su belleza como por las implicaciones que tienen para conocer la vida de estos grupos de cazadores-recolectores, o para abordar cuestiones como la relación cultural entre regiones geográficamente distantes o como los procesos de difusión de ideas y símbolos a lo largo de Europa.

Fotos y calcos de las figuras grabadas (D. Garate)

Fotos y calcos de las figuras grabadas (D. Garate)

Quiero acabar estas líneas con un sincero agradecimiento a todos los que han colaborado en las excavaciones de Arlanpe y al resto de firmantes del artículo. Quiero también señalar que hoy por hoy la pieza se encuentra almacenada en el Arkeologi Museoa de Bilbao, a la espera de que se incluya en la exposición para disfrute de todos los visitantes.

Referencia del artículo:

Rios-Garaizar, J., Garate, D., Bourrillon, R., Gómez-Olivencia, A., & Karampaglidis, T. (2015). The Venuses Block From Arlanpe Cave (Northern Iberian Peninsula): Implications for the Origins and Dispersion of Gönnersdorf-Lalinde Style Depictions Throughout the European Magdalenian. Oxford Journal of Archaeology, 34(4), 321–341. http://doi.org/10.1111/ojoa.12062

(academia)

Referencias:

Arias, P. (2009). Rites in the dark? An evaluation of the current evidence for ritual areas at Magdalenian cave sites. World Archaeology, 41(2), 262–294. http://doi.org/10.1080/00438240902843964

Garate, D. (2004). Nuevas investigaciones sobre el arte paleolítico de la cueva de Arenaza (Galdames, Bizkaia). Munibe, 56, 3–17. Retrieved from http://www.creap.fr/pdfs/Garate-Arenaza-Munibe-04.pdf

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., & Gómez-Olivencia, A. (2013). La cueva de Arlanpe (Lemoa). Ocupaciones humanas desde el Paleolítico Medio Antiguo hasta la Prehistoria Reciente. Kobie serie BAI 3. Bilbao: Diputación Foral de Bizkaia. Retrieved from http://www.bizkaia.net/fitxategiak/04/ondarea/Kobie/PDF/7/Kobie_BAI_3_web.pdf

Ripoll, S. (1988/1989). Representaciones femeninas de la Cueva de Altamira (Santillana del Mar, Cantabria). Ars Praehistorica, VII/VIII, 69–86. Retrieved from https://www.researchgate.net/publication/275033241_Representaciones_femeninas_de_la_Cueva_de_Altamira_%28Santillana_del_Mar_Cantabria%29

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Acabamos de publicar en el número 72 de la revista Zephyrus el artículo:

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., Gómez-Olivencia, A., Arceredillo-Alonso, D., Iriarte-Avilés, E., García-Moreno, A., & San Pedro-Calleja, Z. (2013). El final del Solutrense en el oriente cantábrico a través de las ocupaciones de la cueva de Arlanpe (Lemoa, Bizkaia). Zephyrus, 72, 15–38. (enlace a Academia)*

* En el enlace podeis acceder al pdf del artículo, también en la web de la revista Zephyrus.

Este trabajo es el resultado del proyecto de excavación e investigación iniciado en la cueva de Arlanpe en el año 2006 con el objetivo de contextualizar e interpretar las evidencias de una posible ocupación del Paleolítico Antiguo. Ya en la primera campaña de sondeos comprobamos que además de los niveles del Paleolítico Medio Antiguo el yacimiento presentaba otros con ocupaciones del Solutrense Superior Final, y así lo publicamos en un avance en la revista Sautuola en el año 2008 (Rios-Garaizar et el. 2008). El interés de estas ocupaciones radica en el hecho de que se producen en un momento de transición entre el Solutrense y el Magdaleniense, lo que nos sirve para caracterizar las sociedades de este momento y para explicar las causas de esa transición.

Vista de la Peña donde se encuentra Arlanpe desde el Barrio de Gandarias (Lemoa)

Vista de la Peña donde se encuentra Arlanpe desde el Barrio de Gandarias (Lemoa)

El yacimiento de Arlanpe se sitúa en Lemoa cerca de la confluencia de los ríos Arratia e Ibaizabal, en Bizkaia, en las estribaciones montañosas del macizo de Aramotz, un área estratégica a medio camino entre la costa cantábrica y la Llanada Alavesa, a la que se puede acceder, atravesando los Montes Vascos, por los pasos de Barazar y Dima. La cueva se encuentra actualmente al borde de una pared de roca caliza, siendo el acceso a la misma bastante complicado. La cueva en sí es de modestas dimensiones, apenas 25 m de profundidad, pudiendo distinguirse tres sectores, Entrada, Central y Fondo. Entre el sector de Entrada y la boca actual de la cueva el yacimiento estaba parcialmente excavado, probablemente por furtivos, de tal manera que en algunos puntos se observaba un rebaje de unos 30 cm de espesor que alcanza junto a la pared izquierda el sustrato rocoso.

Las ocupaciones solutrenses han sido localizadas exclusivamente en el sector de Entrada, en una superficie de excavación de tres metros cuadrados. El nivel II está formado por abundantes fragmentos de caliza desgajados del techo y muestra un color gris oscuro muy característico, generado por la presencia de hogares, manchas de carbón y materia orgánica en descomposición. La datación de dos fragmentos de hueso nos sitúa la formación de este nivel entre 21.047 y 19.909 cal BP (en torno a 17.100 BP sin calibrar).

La industria lítica destaca respecto a otros yacimientos contemporáneos por el uso de materias primas locales de calidad mediocre (lutita), el transporte de sílex desde localidades lejanas situadas al N (Flysch) y al S (Treviño) del yacimiento, la abundancia de laminillas de dorso , muchas de ellas con huellas de impacto, y la escasez de utillaje típico solutrense. El nivel es pobre en industria ósea, habiéndose recuperado tanto utillaje doméstico (espátulas, agujas) como de caza (azagayas). Se han recuperado sólo dos objetos de adorno, una concha y un canto de limonita perforados. La fauna está dominada por animales de roquedo, especialmente Capra pyrenaica y Rupicapra pyrenaica, y aparece intensamente procesada. Estas características nos han permitido interpretar estas ocupaciones como un alto de caza complejo en el que se realizan tareas relacionadas con la preparación de la caza junto a otras actividades de carácter más doméstico.

Puntas foliáceas y laminillas de dorso del nivel II de Arlanpe (Rios et al. 2013)

Puntas foliáceas y laminillas de dorso del nivel II de Arlanpe (Rios et al. 2013)

La comparación de estos resultados con el registro del final del Solutrense en la región Cantábrica nos han permitido asimismo valorar la naturaleza de los procesos de cambio acaecidos en estas sociedades y proponer hipótesis que expliquen el tránsito al Magdaleniense. La más sugerente plantea que el progresivo abandono del utillaje de caza típico solutrense en favor de un utillaje lítico más sencillo de fabricar y mantener, como son las puntas armadas con laminillas de dorso de muy pequeño tamaño, responde a cambios en el seno de estas sociedades, en las que el utillaje de caza (y tal vez la caza en sí) deja de ser el principal elemento de representación individual y de diferenciación social. Este proceso nos abocaría al inicio del Magdaleniense en el que se observa una multiplicación de los objetos de arte mueble, de los objetos de adorno, del las puntas armadas con laminillas y puntas de dorso y, en cierta medida, del utillaje de caza fabricado en hueso o asta.

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