Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Industria lítca’

En 2011 cuando Iñaki Líbano nos enseño a Diego Garate y a mí la colección lítica que había recuperado en el paraje de Aranbaltza (Barrika) supe inmediatamente que se trataba de un yacimiento fundamental para responder a dos cuestiones principales de la arqueología paleolítica en la Región Cantábrica: Cómo era el hábitat paleolítico al aire libre, en comparación con el rico registro disponible en las cuevas de la región; y si la presencia del Chatelperroniense en la Región era tan escasa y se limitaba a pequeños altos de caza, tal y como habíamos planteado en una reciente publicación (Rios-Garaizar et al. 2012a).

Inmediatamente estudiamos la colección de I. Líbano y pudimos demostrar que nos encontrábamos ante un conjunto lítico en el que la mayor parte de los restos se podían asignar sin problemas al tecnocomplejo Chatelperroniense, y gracias a esto pudimos evaluar que otros conjuntos cercanos como el de Ollagorta (Barrika), recuperado por J. M. Barandiarán en un sondeo de 1959, se podían atribuir al mismo tecnocomplejo (Rios-Garaizar et al. 2012b).

2014-08-18 11.30.31

Estilizada punta de Chatelperrón excavada en el sector II de Aranabaltza (Foto: Joseba Rios-Garaizar)

El siguiente paso fue proponer a la Diputación Foral de Bizkaia la posibilidad de realizar un sondeo con el objetivo de evaluar si la zanja de canalización que había sacado a la superficie la colección del I. Líbano había destruido la totalidad del yacimiento, o si por el contrario había zonas en las que existía todavía un depósito estratigráfico intacto. Este punto era especialmente crucial porque uno de los grandes déficits de los yacimientos paleolíticos al aire libre de la región es la ausencia de estratigrafías (Arrizabalaga et al. 2015). Así, en Marzo de 2013 hicimos un pequeño sondeo manual y tuvimos la fortuna de localizar un depósito sedimentario que no había sido afectado ni por la canalización, ni por la cantera de áridos que estuvo en explotación hasta los años 60, ni por las posteriores plantaciones de eucaliptos. Ese mismo año acometimos la primera campaña de excavación y Aranbaltza comenzó a revelar sus sorpresas.

En las tres primeras campañas hemos podido descubrir, además de retazos de las ocupaciones chatelperronienses, una serie de niveles de inicio del Pleistoceno Superior y tal vez de final del Medio, con ocupaciones del Paleolítico Medio que parecen corresponderse con un hábitat estructurado al aire libre. Además hemos identificado restos pertenecientes a ocupaciones de los últimos cazadores recolectores, en el transito Pleistoceno-Holoceno, y restos de un campamento de época Calcolítica (Rios-Garaizar 2014, Rios-Garaizar et al. 2015).

2015-08-03 13.43.33

Excavación de las ocupaciones del paleolítico Medio en el sector I de Aranbaltza (Foto: Joseba Rios-Garaizar)

En esta IV campaña, financiada por la Diputación Foral de Bizkaia y coordinada desde el CENIEH y el INRAP, contamos con la colaboración del Ayuntamiento de Barrika, que cede el espacio para el laboratorio de campo y las instalaciones de cribado con agua; del Club Hípico Barrika, en cuyas instalaciones se encuentra el yacimiento; y de Edestiaurre Arkeologia Elkartea que colabora con medios humanos en el desarrollo de la campaña.

El objetivo principal de este año, una vez terminada en 2015 la excavación de la ocupación del Paleolítico Medio, es ampliar la superficie del nivel Chatelperroniense excavado en 2013, además prepararemos la zona de excavación en el sector III del yacimiento para la nueva fase del proyecto que comenzará en 2017.

 

Referencias:

Rios-Garaizar, J., Arrizabalaga, Á., Villaluenga, A., 2012a. Haltes de chasse du Châtelperronien de la Péninsule Ibérique. Labeko Koba et Ekain (Pays Basque Péninsulaire). L’Anthropologie. 116, 532–549. doi:http://dx.doi.org/10.1016/j.anthro.2012.10.001

Ríos Garaizar, J., Libano Silvente, I., Garate Maidagna, D., 2012b. El yacimiento chatelperroniense al aire libre de Aranbaltza (Barrika, Euskadi). Munibe (Antropologia-Arkeologia) 63, 81–92.

Arrizabalaga, A., Rios-Garaizar, J., Alvarez-Alonso, D., 2015. The past is out there: Open-air Palaeolithic sites and new research strategies in the Cantabrian region (northern Iberia). Quaternary International 364, 181–187. doi:10.1016/j.quaint.2014.07.051

Rios-Garaizar, J., 2014. Aranbaltza. Yacimiento Paleolítico al aire libre. Arkeoikuska: Investigación arqueológica. 2013, 175–178.

Rios-Garaizar, J., Ortega Cordellat, I., San Emeterio Gómez, A., Libano Silvente, I., Iriarte-Avilés, E., Garate Maidagan, D., 2015. Aranbaltza. Yacimiento paleolítico al aire libre. II Campaña. Arkeoikuska: Investigación arqueológica. 2014, 165–167.

 

 

Anuncios

Read Full Post »

El 8 de Abril de 1979, tras un incendio, Alberto Díez Saiz fue a visitar la loma de Agirremendi, situada detrás de su casa, y allí encontró algunos restos de sílex. Durante los cinco años siguientes volvió en diferentes ocasiones a Agirremendi hasta recuperar un conjunto de algo más de 70 restos líticos que afloraban en la superficie. Alberto, un gran conocedor de la historia de Berango y un gran aficionado a la prehistoria, fue capaz de identificar esas “piedras” como restos de herramientas prehistóricas y tuvo la intuición de que éstas pudieran ser importantes para conocer el primer poblamiento humano de Berango. El 2 de Julio de 1984, Alberto pudo enseñar parte de su colección a José Miguel de Barandiarán, el que es considerado padre de la prehistoria vasca, y que en 1959 había prospectado y sondeado en distintos yacimientos al aire libre de los municipios de Barrika y Sopela. Barandiarán se fijó especialmente en una pieza, un raspador carenado en hocico, que identificó como “una pieza característica del Auriñaciense”. Con esta confirmación Alberto incluyó el yacimiento de Agirremendi en su libro, editado en 1990 por el ayuntamiento, titulado Berango 40.000 años de historia.

Iñaki Líbano, incansable colaborador en nuestras investigaciones sobre la prehistoria de Uribe Kosta, conocía desde los años 80 esa colección. De hecho él mismo había realizado los dibujos de las piezas publicadas en 1990. Desde que empezamos a colaborar en 2011, Iñaki siempre mencionaba Agirremendi como un posible yacimiento de inicios del Paleolítico Superior, y gracias a su mediación pudimos estudiar la colección el 31 de Enero de 2015.

Ese mismo día fuimos conscientes de la relevancia del conjunto, ya que era muy diferente a todo lo que conocíamos de Uribe Kosta. El material, a pesar de estar bastante desilificado y algo alterado por los incendios, presentaba un buen estado de conservación, tanto que incluso fuimos capaces de realizar un remontaje entre un núcleo y una lámina. Los objetos representados eran fundamentalmente núcleos de laminillas y útiles realizados sobre soportes laminares, incluyendo algunos muy característicos como raspadores, buriles sobre truncadura y una pieza de dorso y pedúnculo que interpretamos como una posible punta de Font-Robert. Otro elemento sorprendente era la variabilidad de tipos de sílex. En un yacimiento ubicado a escasos 2 kilómetros del afloramiento de Kurtzia no esperábamos encontrar una cantidad tan elevada de sílex exógeno, un 24% del sílex identificado, incluyendo sílex de Urbasa y sílex de Chalosse. Todos estos elementos nos llevaron a pensar que nos encontrábamos ante un conjunto extremadamente homogéneo atribuible al Auriñaciense Evolucionado o, más probablemente, al Gravetiense Antiguo.

Figura 7_MOD

Utillaje retocado de Agirremendi. 1-3 Raspadores sobre extremo de lámina; 4: Punta de Font Robert atípica; 5-7 Buril sobre truncadura retocada oblicua; 8: Remontaje de lámina sobre núcleo prismático de tipo buril.

Animados por estas evidencias seis días después Iñaki y yo quedamos con Alberto para ir a visitar el lugar del yacimiento. Ese día coincidió con una de esas escasas ocasiones en las que nieva tan cerca de la costa y toda la loma apareció ante nuestros ojos cubierta de parches de nieve blanca. El ascenso no fue fácil, porque la argoma y las zarzas cubrían toda la ladera. Finalmente alcanzamos una amplia explanada con una suave pendiente en lo alto de la colina, el punto donde Alberto había localizado entre el 79 y el 84 la colección de Agirremendi. Una vez allí pudimos comprobar que era imposible que los restos líticos hubiesen llegado al yacimiento arrastrados desde otro lugar, ya que se encontraron en el punto más alto de la loma. También nos percatamos de que las dimensiones probables del yacimiento eran pequeñas, lo que incidía en la posibilidad de que se tratase de los restos de un único asentamiento. Además el hecho de que esas piezas estuviesen allí, y que no hubiesen sido transportadas ladera abajo, nos animaba ante la posibilidad de que hubiese algún tipo de estructura sedimentaria conservada.

IMG_2332

Vista del Abra y de la Vega del Gobela desde Agirremendi

Sin embargo una vez allí fuimos conscientes de otras implicaciones que tenía la ubicación del yacimiento. En primer lugar se encontraba relativamente lejos del afloramiento principal de sílex del Flysch, lo cual unido a la gran cantidad de sílex exógeno sugería que la explotación del sílex no fue uno de los objetivos de esta ocupación. Además el hecho de que buena parte de estos restos de sílex exógeno fuesen núcleos de laminillas sugiere que se trata de parte del kit de viaje con el que  el grupo acaba de llegar a esta comarca. Otro de las características singulares de Agirremendi es su buena visibilidad de la actual desembocadura de la ría del Ibaizabal-Nerbioi, de toda la vega del Gobela y de la costa entre La Galea y Aizkorri, lo cual sin duda debió animar la ocupación. Además en el entorno inmediato del yacimiento hay paredes de arenisca que sin duda debieron ofrecer un buen abrigo ante el rigor del clima.

Agirremendi es, por lo tanto, un yacimiento singular en la comarca, que puede corresponderse con un número limitado de ocupaciones del Paleolítico Superior Inicial, en las que se asentaron los grupos humanos para aprovechar su buena visibilidad y el refugio de los abrigos de arenisca del entorno. Estos grupos del final del Auriñaciense y del Gravetiense se desplazaban a lo largo de grandes distancias, abarcando desde el SW de Francia y la Sierra de Urbasa hasta la costa occidental de Bizkaia, asentándose en cuevas,como Aitzbitarte III en Errenteria; o en sitios al aire libre, algunos con unas características semejantes a las de Agirremendi, como Ametzagaina cerca de Donostia; o situados cerca de los afloramientos de sílex como Mugarduia en Urbasa; o en riberas de ríos como Irikaitz en Zestoa.

Los resultados de estas investigaciones acaban de ser publicados en el volúmen 33 de la revista Kobie (Paleoantropología). Esperamos poder enlazar pronto el pdf de la publicación.

Rios-Garaizar, J., Libano Silvente, I., San Emeterio Gómez, A., Garate Maidagan, D., Vega López, S., Díez Saiz, A., 2014. El yacimiento al aire libre del Paleolítico Superior Inicial de Agirremendi (Berango, Bizkaia). Kobie (Paleoantropología) 33, 5–20.

pdf en Academia

Read Full Post »

En un reciente trabajo publicado en la revista Comptes Rendus Palevol hemos presentado la secuencia del final del Pleistoceno medio de la cueva de Arlanpe y su relevancia para el conocimiento del Paleolítico Medio antiguo en el Norte de la Península Ibérica.

El final del Pleistoceno medio es un periodo interesante para investigar los procesos de transformación del comportamiento neandertal entre el Paleolítico Medio Antiguo y el Paleolítico Medio Reciente. Si ya en la Península Ibérica son escasos los yacimientos que tienen este periodo representado, en la región cantábrica son mucho más escasos. Uno de los mejores yacimientos para investigar estas cuestiones la cueva de Arlanpe, excavada entre 2006 y 2011, sobre cuyos niveles solutrenses ya hemos hablado previamente en Arkeobasque. Distintas evidencias (sedimentología, polen, microvertebrados, malacofauna, dataciones de U/Th y AAR) nos sitúan la base de la secuencia de Arlanpe entre el MIS7 y el MIS5 (175-80.000 BP), estando especialmente bien representados los momentos templados del MIS5. El registro arqueológico de esta secuencia nos describe a poblaciones de neandertales que se mueven por territorios muy extensos y que ocupan el yacimiento de manera diferente en el MIS6, momento en el cual es usado como un refugio ocasional, y en el MIS5, en el que se convierte en un área de intensa actividad.

Mapas de situación, plano de la cueva y estratigrafía de Arlanpe

Mapas de situación, plano de la cueva y estratigrafía de Arlanpe http://ars.els-cdn.com/content/image/1-s2.0-S163106831500010X-gr1.jpg

Las ocupaciones identificadas se pueden agrupar en tres grandes fases. Las más antiguas (SQ1) tienen una cronología superior a 165.000 años y son muy pobres tanto en industria lítica como en fauna. Las siguiente (SQ2) no ha sido datadas directamente pero los datos ambientales indican un clima relativamente frío que nos situaría en pleno MIS6. Este nivel presenta un rico conjunto arqueológico cuyas características principales son:

  • Una industria lítica en la que hay un uso mayoritario de materias primas locales, fundamentalmente lutita.
  • Se transportan al yacimiento útiles de sílex que están fabricados en variedades tan diversas como Flysch, Treviño o Urbasa, lo que indica un territorio de explotación extenso
  • Desde el punto de vista tecnológico destacan los sistemas de producción discoide y SSDA en lutita y Levallois y Laminar en sílex. El utillaje retocado es escaso, destacando las láminas retocadas y las puntas musterienses.
  • La fauna está dominada por animales de roquedo (cabra y rebeco), en este nivel está documentada la que probablemente es la cita más antigua de reno del cantábrico. Hay algunos episodios en los que la cueva funciona como cubil de carnívoros, estando presentes osos, lobos o panteras.
  • La abundancia de restos de caracoles sugiere que pudieron formar parte de la dieta de los neandertales que ocuparon el yacimiento.

Distintos tipos de sílex exógeno recuperados en el Paleolítico Medio antiguo de Arlanpe. Imagen obtenida de https://www.academia.edu/10668362/Industria_l%C3%ADtica_de_los_niveles_del_Paleol%C3%ADtico_Medio_Antiguo_y_Paleol%C3%ADtico_Superior_de_Arlanpe_Lemoa_Bizkaia_

Las ocupaciones del SQ3 se producen en un momento de oscilaciones climáticas, incluyendo momentos de clima cálido semejante al actual, que parecen corresponderse con el MIS5. Además esta parte de la secuencia es mucho más rica en restos arqueológicos:

  • De nuevo la materia prima más utilizada es la lutita, pero en este caso en una proporción aún mayor que en SQ2.
  • El sílex tiene un comportamiento semejante, pero son menos abundantes los soportes laminares.
  • Las cadenas operativas de explotación de la lutita se desarrollan de manera más completa en el yacimiento. Destaca la producción de grandes lascas de filos corticales (SSDA), la producción Discoide y la fabricación de utillaje bifacial.
  • Además de los bifaces fabricados en lutita hay utillaje pesado como choppers, fabricados en arenisca.
  • La fauna está de nuevo dominada por los animales de roquedo, pero hay presencia de carnívoros como el oso, lobo, cuón o la pantera.

La función del yacimiento parece que varía entre las ocupaciones de SQ2, que parecen mucho más efímeras, y las de SQ3 que muestran una actividad más intensa. En ambos casos la posición estratégica del yacimiento, con una buena visibilidad de la confluencia de los valles de Arratia e Ibaizabal, debió animar a los grupos de neandertales a establecer allí campamentos en los que se realizaron distintos tipos de actividades, más ocasionales en un primer momento, y más intensas durante el último interglaciar.

Macro utillaje en arenisca y lutita del SQ3. Imagen obtenida de: http://antiquity.ac.uk/projgall/rios-garaizar329/images/figure8big.jpg

Las características de los conjuntos Q2 y SQ3 del yacimiento de Arlanpe lo relacionan con una serie de yacimientos que, desde hace unos 250.000 años presentan una combinación de rasgos tecnológicos avanzados, como puede ser la captación y transporte de utillaje fabricado en materias primas exógenas, o la generalización de los sistemas Discoide y Levallois para la fabricación de utillaje sobre lasca; con otros rasgos tecnológicos más propios del Paleolítico Inferior como puede ser el uso generalizado de materias primas locales de calidad mediocre o la fabricación y uso de bifaces. En el caso de Arlanpe parece que los rasgos tecnológicos avanzados tienen que ver con la movilidad del grupo, mientras que los rasgos arcaizantes tienen que ver con la necesidad inmediata de un utillaje variado, incluyendo utillaje pesado, con el que realizar distintos tipos de actividades.

Este tipo de gestión tecnológica, así como la gestión de la subsistencia practicada en Arlanpe, que es muy dependiente de los recursos locales, contrasta con las practicadas al final del Paleolítico Medio regional, sobre las que ya tratamos en un reciente post. Esta comparación permite constatar una cierta evolución cultural de los grupos de neandertales entre los estadios isotópicos 6 y 3.

Referencias:

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., Gómez-Olivencia, A., Iriarte, E., Arceredillo-Alonso, D., Iriarte-Chiapusso, M.J., Garcia-Ibaibarriaga, N., García-Moreno, A., Gutierrez-Zugasti, I., Torres, T., Aranburu, A., Arriolabengoa, M., Bailón, S., Murelaga, X., Ordiales, A., Ortiz, J.E., Rofes, J., San Pedro, Z., 2015. Short-term Neandertal occupations in the late Middle Pleistocene of Arlanpe (Lemoa, northern Iberian Peninsula). Comptes Rendus Palevol. (también en Academia and RG)

Rios-Garaizar, J., García-Moreno, A., 2015. Middle Paleolithic Mobility Patterns and Settlement System Variability in the Eastern Cantabrian Region (Iberian Peninsula): A GIS-Based Resource Patching Model, in: Conard, N.J., Delagnes, A. (Eds.), Settlement Dynamics of the Middle Paleolithic and Middle Stone Age Vol 4. Kerns Verlag, Tübingen, pp. 329–360.

Read Full Post »

Hasta los años 90 apenas se sospecha que la comarca de Uribe Kosta tuviese evidencias de la presencia humana durante el Pleistoceno Medio. Ahora hay 8 localidades donde se han recuperado materiales del Paleolítico Inferior, de las que sólo Mendieta I ha sido recuperado en contexto.

El desarrollo de una arqueología de los contextos de hábitat/ocupación al aire libre es una de las grandes materias pendientes de la investigación sobre el Paleolítico en Bizkaia y Gipuzkoa. A diferencia de las regiones vecinas en las que este tipo de contextos han sido objeto de una atención más intensa, en Bizkaia y Gipuzkoa apenas se ha trabajado fuera de las cuevas en busca de asentamientos de época paleolítica. Las razones de este aparente desinterés son múltiples. Por un lado se ha primado la localización y excavación de yacimientos en cueva por motivos de conservación del registro arqueológico y de  las secuencias estratigráficas. Tampoco ha ayudado la escasez de registros sedimentarios susceptibles de contener yacimientos de época paleolítica en posición primaria, la escasez de trabajos interesados en los periodos más antiguos del Paleolítico, o las problemas derivados de una ley de patrimonio que presta escasa atención a este tipo de manifestaciones arqueológicas.

Uribe Kosta desde el aire (http://www.bizkaiadesdeelaire.com)

Uno de los primeros trabajos, en ciertos aspectos pionero, sobre el hábitat paleolítico al aire libre lo abordó José Miguel de Barandiarán en 1959 junto a Mario Grande, quien por entonces director del Museo Histórico de Bizkaia y Antonio Aguirre Andrés, quien fue Comisario de Bilbao de Excavaciones Arqueológicas en los años 50 (Fernández Palacios y Unzueta Portilla 2012). Este último había estado recopilando, en los años 50, materiales arqueológicos en distintos puntos de Sopelana y de Barrika, incluyendo probablemente los arenales de Zabaletxe, Iturralde y Ollagorta. Posteriormente En 1959 los tres vuelven a la misma zona y realizan sondeos en numerosos puntos de esos mismos arenales y en la colina de Kurtzia. Fruto de estos trabajos se recuperan numerosas evidencias arqueológicas, algunas de ellas en aparente ordenación estratigráfica, entre las cuales sin embargo son escasas las atribuibles al Paleolítico Inferior. Entre estas últimas hay que destacar un hendedor de ofita y un bifaz de lutita recuperados por A. Aguirre, y una pieza bifacial de sílex con la base reservada recuperada en Iturralde.

Materiales arqueológicos de Mendieta I (1-2) y de Kurtzia (3-4), éstos últimos de la colección de A. Agirre (Rios-Garaizar et al. 2012)

Materiales arqueológicos de Mendieta I (1-2) y de Kurtzia (3-4), éstos últimos de la colección de A. Agirre (Rios-Garaizar et al. 2012)

En el año 2003 se descubre el yacimiento de Mendieta I (Rios-Garaizar et al. 2008, 2010) en las obras de urbanización del polígono de Zaldu, en Sopela. Este yacimiento se excava en una extensión limitada en la que se descubre una secuencia estratigráfica que incluye el relleno de un paleocanal de baja energía cubierto por una paleosuelo. En el interior de dicho paleocanal se recupera un importante conjunto lítico que presenta características tecnológicas que permiten una atribución a un Paleolítico Inferior sin bifaces. Entre los restos se recupera un Macroútil de arenisca, un Chopping-Tool de sílex, alguna raedera y cuchillos de dorso natural con retoques de acomodo. Las huellas de uso identificadas en algunas de estas piezas permiten observar distintos tipos de actividades de corte y raspado sobre distintos materiales (Rios-Garaizar et al. 2008). Los análisis sedimentológicos y polínicos realizados sobre el sitio permiten ver que esta ocupación coincide con un episodio húmedo y templado, probablemente interglacial. Esto nos llevo a proponer una cronología mínima de 115.000 años, coincidiendo con el interglaciar Eemiense (OIS5e), aunque estimamos que probablemente esta fuese más antigua, tal vez coincidiendo con el interglacial Holsteniense (ca. 450.000, OIS11) o algunas de las fases templadas del Pleistoceno Medio reciente (OIS9 o 7) (Rios-Garaizar et al 2010). Mendieta I es el primer conjunto atribuido al Paleolítico Inferior en Bizkaia y es también uno de los pocos sitios del Pleistoceno Medio vizcaíno que han ofrecido datos que permiten una reconstrucción aproximada del medio ambiente circundante.

plancha 1bisreduced

Materiales y estratigrafía de Mendieta I (Rios-Garaizar et al 2008)

El mismo año en el que se descubrió Mendieta, I. Libano recuperó un interesante lote de piezas líticas en unas obras en Moreaga (Sopelana), cerca del cauce del Gobelas (Rios-Garaizar et al 2012). Se trata de una pequeña colección de 10 restos realizados en cuarcita, lo cual introduce un elemento de novedad en la “tierra del sílex”. Entre estos restos destacan tres núcleos discoides, un núcleo tipo SSDA y dos cantos tallados unifacialemente (Choppers). Actualmente el entorno de este yacimiento se encuentra muy alterado y existen pocas posibilidades de localizar zonas no alteradas del mismo. Por esas mismas fechas I. Libano encontró en unas huertas situadas en Errementariena (Barrika) 8 piezas de aspecto antiguo entre las que destaca un bifaz amigdaloide en cuarcita, un pico triedro en la misma materia, un bifaz subcordiforme pequeño en lutita, 2 núcleos centrípetos, dos raederas y un rabot. Ambos conjuntos carecen de un contexto preciso, pero señalan por un lado la extensión de la presencia humana en Uribe Kosta durante el Paleolítico Antiguo (probablemente Pleistoceno Medio). La variabilidad de comportamientos tecnológicos (uso de sílex o de cuarcita, conjuntos con y sin bifaces, etc.), la escasa incidencia en el medio, el modesto tamaño de los conjuntos, parecen sugerir una ocupación poco intensa del territorio de Uribe Kosta, en la que, a diferencia de periodos posteriores del Paleolítico, la captación de sílex no será uno de los motivos que llevará a estos primeros habitantes a ocupar este territorio.

Materiales arqueológicos de Errementariena (Sopela)- Rios-Garaizar et al. 2012

Materiales arqueológicos de Errementariena (Sopela)- Rios-Garaizar et al. 2012

Esta última impresión parece confirmarse con otra serie de hallazgos realizados en los municipios de Getxo y Leioa y que serán publicados en breve (Rios-Garaizar et al, 2013). Se trata de 6 bifaces aislados localizados en Zientoetxe (Getxo- 2 bifaces), Diliz (Getxo), Mendibarrena (Leioa), Aretxabaleta (Leioa) y Ondiz (Leioa) y un conjunto de lítico sin bifaces recuperado en la loma de Kurkudi (Leioa). El bifaz de Ondiz, localizado por F. Dublin y publicado por E. Nolte (1985-96) se encuentra en paradero desconocido, al igual que el localizado en Diliz, encontrado también por F. Dublin y que fue documentado por C. Fernández. El resto de materiales fueron localizados por I. Libano entre 1985 y 2005 y se encuentran actualmente depositados en el Arkeologi Museoa de Bilbao.

Bifaces

1: Bizaz de Mendibarrena; 2: Bifaz de Aretxabaleta; 3-5: Bifaces de Zientoetxe; 4: Pieza bifacial de Ondiz (Rios-Garaizar et al. 2013)

Estos hallazgos, carentes de un contexto arqueológico preciso, evidencian sin embargo la existencia de una ocupación dispersa pero continua del territorio durante el Pleistoceno Medio, con puntos de actividad aislados, situados en distintos tipos de entornos (márgenes fluviales, cerros, llanura costera, etc.).

Mapa de Uribe Kosta con los yacimientos atribuíbles al Pleistoceno medio (Rios-Garaizar et al. 2013)

Mapa de Uribe Kosta con los yacimientos atribuibles al Paleolítico Inferior y Medio: 1: Ondiz; 2: Mendibarrena; 3: Aretxabaleta; 4: Kurkudi; 5: Diliz; 6: Zientoetxe; 7 Bareño; 8: Moreaga; 9: Mendieta I; 10: Mendieta II; 11: Errementariena; 12: Zabaletxe; 13: Goierri; 14: Kurtzia (Rios-Garaizar et al. 2013)

Hasta los años 90 apenas se sospecha que la comarca de Uribe Kosta tuviese evidencias de la presencia humana durante el Pleistoceno Medio. Ahora hay 9 localidades donde se han recuperado materiales del Paleolítico Inferior, de los que sólo Mendieta I ha sido recuperado en contexto. Esto evidencia una realidad de un poblamiento disperso y de baja intensidad, que resulta difícil de identificar, que sin embargo ayuda a comprender las dinámicas de población de los primeros habitantes de la comarca. La localización de estos hallazgos abre la posibilidad de que en algún punto del territorio se conserven restos in situ de una ocupación mas amplia, intensa, o repetida en el tiempo, sin embargo esta posibilidad pierde fuerza a medida que los contextos susceptibles de preservar tales ocupaciones van siendo urbanizados.

Desde el 3 de Abril al 28 de Septiembre de 2014 buena parte de estos materiales, que forman parte de la colección del Arkeologi Museoa de Bilbao, estarán expuestos en la exposción: “En Busca del Sílex- Silexaren Bila. Los primeros pobladores de la Costa Vasca”, en la que se presentan los materiales y los yacimientos excavados y recuperados en Uribe Kosta, así como otros materiales del Paleolítico Inferior y Medio de Navarra, Gipuzkoa, Araba y Bizkaia.

Referencias:

Barandiarán Ayerbe, J.M., Aguirre, A., Grande, M., 1960. Estación de Kurtzia (Barrica-Sopelana), Servicio de Investigaciones Arqueológicas de la Excma. Diputación Provincial de Vizcaya. Bilbao.

Fernández Palacios, F., Unzueta Portilla, M., 2012. Allá donde el mar se confunde con la Ría del Nevión: la figura del ingeniero Antonio Aguirre Andrés en las décadas centrales del siglo XX. Bidebarrieta Rev. humanidades y ciencias Soc. Bilbao 23, 115–120.

Rios-Garaizar, J., Iriarte, E., Garate, D., Cearreta, A., Iriarte, M.J., 2008. The Mendieta site (Sopelana, Biscay province, northern Spain): Palaeoenvironment and formation processes of a Lower Palaeolithic open-air archaeological deposit. Comptes Rendus Palevol 7, 453–462.

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., Iriarte Avilés, E., Cearreta Bilbao, A., Iriarte Chiapusso, M.J., 2010. Los yacimientos de Mendieta I y II (Sopelana, Bizkaia): dos ocupaciones al aire libre del Paleolítico Inferior y Medio. Kobie (Paleoantropología) 29, 7–18.

Rios-Garaizar, J., Libano Silvente, I., Garate Maidagan, D., 2012. Nuevas localizaciones del Paleolítico Inferior en Uribe Kosta (Bizkaia): Los yacimientos de Moreaga (Sopelana) y Errementariena (Barrika). Kobie (Paleoantropología) 31, 45–56.

Rios-Garaizar, J., Libano Silvente, I., Garate Maidagan, D., Gómez-Olivencia, A., Regalado Bueno, E., 2013. Nuevas localizaciones arqueológicas al aire libre del Paleolítico Inferior y Medio en las cuencas del Gobela, del Udondo (Bizkaia). Kobie (Paleoantropología).

 

 

Read Full Post »

Acabamos de publicar en el número 72 de la revista Zephyrus el artículo:

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., Gómez-Olivencia, A., Arceredillo-Alonso, D., Iriarte-Avilés, E., García-Moreno, A., & San Pedro-Calleja, Z. (2013). El final del Solutrense en el oriente cantábrico a través de las ocupaciones de la cueva de Arlanpe (Lemoa, Bizkaia). Zephyrus, 72, 15–38. (enlace a Academia)*

* En el enlace podeis acceder al pdf del artículo, también en la web de la revista Zephyrus.

Este trabajo es el resultado del proyecto de excavación e investigación iniciado en la cueva de Arlanpe en el año 2006 con el objetivo de contextualizar e interpretar las evidencias de una posible ocupación del Paleolítico Antiguo. Ya en la primera campaña de sondeos comprobamos que además de los niveles del Paleolítico Medio Antiguo el yacimiento presentaba otros con ocupaciones del Solutrense Superior Final, y así lo publicamos en un avance en la revista Sautuola en el año 2008 (Rios-Garaizar et el. 2008). El interés de estas ocupaciones radica en el hecho de que se producen en un momento de transición entre el Solutrense y el Magdaleniense, lo que nos sirve para caracterizar las sociedades de este momento y para explicar las causas de esa transición.

Vista de la Peña donde se encuentra Arlanpe desde el Barrio de Gandarias (Lemoa)

Vista de la Peña donde se encuentra Arlanpe desde el Barrio de Gandarias (Lemoa)

El yacimiento de Arlanpe se sitúa en Lemoa cerca de la confluencia de los ríos Arratia e Ibaizabal, en Bizkaia, en las estribaciones montañosas del macizo de Aramotz, un área estratégica a medio camino entre la costa cantábrica y la Llanada Alavesa, a la que se puede acceder, atravesando los Montes Vascos, por los pasos de Barazar y Dima. La cueva se encuentra actualmente al borde de una pared de roca caliza, siendo el acceso a la misma bastante complicado. La cueva en sí es de modestas dimensiones, apenas 25 m de profundidad, pudiendo distinguirse tres sectores, Entrada, Central y Fondo. Entre el sector de Entrada y la boca actual de la cueva el yacimiento estaba parcialmente excavado, probablemente por furtivos, de tal manera que en algunos puntos se observaba un rebaje de unos 30 cm de espesor que alcanza junto a la pared izquierda el sustrato rocoso.

Las ocupaciones solutrenses han sido localizadas exclusivamente en el sector de Entrada, en una superficie de excavación de tres metros cuadrados. El nivel II está formado por abundantes fragmentos de caliza desgajados del techo y muestra un color gris oscuro muy característico, generado por la presencia de hogares, manchas de carbón y materia orgánica en descomposición. La datación de dos fragmentos de hueso nos sitúa la formación de este nivel entre 21.047 y 19.909 cal BP (en torno a 17.100 BP sin calibrar).

La industria lítica destaca respecto a otros yacimientos contemporáneos por el uso de materias primas locales de calidad mediocre (lutita), el transporte de sílex desde localidades lejanas situadas al N (Flysch) y al S (Treviño) del yacimiento, la abundancia de laminillas de dorso , muchas de ellas con huellas de impacto, y la escasez de utillaje típico solutrense. El nivel es pobre en industria ósea, habiéndose recuperado tanto utillaje doméstico (espátulas, agujas) como de caza (azagayas). Se han recuperado sólo dos objetos de adorno, una concha y un canto de limonita perforados. La fauna está dominada por animales de roquedo, especialmente Capra pyrenaica y Rupicapra pyrenaica, y aparece intensamente procesada. Estas características nos han permitido interpretar estas ocupaciones como un alto de caza complejo en el que se realizan tareas relacionadas con la preparación de la caza junto a otras actividades de carácter más doméstico.

Puntas foliáceas y laminillas de dorso del nivel II de Arlanpe (Rios et al. 2013)

Puntas foliáceas y laminillas de dorso del nivel II de Arlanpe (Rios et al. 2013)

La comparación de estos resultados con el registro del final del Solutrense en la región Cantábrica nos han permitido asimismo valorar la naturaleza de los procesos de cambio acaecidos en estas sociedades y proponer hipótesis que expliquen el tránsito al Magdaleniense. La más sugerente plantea que el progresivo abandono del utillaje de caza típico solutrense en favor de un utillaje lítico más sencillo de fabricar y mantener, como son las puntas armadas con laminillas de dorso de muy pequeño tamaño, responde a cambios en el seno de estas sociedades, en las que el utillaje de caza (y tal vez la caza en sí) deja de ser el principal elemento de representación individual y de diferenciación social. Este proceso nos abocaría al inicio del Magdaleniense en el que se observa una multiplicación de los objetos de arte mueble, de los objetos de adorno, del las puntas armadas con laminillas y puntas de dorso y, en cierta medida, del utillaje de caza fabricado en hueso o asta.

Read Full Post »