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Hace dos años la investigadora de la Universidad de Cantabria, Ana Belén Marín-Arroyo, me propuso participar en un proyecto apasionante. En el marco de un proyecto más ambicioso financiado por la Unión Europea y el Ministerio de Economía sobre cambios ambientales en la Transición del Paleolítico Medio al Superior en la región cantábrica, surgió la necesidad de datar un gran número de yacimientos y niveles, dataciones que servirían para contextualizar las muestras de fauna cuyas señales isotópicas iba a ser analizadas. Algunos de los resultados fueron sorprendentes e inesperados, y otros proporcionaban información de gran calidad que complementaba investigaciones anteriores (Maroto et a. 2012, Higham et al. 2014). Con esta materia prima comprendimos que era importante analizar estos resultados en detalle para aportar datos a temas tan interesantes como la posible coexistencia de Neandertales y Humanos Modernos en la región, o el origen del Gravetiense cantábrico. El resultado de este trabajo acaba de ser publicado en la revista PLOS ONE (Marín-Arroyo et al. 2018).

Las dataciones las realizamos en el ORAU (Oxfor Radiocarbon Acelerator Unit) siguiendo protocolos muy estrictos de selección de muestras y de pretratamiento (Ultrafiltración) y medición (AMS). Las muestras seleccionadas fueron huesos de herbívoros con marcas de manipulación por humanos (huellas de corte, percusiones, etc.) y con las mayores garantías posibles en cuanto a su atribución estratigráfica. Las muestras fueron obtenidas de materiales depositados en los distintos museos de la región, todos ellos de excavaciones ‘históricas’. Los yacimientos muestrados son, de oeste a este: La Viña, Llonín, Covalejos, Ruso I, Morín, Cobrante, El Otero, El Cuco, Axlor, Bolinkoba, Ekain, Amalda, y Aitzbitarte III.

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Detalle de una de las muestras del nivel Vb de Aitzbitarte III, concretamente un femur de Bos/bison que presenta huellas de mordisqueo superpuestas a huellas de corte.

Como he mencionado anteriormente algunos resultados han sido sorprendentes porque contradicen interpretaciones previas y obligan a cuestionar las atribuciones crono-culturales de algunos niveles . El nivel V de Llonín, atribuído al Gravetiense, ha proporcionado dos dataciones que lo sitúan en una fase temprana de este complejo tecno-cultural (unos 28.000 años sin calibrar), y otra datación mucho más reciente (20.000 años sin calibrar), lo que sugiere la existencia de problemas de integridad o de definición temporal del nivel.  Uno de los casos más impactantes ha sido el de la secuencia de El Otero. Los niveles VI, V y IV, tradicionalmente interpretados como auriñacienses, han proporcionado dataciones claramente magdalenienses (15-10.000 años) lo que obliga a reevaluar completamente la secuencia de este yacimiento. En el yacimiento de Cobrante el nivel VI ha proporcionado una datación que se corresponde bien con la atribución del nivel al Protoauriñaciense y otra que cuadraría con una atribución Musteriense. Esta aparente anomalía se entiende mejor si observamos que en este nivel se daba una mezcla ‘extraña’ de materiales propios del Auriñaciense, como laminillas Dufour, raspadores carenados o láminas auriñacienses junto a útiles sobre lasca de aspecto claramente musteriense. Parece, por tanto, que ese nivel contiene restos arqueológicos de al menos dos ocupaciones diferentes, una musteriense y otra auriñaciense. Siendo esto así habría que revisar la atribución al Protoauriñaciense el nivel VII, que no ha sido datado en este proyecto, y que carece de material diagnóstico. Finalmente, la datación obtenida del nivel V, atribuido al Auriñaciense, sitúa este nivel en el Solutrense (unos 18.000 años sin calibrar), de acorde con algunos materiales de aspecto solutrense que habían sido interpretados erróneamente. El caso de la secuencia de El Cuco ha sido evaluado en otro trabajo (Gutiérrez-Zugasti et al. 2017). En este artículo se cuestionaba completamente la atribución de los niveles VII-XIII al Auriñaciense. Ahora hemos presentado dataciones de los niveles III y Vb, que habían sido interpretados inicialmente como gravetienses. Las nuevas dataciones atribuyen el nivel Vb al Musteriense (unos 49.000 años sin calibrar), y el nivel III al Protoauriñaciense (unos 35.000 años sin calibrar). Estas atribuciones confirman las precisiones realizadas del re-estudio de la industria lítica y abren posibilidades muy sugerentes, como que el famoso collar de El Cuco, recuperado en el nivel Vb, sea Protoauriñaciense y no Gravetiense como había sido publicado (Gutiérrez-Zugasti et al. 2013).

Collar del período Gravetiense (28.000-22.000 años) del Abrigo del Cuco (Castro Urdiales).

Collar del nivel Vb del Abrigo del Cuco (Castro Urdiales). Imagen obtenida en http://www.gaemarqueologos.com/07.html

También el yacimiento de El Ruso ha dado un resultado problemático. El nivel IVb  definido inicialmente como Auriñaciense Evolucionado ha proporcionado una datación más coherente con una cronología gravetiense (unos 28.000 años). En Axlor el nivel IV/D previamente datado en unos 42.000 años, lo que lo convertía en una de las referencias más recientes del Paleolítico Medio regional (Rios-Garaizar, 2017), ha sido datado en  fechas superiores a 49.000 años, lo que sin duda envejece toda la secuencia. De Bolinkoba se ha obtenido una datación del nivel VI, gravetiense, de unos 10.000 años, probablemente debido a algún tipo de mezcla o de problema de gestión de la colección. En Ekain se ha intentado datar la ocupación chatelperroniense (Rios-Garaizar et al. 2012) sin éxito, ya que el resultado obtenido (unos 34.000 años) sugiere una cronología auriñaciense. Este resultado tal vez pueda explicarse por una mezcla de materiales atribuible a la acción de los osos de las cavernas. En Amalda, una muestra del nivel VII, musteriense, ha dado un resultado propio del gravetiense (unos 28.000 años), lo que sugiere una cierta mezcla con el nivel VI, algo que ya habíamos detectado en el estudio de la industria lítica (Rios-Garaizar 2010). Una muestra del nivel VI de este mismo yacimiento, obtenida en la entrada de la cueva donde este nivel estaba expuesto, ha proporcionado una datación medieval, y una muestra del nivel V ha dado un resultado propio del Magdaleniense (unos 14.000 años), periodo no identificado en la secuencia. Finalmente en Aitzbitarte III se ha obtenido una datación propia del Auriñaciense Antiguo (unos 34.000 años) en el nivel Vb, atribuido al Auriñaciense Evolucionado y que ha proporcionado otras dataciones en torno a 31.000 años.

Con los restantes resultados, que hemos considerado válidos por ser coherentes con la atribución cronocultural de los niveles datados, y resultados de C14 AMS tratados mediante ultrafiltración, hemos modelizado la duración de cada uno de los complejos culturales considerados (Musteriense reciente, Chatelperroniense, Auriñaciense y Gravetiense).

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Distribución espacio temporal de los distintos yacimientos analizados (Marín-Arroyo et al. 2018)

Estos resultados muestran resultados sumamente interesantes. En primer lugar el Musteriense regional parece finalizar antes de lo pensado inicialmente, en torno a hace unos 45.000 años. Curiosamente el Musteriense no se solapa con el Chatelperroniense, lo que viene a reforzar la impresión que teníamos tras analizar Labeko-Koba, Ekain y Aranbaltza, de que el Chatelperroniense es intrusivo en la región cantábrica. Esto implicaría que hubo una extinción local de los neandertales en la región y una ocupación posterior de otros neandertales provenientes del Sudoeste de Francia. Nuestros resultados siguen confirmando la llegada temprana de los humanos modernos a las costas del Golfo de Bizkaia. Junto con Isturitz, los datos de Cobrante, El Cuco, Covalejos, El Castillo y Labeko Koba refuerzan la idea de que los primeros humanos modernos llegaron al occidente de Europa hace al menos 43.000 años. Finalmente, nuestros datos han puesto de relieve un origen temprano del Gravetiense en la región (hace unos 36.000 años calibrados), siendo los resultados más antiguos los de Aitzbitarte III. Esto apoyaría la idea de un origen del Noaillense, una facies particular del Gravetiense, en el SO de Francia y en Gipuzkoa, facies que posiblemente está enraizada en el Auriñaciense Evolucionado (Rios-Garaizar et al. 2013).

El rigor en el protocolo de selección y preparación de muestras, el análisis crítico de las estratigrafías y conjuntos analizados, y la aplicación de modelos estadísticos complejos permiten modelizar con garantías la sucesión de procesos históricos de extinción, de reemplazo de poblaciones y de cambio cultural. Estos modelos nos ofrecen un marco fiable para las interpretacion arqueológica de este periodo tan fascinante como es la Transición del Paleolítico Medio al Superior.

Referencia del artículo:

Marín-Arroyo A.B., Rios-Garaizar J., Straus L.G., Jones J.R., de la Rasilla M., et al. (2018) Chronological reassessment of the Middle to Upper Paleolithic transition and Early Upper Paleolithic cultures in Cantabrian Spain. PLOS ONE 13(4): e0194708.

Referencias:

Gutiérrez-Zugasti, I., Cuenca-Solana, D., Rasines del Río, P., Muñoz, E., Santamaría, S., Morlote, J.M., 2013. The role of shellfish in hunter–gatherer societies during the Early Upper Palaeolithic: A view from El Cuco rockshelter, northern Spain. Journal of Anthropological Archaeology 32, 242–256. doi:10.1016/j.jaa.2013.03.001

Gutiérrez-Zugasti, I., Rios-Garaizar, J., Marín-Arroyo, A.B., Rasines del Río, P., Maroto, J., Jones, J.R. et al. 2017. A chrono-cultural reassessment of the levels VI–XIV from El Cuco rock-shelter: A new sequence for the Late Middle Paleolithic in the Cantabrian region (northern Iberia). Quaternary International. doi:10.1016/j.quaint.2017.06.059

Higham, T., Douka, K., Wood, R., Ramsey, C.B., Brock, F., Basell, L., et al. 2014. The timing and spatiotemporal patterning of Neanderthal disappearance. Nature 512, 306–309.

Maroto, J., Vaquero, M., Arrizabalaga, Á., Baena, J., Baquedano, E., Jordá, J., et al. 2012. Current issues in late Middle Palaeolithic chronology: New assessments from Northern Iberia. Quaternary International 247, 15–25. doi:http://dx.doi.org/10.1016/j.quaint.2011.07.007

Rios-Garaizar, J., 2010. Organización económica de las sociedades Neandertales: el caso del nivel VII de Amalda (Zestoa, Gipuzkoa). Zephyrus LXV, 15–37.

Rios-Garaizar, J., 2017. A new chronological and technological synthesis for Late Middle Paleolithic of the Eastern Cantabrian Region. Quaternary International 433, Part, 50–63. doi:10.1016/j.quaint.2016.02.020

Rios-Garaizar, J., Arrizabalaga, Á., Villaluenga, A., 2012. Haltes de chasse du Châtelperronien de la Péninsule Ibérique. Labeko Koba et Ekain (Pays Basque Péninsulaire). L’Anthropologie 116, 532–549. doi:http://dx.doi.org/10.1016/j.anthro.2012.10.001

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Acabamos de publicar en el volumen editado por N. J. Conard y A. Delagnes, titulado “Settlement Dynamics of the Middle Paleolithic and Middle Stone Age Vol 4” un artículo titulado: “Middle Paleolithic Mobility Patterns and Settlement System Variability in the Eastern Cantabrian Region (Iberian Peninsula): A GIS-Based Resource Patching Model“.

En este trabajo discutimos si la variabilidad de los comportamientos de las sociedades neandertales es una simple respuesta adaptativa a las transformaciones del medio o si, por el contrario, refleja cambios en la estructura social de estos grupos. Para responder a esta cuestión nos centramos en el registro arqueológico musteriense del los Pirineos Occidentales/Cantábrico Oriental (Rios-Garaizar 2012a), el área que distintos investigadores llevamos tiempo denominando la “Encrucijada Vasca” (Arrizabalaga 2007), en la que nos encontramos con yacimientos tan importantes como Axlor, Arrillor, Lezetxiki o Amalda, sobre los que hemos centrado esta investigación.

En el trabajo proponemos una reconstrucción hipotética del medio ambiente y del paisaje, así como de la distribución y disponibilidad de distintos tipos de recursos (siguiendo la metodología desarrollada en García-Moreno 2010, 2013a, 2013b). Para ello hemos modelizado el terreno circundante a los yacimientos, evaluando para un escenario estadial y uno interestadial la distribución hipotética de la vegetación teniendo en cuenta distintas variables como la pendiente, la altitud, la insolación, etc. y la distribución de la macrofauna asociada, a partir de una evaluación actualista de las apetencias de los distintos tipos de herbívoros (planicies, bosques o rocosas). Después hemos calculado el potencial faunístico de estos tres tipos de herbívoros con el registro arqueológico real de los distintos yacimientos, basándonos en las listas texonómicas publicadas por Altuna (1989, 1990) y Pedro Castaños (2005).

Modelo predictivo de vegetación del yacimiento de Axlor, izquierda estadial, derecha interestadial, arriba pino, abajo roble

Modelo predictivo de vegetación del yacimiento de Axlor, izquierda estadial, derecha interestadial, arriba pino, abajo roble

Además hemos evaluado, a partir del análisis integral de los conjuntos líticos (captación de materias primas, tecnología, gestión del utillaje y de las características de las distintas ocupaciones (estructuración del espacio, indicios de residencialidad más o menos prolongada, etc.), el tipo de gestión territorial, a una escala regional, practicada por los distintos grupos de neandertales, así como la función de los yacimientos.

Mapa en el que se muestra la posición de los cuatro yacimientos estudiados y de los principales afloramientos de material prima

Mapa en el que se muestra la posición de los cuatro yacimientos estudiados y de los principales afloramientos de material prima

El resultado de esta evaluación nos muestra que la variabilidad de las estrategias de caza (Rios-Garaizar 2012b) y de aprovisionamiento de utillaje (Rios-Garaizar, 2008) no están estrictamente relacionadas con los recursos disponibles en los entornos inmediatos de los yacimientos (distancia recorrida en 2h de marcha). Así por ejemplo en niveles como Axlor VIII/ se consume ciervo de manera preferente, una especie que no sería la más abundante en el escarpado entorno del yacimiento. En este mismo yacimiento también, aunque en este caso en los niveles superiores (III-V, B-D), se utiliza fundamentalmente sílex, una materia prima que no se encuentra en sus inmediaciones. Esto mostraría una discrepancia más que evidente entre los resultados esperables en una economía basada en lo que ofrece el medio inmediato y la realidad arqueológica.

Esta discrepancia nos lleva a proponer que la elección de distintos tipos de presas o de materias primas es el resultado de decisiones conscientes que en ocasiones exigen una gran capacidad de planificación. Asimismo esta interpretación nos indica que la variabilidad de comportamientos de los grupos de neandertales es el resultado de una evolución histórica y cultural de estas poblaciones y no una mera adaptación mecánica a distintos tipos de medios.

Referencias:

Altuna, J., 1989. La subsistance d’origine animal pendant le Moustérien dans la région Cantabrique (Espagne), in: Pathou, M., Freeman, L.G. (Eds.), L’Homme de Neandertal. La Subsistance. Actes Du Colloque International de Liège. Volume 6. ERAUL, Liège, pp. 41–43.

Altuna, J., 1990. Caza y alimentación procedente de los Macromamíferos durante el Paleolítico de Amalda, in: Altuna, J., Baldeón, A., Mariezkurrena, K. (Eds.), La Cueva de Amalda (Zestoa, País Vasco). Ocupaciones Paleolíticas Y Postpaleolíticas. Sociedad de Estudios Vascos, Donostia-San Sebastián, pp. 149–192.

Arrizabalaga, A., 2007. Frontières naturelles, administratives et épistémologiques. L’unité d’analyse dans l’archéologie du Paléolithique (dans le cas basque), in: Cazals, N., González Urquijo, J.E., Terradas, X. (Eds.), Frontières Naturelles et Frontières Culturelles Dans Les Pyrénées Préhistoriques. Fronteras Naturales Y Fronteras Culturales En Los Pirineos Prehistóricos. PUbliCan- Ediciones de la Universidad de Cantabria, Santander, pp. 27–37.

Castaños Ugarte, P., 2005. Revisión actualizada de las faunas de macromamíferos del Würm antiguo en la Región Cantábrica, in: Montes Barquín, R., Lasheras Corruchaga, J.A. (Eds.), Actas de La Reunión Científica: Neandertales Cantábricos. Estado de La Cuestión. Ministerio de Cultura, Madrid, pp. 201–207.

García-Moreno, A., 2010. Patrones de asentamiento y ocupación del territorio en el Cantábrico oriental al final del Pleistoceno. Una aproximación mediante SIG. PhD Thesis. Universidad de Cantabria.

García-Moreno, A., 2013a. Mobility Models and Archaeological Evidence: Fitting data into theory. In, Preston, P. (ed.) Mobility, transition and change in Prehistory and classical Antiquity. Proceedings of the Graduate Archaeology organisation conference on the Fourth and Fifth of April 2008 at Hertford college, oxford, UK, Archaeopress, Oxford, pp 83-94.

García-Moreno, A., 2013b. GIS-based methodology for Palaeolithic site location preferences analysis. A case study from Late Palaeolithic Cantabria (Northern Iberian Peninsula). Journal of Archaeological Science 40, 217-226.

Rios-Garaizar, J., 2008. Variabilidad tecnológica en el Paleolítico Medio de los Pirineos Occidentales: una expresión de las dinámicas históricas de las sociedades neandertales. Treballs d’Arqueologia 14, 172–195.

Rios-Garaizar, J., 2012a. Industria lítica y sociedad en la Transición del Paleolítico Medio al Superior en torno al Golfo de Bizkaia. PUbliCan – Ediciones de la Universidad de Cantabria, Santander.

Rios-Garaizar, J., 2012b. Técnicas de caza en el Paleolítico Medio del País Vasco. Isturitz. Cuadernos de Sección. Prehistoria-Arqueologia 12, 7–37.

Rios-Garaizar, J., García-Moreno, A., 2015. Middle Paleolithic Mobility Patterns and Settlement System Variability in the Eastern Cantabrian Region (Iberian Peninsula): A GIS-Based Resource Patching Model, in: Conard, N.J., Delagnes, A. (Eds.), Settlement Dynamics of the Middle Paleolithic and Middle Stone Age Vol 4. Kerns Verlag, Tübingen, pp. 329–360.

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