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En 2011 cuando Iñaki Líbano nos enseño a Diego Garate y a mí la colección lítica que había recuperado en el paraje de Aranbaltza (Barrika) supe inmediatamente que se trataba de un yacimiento fundamental para responder a dos cuestiones principales de la arqueología paleolítica en la Región Cantábrica: Cómo era el hábitat paleolítico al aire libre, en comparación con el rico registro disponible en las cuevas de la región; y si la presencia del Chatelperroniense en la Región era tan escasa y se limitaba a pequeños altos de caza, tal y como habíamos planteado en una reciente publicación (Rios-Garaizar et al. 2012a).

Inmediatamente estudiamos la colección de I. Líbano y pudimos demostrar que nos encontrábamos ante un conjunto lítico en el que la mayor parte de los restos se podían asignar sin problemas al tecnocomplejo Chatelperroniense, y gracias a esto pudimos evaluar que otros conjuntos cercanos como el de Ollagorta (Barrika), recuperado por J. M. Barandiarán en un sondeo de 1959, se podían atribuir al mismo tecnocomplejo (Rios-Garaizar et al. 2012b).

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Estilizada punta de Chatelperrón excavada en el sector II de Aranabaltza (Foto: Joseba Rios-Garaizar)

El siguiente paso fue proponer a la Diputación Foral de Bizkaia la posibilidad de realizar un sondeo con el objetivo de evaluar si la zanja de canalización que había sacado a la superficie la colección del I. Líbano había destruido la totalidad del yacimiento, o si por el contrario había zonas en las que existía todavía un depósito estratigráfico intacto. Este punto era especialmente crucial porque uno de los grandes déficits de los yacimientos paleolíticos al aire libre de la región es la ausencia de estratigrafías (Arrizabalaga et al. 2015). Así, en Marzo de 2013 hicimos un pequeño sondeo manual y tuvimos la fortuna de localizar un depósito sedimentario que no había sido afectado ni por la canalización, ni por la cantera de áridos que estuvo en explotación hasta los años 60, ni por las posteriores plantaciones de eucaliptos. Ese mismo año acometimos la primera campaña de excavación y Aranbaltza comenzó a revelar sus sorpresas.

En las tres primeras campañas hemos podido descubrir, además de retazos de las ocupaciones chatelperronienses, una serie de niveles de inicio del Pleistoceno Superior y tal vez de final del Medio, con ocupaciones del Paleolítico Medio que parecen corresponderse con un hábitat estructurado al aire libre. Además hemos identificado restos pertenecientes a ocupaciones de los últimos cazadores recolectores, en el transito Pleistoceno-Holoceno, y restos de un campamento de época Calcolítica (Rios-Garaizar 2014, Rios-Garaizar et al. 2015).

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Excavación de las ocupaciones del paleolítico Medio en el sector I de Aranbaltza (Foto: Joseba Rios-Garaizar)

En esta IV campaña, financiada por la Diputación Foral de Bizkaia y coordinada desde el CENIEH y el INRAP, contamos con la colaboración del Ayuntamiento de Barrika, que cede el espacio para el laboratorio de campo y las instalaciones de cribado con agua; del Club Hípico Barrika, en cuyas instalaciones se encuentra el yacimiento; y de Edestiaurre Arkeologia Elkartea que colabora con medios humanos en el desarrollo de la campaña.

El objetivo principal de este año, una vez terminada en 2015 la excavación de la ocupación del Paleolítico Medio, es ampliar la superficie del nivel Chatelperroniense excavado en 2013, además prepararemos la zona de excavación en el sector III del yacimiento para la nueva fase del proyecto que comenzará en 2017.

 

Referencias:

Rios-Garaizar, J., Arrizabalaga, Á., Villaluenga, A., 2012a. Haltes de chasse du Châtelperronien de la Péninsule Ibérique. Labeko Koba et Ekain (Pays Basque Péninsulaire). L’Anthropologie. 116, 532–549. doi:http://dx.doi.org/10.1016/j.anthro.2012.10.001

Ríos Garaizar, J., Libano Silvente, I., Garate Maidagna, D., 2012b. El yacimiento chatelperroniense al aire libre de Aranbaltza (Barrika, Euskadi). Munibe (Antropologia-Arkeologia) 63, 81–92.

Arrizabalaga, A., Rios-Garaizar, J., Alvarez-Alonso, D., 2015. The past is out there: Open-air Palaeolithic sites and new research strategies in the Cantabrian region (northern Iberia). Quaternary International 364, 181–187. doi:10.1016/j.quaint.2014.07.051

Rios-Garaizar, J., 2014. Aranbaltza. Yacimiento Paleolítico al aire libre. Arkeoikuska: Investigación arqueológica. 2013, 175–178.

Rios-Garaizar, J., Ortega Cordellat, I., San Emeterio Gómez, A., Libano Silvente, I., Iriarte-Avilés, E., Garate Maidagan, D., 2015. Aranbaltza. Yacimiento paleolítico al aire libre. II Campaña. Arkeoikuska: Investigación arqueológica. 2014, 165–167.

 

 

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* El artículo original con los resultados de esta investigación acaba de ser publicado en la revista Nature. Los resultados del trabajo confirman lo avanzado por Fu y colegas en la conferencia de Cold Spring Harbor, esto es que el individuo Oase 1 tuvo un ancestro neandertal 4 o 6 generaciones atrás, esto es, menos de 200 años antes de su fallecimiento. Además el trabajo añade que el resto carece de relación directa con los Humanos Modernos que habitaron con posterioridad Europa, por lo que sugieren que no contribuyó de manera significativa a las poblaciones europeas posteriores.

En la conferencia Biology of Genomes celebrada la semana pasada en Cold Spring Harbor, NY, el equipo de la genetista Qiaomei Fu presentó los resultados del análisis genético de una mandíbula de humano anatómicamente moderno (AMH) recuperada en la cueva rumana de Peştera cu Oase.

El viernes en mi Timeline de Twitter saltó la noticia a través de una cita de Marie Soressi (@MarieSoressi) a un tweet de Alex Cagan (@ATJCagan) genetista del Max Planck Institute de Leipzig, asistente a la conferencia.

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El propio Cagan había publicado en su TL un abstract gráfico de la presentación de Fu

Y también produjo un ingenioso tweet de Chris Stringer (@ChrisStringer65) alertando al famoso paleoantropologo E. Trinkaus.

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Y es que, como muy bien recoge Andrea Anderson en Genomeweb, la relevancia de este descubrimiento es enorme para comprender la interacción entre humanos modernos y neandertales.

Hagamos un poco de historia. En 2003 se publica en la prestigiosa revista PNAS el hallazgo de una mandíbula (Oase 1) recuperada en una cueva del SW de Rumana llamada Peştera cu Oase. Esta mandíbula fue datada en 34,000–36,000 uncal. BP, constituyendo el resto de AMH más antiguo de Europa. En esa publicación Trinkaus y colegas sugerían además que el resto presentaba un mosaico de características de humanos modernos y neandertales, lo que abrió de nuevo el debate acerca de la hibridación entre estas dos especies.

 

El análisis presentado por Fu y colegas, aún sin publicar, sugiere que Oase 1 tiene de hecho un alto porcentaje de genoma de origen neandertal, entre el 5 y el 11 %, lo cual indica un antepasado neandertal entre 4 y 6 generaciones antes. Esto es, entre 60 y 200 años antes de que muriese el individuo Oase 1 nació un híbrido fértil entre un neandertal y un humano moderno. Teniendo en cuenta que la datación de este resto se sitúa en 34.290 +970 -870 uncal. BP (41070-36471 cal BP), podemos situar este contacto en fechas muy cercanas a 40.000 BP.

Este dato es enormemente interesante porque no sólo amplia enormemente el rango temporal de la posibilidad de cruce entre ambas especies, sino que sugiere que dicho cruce sucedió en alguna parte de Europa en un tiempo en el que se produjo reemplazamiento de los neandertales por poblaciones de humanos modernos.

Recientemente el análisis del ADN mitocondrial de dos dientes provenientes de niveles Protoauriñacienses de los yacimientos de Riparo Bombini y Grotta di Fumane confirmaba su vinculación, vía materna, con los humanos modernos, con lo cual Benazzi et al. (2015) certificaban relación del Protoauriñaciense con esta especie, alimentando así la idea de que la llegada de los humanos modernos desencadenó la extinción de los neandertales en el S de Europa.

Sin embargo, los datos obtenidos por Fu pueden obligarnos a reconsiderar un escenario lineal el el que grupos de humanos modernos entran por el E de Europa acelerando, en este proceso, la extinción de las poblaciones de neandertales. De hecho sugieren un panorama demográfico mucho más complejo de lo esperado, en el que pudo haber flujos de población no sólo de E a W, sino en sentido contrario; en el que el contacto entre ambas especies pudo ser más intenso hasta tal punto de crear híbridos; y en el que los intercambios culturales pudieron operar también en ambos sentidos. El análisis genético de Oase 1 incide en la idea de que el proceso de Transición del PaleolítiSin embargo, lco Medio al Superior, tal y como ya se ha señalado desde el análisis de las manifestaciones culturales, fue extraordinariamente complejo. Posiblemente sea esta complejidad una de las razones por las cuales nos sigue pareciendo fascinante.

Referencias:

* Fu, Q., Hajdinjak, M., Moldovan, O.T., Constantin, S., Mallick, S., Skoglund, P., Patterson, N., Rohland, N., Lazaridis, I., Nickel, B., Viola, B., Prufer, K., Meyer, M., Kelso, J., Reich, D., Paabo, S., 2015. An early modern human from Romania with a recent Neanderthal ancestor. Nature advance online publication.

Trinkaus, E., Moldovan, O., Milota, ştefan, Bîlgăr, A., Sarcina, L., Athreya, S., Bailey, S.E., Rodrigo, R., Mircea, G., Higham, T., Ramsey, C.B., van der Plicht, J., 2003. An early modern human from the Peştera cu Oase, Romania. Proceedings of the National Academy of Sciences 100 , 11231–11236.

Benazzi, S., Slon, V., Talamo, S., Negrino, F., Peresani, M., Bailey, S.E., Sawyer, S., Panetta, D., Vicino, G., Starnini, E., Mannino, M.A., Salvadori, P.A., Meyer, M., Pääbo, S., Hublin, J.-J., 2015. The makers of the Protoaurignacian and implications for Neandertal extinction. Science .

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En un reciente trabajo publicado en la revista Comptes Rendus Palevol hemos presentado la secuencia del final del Pleistoceno medio de la cueva de Arlanpe y su relevancia para el conocimiento del Paleolítico Medio antiguo en el Norte de la Península Ibérica.

El final del Pleistoceno medio es un periodo interesante para investigar los procesos de transformación del comportamiento neandertal entre el Paleolítico Medio Antiguo y el Paleolítico Medio Reciente. Si ya en la Península Ibérica son escasos los yacimientos que tienen este periodo representado, en la región cantábrica son mucho más escasos. Uno de los mejores yacimientos para investigar estas cuestiones la cueva de Arlanpe, excavada entre 2006 y 2011, sobre cuyos niveles solutrenses ya hemos hablado previamente en Arkeobasque. Distintas evidencias (sedimentología, polen, microvertebrados, malacofauna, dataciones de U/Th y AAR) nos sitúan la base de la secuencia de Arlanpe entre el MIS7 y el MIS5 (175-80.000 BP), estando especialmente bien representados los momentos templados del MIS5. El registro arqueológico de esta secuencia nos describe a poblaciones de neandertales que se mueven por territorios muy extensos y que ocupan el yacimiento de manera diferente en el MIS6, momento en el cual es usado como un refugio ocasional, y en el MIS5, en el que se convierte en un área de intensa actividad.

Mapas de situación, plano de la cueva y estratigrafía de Arlanpe

Mapas de situación, plano de la cueva y estratigrafía de Arlanpe http://ars.els-cdn.com/content/image/1-s2.0-S163106831500010X-gr1.jpg

Las ocupaciones identificadas se pueden agrupar en tres grandes fases. Las más antiguas (SQ1) tienen una cronología superior a 165.000 años y son muy pobres tanto en industria lítica como en fauna. Las siguiente (SQ2) no ha sido datadas directamente pero los datos ambientales indican un clima relativamente frío que nos situaría en pleno MIS6. Este nivel presenta un rico conjunto arqueológico cuyas características principales son:

  • Una industria lítica en la que hay un uso mayoritario de materias primas locales, fundamentalmente lutita.
  • Se transportan al yacimiento útiles de sílex que están fabricados en variedades tan diversas como Flysch, Treviño o Urbasa, lo que indica un territorio de explotación extenso
  • Desde el punto de vista tecnológico destacan los sistemas de producción discoide y SSDA en lutita y Levallois y Laminar en sílex. El utillaje retocado es escaso, destacando las láminas retocadas y las puntas musterienses.
  • La fauna está dominada por animales de roquedo (cabra y rebeco), en este nivel está documentada la que probablemente es la cita más antigua de reno del cantábrico. Hay algunos episodios en los que la cueva funciona como cubil de carnívoros, estando presentes osos, lobos o panteras.
  • La abundancia de restos de caracoles sugiere que pudieron formar parte de la dieta de los neandertales que ocuparon el yacimiento.

Distintos tipos de sílex exógeno recuperados en el Paleolítico Medio antiguo de Arlanpe. Imagen obtenida de https://www.academia.edu/10668362/Industria_l%C3%ADtica_de_los_niveles_del_Paleol%C3%ADtico_Medio_Antiguo_y_Paleol%C3%ADtico_Superior_de_Arlanpe_Lemoa_Bizkaia_

Las ocupaciones del SQ3 se producen en un momento de oscilaciones climáticas, incluyendo momentos de clima cálido semejante al actual, que parecen corresponderse con el MIS5. Además esta parte de la secuencia es mucho más rica en restos arqueológicos:

  • De nuevo la materia prima más utilizada es la lutita, pero en este caso en una proporción aún mayor que en SQ2.
  • El sílex tiene un comportamiento semejante, pero son menos abundantes los soportes laminares.
  • Las cadenas operativas de explotación de la lutita se desarrollan de manera más completa en el yacimiento. Destaca la producción de grandes lascas de filos corticales (SSDA), la producción Discoide y la fabricación de utillaje bifacial.
  • Además de los bifaces fabricados en lutita hay utillaje pesado como choppers, fabricados en arenisca.
  • La fauna está de nuevo dominada por los animales de roquedo, pero hay presencia de carnívoros como el oso, lobo, cuón o la pantera.

La función del yacimiento parece que varía entre las ocupaciones de SQ2, que parecen mucho más efímeras, y las de SQ3 que muestran una actividad más intensa. En ambos casos la posición estratégica del yacimiento, con una buena visibilidad de la confluencia de los valles de Arratia e Ibaizabal, debió animar a los grupos de neandertales a establecer allí campamentos en los que se realizaron distintos tipos de actividades, más ocasionales en un primer momento, y más intensas durante el último interglaciar.

Macro utillaje en arenisca y lutita del SQ3. Imagen obtenida de: http://antiquity.ac.uk/projgall/rios-garaizar329/images/figure8big.jpg

Las características de los conjuntos Q2 y SQ3 del yacimiento de Arlanpe lo relacionan con una serie de yacimientos que, desde hace unos 250.000 años presentan una combinación de rasgos tecnológicos avanzados, como puede ser la captación y transporte de utillaje fabricado en materias primas exógenas, o la generalización de los sistemas Discoide y Levallois para la fabricación de utillaje sobre lasca; con otros rasgos tecnológicos más propios del Paleolítico Inferior como puede ser el uso generalizado de materias primas locales de calidad mediocre o la fabricación y uso de bifaces. En el caso de Arlanpe parece que los rasgos tecnológicos avanzados tienen que ver con la movilidad del grupo, mientras que los rasgos arcaizantes tienen que ver con la necesidad inmediata de un utillaje variado, incluyendo utillaje pesado, con el que realizar distintos tipos de actividades.

Este tipo de gestión tecnológica, así como la gestión de la subsistencia practicada en Arlanpe, que es muy dependiente de los recursos locales, contrasta con las practicadas al final del Paleolítico Medio regional, sobre las que ya tratamos en un reciente post. Esta comparación permite constatar una cierta evolución cultural de los grupos de neandertales entre los estadios isotópicos 6 y 3.

Referencias:

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., Gómez-Olivencia, A., Iriarte, E., Arceredillo-Alonso, D., Iriarte-Chiapusso, M.J., Garcia-Ibaibarriaga, N., García-Moreno, A., Gutierrez-Zugasti, I., Torres, T., Aranburu, A., Arriolabengoa, M., Bailón, S., Murelaga, X., Ordiales, A., Ortiz, J.E., Rofes, J., San Pedro, Z., 2015. Short-term Neandertal occupations in the late Middle Pleistocene of Arlanpe (Lemoa, northern Iberian Peninsula). Comptes Rendus Palevol. (también en Academia and RG)

Rios-Garaizar, J., García-Moreno, A., 2015. Middle Paleolithic Mobility Patterns and Settlement System Variability in the Eastern Cantabrian Region (Iberian Peninsula): A GIS-Based Resource Patching Model, in: Conard, N.J., Delagnes, A. (Eds.), Settlement Dynamics of the Middle Paleolithic and Middle Stone Age Vol 4. Kerns Verlag, Tübingen, pp. 329–360.

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Acabamos de publicar en el volumen editado por N. J. Conard y A. Delagnes, titulado “Settlement Dynamics of the Middle Paleolithic and Middle Stone Age Vol 4” un artículo titulado: “Middle Paleolithic Mobility Patterns and Settlement System Variability in the Eastern Cantabrian Region (Iberian Peninsula): A GIS-Based Resource Patching Model“.

En este trabajo discutimos si la variabilidad de los comportamientos de las sociedades neandertales es una simple respuesta adaptativa a las transformaciones del medio o si, por el contrario, refleja cambios en la estructura social de estos grupos. Para responder a esta cuestión nos centramos en el registro arqueológico musteriense del los Pirineos Occidentales/Cantábrico Oriental (Rios-Garaizar 2012a), el área que distintos investigadores llevamos tiempo denominando la “Encrucijada Vasca” (Arrizabalaga 2007), en la que nos encontramos con yacimientos tan importantes como Axlor, Arrillor, Lezetxiki o Amalda, sobre los que hemos centrado esta investigación.

En el trabajo proponemos una reconstrucción hipotética del medio ambiente y del paisaje, así como de la distribución y disponibilidad de distintos tipos de recursos (siguiendo la metodología desarrollada en García-Moreno 2010, 2013a, 2013b). Para ello hemos modelizado el terreno circundante a los yacimientos, evaluando para un escenario estadial y uno interestadial la distribución hipotética de la vegetación teniendo en cuenta distintas variables como la pendiente, la altitud, la insolación, etc. y la distribución de la macrofauna asociada, a partir de una evaluación actualista de las apetencias de los distintos tipos de herbívoros (planicies, bosques o rocosas). Después hemos calculado el potencial faunístico de estos tres tipos de herbívoros con el registro arqueológico real de los distintos yacimientos, basándonos en las listas texonómicas publicadas por Altuna (1989, 1990) y Pedro Castaños (2005).

Modelo predictivo de vegetación del yacimiento de Axlor, izquierda estadial, derecha interestadial, arriba pino, abajo roble

Modelo predictivo de vegetación del yacimiento de Axlor, izquierda estadial, derecha interestadial, arriba pino, abajo roble

Además hemos evaluado, a partir del análisis integral de los conjuntos líticos (captación de materias primas, tecnología, gestión del utillaje y de las características de las distintas ocupaciones (estructuración del espacio, indicios de residencialidad más o menos prolongada, etc.), el tipo de gestión territorial, a una escala regional, practicada por los distintos grupos de neandertales, así como la función de los yacimientos.

Mapa en el que se muestra la posición de los cuatro yacimientos estudiados y de los principales afloramientos de material prima

Mapa en el que se muestra la posición de los cuatro yacimientos estudiados y de los principales afloramientos de material prima

El resultado de esta evaluación nos muestra que la variabilidad de las estrategias de caza (Rios-Garaizar 2012b) y de aprovisionamiento de utillaje (Rios-Garaizar, 2008) no están estrictamente relacionadas con los recursos disponibles en los entornos inmediatos de los yacimientos (distancia recorrida en 2h de marcha). Así por ejemplo en niveles como Axlor VIII/ se consume ciervo de manera preferente, una especie que no sería la más abundante en el escarpado entorno del yacimiento. En este mismo yacimiento también, aunque en este caso en los niveles superiores (III-V, B-D), se utiliza fundamentalmente sílex, una materia prima que no se encuentra en sus inmediaciones. Esto mostraría una discrepancia más que evidente entre los resultados esperables en una economía basada en lo que ofrece el medio inmediato y la realidad arqueológica.

Esta discrepancia nos lleva a proponer que la elección de distintos tipos de presas o de materias primas es el resultado de decisiones conscientes que en ocasiones exigen una gran capacidad de planificación. Asimismo esta interpretación nos indica que la variabilidad de comportamientos de los grupos de neandertales es el resultado de una evolución histórica y cultural de estas poblaciones y no una mera adaptación mecánica a distintos tipos de medios.

Referencias:

Altuna, J., 1989. La subsistance d’origine animal pendant le Moustérien dans la région Cantabrique (Espagne), in: Pathou, M., Freeman, L.G. (Eds.), L’Homme de Neandertal. La Subsistance. Actes Du Colloque International de Liège. Volume 6. ERAUL, Liège, pp. 41–43.

Altuna, J., 1990. Caza y alimentación procedente de los Macromamíferos durante el Paleolítico de Amalda, in: Altuna, J., Baldeón, A., Mariezkurrena, K. (Eds.), La Cueva de Amalda (Zestoa, País Vasco). Ocupaciones Paleolíticas Y Postpaleolíticas. Sociedad de Estudios Vascos, Donostia-San Sebastián, pp. 149–192.

Arrizabalaga, A., 2007. Frontières naturelles, administratives et épistémologiques. L’unité d’analyse dans l’archéologie du Paléolithique (dans le cas basque), in: Cazals, N., González Urquijo, J.E., Terradas, X. (Eds.), Frontières Naturelles et Frontières Culturelles Dans Les Pyrénées Préhistoriques. Fronteras Naturales Y Fronteras Culturales En Los Pirineos Prehistóricos. PUbliCan- Ediciones de la Universidad de Cantabria, Santander, pp. 27–37.

Castaños Ugarte, P., 2005. Revisión actualizada de las faunas de macromamíferos del Würm antiguo en la Región Cantábrica, in: Montes Barquín, R., Lasheras Corruchaga, J.A. (Eds.), Actas de La Reunión Científica: Neandertales Cantábricos. Estado de La Cuestión. Ministerio de Cultura, Madrid, pp. 201–207.

García-Moreno, A., 2010. Patrones de asentamiento y ocupación del territorio en el Cantábrico oriental al final del Pleistoceno. Una aproximación mediante SIG. PhD Thesis. Universidad de Cantabria.

García-Moreno, A., 2013a. Mobility Models and Archaeological Evidence: Fitting data into theory. In, Preston, P. (ed.) Mobility, transition and change in Prehistory and classical Antiquity. Proceedings of the Graduate Archaeology organisation conference on the Fourth and Fifth of April 2008 at Hertford college, oxford, UK, Archaeopress, Oxford, pp 83-94.

García-Moreno, A., 2013b. GIS-based methodology for Palaeolithic site location preferences analysis. A case study from Late Palaeolithic Cantabria (Northern Iberian Peninsula). Journal of Archaeological Science 40, 217-226.

Rios-Garaizar, J., 2008. Variabilidad tecnológica en el Paleolítico Medio de los Pirineos Occidentales: una expresión de las dinámicas históricas de las sociedades neandertales. Treballs d’Arqueologia 14, 172–195.

Rios-Garaizar, J., 2012a. Industria lítica y sociedad en la Transición del Paleolítico Medio al Superior en torno al Golfo de Bizkaia. PUbliCan – Ediciones de la Universidad de Cantabria, Santander.

Rios-Garaizar, J., 2012b. Técnicas de caza en el Paleolítico Medio del País Vasco. Isturitz. Cuadernos de Sección. Prehistoria-Arqueologia 12, 7–37.

Rios-Garaizar, J., García-Moreno, A., 2015. Middle Paleolithic Mobility Patterns and Settlement System Variability in the Eastern Cantabrian Region (Iberian Peninsula): A GIS-Based Resource Patching Model, in: Conard, N.J., Delagnes, A. (Eds.), Settlement Dynamics of the Middle Paleolithic and Middle Stone Age Vol 4. Kerns Verlag, Tübingen, pp. 329–360.

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Seguimos con la serie de yacimientos víctimas de las canteras en el País Vasco que iniciamos con la cueva de Atxubita. En este caso nos ocupamos de otra cueva vizcaína, Atxagakoa, que aunque actualmente se encuentra totalmente destruida, pudo ser excavada en un pequeño testigo. Esta excavación proporcionó evidencias arqueológicas y paleontológicas del final del Pleistoceno medio e inicios del superior, que actualmente se conservan en el Arkeologi Museoa de Bilbao (Garate Maidagan 2012).

El yacimiento de Atxagakoa se descubrió en 1959, cuando todavía la cueva permanecía más o menos intacta. Según E. Nolte (1968) el yacimiento era” importante desde el punto de vista paleontológico, pues fueron hallados en una calicata efectuada en la entrada restos de osos, caballos, toros salvajes, etc. La entrada primitiva permanece completamente cegada, y solo se conserva su sección longitudinal, pudiendo entrar a esta cavidad por otro agujero practicado a unos 25 m. de aquélla“.

El paleontólogo J. Altuna estudió el conjunto de fauna recuperado por el G.E.V. certificando la presencia de Crocuta crocuta (Altuna 1974). Posteriormente en 1978  C. Fernández Ibáñez visita Atxagakoa y describe: “De dicha cavidad actualmente, tan sólo resta el corte longitudinal de su umbral, junto a un gran trozo de su relleno en el farallón del testigo que la cantera de Atxagakoa ha dejado en mitad de la extracción” (C. Fernández Ibáñez 1981 pp. 428). Esta descripción que coincide exactamente con la situación que se encontrará el último equipo que ha trabajado en el yacimiento. Además en esta visita C. Fernández recogió además algunos restos óseos entre los cuales J. Altuna determinó un P2 Izquierdo de Dicerorhinus. En esta misma publicación se aconseja ejecutar una campaña de salvamento sobre el testigo antes de su destrucción. Por último P. Castaños estudió también el conjunto de fauna en el marco de su tesis doctoral certificando la presencia de Canis lupus  y Gran Bóvido (Castaños 1986).

En el Catálogo de Cuevas y Simas de Bizkaia (G.E.V. 1985) se describe Atxagakoa como cueva destruida por el laboreo de la cantera (pp. 63-64). Esta misma cantera destruyó también el yacimiento de Ginerradi o Peña Forua de la que hablaremos en otro momento, y dos simas Atxagakoa I y II, en las que no se documentó ningún hallazgo ni arqueológico ni paleontológico.

En el año 2004 se presentó el hallazgo de restos paleontológicos y arqueológicos procedentes de un testigo de 3,60x 1,60x 1,70 m. de la cueva de Atxagakoa. Este testigo se excavó entre 2002 y 2004 en una serie de campañas de urgencia promovidas por la Diputación Foral de Bizkaia y ejecutadas por arqueólogos de Agiri, bajo la dirección de J. C. López Quintana (López Quintana et al. 2005, Castaños 2010). La secuencia identificada consta de varios niveles, siendo los más interesantes los correspondientes al complejo Inferior (Almk) y los del complejo Intermedio (Amc/Amk-i).

En el complejo inferior se recuperó un pequeño conjunto de macrofauna entre los que destacan los herbívoros, ciervo y corzo, siendo los carnívoros menos numerosos. La microfauna indica un clima poco riguroso, templado y húmedo en el que se reconoce la presencia de Apodemus. En este complejo se recuperó asimismo un pequeño conjunto de industria lítica en sílex y materias primas locales “que puede correlacionarse con el desarrollo de los complejos industriales musterienses” (López Quintana 2010 pp 64). Aunque inicialmente se propuso una edad correspondiente con el inicio de la glaciación Wurmiense (ca. 90-70.000 años BP- López Quintana et al. 2004), una serie de dataciones obtenidas mediante racemización de aminoácidos, pendientes de confirmación, sugieren que este complejo estratigráfico ” pudiera situarse en los momentos finales del Pleistoceno medio” (López Quintana 2010 pp 64).

Equipo de arqueólogos en la excavación (107 Kb.) http://www.bizkaia.net/home2/Archivos/DPTO4/Noticias/Imagenes/1022_ATG-P-17.JPG

Equipo de arqueólogos en la excavación de Atxagakoa. http://www.bizkaia.net/home2/Archivos/DPTO4/Noticias/Imagenes/1022_ATG-P-17.JPG

El complejo intermedio ofreció un conjunto de fauna más numeroso en el que de nuevo destaca la presencia de ciervo, junto a grandes bóvidos, corzo y caballo. Los carnívoros son mucho más numerosos que en el Complejo Inferior destacando el lobo, la hiena y el oso pardo. Esto indica que en este momento la cueva sirvió como guarida para estos depredadores (López Quintana et al. 2005, Castaños 2010). Coincidiendo con este aumento en la proporción de carnívoros las evidencias de presencia humana son muy escasas, limitándose a unas pocas lascas. Los datos de microfauna indican en este caso un progresivo enfriamiento, que coincidiría con el inicio de la glaciación Wurmiense. Finalmente los dos niveles situados a techo de la secuencia son prácticamente estériles.

El conocimiento que se tiene de las ocupaciones de la cueva de Atxagakoa es muy limitado, ya que sólo se pudo excavar un pequeño testigo conservado en un área probablemente marginal respecto a la zona principal de ocupación. En este sentido la destrucción de la cueva por el avance de la cantera entre el año 1959 y 1979 ha privado a la arqueología vizcaína de una importante evidencia para el estudio del tránsito entre el Pleistoceno medio y el superior, un periodo que por el momento solo está representado en los yacimientos de Arlanpe (Lemoa) y quizás Axlor (Dima) (Rios-Garaizar et al. 2011, González Urquijo et al. 2008). A pesar de ello, la cuidadosa excavación del testigo por parte del equipo de López Quintana ha permitido contextualizar las ocupaciones de humanos y carnívoros en la cueva de Atxagakoa, evidenciando un descenso en la intensidad de la presencia humana entre el fin del Pleistoceno medio y los inicios del superior. Asimismo,las ocupaciones de la cueva de Atxagakoa refuerzan la idea de que, al final del Pleistoceno medio, los grupos de Neandertales explotan tanto las estribaciones montañosas de los montes vascos, desde yacimientos (Arlanpe, Axlor y Lezetxiki) situados en zonas abruptas cercanas a puntos estratégicos como pasos de montaña o confluencias de ríos; como la zona costera, desde yacimientos situados cerca de las desembocaduras de grandes ríos tanto al aire libre (Uribe Kosta) como en cueva (Atxagakoa).

Referencias

Altuna, J. (1974). Hallazgos de mamíferos pleistocenos en Vizcaya. Kobie (Paleoantropología), 5, 37–39.

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En el número 25 del Periódico de Atapuerca publiqué este artículo sobre el Chatelperroniense (pp. 10). Debido a los lógicos problemas de espacio de un formato como este hubo que comprimir el contenido del artículo, aquí tenéis la versión “extendida”:

El Chatelperroniense es uno de los tecnocomplejos paleolíticos que ha despertado mayor interés en las últimas décadas. Inicialmente fue interpretado como una cultura del Paleolítico Superior hasta que, a finales de los 70 y comienzos de los 80, esta imagen cambió. La aparición en los yacimientos franceses de Arcy sur Cure y Saint Cesaire de restos de neandertal asociados a niveles Chatelperronienses abrió un intenso debate acerca de su naturaleza y de su significado en el proceso de tránsito del Paleolítico Medio al Superior y de extinción de los neandertales.

Actualmente el Chatelperroniense se caracteriza por una industria lítica muy avanzada, en la que destacan los núcleos laminares de explotación bipolar y un utillaje característico compuesto fundamentalmente por puntas de Chatelperrón, raspadores sobre lasca y láminas de retoque marginal. Dentro de la industria ósea se documentan azagayas, punzones, retocadores y alisadores. Además en algunos yacimientos, especialmente en el de de Arcy-Sur-Cure, se han recuperado numerosos objetos de adorno realizados en diente y hueso (Caron et al 2011).

La cronología de este tecnocomplejo está actualmente en revisión. Su cercanía al límite de aplicación del C14 había provocado en el pasado numerosas incertidumbres sobre las dataciones. Los nuevos resultados ofrecidos por las dataciones de muestras tratadas mediante ultrafiltración (Hublin et al 2011) sitúan el Chatelperroniense entre hace 40-45.000 años (dataciones calibradas).

La dispersión geográfica de los yacimientos Chatelperronienses es reducida, se documentan cuatro focos principales, uno en torno a la región de París, otro en Dordoña, otro en Charente y finalmente uno en el País Vasco. Los tipos de yacimientos son muy variables, destacando, además de las largas secuencias en cueva como Quinçay o Arcy-Sur-Cure, los yacimientos al aire libre como Tambourets, Vieux-Coutets o Le Basté. En la Península Ibérica sólo encontramos evidencias chatelperronienses en la región cantábrica. Destacan los yacimientos de Morín (Maiilo Fernández, 2005), que presenta una industria con rasgos arcaicos, Labeko Koba, interpretado como un alto de caza (Rios et al 2012a), y el recientemente descubierto yacimiento al aire libre de Aranbaltza (Rios et al 2012b).

Mapa chatelperroniense2-02

Mapa del occidente europeo con la localización de los principales yacimientos Chatelperronienses (base cartográfica Eric Gaba – Wikimedia Commons user: Sting) /Imagen:JosebaRíosGaraizar/CENIEH

Actualmente se está produciendo un intenso debate acerca de la naturaleza del Chatelperroniense. Una de las posturas defendida con mayor intensidad en los últimos años, fundamentalmente por J. Zilhao y F. d’Errico, plantea que el Chatelperroniense es un producto original de los Neandertales, cuyas sociedades están cambiando antes de la llegada de los Humanos Modernos a Europa (d’Errico et al 1998). Otros, como P. Mellars, piensan que el Chatelperroniense es una especie de imitación del Auriñaciense, resultado del contacto y aculturación entre Humanos Modernos y Neandertales. Otros como J.-J- Hublin o M. Roussel defienden que las características avanzadas del Chatelperroniense se producen por una difusión de Humanos Modernos establecidos en el Centro y Este de Europa (Hublin et al 2012). Finalmente J-G. Bordes y O. Bar-Yosef plantean la posibilidad de que la asociación entre restos de neandertal y niveles Chatelperronienses sea falsa y que este tecnocomplejo sea, de hecho, un producto de los primeros Humanos Modernos que alcanzan el occidente europeo Bar-Yosef & Bordes 2010). En los próximos años seguramente se profundizará en este debate, no obstante parece que sólo la aparición de nuevas e incontestables evidencias podrá arrojar algo de luz sobre el mismo.

ResearchBlogging.org
Bar-Yosef O, & Bordes JG (2010). Who were the makers of the Châtelperronian culture? Journal of human evolution, 59 (5), 586-93 PMID: 20692683

Caron F, d’Errico F, Del Moral P, Santos F, & Zilhão J (2011). The reality of Neandertal symbolic behavior at the Grotte du Renne, Arcy-sur-Cure, France. PloS one, 6 (6) PMID: 21738702

d’Errico, F, Zilhao, J, Julien, M, Baffier, D, Pelegrin, J, Conrad, N.J, Demars, P.-Y, Hublin, J.J, Mellars, P, Mussi, M, Svoboda, J, Taborin, Y, Toscano, L.G.V, & White, R (1998). Neanderthal Acculturation in Western Europe?: A Critical Review of the Evidence and Its Interpretation [and Comments and Reply] Current Anthropology, 39 DOI: 10.1086/204689

Hublin JJ, Talamo S, Julien M, David F, Connet N, Bodu P, Vandermeersch B, & Richards MP (2012). Radiocarbon dates from the Grotte du Renne and Saint-Césaire support a Neandertal origin for the Châtelperronian. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 109 (46), 18743-8 PMID: 23112183

Maillo Fernández, J. M (2005). La producción laminar en el Chatelperroniense de Cueva Morín: modalidades, intenciones y objetivos Trabajos de Prehistoria, 62, 47-64

Rios-Garaizar, J, Arrizabalaga, A, & Villaluenga, A (2012). Haltes de chasse du Châtelperronien de la Péninsule Ibérique L’Anthropologie, 116, 532-549 DOI: 10.1016/j.anthro.2012.10.001

Rios-Garaizar, J, Libano Silvente, I, & Garate Maidagan, D (2012). El yacimiento chatelperroniense al aire libre de Aranbaltza (Barrika, Euskadi) Munibe (Antropologia-Arkeologia), 63, 81-92

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Esta semana se ha generado un interesante debate acerca de las nuevas dataciones realizadas en los yacimientos de Zafarraya y Jarama VI y las implicaciones que los resultados de estas dataciones tienen para la comprensión del proceso que desembocó en la extinción de los neandertales (Wood et al 2013).

Los resultados obtenidos mediante AMS a partir de muestras de hueso pre tratadas mediante ultrafiltración ofrecen unos valores sensiblemente más antiguos que los obtenidos previamente.

En el caso de Jarama VI las fechas de 14C convencional ofrecían valores, para el nivel asociado a los restos de neandertal, de 29500±2700 y 32600±1800 BP (Lorenzo et al 2012). Los nuevos resultados ofrecen valores significativamente más antiguos, >50200, 49.400±3700 y >47000 BP.

La estratigrafía de Zafarraya , mucho más compleja, fue datada por diversos métodos (14C, AMS, U/Th, ESR), ofreciendo unas dataciones de 14C, para los niveles asociados a los restos de neandertal, de 31800±550 y 29800±600 BP y de U/Th con valores entre 33400±2000 y 25100±1300 (Hublin et al. 1995). Estas dataciones fueron, sin embargo, puestas en duda posteriormente (Barroso et al. 2003). Las nuevas dataciones ofrecen valores de 46300 ± 2500 y >49300 BP para las muestras situadas grosso modo en la misma posición estratigráfica que los restos humanos.

Mandíbula de Zapfarraya

Mandíbula de Zafarraya

Además de estos dos yacimientos se intentó datar otros 9 sitios, sin éxito por la ausencia de colágeno, como Cendres, Mallaetes, El Niño, Quebrada, El Salt, Sima de las Palomas, Bajondillo, Nerja y Gorham’s Cave.

Con estos resultados los autores ponen en duda la presencia de Neandertales en el Sur de la Península durante el episodio frío H4 (ca. 40-38000 CalBP) y sugieren la existencia de un vacío poblacional hasta la llegada de los primeros Humanos anatómicamente Modernos. Esto invalidaría algunas teorías como la de la Frontera del Ebro (Zilhao 2000), imposibilitaría un escenario de contacto entre especies en la Península Ibérica y exigiría la búsqueda de explicaciones para una extinción “autónoma” de los neandertales.

Sin embargo en mi opinión hay serias dudas para plantear, con los datos actuales, este tipo de escenarios. Lo primero que hay que señalar es que se han redatado dos de los sitios que sustentaban la hipótesis de la pervivencia de Neandertales en el sur de la Península Ibérica y que han dado dataciones bastante más antiguas que las que habían ofrecido previamente. Sin embargo sigue habiendo un buen número de sitios que presentan dataciones recientes como Cueva Antón, Gorham’s, Carihuela, Cueva Negra o Caldeirao (Ver la crítica de los autores a estas dataciones aquí). En el Norte de la Península Ibérica se han redatado algunos niveles musterienses recientes y se han obtenido dataciones post 40000 UncalBP en algunos sitios como Arrillor (Hoyos et al 1999) Fuentes de San Cristobal, Esquilleu o Sopeña (Maroto et al 2012).

Más aún, recientemente se ha publicado una datación directa por AMS ultrafiltrado de la tibia del neandertal de Saint-Cesaire (Charente-Francia) y ha dado un resultado de 36200±750 (Hublin et al 2012). En este último trabajo se presentaron además una serie de dataciones AMS con ultrafiltración de la secuencia Musteriense-Chatelperroniense-Auriñaciense del yacimiento de la Grotte du Renne (Arcy-sur-Cure), realizadas en el Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology, que proporcionaron unos resultados muy coherentes desde el punto de vista estratigráfico y cronológico, validados por la alta calidad del colágeno de las muestras (la mayoría proporcionaron valores entre el 2-7% de la muestra). Este último dato resulta especialmente interesante si tenemos en cuenta que la misma secuencia fue datada dos años antes por el laboratorio de Oxford (Higham et al 2010) ofreciendo unos resultados poco coherentes desde el punto de vista estratigráfico que se consideraron un efecto de la mezcla de niveles arqueológicos. Sin embargo como han señalado Hublin et al (2012) estos resultados obtenidos por el equipo de Oxford pueden estar condicionados por la baja calidad de las muestras ya que presentan valores que en pocos casos superan el 1% de colágeno (valor mínimo “fiable”) aunque superan con creces el mínimo de la proporción entre C y N (2,9-3,6).

Todo esto resulta fundamental para comprender los problemas que la baja calidad de las muestras datadas puede provocar a la hora de datar conjuntos y secuencias del final del Paleolítico Medio e inicios del Superior. Si observamos con detenimiento las dataciones publicadas por Wood et al (2013) vemos que algunas de ellas apenas alcanzan el 1% de colágeno, concretamente dos de las de Jarama VI obtenidas en un contexto estratigráfico preciso (la única que presenta valores de colágeno superiores al 1% “was found in the uppermost spit and may result from local disturbance or bioturbation” Wood et al 2013 pp 4). Por otro lado las dataciones de Zafarraya ofrecen mejores resultados de conservación de colágeno pero la integridad de la estratigrafía ha sido ya criticada en distintas ocasiones y ya se había señalado anteriormente que la edad más probable de los restos de neandertal en este yacimiento debían situarse, probablemente, en torno a 40000 BP (Zilhao 2006).

Recapitulando:

  1. Se han redatado mediante 14C AMS con ultrafiltración dos sitios que sustentaban la idea de la pervivencia de poblaciones neandertales en el sur de la Península Ibérica: Jarama VI y Zafarraya.
  2. Las muestras analizadas presentan dudas acerca de su posición estratigráfica (JA-6 y las de Zafarraya) y en el caso de Jarama VI problemas de conservación de colágeno.
  3. Aún así la hipótesis más probable es que las ocupaciones de grupos neandertales en ambos yacimientos sean más antiguas de lo planteado en un principio.
  4. Semejantes problemas de conservación han provocado errores en la datación de la secuencia de la Grotte du Renne, lo que sugiere que la conservación de las muestras puede ser crítica a la hora de datar secuencias de la Transición entre el Paleolítico Medio y el Superior.
  5. No se han podido redatar buena parte de los yacimientos que podrían ser claves en la comprensión del proceso de extinción de los neandertales en el Sur de la Península Ibérica, por lo que las dataciones disponibles hasta el momento (buena parte de las cuales se obtuvieron a partir de muestras de carbón) no deben ser puestas en duda de manera sistemática.
  6. Hay evidencias directas de datación mediante ultrafiltración de restos de neandertales en Saint Cesaire en 36200±750 UncalBP aunque a partir de una muestra con poco colágeno (0,77%), hay algunos sitios en el N de la Península Ibérica, datados recientemente, que han ofrecido también resultados más recientes que 40000 UncalBP.

Como conclusión se puede señalar que, aunque los resultados presentados por Wood et al 2013 son interesantes, no son suficientes para rechazar la hipótesis de pervivencia de los Neandertales en el sur de la Península Ibérica más alla de 40000 BP. Creemos sin embargo que este trabajo debe continuar datando nuevos sitios, mejorando los procedimientos de datación sobre carbón para equipararlos a los de hueso y abriendo o refrescando secuencias clave del Sur de la Península.

Desde un punto de vista de la arqueología vasca hemos de recordar que hay distintos yacimientos que presentan secuencias musterienses de cierta entidad como Axlor, Arrillor, Lezetxiki o Zarratu que están datadas de manera bastante pobre (3 dataciones para Axlor- Rios-Garaizar 2012; 4 en el caso de Arrilor- Hoyos et al 1999- y dos para el nivel IIIb de Lezetxiki). Dos de estos yacimientos contienen niveles de filiación musteriense con dataciones probables posteriores a 40000 UncalBP, se trata del nivel Lmc de Arrllor (37100 ±1000 -OxA-6106) y el nivel II-A de Axlor que aunque carece de datación directa se sitúa por encima del nivel D, datado en 42010±1280 BP (Beta-144262). Hemos de recordar además que en el País Vasco hay un importante registro Chatelperroniense (Rios-Gariazar et al 2012a; Rios-Gariazar et al 2012b) que por el momento no ha sido datado de manera fiable, y algunas de las evidencias Auriñacienses (Protoauriñacinese-Auriñaciense Antiguo) más antiguas de Europa en la cueva de Isturitz (ca. 37,180 ± 420, Szmidt et al 2010). Se trata por tanto de un entorno privilegiado para discutir cuestiones tales como la extinción local de los neandertales o los procesos de aculturación/transición.

PS: En el momento de publicar esta entrada se acaba de publicar una nueva datación por ultrafiltración de un resto de Neandertal de El Sidrón (Wood et al. 2013). El nuevo resultado obtenido (48400±1200 bp- OxA-21 776- % colágeno 3,3) en el laboratorio de Oxford confirmaría las dataciones previas  realizadas en el laboratorio LSCE mediante el método ninhydrin (“This method aims to extract the single carbon atom from each amino acid that is involved in a peptide bond“) y sería sensiblemente más antigua que las obtenidas en los laboratorios de BETA e Isochron mediante el protocolo de tratamiento de las muestras ABAG (“simple acid/base/acid -ABA- protocol to remove carbonates and humic material, followed by gelatinization to dissolvecollagen and enable any large insoluble contaminants to be removed with a filter -ABAG“). Los resultados combinados de las dataciones del LSCE y Oxford proporcionarían un valor medio de 48 800±1600 y estarían en consonancia con las dataciones obtenidas mediante otros métodos (OSL, ESR, AAR). Esta datación sirve a los autores del trabajo para argumentar que no hay neandertales con posterioridad a 42.000 BP en el cantábrico, tal vez asumiendo implícitamente que el Chatelperroniense es obra de Humanos Anatómicamente Modernos, y que por tanto no hubo contactos entre ambas especies.

Joseba Rios-Garaizar

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