Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Neandertal’

En octubre de 2019 tuvimos el enorme placer de ofrecer una conferencia en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid, en el ciclo “Actualidad arqueológica en España II (2019-2020)”. En la charla titulada “¡Fuera de las cuevas! Hábitat neandertal al aire libre en la Región Cantábrica” hacíamos un repaso a un fenómeno poco conocido pero especialmente interesante para comprender las formas de vida de los grupos humanos del Paleolítico. Tradicionalmente, en la Región Cantábrica, se ha investigado el Paleolítico a partir de los yacimientos en cueva ya que en esta región del norte de la Península Ibérica éstos son especialmente relevantes y ricos. Además, por distintos motivos, el hábitat paleolítico al aire libre a penas ha sido investigado en esta región, aunque esto está cambiando sustancialmente en la última década (Arrizabalaga et al. 2015; Rios-Garaizar, 2015).

Este renovado interés se ha sustanciado de manera notable en la comarca costera de Bizkaia, a partir de los trabajos iniciados en el yacimiento de Mendieta (Sopelana) en 2003-2004 (Rios-Garaizar et al., 2008; 2010) y especialmente gracias al proyecto de excavación e investigación del yacimiento de Aranbaltza (Barrika) que se inició en 2013 con financiación de la Diputación Foral de Bizkaia.

El yacimiento de Aranbaltza es en realidad un complejo de yacimientos arqueológicos (Aranbaltza I, II y III), en los que se han identificado distintos episodios de ocupación por parte de grupos de Neandertales. Hace unos 100-80 mil años se ocupan los terrenos anegados de Aranbaltza III, donde se han conservado de manera excepcional restos de herramientas de madera, restos de plantas y una abundante colección de industria lítica (Rios-Garaizar et al., 2018). Varios miles de años después, hace unos 50 mil años, en yacimiento de Aranbaltza I se asientan grupos de Neandertales en el margen de un riachuelo, llegando incluso a construir estructuras para acondicionar el espacio de hábitat. Finalmente hace unos 43 mil años grupos de Neandertales se asientan en Aranbaltza II. Estos Neandertales muestran unos comportamientos muy particulares, especialmente en la forma de fabricar herramientas, que identificamos dentro del tecnocomplejo Chatelperroniense (Rios-Garaizar et al., 2012). Estos grupos son probablemente los últimos que habitaron el norte de la Península Ibérica antes de la llegada de los primeras poblaciones de Humanos Anatómicamente Modernos pocos miles de años después.

Todas estas cuestiones han sido reflejadas en una reciente publicación dentro del volumen Actualidad arqueológica en España II (2019-2020) editado por el MAN. Esta publicación se titula “El complejo arqueológico de Aranbaltza (Barrika, Bizkaia). Una ventana a las formas de vida de los neandertales fuera de las cuevas en la región cantábrica” (Rios-Garaizar et al., 2020). El volumen completo puede descargarse en este enlace, y el capítulo sobre Aranbaltza en este otro enlace.

Referencias:

Arrizabalaga, A., Rios-Garaizar, J., Alvarez-Alonso, D., 2015. The past is out there: Open-air Palaeolithic sites and new research strategies in the Cantabrian region (northern Iberia). Quaternary International 364, 181–187. https://doi.org/10.1016/j.quaint.2014.07.051

Ríos, J., Iriarte, E., Garate, D., Cearreta, A., Iriarte, M.J., 2008. The Mendieta site (Sopelana, Biscay province, northern Spain): Palaeoenvironment and formation processes of a Lower Palaeolithic open-air archaeological deposit. Comptes Rendus – Palevol 7. https://doi.org/10.1016/j.crpv.2008.07.008

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., Iriarte Avilés, E., Cearreta Bilbao, A., Iriarte Chiapusso, M.J., 2010. Los yacimientos de Mendieta I y II (Sopelana, Bizkaia): dos ocupaciones al aire libre del Paleolítico Inferior y Medio. Kobie (Paleoantropología) 29, 7–18.

Ríos-Garaizar, J., Libano Silvente, I., Garate Maidagan, D., 2012. El yacimiento chatelperroniense al aire libre de Aranbaltza (Barrika, Euskadi). Munibe (Antropologia-Arkeologia) 63, 81–92.

Rios-Garaizar, J., López-Bultó, O., Iriarte, E., Pérez-Garrido, C., Piqué, R., Aranburu, A., Iriarte-Chiapusso, M.J., Ortega-Cordellat, I., Bourguignon, L., Garate, D., Libano, I., 2018. A middle palaeolithic wooden digging stick from aranbaltza III, Spain. PLoS ONE 13, e0195044. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0195044

Rios-Garaizar, J., San Emeterio, A., Iriarte, E., López-Bultó, O., Arnold, L.J., Bourguignon, L., Iriarte-Chiapusso, M.-J., Pérez-Garrido, C., Piqué, R., Campaña Lozano, I., Bermejo Albarrán, L., Sánchez-Romero, L., Demuro, M., Marín-Arroyo, A.B., Lahaye, C., Aranburu, A., Arranz-Otaegui, A., Cubas, M., Benito-Calvo, A., Garate, D., Gómez-Olivencia, A., Ortega, I., 2020. El complejo arqueológico de Aranbaltza (Barrika, Bizkaia). Una ventana a las formas de vida de los Neandertales fuera de las cuevas en la Región Cantábrica, in: Actualidad de La Investigación Arqueológica En España II. Museo Arqueológico Nacional, Madrid, pp. 29–44.

Read Full Post »

Hornos de la Peña es un yacimiento emblemático de la Prehistoria de la región cantábrica. En 1903 Lorenzo Sierra descubrió en la cavidad grabados paleolíticos. Desgraciadamente para entonces el yacimiento que se encontraba en la entrada de la cueva había sido casi totalmente destruido. Entre 1909 y 1910 Hugo Obermaier dirigió una excavación en el pasillo inmediatamente posterior al vestíbulo, revelando una secuencia de 3 niveles arqueológicos (III- Musteriense; II-Solutrense/Auriñaciense; I- Magdaleniense) que sirvieron para definir la secuencia paleolítica de la región cantábrica.

El yacimiento y sus materiales fueron posteriormente objeto de la atención de numerosos investigadores, entre ellos Lawrence. G. Straus, Federico Bernaldo de Quirós, Pilar Utrilla o Elena Carrión. Sin embargo los problemas de la secuencia descrita por H. Obermaier, las dificultades para datar las distintas ocupaciones y los avatares sufridos por los materiales desde 1910, habían relegado al yacimiento a un segundo plano frente a otros yacimientos como El Castillo o Cueva Morín. Sin embargo, en el año 2008 Hornos de la Peña se incorpora junto a otras cuevas de la región cantábrica a la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, por la singularidad y riqueza de su arte rupestre. A principios de la década de 2010 se retoma el estudio de la cavidad por un equipo dirigido por Olivia Rivero. Este estudio tiene como objetivo abordar la revisión del conjunto artístico incluyendo una nueva topografía y una documentación gráfica actualizada (Rivero y Garate, 2013). Uno de los objetivos es el de demostrar la existencia de dos ciclos artísticos diferenciados (uno de inicios del Paleolítico Superior y otro Magdaleniense) y tratar también de contextualizar una pieza grabada recuperada en la excavación de Obermaier que se había puesto como ejemplo del primer arte auriñaciense de la región cantábrica (Tejero et al., 2008). En este contexto se inició un proyecto integral de revisión del yacimiento, que incluye desde el año 2016 la excavación de los testigos dejados por H. Obermaier y por los fosfateros en el vestíbulo y en el primer tramo de la galería principal de la cueva. Los primeros trabajos sobre esta secuencia acaban de ser publicados en la revista Journal of Archaeological Science: Reports (Rios-Garaizar et al. 2020).

La reexcavación de la sección preservada por H. Obermaier en esta zona de la cueva ha servido para volver a evaluar la propuesta estratigráfica que se ha mantenido en vigor los últimos 100 años. Los nuevos datos indican que, a grandes rasgos, la lectura de H. Obermaier fue correcta pero la secuencia es mucho más compleja que la descrita originalmente ya que frente a 4 niveles descritos por H. Obermaier nosotros hemos identificado al menos 15 unidades estratigráficas que abarcan desde el Pleistoceno Medio al Holoceno. Aunque hemos tenido problemas para identificar claramente la posición estratigráfica del Solutrense y del Auriñaciense hemos puesto de relieve la presencia de otros momentos de ocupación.

Estratigrafía del corte de H. Obermaier excavado entre 2016 y 2017

Son especialmente importantes las ocupaciones magdalenienses que se dan a techo de la secuencia (unidad 4) y que hemos datado en 13,790 ± 60 BP (OxA-36543), fechas propias del Magdaleniense Medio de la región. En este nivel se ha recuperado abundante fauna y restos de industria fabricados en sílex, entre los que se han identificado variedades como Monte Picota, Flysch, Treviño y Urbasa.

Industria ósea de la unidad 12 (1) y de la unidad 6 (2,3)

En el conjunto de unidades 5-12, que deberían corresponder con el nivel II de Obermaier (Solutrense/Auriñaciense), hemos identificado una unidad muy alterada (5) que ha proporcionado una datación idéntica a la de la unidad 4; otra unidad afectada por madrigueras (6) que hemos datado en 22,470 ± 140 (OxA-36545) que se corresponde con el final del Gravetiense o el inicio del Solutrense, y que ha proporcionado un escaso conjunto de industria lítica, una punta de asta y una cuenta fabricada en marfil; una serie de unidades fluviales (7-12) que han sido datadas en 25,120 ± 19 BP (OxA-36546) (Unidad 8) y que han proporcionado un exiguo material arqueológico que incluye unos pocos restos de fauna, algunas lascas y laminillas y un fragmento de azagaya de asta

Sin embargo la unidad más interesante ha sido la 13, que ha podido ser excavada en una mayor extensión. En esta unidad se ha recuperado un numeroso conjunto de industria lítica y fauna asociado a un hogar parcialmente desmantelado. El conjunto lítico está fabricado en distintas variedades de cuarcita y sílex (Monte Picota y Flysch) siguiendo esquemas de producción discoides que han generado abundantes puntas pseudolevallois. Estas características permiten vincular este nivel con el Paleolítico Medio regional de El Castillo, La Pasiega, La Flecha o Cueva Morín. Por debajo del nivel 13 hay otras dos unidades, de las cuales el 14 ha proporcionado escasos restos de fauna muy alterados. Estas unidades se disponen sobre una espesa costra estalagmítica que ha sido datada en 222,920 ± 10,090 (JRG-11.17).

Industria lítica de la unidad 13

Los trabajos arqueológicos en Hornos de la Peña aún no han concluido. Entre 2018 y 2019 hemos ampliado la excavación de las unidades 12-14 y hemos refrescado uno de los testigos conservados en el vestíbulo de la cueva. Estos trabajos están poniendo de relieve las ocupaciones del final del Paleolitico Medio e inicios del Superior y sin duda serán de gran importancia para tratar temas como la desaparición de los neandertales en la región cantábrica o la llegada de los primeros humanos modernos.

Referencias:

Rios-Garaizar, J., Maíllo-Fernández, J.M., Marín-Arroyo, A.B., Sánchez Carro, M.A., Salazar, S., Medina-Alcaide, M.A., San Emeterio, A., Martínez de Pinillos, L., Garate, D., Rivero, O. (2020). Revisiting Hornos de la Peña 100 years after. Journal of Archaeological Science: Reports 31, 102259. https://doi.org/10.1016/j.jasrep.2020.102259

Rivero Vilá, O., Garate Maidagan, D. (2013). Arte parietal Paleolítico en la cueva de Hornos de la Peña (Cantabria): nuevos datos sobre su conjunto exterior. Zephyrvs, 72, 59-72. doi:10.14201/zephyrus2013725972

Tejero, J., Cacho, C., de Quirós, F. (2008). Arte mueble en el Auriñaciense cantábrico. Nuevas aportaciones a la contextualización del frontal grabado de la cueva de Hornos de la Peña (San Felices de Buelna, Cantabria). Trabajos de Prehistoria, 65(1), 115-123. doi:http://dx.doi.org/10.3989/tp.2008.v65.i1.138

 

Read Full Post »

Hace ya dos años que publicamos una revisión de la secuencia arqueológica del abrigo de El Cuco, proponiendo que, lo que en un principio se había interpretado como una secuencia del Paleolítico Superior Inicial era, de hecho, una secuencia del Paleolítico Medio con ocupaciones auriñacienses a techo de la misma (Gutiérrez-Zugasti et al., 2018, Marín-Arroyo et al., 2018) [enlace a la entrada de Arkeobasque]. En estos trabajos ya avanzamos algunas de las características generales del Paleolítico Medio en el yacimiento, especialmente el intenso uso del sílex y el pequeño tamaño general de la industria. Sin embargo, a falta de un estudio mas detallado, no pudimos llegar al fondo de todas las implicaciones que la asociación de este tipo de industria, con la ubicación del yacimiento y con las apabullantes evidencias de que estos neandertales consumían recursos marinos.

Sí, en efecto, una de las principales conclusiones que se derivo del estudio que publicamos en 2018 es que estos grupos de neandertales consumían de manera regular moluscos marinos, especialmente lapas. Y aunque la relación de los neandertales con el mar esta siendo sustentada cada vez con mas pruebas (no hay mas que ver algunos estudios recientes como el del uso de conchas en Grotta dei Moscerini- Vila et al. 2020), aun parece que el uso de los recursos marinos fue puntual y menos intenso que el uso que hicieron de estos recursos los Humanos Modernos que llegaron a Europa en el Auriñaciense.

Figure 1

Situación de el Abrigo de El Cuco

El nivel X del abrigo de El Cuco, situado a apenas 400 m de la línea de costa actual, acumula la mayor parte de las evidencias de consumo de marisco de toda la secuencia, con un NMI (Número Mínimo de Individuos) de 773 (1941 restos) entre los que destacan las lapas (Patella sp., Patella vulgata, Patella ulyssiponensis, Patella intermedia) como molusco más consumido (Gutiérrez-Zugasti et al., 2013). Por este motivo era especialmente interesante investigar cómo era la organización tecnológica durante la ocupación humana en este momento que ha sido datado entre 46,200 ± 650 (OxA-27115) y 42,350 ± 700 (OxA-27196), esto es a finales del Paleolítico Medio regional (aunque hay que recordar que son dataciones 14C AMSrealizadas sobre restos de lapa, por lo que no son tan precisas como las obtenidas a partir de hueso mediante 14C AMS con pretratamiento de Ultrafiltración).

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Restos de lapas del nivel X del Abrigo de El Cuco (restos depositados en el MUPAC).

El conjunto lítico analizado y que ahora se publica en la revista JASReports (Rios-Garaizar, 2020) [Enlace al artículo] se caracteriza por el pequeño tamaño del utillaje. Este utillaje pequeño, que apenas alcanza los 2×2 cm de media, se obtiene mediante diversas estrategias de talla, destacando una producción Kombewa/Micro-Levallois, una producción Micro-Discoide y la producción de laminillas. Las rocas utilizadas son principalmente sílex del Flysch, cuyo afloramiento actual se encuentra a 20 km de distancia, en los acantilados de Kurtzia; y el sílex urgoniano, de peor calidad, que aflora en las calizas circundantes al yacimiento. La presencia de sílex lejano (ca. 40-50 km) y muy lejano (>80 km) está acreditada en el yacimiento, y atestigua la existencia de unas áreas de influencia muy amplias.

Tecnología nivel X_cast

Sistemas de fabricación de micro-utillaje identificados en el Abrigo de El Cuco, nivel X (adaptado de Rios-Garaizar, 2020).

Las características tecnológicas del conjunto (333 restos) permiten interpretar que éste fue realizado por un grupo de neandertales con una alta movilidad residencial que explotaba una gran diversidad de recursos líticos y alimenticios, incluyendo marisco. Esta movilidad y esta economía de amplio espectro la enmarcamos dentro de un contexto de escasez de recursos y de baja demografía, en el que un grupo, para asegurar su subsistencia debe explotar grandes territorios sin poder ser muy selectivo con los recursos que consume. Esto probablemente nos está indicando que las comunidades neandertales en el Norte de la Península Ibérica han alcanzado un punto de disgregación y de debilidad demográfica que llevará a la desaparición de esta especie de la Región Cantábrica, hasta que en torno al 41.000 BP los últimos neandertales ocupan brevemente el Norte de la Península Ibérica durante el Chatelperroniense.

Después del estudio del nivel X del Abrigo de El Cuco se abren un buen número de incógnitas y de futuras vías de investigación. Ya hemos mencionado alguna vez que no creemos que sea casual que el caso con evidencias más claras de consumo de marisco durante el Paleolítico Medio en la fachada atlántica sea uno de los yacimientos de esta cronología que se encuentra más cercano a la costa actual. Sin embargo, hace 45.000 años, probablemente la costa estaba mucho más lejos, unos 5 km. ¿Qué actividades realizarían los neandertales en esta amplia franja de tierra emergida? ¿Están las evidencias más impactantes de uso de recursos marinos por neandertales en esas tierras hoy en día sumergidas? ¿Llegaremos alguna vez a poder excavar un yacimiento del Paleolítico Medio en la plataforma continental sumergida de la costa cantábrica?

infografía

Esquema de la posición del abrigo respecto a la costa actual y a la costa de hace 45.000 años (escala deformada)

Nota: Los materiales del nivel X del Abrigo de El Cuco fueron excavados por Pedro Rasines y actualmente se encuentran depositados en el MUPAC

Referencia del trabajo:

Rios-Garaizar, J., 2020. Microlithic lithic technology of Neandertal shellfishers from El Cuco rockshelter (Cantabrian Region, northern Spain). Journal of Archaeological Science: Reports 30, 102201. https://doi.org/10.1016/J.JASREP.2020.102201

Referencias:

Gutiérrez-Zugasti, I., Cuenca-Solana, D., Rasines del Río, P., Muñoz, E., Santamaría, S., Morlote, J.M., 2013. The role of shellfish in hunter–gatherer societies during the Early Upper Palaeolithic: A view from El Cuco rockshelter, northern Spain. Journal of Anthropological Archaeology 32, 242–256. https://doi.org/10.1016/j.jaa.2013.03.001

Gutiérrez-Zugasti, I., Rios-Garaizar, J., Marín-Arroyo, A.B., Rasines del Río, P., Maroto, J., Jones, J.R., Bailey, G.N., Richards, M.P., 2018. A chrono-cultural reassessment of the levels VI–XIV from El Cuco rock-shelter: A new sequence for the Late Middle Paleolithic in the Cantabrian region (northern Iberia). Quaternary International 474, 44–55. https://doi.org/10.1016/j.quaint.2017.06.059

Marín-Arroyo, A.B., Rios-Garaizar, J., Straus, L.G., Jones, J.R., de la Rasilla, M., González Morales, M.R., Richards, M., Altuna, J., Mariezkurrena, K., Ocio, D., 2018. Chronological reassessment of the Middle to Upper Paleolithic transition and Early Upper Paleolithic cultures in Cantabrian Spain. PLOS ONE 13, e0194708. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0194708

Muñoz Fernández, E., Montes Barquín, R. (Eds.), 2007. Intervenciones arqueológicas en Castro Urdiales, tomo III. Arqueología y arte rupestre paleolítico en las cavidades de El Cuco o Sobera y La Lastrilla. Excmo, Ayuntamiento de Castro Urdiales. Concejalía de Medio Ambiente y Patrimonio Arqueológico, Castro Urdiales.

Rios-Garaizar, J., 2017. A new chronological and technological synthesis for Late Middle Paleolithic of the Eastern Cantabrian Region. Quaternary International 433, Part, 50–63. https://doi.org/10.1016/j.quaint.2016.02.020

Villa, P., Soriano, S., Pollarolo, L., Smriglio, C., Gaeta, M., D’Orazio, M., Conforti, J., Tozzi, C., 2020. Neandertals on the beach: Use of marine resources at Grotta dei Moscerini (Latium, Italy). PLOS ONE 15, e0226690. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0226690

Read Full Post »

A continuación reproduzco el texto que enviamos a Arkeoikuska 2017 y que acaba de salir publicado recientemente. Incluyo también la foto que adjuntamos al texto y que, por motivos de calidad, los editores de Arkeoikuska decidieron no incluir.

photo_2019-02-11_10-34-18.jpg

Portada de Arkeoikuska 2017

El hábitat neandertal en el valle de Alzolaras, yacimientos de Amalda y Amalda III (Zestoa). I Campaña

Dirección: Joseba Rios-Garaizar, Laura Sánchez-Romero
Financiación: Diputación Foral de Gipuzkoa

II. Resumen:
La primera campaña de excavación sobre el hábitat neandertal en el valle de Alzolaras ha tenido como objetivo revisar la secuencia estratigráfica del yacimiento de Amalda I, excavado por J. Altuna entre 1979 y 1984, así como comenzar con el estudio geomorfológico del valle. Los resultados obtenidos permiten precisar algunos aspectos de la estratigrafía que resultarán relevantes de cara a la interpretación de la formación de los niveles VII (Musteriense) y VI (Gravetiense) de la secuencia.

III. Texto:
La intervención arqueológica de 2017 se centró en uno de los márgenes dejados por la excavación de los años 80 (Banda G, cuadros 11-13). Se excavaron 200×50 cm, pudiéndose identificar varios niveles estratigráficos que han sido contrastados con la descripción estratigráfica dada por Altuna (Altuna, 1990). De esta forma, se ha identificado una secuencia con un nivel de gravas en la base (nivel 9), encima del cual se desarrolla un paquete limo-arcilloso estéril (nivel 8). Por encima de este nivel, se ha identificado otro de limos y arcillas (7b), con clastos de caliza a techo (7a), con material arqueológico (fauna e industria lítica tallada) que se puede adscribir al Musteriense. Por encima de esta unidad, se localiza otra en la que se ha identificado la sucesión de, al menos, dos eventos: uno en el que se han depositado limos y arcillas, y otro en el que predominan los cantos calizos (nivel 6) y donde se han recuperado restos de industria lítica y fauna del Paleolítico Superior inicial, probablemente Gravetiense. Además, se limpió la superficie del nivel 9 (revelada por la excavación de J. Altuna) y se unió con el sondeo profundo realizado en el cuadro F8. Este sondeo se vació y se limpiaron sus lados para poder observar la secuencia estratigráfica por debajo del nivel 9.

perfil_final_1

Reconstrucción fotogramétrica de la superficie de excavación (Foto Laura Sánchez Romero)

Al finalizar la excavación, se tomaron muestras de polen y de sedimento en el sector N de la zona excavada y en las secciones del nivel 16 de la terraza fluvial. En total, se realizaron dos columnas de polen (7 muestras): cinco muestras en la columna A (A0-A4), donde fueron muestreados los cinco niveles principales (6a, 6b, 7a, 7b y 8); y dos muestras en la columna B (B1-B2), siendo la muestra B1 del nivel 9 y la B2 del nivel 16. Estas muestras se ampliaron para obtener muestras de sedimento de los distintos niveles observados. Además de todas las muestras recogidas, se seleccionaron algunas calizas de la cavidad para analizar su composición y valorar la posibilidad de que el origen del sedimento de los niveles 6, 7 y 8 sea la disolución de la caliza. Durante esta intervención, se tomaron muestras de sedimento para datación por OSL del nivel 7 (sector S) y del nivel arcilloso (16) localizado sobre la primera terraza de cantos, en el sondeo de F8. Finalmente, se realizó un escaneo 3D de la cavidad, además de tomar fotografías del entorno exterior de la cueva mediante el uso de un drone pilotado.

Joseba Rios-Garaizar, Laura Sánchez-Romero, Theodoros Karampaglidis, Alfonso Benito-Calvo

Referencia:

Rios-Garaizar, J., Sánchez-Romero, L., Karampaglidis, T., Benito-Calvo, A., 2018. El hábitat neandertal en el valle de Alzolaras, yacimientos de Amalda y Amalda III (Zestoa). I Campaña. Yacimiento Paleolítico al aire libre. Arkeoikuska: Investigación arqueológica 2017, 404.

Read Full Post »

…< PARTE III

RETOS EN EL ESTUDIO DE LOS NEANDERTALES EN LOS PIRINEOS OCCIDENTALES

Es complejo resumir los retos y las necesidades que tenemos a la hora de mejorar nuestro conocimiento sobre los neandertales en la región. En primer lugar, pese a la relativa abundancia de yacimientos, carecemos de trabajos sistemáticos de presentación de los mismos, siendo los únicos yacimientos publicados con cierto detalle Amalda (Altuna et al., 1990) y Arlanpe (Rios-Garaizar et al., 2013). En segundo lugar, hay un importante déficit de yacimientos al aire libre, que se está paliando en parte con las excavaciones de Aranbaltza, pero es necesario ampliar la búsqueda de yacimientos a otros contextos ya que nos van a proporcionar una visión diferente del hábitat y de los modos de vida de los neandertales. Por otro lado, hay un déficit de un marco cronológico completo. Los nuevos intentos de datación de conjuntos mediante radiocarbono (14C) están poniendo de relieve la antigüedad de algunos niveles que hasta hace poco se consideraban muy recientes, por ejemplo los niveles más recientes de Arrillor (Wood et al., 2013). Sin embargo, más allá del límite del radiocarbono (aproximadamente 50 ka BP), apenas se han aplicado otros sistemas de datación. En los yacimientos de Baiona (Cologne et al., 2015) y en los de Aranbaltza (Barrika) se ha comenzado a usar la luminiscencia (OSL), en el yacimiento de Abauntz se intentó ESR sin demasiado éxito (Mazo et al., 2012), en Lezetxiki se han ido acumulando las incertidumbres acerca de su cronología (Falguères et al., 2005-2006; de la Rúa et al., 2016), y en varios yacimientos se han intentado dataciones de racemización de aminoácidos (AAR) con resultados muy variados (Torres et al., 2013). La ausencia de dataciones precisas está impidiendo avanzar en la comprensión de cuestiones fundamentales como el ritmo de los procesos de cambio cultural, la continuidad de las poblaciones, etc. El trabajo publicado en 2018 por Ana B. Marín-Arroyo y colegas ha venido a paliar en parte este déficit, sobre todo para los niveles más recientes del Paleolítico Medio, pero al mismo tiempo ha mostrado la dificultad para datar otros contextos más antiguos.

journal.pone.0194708.g002.PNG

Modelo bayesiano de dataciones de la transición del Paleolítico Medio al Superior en la región cantábrica (Marín-Arroyo et al. 2018)

Respecto a la contextualización ambiental, observamos también un déficit muy relevante, apenas hay estudios polínicos, de fitolitos, sedimentológicos o isotópicos que permitan evaluar las condiciones climáticas y ambientales en las que se desarrollaron las ocupaciones neandertales en nuestra región. Recientes trabajos liderados por Ana B. Marín-Arroyo están abriendo nuevas vías de investigación y de caracterización de los ambientes a los que se adaptaron estos grupos de neandertales (Jones et al. 2018).

Respecto a los estudios de materiales arqueológicos, hay que señalar la escasez de estudios tafonómicos de los restos de fauna que permitan evaluar la interacción entre humanos y carnívoros en el uso de los yacimientos, o la propia gestión de los recursos animales. De igual manera, apenas hay datos de estacionalidad, edad de muerte, etc. que permitan comprender las estrategias cinegéticas de los neandertales. Respecto a otro tipo de materiales, como por ejemplo la industria lítica o la industria ósea, hay avances mucho más significativos que incorporan estudios de materias primas, tecnología y huellas de uso (Mozota 2105, Rios-Garaizar 2017). Sin embargo, hay aún colecciones enteras y secuencias como las de Axlor o Arrillor que necesitan de publicaciones más detalladas que ayuden a comprender la evolución tecnológica de las sociedades neandertales del Pleistoceno superior. Otros aspectos, como el estudio de las estructuras de combustión o la organización espacial de los yacimientos, apenas han sido abordados, en parte por la ausencia de excavaciones en extensión. En definitiva, se puede decir que tenemos un conocimiento moderadamente bueno sobre la evolución y el desarrollo histórico de los neandertales en nuestra región, pero sigue siendo un problema de investigación abierto y atractivo, con muchos caminos por seguir y muchos temas en los que profundizar.

REFERENCIAS

Altuna, J. (1972). Fauna de mamíferos de los yacimientos prehistóricos de Guipúzcoa. Munibe, 24, 1-492.

Altuna Etxabe, J., Baldeón, A. y Mariezkurrena, K. (1990). La Cueva de Amalda (Zestoa, País Vasco). Ocupaciones Paleolíticas y Pospaleolíticas. Fundación Jose Miguel Barandiarán.

Arrizabalaga, A. (2004). Retorno a Lezetxiki (Arrasate, País Vasco): nuevas perspectivas de la Investigación. En: Geoarqueología y patrimonio en la Península Iberica y el entorno mediterráneo (Eds.: M. Santonja Gómez, A. Pérez González, M.J. Machado), 81-98. ADEMA, Almazán, España.

Arsuaga, J.L., Martínez, I., Arnold, L.J., Aranburu, A., Gracia-Téllez, A., Sharp, W.D., Quam, R.M., Falguères, C., Pantoja-Pérez, A., Bischoff, J., Poza-Rey, E., Parés, J.M., Carretero, J.M., Demuro, M., Lorenzo, C., Sala, N., Martinón-Torres, M., García, N., Alcázar de Velasco, A., Cuenca-Bescós, G., Gómez-Olivencia, A., Moreno, D., Pablos, A., Shen, C.-C., Rodríguez, L., Ortega, A.I., García, R., Bonmatí, A., Bermúdez de Castro, J.M. y Carbonell, E. (2014). Neandertal roots: Cranial and chronological evidence from Sima de los Huesos. Science, 344, 1358-1363.

Arsuaga, J.L., Carretero, J.-M., Lorenzo, C., Gómez-Olivencia, A., Pablos, A., Rodríguez, L., García-González, R., Bonmatí, A., Quam, R.M., Pantoja-Pérez, A., Martínez, I., Aranburu, A., Gracia-Téllez, A., Poza-Rey, E., Sala, N., García, N., Alcázar de Velasco, A., Cuenca-Bescós, G., Bermúdez de Castro, J.M. y Carbonell, E. (2015). Postcranial morphology of the middle Pleistocene humans from Sima de los Huesos, Spain. Proceedings of the National Academy of Sciences, 112, 11524-11529.

Bachellerie, F. (2011). Quelle unité pour le Châtelperronien? Apport de l’analyse taphonomique et techno-économique des industries lithiques de trois gisements aquitains de plein air : le Basté, Bidart (Pyrénées-Atlantiques) et Canaule II (Dordogne). Tesis Doctoral L’Université Bordeaux I, .

Bourguignon, L., Sellami, F., Deloze, V., Sellier-Segard, N., Beyries, S. y Emery-Barbier, E. (2002). L’Habitat Moustérien de La Folie (Poiters- Vienne): Synthèse des premiers resultats. Paléo, 14, 29-48.

Caron, F., d’Errico, F., Del Moral, P., Santos, F. y Zilhão, J. (2011). The Reality of Neandertal Symbolic Behavior at the Grotte du Renne, Arcy-sur-Cure, France. PLoS ONE, 6, e21545.

Carretero, J.M., Rodríguez, L., García-González, R., Arsuaga, J.L., Gómez-Olivencia, A., Lorenzo, C., Bonmatí, A., Gracia, A., Martínez, I. y Quam, R. (2012). Stature estimation from complete long bones in the Middle Pleistocene humans from the Sima de los Huesos, Sierra de Atapuerca (Spain). Journal of Human Evolution, 62, 242-255.

Castaños, P.M. (2005). Revisión actualizada de las faunas de macromamíferos del Würm antiguo en la Región Cantábrica, En: Neandertales cantábricos. Estado de la cuestión (Eds.: J.A. Lasheras y R. Montes). Monografías del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, 20, 201-207. Museo de Altamira, Santander.

Colonge, D., Claud, E., Deschamps, M., Fourloubey, C., Hernandez, M., Sellami, F., Anderson, L., Busseuil, N., Debenham, N., Garon, H. y O’Farrell, M. (2015). Preliminary results from new Palaeolithic open-air sites near Bayonne (south-western France). Quaternary International, 364, 109-125.

Rúa, C. de la, Altuna, J., Hervella, M., Kinsley, L. y Grün, R. (2016). Direct U-series analysis of the Lezetxiki humerus reveals a Middle Pleistocene age for human remains in the Basque Country (northern Iberia). Journal of Human Evolution, 93, 109-119.

Falguères, C., Yokoyama, Y. y Arrizabalaga, A. (2005-2006). La geocronología del yacimiento pleistocénico de Lezetxiki (Arrasate, País Vasco): crítica de las dataciones existentes y algunas nuevas aportaciones. Munibe (Antropologia-Arkeologia), 57, 93-106.

Fu, Q., Hajdinjak, M., Moldovan, O.T., Constantin, S., Mallick, S., Skoglund, P., Patterson, N., Rohland, N., Lazaridis, I., Nickel, B., Viola, B., Prufer, K., Meyer, M., Kelso, J., Reich, D. y Pääbo, S. (2015). An early modern human from Romania with a recent Neanderthal ancestor. Nature, 524, 216-219.

Gómez-Olivencia, A., Crevecoeur, I. y Balzeau, A. (2015). La Ferrassie 8 Neandertal child reloaded: New remains and re-assessment of the original collection. Journal of Human Evolution, 82, 107-126.

Gutiérrez-Zugasti, I., Rios-Garaizar, J., Marín-Arroyo, A.B., Rasines del Río, P., Maroto, J., Jones, J.R., Bailey, G.N. y Richards, M.P. (en prensa). A chrono-cultural reassessment of the levels VI-XIV from El Cuco rock-shelter: A new sequence for the Late Middle Paleolithic in the Cantabrian region (northern Iberia). Quaternary International.

Heyes, P.J., Anastasakis, K., de Jong, W., van Hoesel, A., Roebroeks, W. y Soressi, M. (2016). Selection and Use of Manganese Dioxide by Neanderthals. Scientific Reports, 6, 22159

Jaubert, J., Verheyden, S., Genty, D., Soulier, M., Cheng, H., Blamart, D., Burlet, C., Camus, H., Delaby, S., Deldicque, D., Edwards, R.L., Ferrier, C., Lacrampe-Cuyaubère, F., Lévêque, F., Maksud, F., Mora, P., Muth, X., Régnier, É., Rouzaud, J.-N. y Santos, F. (2016). Early Neanderthal constructions deep in Bruniquel Cave in southwestern France. Nature, 534, 111-114.

Jones, J.R., Richards, M.P., Straus, L.G., Reade, H., Altuna, J., Mariezkurrena, K., Marín-Arroyo, A.B., 2018. Changing environments during the Middle-Upper Palaeolithic transition in the eastern Cantabrian Region (Spain): direct evidence from stable isotope studies on ungulate bones. Scientific Reports 8, 14842. https://doi.org/10.1038/s41598-018-32493-0

Kozowyk, P.R.B., Soressi, M., Pomstra, D. y Langejans, G.H.J. (2017). Experimental methods for the Palaeolithic dry distillation of birch bark: implications for the origin and development of Neandertal adhesive technology. Scientific Reports, 7, 8033.

Lazuén, T. y Altuna, J. (2012). Organización tecnológica de las primeras sociedades neandertales del Cantábrico. Lectura de las industrias líticas y de la fauna de los niveles inferiores (V, VI y VII) de la cueva de Lezetxiki. Zephyrvs, 69, 41-74.

Lazuén, T. y González-Urquijo, J. (2015). Recycling in the Early Middle Paleolithic: The role of resharpening flakes assessed through techno-functional analysis. Quaternary International, 361, 229-237.

Marín-Arroyo, A.B., Rios-Garaizar, J., Straus, L.G., Jones, J.R., De la Rasilla, M., González Morales, M.R., Richards, M., Altuna, J., Mariezkurrena, K., Ocio, D., 2018. Correction: Chronological reassessment of the middle to upper paleolithic transition and early upper paleolithic cultures in cantabrian Spain (PLoS ONE (2018) 13:4 (e0194708) DOI: 10.1371/journal.pone.0194708). PLoS ONE 13. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0199954

Mazo Pérez, C., Utrilla Miranda, M. del P., Blasco, M.F., Mandado Collado, J.M.A., Torres, T. de, Ortiz Menéndez, J.E. y Rink, J. (2012). El nivel musteriense de la cueva de Abauntz (Arraitz, Navarra) y su aportación al debate “Vasconiense”. Mainake, 33, 187-214.

Mellars, P. (1995). The Neanderthal Legacy. An Archaeological Perspective from Western Europe. Princeton University Press, Princeton.

Mozota Holgueras, M. (2009). El utillaje óseo musteriense del nivel “D” de Axlor (Dima, Vizcaya): análisis de la cadena operativa. Trabajos de Prehistoria, 66, 28-46.

Jones, J.R., Richards, M.P., Straus, L.G., Reade, H., Altuna, J., Mariezkurrena, K., Marín-Arroyo, A.B., 2018. Changing environments during the Middle-Upper Palaeolithic transition in the eastern Cantabrian Region (Spain): direct evidence from stable isotope studies on ungulate bones. Scientific Reports 8, 14842. https://doi.org/10.1038/s41598-018-32493-0

Prüfer, K., Racimo, F., Patterson, N., Jay, F., Sankararaman, S., Sawyer, S., Heinze, A., Renaud, G., Sudmant, P.H., de Filippo, C., Li, H., Mallick, S., Dannemann, M., Fu, Q., Kircher, M., Kuhlwilm, M., Lachmann, M., Meyer, M., Ongyerth, M., Siebauer, M., Theunert, C., Tandon, A., Moorjani, P., Pickrell, J., Mullikin, J.C., Vohr, S.H., Green, R.E., Hellmann, I., Johnson, P.L.F., Blanche, H., Cann, H., Kitzman, J.O., Shendure, J., Eichler, E.E., Lein, E.S., Bakken, T.E., Golovanova, L. V, Doronichev, V.B., Shunkov, M. V, Derevianko, A.P., Viola, B., Slatkin, M., Reich, D., Kelso, J., Pääbo, S. (2013). The complete genome sequence of a Neanderthal from the Altai Mountains. Nature, 505, 43-49.

Ready, E. (2013). Neandertal foraging during the late Mousterian in the Pyrenees: new insights based on faunal remains from Gatzarria Cave. Journal of Archaeological Science, 40, 1568-1578.

Rendu, W., Beauval, C., Crevecoeur, I., Bayle, P., Balzeau, A., Bismuth, T., Bourguignon, L., Delfour, G., Faivre, J.-P., Lacrampe-Cuyaubère, F., Tavormina, C., Todisco, D., Turq, A. y Maureille, B. (2014). Evidence supporting an intentional Neandertal burial at La Chapelle-aux-Saints. Proceedings of the National Academy of Sciences, 111, 81-86.

Rios-Garaizar, J. (2005). Características de la producción lítica al final del Paleolítico Medio en el País Vasco. El caso del nivel B de Axlor (Dima, Bizkaia). En: Neandertales cantábricos. Estado de la cuestión (Eds.: R. Montes Barquín, J.A. Lasheras Corruchaga). Monografías Del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, 20, 333-348. Museo de Altamira, Santander.

Rios-Garaizar, J. (2012a). Técnicas de caza en el Paleolítico Medio del País Vasco. Isturitz. Cuadernos de Sección. Prehistoria-Arqueologia, 12, 7-37.

Rios-Garaizar, J. (2012b). Industria lítica y sociedad en la Transición del Paleolítico Medio al Superior en torno al Golfo de Bizkaia. PUbliCan – Ediciones de la Universidad de Cantabria, Santander.

Rios-Garaizar, J. (2013). Industria lítica de los niveles del Paleolítico medio antiguo y Paleolítico superior de la cueva de Arlanpe (Lemoa, Bizkaia). En: La cueva de Arlanpe (Lemoa): Ocupaciones humanas desde el Paleolítico Medio Antiguo hasta la Prehistoria Reciente (Eds.: J. Rios-Garaizar, D. Garate Maidagan, A. Gómez-Olivencia), 177-253. Bizkaiko Foru Aldundia, Bilbao.

Rios-Garaizar, J. (2016). Early Middle Palaeolithic occupations at Ventalaperra cave (Cantabrian Region, Northern Iberian Peninsula). Journal of Lithic Studies, 3, 161-183.

Rios-Garaizar, J. (2017). A new chronological and technological synthesis for Late Middle Paleolithic of the Eastern Cantabrian Region. Quaternary International, 433, 50-63.

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., 2012. Evaluación de la excavación arqueológica del yacimiento de Askondo (Mañaria, Bizkaia). En: La Cueva de Askondo (Mañaria, Bizkaia). Arte Parietal y Ocupación Humana Durante La Prehistoria (Eds.: D. Garate Maidagan, J. Rios-Garaizar), Kobie (serie BAI), 2, 89-98. Diputación Foral de Bizkaia, Bilbao.

Rios-Garaizar, J., Arrizabalaga, Á. y Villaluenga, A. (2012a). Haltes de chasse du Châtelperronien de la Péninsule Ibérique. Labeko Koba et Ekain (Pays Basque Péninsulaire). L’Anthropologie, 116, 532-549.

Ríos Garaizar, J., Libano Silvente, I. y Garate Maidagan, D. (2012b). El yacimiento chatelperroniense al aire libre de Aranbaltza (Barrika, Euskadi). Munibe (Antropologia-Arkeologia), 63, 81-92.

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., Gómez-Olivencia, A. (editores) (2013). La cueva de Arlanpe (Lemoa). Ocupaciones humanas desde el Paleolítico Medio Antiguo hasta la Prehistoria Reciente. Kobie (serie BAI), 3. Diputación Foral de Bizkaia, Bilbao.

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., Gómez-Olivencia, A., Iriarte, E., Arceredillo-Alonso, D., Iriarte-Chiapusso, M.J., Garcia-Ibaibarriaga, N., García-Moreno, A., Gutierrez-Zugasti, I., Torres, T., Aranburu, A., Arriolabengoa, M., Bailón, S., Murelaga, X., Ordiales, A., Ortiz, J.E., Rofes, J. y San Pedro, Z. (2015a). Short-term Neandertal occupations in the late Middle Pleistocene of Arlanpe (Lemoa, northern Iberian Peninsula). Comptes Rendus Palevol, 14, 233-244.

Rios-Garaizar, J., Eixea, A. y Villaverde, V. (2015b). Ramification of lithic production and the search of small tools in Iberian Peninsula Middle Paleolithic. Quaternary International, 361, 188-199.

Rios-Garaizar, J. y García-Moreno, A. (2015). Middle Paleolithic Mobility Patterns and Settlement System Variability in the Eastern Cantabrian Region (Iberian Peninsula): A GIS-Based Resource Patching Model. En: Settlement Dynamics of the Middle Paleolithic and Middle Stone Age Vol. 4. (Eds. N.J. Conard, A. Delagnes), 329-360. Kerns Verlag, Tübingen.

Rios-Garaizar, J., López-Bultó, O., Iriarte, E., Pérez-Garrido, C., Piqué, R., Aranburu, A., Iriarte-Chiapusso, M.J., Ortega-Cordellat, I., Bourguignon, L., Garate, D., Libano, I., 2018. A Middle Palaeolithic wooden digging stick from Aranbaltza III, Spain. PLOS ONE 13, e0195044. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0195044

Roebroeks, W. y Villa, P. (2011). On the earliest evidence for habitual use of fire in Europe. Proceedings of the National Academy of Sciences, 108, 5209-5214.

Sáenz de Buruaga, A. (2014). Cueva de Arrillor (Araba, País Vasco): notas de su evolución climática e industrial durante el Pleistoceno superior. En: Los Cazadores Recolectores Del Pleistoceno y Del Holoceno En Iberia Y El Estrecho de Gibraltar (Eds.: R. Sala Ramos), 141-147. Universidad de Burgos, Burgos.

Soressi, M., McPherron, S.P., Lenoir, M., Dogandžić, T., Goldberg, P., Jacobs, Z., Maigrot, Y., Martisius, N.L., Miller, C.E., Rendu, W., Richards, M., Skinner, M.M., Steele, T.E., Talamo, S., Texier, J.-P., 2013. Neandertals made the first specialized bone tools in Europe. Proceedings of the National Academy of Sciences, 110, 14186-14190.

Torres Pérez-Hidalgo, T., Ortiz Menéndez, J.E. y Sánchez-Palencia, Y. (2013). Dataciones por racemización en la Cueva de Arlanpe (Lemoa, Bizkaia). En: La Cueva de Arlanpe (Lemoa): Ocupaciones Humanas Desde El Paleolítico Medio Antiguo Hasta La Prehistoria Reciente. (Eds.: J. Rios-Garaizar, D. Garate Maidagan, A. Gómez-Olivencia). Kobie (serie BAI), 3, 49-54. Diputación Foral de Bizkaia, Bilbao.

Vallverdú, J., Allué, E., Bischoff, J.L., Cáceres, I., Carbonell, E., Cebrià, A., García-Antón, D., Huguet, R., Ibáñez, N., Martínez, K., Pastó, I., Rosell, J., Saladié, P. y Vaquero, M. (2005). Short human occupations in the Middle Palaeolithic level i of the Abric Romaní rock-shelter (Capellades, Barcelona, Spain). Journal of Human Evolution, 48, 157–174.

Read Full Post »

…< PARTE I

LOS NEANDERTALES EN LOS PIRINEOS OCCIDENTALES

El registro arqueológico de la presencia de neandertales en Euskal Herria es amplio y abarca desde las ocupaciones máas antiguas de yacimientos, como Lezetxiki (Arrasate, Gipuzkoa) o Arlanpe (Lemoa, Bizkaia), hasta las más recientes, correspondientes ya al Chatelperroniense, de yacimientos como Le Basté (Baiona, Lapurdi), Gatzarria (Ozaze-Zühara, Zuberoa), Labeko Koba (Arrasate, Gipuzkoa), Ekain (Zestoa, Gipuzkoa) o Aranbaltza (Barrika, Bizkaia). Estos yacimientos se han localizado fundamentalmente en cuevas, algunas como Axlor (Dima, Bizkaia), Arrillor (Zigoitia, Araba) y Lezetxiki con largas secuencias (Rios-Garaizar 2017), otras con registros más limitados como Amalda (Zestoa, Gipuzkoa), y finalmente hay algunos escasos yacimientos al aire libre en los alrededores de Baiona, en Barrika, en Urbasa y en el Condado de Treviño.

Figure 1.png

Mapa con los principales yacimientos del Paleolítico medio de los Pirineos Occidentales (Rios-Garaizar, 2017)

Existen varios sesgos en el registro arqueo-paleontológico a la hora de entender a los Neandertales que habitaron los Pirineos occidentales. En primer lugar, existe un importante sesgo hacia yacimientos en cueva. Apenas existen yacimientos del Paleolítico medio al aire libre en esta región y ninguno de ellos preserva restos de fauna. Otro sesgo existente está relacionado con el clima. Salvo durante el MIS5 en el que el nivel del mar estaba ligeramente por encima del actual, durante gran parte del MIS4 y MIS3 el nivel del mar estaba 50-60 metros por debajo del nivel del mar actual debido a la acumulación de agua en forma de hielo. Esto implica que en el Cantábrico existió una franja de unos 5 km al lado de la costa en la que cualquier evidencia de actividad por parte de los Neandertales se encuentra hoy bajo el agua. Los interesantes registros recuperados en el yacimiento de El Cuco (Castro Urdiales, Cantabria) sugieren que puede haber un comportamiento particular de los neandertales en las zonas costeras, incluyendo el consumo de moluscos (Gutierrez-Zugasti et al., 2018). Una novedad muy relevante se ha obtenido en los niveles Quina del yacimiento de Axlor, en los que se ha identificado el consumo de carnívoros y de aves para carne, pieles y posiblemente plumas (Gómez-Olivencia et al. 2018).

Blog 1

Restos de aves con huellas de corte del yacimiento de Axlor (Gómez-Olivencia et al. 2018)

Algunas de las primeras evidencias de los neandertales en los Pirineos Occidentales las tendríamos en los niveles inferiores de Lezetxiki (Arrizabalaga, 2004; Lazuén y Altuna, 2012), en los niveles del conjunto SQ3 de la cueva de Arlanpe (Rios-Garaizar et al., 2015a) y probablemente en el nivel III de Venta La Perra (Karrantza, Bizkaia) (Rios-Garaizar, 2016), que datarían de finales del Pleistoceno medio. Estos yacimientos representan a poblaciones reducidas que viven en un ambiente muy cambiante y que compiten con distintas especies de carnívoros. Su implantación en el territorio es escasa y los yacimientos antes mencionados reflejan un uso puntual de las cuevas. Probablemente el hábitat principal de estas poblaciones se encontraba fuera de las cuevas, aunque apenas hay evidencias de ocupaciones humanas al aire libre que daten del Pleistoceno medio. Resulta interesante anotar que desde un punto de vista tecnológico estos grupos muestran un desarrollo muy avanzado de la técnica Levallois y posiblemente de la técnica laminar, aunque mantienen útiles propios de épocas anteriores, como bifaces o hendedores (Rios-Garaizar, 2013). Sin embargo, no presentan evidencias claras del uso del fuego ni, de utillaje fabricado en hueso que serán características de épocas posteriores.

Las evidencias de los primeros momentos del Pleistoceno superior son escasas, aunque la ausencia de un marco cronológico preciso puede estar enmascarando la existencia de yacimientos de ca. 80-60 ka (MIS4) en la región. Algunas de las escasas evidencias hay que buscarlas en sitios como Askondo (Mañaria, Bizkaia) (Rios-Garaizar y Garate Maidagan, 2012), tal vez en el nivel V de Lezetxiki (Falguères et al., 2005), y en la base de la secuencia de Axlor (Lazuén y González-Urquijo, 2015), y tal vez en yacimientos al aire libre de los alrededores de Baiona (Cologne et al., 2015). Recientemente distintos niveles de Aranbatza (Barrika, Bizkaia) se han podido datar en este momento del final del Pleistoceno medio e inicios del superior, incluyendo niveles con utensilios de madera conservados (Rios-Garaizar et al. 2018).

Figura Macro

Utensilio de madera de Aranbaltza (Rios-Garaizar et al. 2018)

Sin embargo, el grueso de las evidencias disponibles parecen datar del MIS3. Es interesante anotar que, en un relativamente corto espacio de tiempo que va desde ca. 60-40 ka, el comportamiento de los neandertales sufre variaciones sustanciales que se evidencian a la perfección en la secuencia de Axlor (Rios-Garaizar, 2017). En este yacimiento, en los niveles inferiores de la secuencia del abrigo se registra un comportamiento centrado en la caza del ciervo, con una tecnología basada en una estrategia de producción de tipo Llevallois, incluyendo la fabricación de micro lascas (Rios-Garaizar et al., 2015b). En este nivel, al igual que en algunos niveles de Arrillor (Sáenz de Buruaga, 2014), por ejemplo el Amk, se observa un uso repetido del fuego, llegando a documentarse una importante sucesión de hogares. En estos niveles, especialmente en el nivel N de Axlor, se documentan puntas musterienses con huellas de impacto usadas para cazar (Rios-Garaizar, 2012a). Todos estos elementos que indican un comportamiento complejo y una ocupación estable del yacimiento. En contraste con estos niveles, los de la parte alta de la secuencia muestran un comportamiento tecnológico muy diferente, con una estrategia de producción de útiles de tipo Quina centrada en el reavivado de raederas espesas y en el reciclaje de las lascas de reavivado generadas (Rios-Garaizar, 2005). En estos niveles la presencia de útiles de hueso es muy abundante, con un amplio registro de retocadores de hueso (Mozota Holgueras, 2009). Sin embargo, ninguno de estos niveles registra evidencias significativas de uso del fuego y las actividades de subsistencia, centradas en el consumo de una gran variedad de herbívoros, sugieren un hábitat menos estable.

Screenshot from 2019-02-04 09-42-52

1. Bifaz sobre lasca en lutita (Arlanpe, SQ3); 2-4 Productos microlevallois (Axlor, nivel VIII); 5 Lasca de lutita (Axlor, VIII); 6-10 Raederas Quina y lascas de reavivado Quina (Axlor, nivel B); 11 Retocador en hueso (Axlor, niveles superiores); 11-12 Puntas musterienses (Axlor, nivel N); 13-15 Puntas de  Chatelperrón (Aranbaltza). Salvo que se exprese lo contrario todas las piezas realizadas en sílex.

El número de fósiles neandertales es reducido y se limita a tres yacimientos: Lezetxiki, Axlor y Arrillor. En el caso de Lezetxiki, los restos encontrados corresponden a dos cronologías muy diferentes: un húmero completo ha sido recuperado en los niveles inferiores de la secuencia (Basabe, 1966) y ha sido datado en un mínimo de 164 ± 9 ka BP (de la Rúa et al., 2016). Por otro lado, en la base del nivel III, datada en fechas posteriores a 50 ka BP, se recuperaron dos restos dentales atribuidos a esta especie. De una cronología similar son los restos dentales recuperados en el nivel III de Axlor y el único diente de leche recuperado en Arrillor (Basabe, 1973; Bermúdez de Castro y Sáenz de Buruaga, 1999).

Respecto a su dieta, la evidencia de la que disponemos en los Pirineos occidentales se limita a los restos faunísticos consumidos por estas poblaciones y que han sido encontrados en los yacimientos en cueva o en abrigos rocosos (Altuna, 1972; Castaños, 2005). Existen diferencias geográficas en las preferencias cinegéticas de estas poblaciones, que pueden ser debidas a diferencias ecológicas de los lugares donde se emplazan estos yacimientos, aunque también se ha propuesto que estas diferencias puedan tener un origen cultural (Rios-Garaizar y García Moreno, 2015). Por ejemplo, en el nivel musteriense Cj de Gatzarria el ciervo constituye más del 70% de los restos de fauna identificados (Ready, 2013), mientras que en el caso de Venta Laperra es la cabra montés el animal que presenta ese porcentaje (Castaños, 2005). Además, en algunos yacimientos parecen existir diferencias diacrónicas en los porcentajes de fauna consumidos por los Neandertales, como por ejemplo en Axlor y en Arrillor (Altuna, 1972; Barandiaran, 1980; Castaños, 2005). En el caso de Arrillor, el nivel Smk-I (Musteriense con técnica Levallois) presenta porcentajes similares de restos de cabra montés, de gran bóvido y de ciervo, mientras que el nivel Lmc (Musteriense evolucionado) presenta un porcentaje de ciervo superior al 75% y algo de rebeco (ca. 12%). En el caso de Axlor, de una preponderancia del ciervo en los niveles inferiores se pasa a porcentajes similares de cabra montés, de gran bóvido y de ciervo, con una presencia significativa de caballo. De momento, se dispone de poca información para evaluar el impacto de los cambios ecológicos y culturales en esta variabilidad, aunque cabe señalar que en el caso de Axlor, existen diferencias claras respecto a la gestión de la industria lítica, así como en la intensidad de las ocupaciones de este yacimiento (Rios-Garaizar, 2012b). De gran interés van a resultar los futuros estudios que se puedan hacer sobre la dieta de los neandertales, bien mediante el análisis directo de restos de neandertales o bien mediante la investigación de otras evidencias menos valoradas, como animales pequeños, peces y moluscos o frutos y vegetales. Los recientes análisis de la vecina cueva de El Cuco, localizada en Castro Urdiales, sugieren que el consumo de moluscos pudo jugar un papel en la subsistencia de los neandertales, algo que se ha podido observar también, aunque de manera mucho más modesta, en yacimientos como Amalda o Zerratu (Gutiérrez-Zugasti et al., 2018).

P3091868.JPG

Restos de lapas del nivel X de El Cuco (foto Joseba Rios Garaizar, fondo MUPAC)

Otras evidencias del comportamiento de los neandertales provienen de las estrategias de ocupación del territorio. Los datos acerca de la adquisición y gestión de las materias primas líticas sugieren que los neandertales eran capaces de gestionar territorios muy amplios, que incluyen desde las Landas, hasta Urbasa, Treviño o la zona de Uribe Kosta (Rios-Garaizar, 2012b). Es interesante observar cómo en los niveles más antiguos parece que hay una dependencia más directa de las rocas locales, no siempre de muy buena calidad, mientras que en los niveles más recientes, por ejemplo en la parte alta de la secuencia de Axlor, el uso de materias locales es anecdótico. Sin embargo, en los últimos niveles del Paleolítico Medio, en Arrillor, Axlor y Amalda, parece que hay una vuelta al uso más intenso de rocas locales en combinación siempre con útiles de sílex importados desde otros yacimientos.

Es interesante detenerse mínimamente en explicar el epílogo de los neandertales en este territorio. A diferencia de lo que puede ocurrir en otras regiones de Francia, como la Dordoña, el Chatelperroniense en los Pirineos occidentales no parece tener un arraigo en los tecnocomplejos previos, de tal manera que su presencia parece intrusiva en la región. Esto parece representar la llegada de grupos de neandertales a un territorio probablemente ya deshabitado. Las dataciones de los niveles más recientes del Musteriense, obtenidas en el yacimiento de Amalda (Marín-Arroyo et al. 2018) apenas muestran solapamiento con las más antiguas del Chatelperroniense, obtenidas en Labeko Koba (Maroto et al. 2012), lo que refuerza esta idea. La implantación de los neandertales con tecnología chatelperroniense en el territorio es muy diferente a la del Musteriense, en este caso las ocupaciones en cueva son cortas y parecen funcional como altos de caza (Rios-Garaizar et al., 2012a), mientras que el hábitat principal tiene lugar al aire libre (Rios-Garaizar et al., 2012b; Bachellerie, 2011). Curiosamente, estos grupos de neandertales ocupan territorios muy semejantes a los previos, pero el uso de materias primas líticas locales es muy escaso.

REFERENCIA:

Rios-Garaizar, J., Gómez-Olivencia, A. 2018. Una humanidad extinta: los Neandertales en los Pirineos occidentales. En: Badiola, A., Gómez-Olivencia, A., Pereda Suberbiola, X. (Editores). Registro fósil de los Pirineos occidentales. Bienes de interés paleontológico y geológico. Proyección social. Vitoria-Gasteiz, Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco-Eusko Jaurlaritzaren Argitalpen Zerbitzu Nagusia, pp. 213-218.

Read Full Post »

El Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco publicó el año pasado un libro de alta divulgación científica editado por A. Badiola, A. Gómez-Olivencia y X. Pereda, del Departamento de Estratigrafía y Paleontología de la Universidad del País Vasco. En este volumen colaboro en dos entradas, una sobre el yacimiento de Koskobilo, sobre el que os hablé ya con más detenimiento en esta entrada; y en otra, que escribo a dos manos junto a Asier Gómez-Olivencia en la que hablamos sobre los neandertales. El libro incluye otros muchos apartados sobre geología, paleontología y arqueología, siendo destacable el apartado que escribe Diego Garate sobre arte rupestre. El libro, aunque no es de descarga directa, puede adquirirse por el módico precio de 14€ en este enlace.

81XfGG0S8RL.jpg

Con este post empiezo una serie de 3 en los que voy a reproducir de manera casi íntegra el contenido de este capítulo que dividimos en tres partes, una para explicar lo que sabemos sobre los neandertales a nivel general, otra para los neandertales en partícular en el área de los Pirineos occidentales, y otra para explicar cuáles son los retos en el estudio de esta especie. Este capítulo se escribió en Noviembre de 2017, y como en 2018 nuestro equipo de investigación estuvo especialmente activo he modificado algo el contenido para exponer los últimos avances realizados en Aranbaltza y Axlor, así como las últimas dataciones publicadas.

LOS NEANDERTALES
Los neandertales, son una especie humana fósil que habitó Europa, Próximo Oriente y parte de Asia desde hace aproximadamente 200 ka BP hasta su extinción hace unos 30-40 ka BP. Eran cazadores-recolectores, que habitaron en distintos biotopos durante las distintas fases climáticas que se sucedieron durante el Pleistoceno. El poblamiento en la península ibérica parece más o menos continuo a lo largo de este tiempo, siendo éste uno de los lugares de Europa donde sobrevivieron más tiempo, tal vez hasta ca. 35 ka BP.

maxresdefault.jpg

Los neandertales presentan numerosas diferencias a nivel anatómico cuando son comparados a los humanos modernos, que llegan incluso a los huesecillos del oído (Gómez-Olivencia et al., 2015). Esas diferencias no impidieron que se cruzasen con los humanos modernos, probablemente en Próximo Oriente hace unos 100 ka y posteriormente en momentos más recientes, tal y como ha revelado el genoma de un fósil de humano moderno localizado en la cueva rumana de Pestera cu Oase (Fu et al., 2015). El resultado de estos cruces es que aproximadamente un 2-4% del genoma de los humanos modernos, salvo poblaciones subsaharianas, tiene un origen neandertal (Prüfer et al., 2013).

Los orígenes de los neandertales hay que buscarlos en las poblaciones europeas de mediados del Pleistoceno Medio (aproximadamente 400-500 ka BP). La Sima de los Huesos (~430 ka BP) proporciona la primera evidencia inequívoca del linaje neandertal. En este yacimiento se han recuperado más de 6.000 restos humanos pertenecientes a un mínimo de 28 individuos de ambos sexos, principalmente adolescentes y adultos jóvenes. El esqueleto de estos humanos del Pleistoceno medio muestra solo algunas características derivadas de los neandertales (Arsuaga et al., 2014, 2015). Los neandertales serían descendientes de este tipo de poblaciones, con algunos cambios anatómicos. Estos cambios incluyen una mayor encefalización, una ligera disminución de la estatura por tener las tibias ligeramente más cortas (Carretero et al., 2012), y una menor anchura de la pelvis, aunque todavía superior a la que presenta nuestra especie (Arsuaga et al., 2015).

Aunque tradicionalmente los neandertales se han interpretado como poblaciones con escasa capacidad de adaptación y con un comportamiento cultural muy monótono (Mellars, 1995), las investigaciones de las últimas décadas nos muestran un panorama muy diferente. Los nuevos análisis muestran la gran variabilidad, riqueza y complejidad de sus comportamientos con respecto a la producción de herramientas líticas. Además, en los últimos años se ha demostrado la relevancia de otros tipos de útiles, por ejemplo los fabricados en hueso, que hasta hace pocos años parecían exclusivos de los humanos modernos (Soressi et al., 2013). En otras cuestiones como las actividades de subsistencia, los modos de ocupación del paisaje o la organización de los espacios de hábitat (Bourguignon et al., 2002; Vallverdú et al., 2005) se ha observado también una variabilidad mayor de la esperada, reflejo de la gran flexibilidad de comportamientos de esta especie. Por otro lado, en los últimos años se han realizado interesantes descubrimientos sobre desarrollos tecnológicos particulares, como la producción de pegamentos (Kozowyk et al., 2017) o de pigmentos (Heyes et al., 2016), que nos revelan unas poblaciones imaginativas, capaces de manipular de manera compleja distintos materiales para producir nuevos tipos de objetos, como -por ejemplo- lanzas con puntas de piedra. Algo semejante se plantea también con la generalización del uso del fuego como sistema de adaptación, de transformación tecnológica y de socialización de las sociedades neandertales (Roebroeks y Villa, 2011). Respecto a la existencia de un comportamiento simbólico o abstracto complejo las evidencias son más discutidas, aunque se han mencionado distintas piezas líticas y óseas grabadas con una intención simbólica. Ya en el Chatelperroniense es evidente que los neandertales fabrican y visten objetos de adorno, como colgantes, con una clara intención simbólica (Caron et al., 2011). Un caso muy particular de comportamiento simbólico complejo está representado en una estructura circular realizada con estalactitas localizada en el interior de la cueva de Bruniquel (Jaubert et al., 2016), y que probablemente tuvo un uso de naturaleza simbólica. En relación con el comportamiento mortuorio se han descrito situaciones muy variadas, con evidencias tanto de enterramientos (Rendu et al., 2014) como de canibalismo (Rougier et al., 2016).

Aunque esta especie se vincula esencialmente al llamado Paleolítico Medio, un conjunto de tecnocomplejos que se desarrollan a partir de hace unos 300 ka BP y que se caracterizan, entre otras cosas, por un utillaje lítico basado en la fabricación de lascas. Curiosamente, los neandertales fueron también artífices del Chatelperroniense, un tecnocomplejo del Paleolítico Superior, caracterizado por la fabricación de puntas a partir de láminas y que aparece en Francia y en el norte de la península ibérica.

REFERENCIA

Rios-Garaizar, J., Gómez-Olivencia, A. 2018. Una humanidad extinta: los Neandertales en los Pirineos occidentales. En: Badiola, A., Gómez-Olibibliografíavencia, A., Pereda Suberbiola, X. (Editores). Registro fósil de los Pirineos occidentales. Bienes de interés paleontológico y geológico. Proyección social. Vitoria-Gasteiz, Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco-Eusko Jaurlaritzaren Argitalpen Zerbitzu Nagusia, pp. 213-218.

Nota: en el último post de la serie añadiré las referencias utilizadas

Read Full Post »

Axlor es uno de los principales yacimientos para el estudio del Paleolítico Medio en la Región Cantábrica. Desde el año 1999 tuve la oportunidad de participar en el último proyecto de excavación desarrollado en el yacimiento bajo la dirección de Jesús E. González y Juan J. Ibáñez, equipo de dirección al que me uní desde el año 2003 hasta el 2008, año en el que se cerró la última campaña de excavación (Rios-Garaizar et al. 2003). El yacimiento fue descubierto por J. M. Barandiarán en el año 1932 en el transcurso de sus exploraciones en la vecina cueva de Baltzola, y lo excavó entre 1967 y 1974, siendo ésta la última excavación que dirigió el eminente prehistoriador vasco (Barandiarán Ayerbe 1980). Las industrias líticas de Axlor fueron parte fundamental de mis primeros trabajos de investigación sobre la transición del Paleolítico Medio al Superior en torno al Golfo de Bizkaia, y este estudio formó parte de mi tesis doctoral (Rios-Garaizar, 2012). En el año 2005 además un equipo coordinado por Jesús E. González fue contratado por el Gobierno Vasco para organizar y catalogar las colecciones de J.M. Barandiarán. Participé en este proyecto coordinando la catalogación y estudio de la abundante colección lítica proveniente de éstas primeras excavaciones.

axl20030002

Vista del abrigo de Axlor (Foto Joseba Rios-Garaizar)

 

En el año 2016, en el transcurso de una revisión sistemática de la fauna del yacimiento, el paleontólogo del instituto Ikerbasque (EHU) Asier Gómez Olivencia, reparó en la posible presencia de huellas de manipulación antrópica en restos de carnívoros y de aves. Inmediatamente se organizó un equipo de investigación formado por paleontólogos, tafónomos y arqueólogos, con el objetivo de contrastar estas evidencias que de confirmarse serían las primeras de esta naturaleza en la Región Cantábrica. La relevancia de este descubrimiento radica en que permite reconocer unas estrategias de subsistencia complejas en las que aves y carnívoros son consumidos para obtener carne, pieles y posiblemente plumas. Este tipo de interacciones con animales difíciles de capturar como las aves, o directamente peligrosos como los lobos, son poco frecuentes entre los neandertales y evidencian un control exhaustivo del medio y de las posibilidades que este ofrece. Curiosamente, hace pocos meses publicamos las primeras evidencias incontestables de consumo de moluscos marinos por neandertales en yacimiento de El Cuco, también el la Región Cantábrica (Gutiérrez Zugasti et al. 2018). Todos estos descubrimientos ayudan a matizar la imagen de los neandertales como simples cazadores y consumidores de herbívoros de tamaño grande y medio, y muestran que consumían un espectro más amplio de recursos.

Los resultados de este trabajo se acaban de publicar en la prestigiosa revista Scientific Reports de Nature, donde además de describir de manera pormenorizada los restos de aves y carnívoros con huellas de consumo humano, se sitúan estos restos en el contexto del yacimiento, de la Región Cantábrica y de la Europa Neandertal (Gómez-Olivencia et al. 2018). Gracias a esta contextualización hemos podido certificar que las evidencias de Axlor se asocian a un complejo tecnocultural muy particular, el Musterienses de tipo Quina, que según los datos más recientes en Axlor tiene más de 50.000 años de antigüedad (Marín-Arroyo et al. 2018).

Los de Axlor son los primeros restos identificados de aves y carnívoros consumidos por Neandertales de la Región Cantábrica y unos de los pocos de la Península Ibérica, entre los que destacan los de las cuevas de Gibraltar (Blasco et al. 2016) o Bolomor (Blasco & Fernández Peris 2009). En Europa el panorama es mucho más complejo, existiendo evidencias dispersas en numerosos yacimientos de Francia y de Italia, con algunos ejemplos realmente notables como el yacimiento de Taubach (Bratlund 1999) en el que hay evidencias de un consumo sistemático de osos de las cavernas, el de Fumane en el que se apunta a que las aves se cazaban para obtener plumas para usar como adorno (Peresani et al. 2011), o el yacimiento de Krapina en el que se identificaron talones de águila para ser usados como colgantes (Radovčić et al. 2015).

Los restos identificados en Axlor son tres restos de ave (dos pertenecientes al águila real y un tercer resto perteneciente a un cuervo) y un cánido (lobo) y un félido de pequeño tamaño (lince). Las marcas de corte en los restos de águila real y lince son muy probablemente el resultado de la obtención de carne, mientras que en el caso del lobo el objetivo pudo ser tanto la la carne como la piel.

blog 2

Radio de lobo (Canis lupus) con una marca de corte, resultado de carnicería o de despellejado (Gómez-Olivencia et al. 2018)

Blog 1

Fémur derecho de águila real (Aquila chrysaetos) con marcas de corte. Este resto fue probablemente consumido para carne (Gómez-Olivencia et al. 2018)

Como apuntamos en el trabajo es seguro que en un futuro próximo se van a producir otros hallazgos semejantes en yacimientos de la Región Cantábrica. Por un lado hay numerosos yacimientos con restos de aves y carnívoros conservados en niveles del Paleolítico Medio (Amalda- Eastham 1990-, o Castillo- Cabrera et al. 2004) por ejemplo). Por otro lado, salvo algunas excepciones, son pocos los yacimientos de este periodo que se han analizado en detalle en busca de huellas de manipulación antrópica en este tipo de restos. Como hemos mencionado anteriormente, hay evidencias importantes de consumo de moluscos en el yacimiento de El Cuco; hay evidencias que apuntan al consumo de peces por neandertales en el yacimiento de Cueva Millán, en Burgos (Roselló Izquierdo 1992): recientemente se han publicado ejemplos de consumo de plantas y hongos en Sidrón (Hardy et al. 2012). Todas estas evidencias sugieren una interacción compleja y rica en matices de los neandertales con su medio ambiente, algo que no debe extrañarnos si consideramos que sobrevivieron, con éxito, en diversos ecosistemas durante miles de años y decenas de generaciones.

Referencias:

Barandiarán Ayerbe, J. M. (1980). Excavaciones en Axlor. 1967- 1974. In J. M. Barandiarán Ayerbe (Ed.), Obras completas de José Miguel de Barandiaran Tomo XVII (pp. 127–384). La Gran Enciclopedia Vasca.

Blasco, R. & Fernández Peris, J., 2009. Middle Pleistocene bird consumption at Level XI of Bolomor Cave (Valencia, Spain). Journal of Archaeological Sciences 36, 2213–2223.

Blasco, R., Rosell, J., Rufà, A., Sánchez Marco, A. & Finlayson, C., 2016. Pigeons and choughs, a usual resource for the Neanderthals in Gibraltar. Quaternary International 421, 62–77.

Bratlund, B. Taubach revisited. Jahrbuch des Römisch-Germanischen Zentralmuseums Mainz 46, 61–174 (1999).

Cabrera, V., Pike-Tay, A. & Bernaldo de Quirós, F., 2004. Trends in Middle Paleolithic settlement in Cantabrian Spain, the late Mousterian at Castillo cave. In: Settlement Dynamics of the Middle Paleolithic and Middle Stone Age Vol. 2 (ed Conard, N.) 437–460 (Kerns Verlag, 2004).

Eastham, A., 1990. The Bird bones in the Cave of Amalda. In: La Cueva de Amalda (Zestoa, País Vasco). Ocupaciones paleolíticas y postpaleolíticas. Vol. 4 (eds Altuna, J., Baldeón, A. & Mariezkurrena, K.) 239–253 (Sociedad de Estudios Vascos, 1990).

Gómez-Olivencia, A., Sala, N., Núñez-Lahuerta, C., Sanchis, A., Arlegi, M., & Rios-Garaizar, J. (2018). First data of Neandertal bird and carnivore exploitation in the Cantabrian Region (Axlor; Barandiaran excavations; Dima, Biscay, Northern Iberian Peninsula). Scientific Reports, 8(1), 10551. http://doi.org/10.1038/s41598-018-28377-y

Gutiérrez-Zugasti, I., Rios-Garaizar, J., Marín-Arroyo, A. B., Rasines del Río, P., Maroto, J., Jones, J. R., … Richards, M. P. (2017). A chrono-cultural reassessment of the levels VI–XIV from El Cuco rock-shelter: A new sequence for the Late Middle Paleolithic in the Cantabrian region (northern Iberia). Quaternary International. http://doi.org/10.1016/j.quaint.2017.06.059

Hardy, K., Buckley, S., Collins, M., Estalrrich, A., Brothwell, D., Copeland, L., … Rosas, A. (2012). Neanderthal medics? Evidence for food, cooking, and medicinal plants entrapped in dental calculus. Naturwissenschaften, 99(8), 617–626. http://doi.org/10.1007/s00114-012-0942-0

Marín-Arroyo, A. B., Rios-Garaizar, J., Straus, L. G., Jones, J. R., de la Rasilla, M., González Morales, M. R., … Ocio, D. (2018). Chronological reassessment of the Middle to Upper Paleolithic transition and Early Upper Paleolithic cultures in Cantabrian Spain. PLOS ONE, 13(4), e0194708. Retrieved from https://doi.org/10.1371/journal.pone.0194708

Peresani, M., Fiore, I., Gala, M., Romandini, M. & Tagliacozzo, A., 2011. Late Neandertals and the intentional removal of feathers as evidenced from bird bone taphonomy at Fumane Cave 44 ky B.P., Italy. PNAS 108, 3888–3893.

Radovčić, D., Sršen, A. O., Radovčić, J. & Frayer, D. W., 2015. Evidence for Neandertal jewelry: Modified white-tailed eagle claws at Krapina. PLoS ONE 10, e0119802.

Rios-Garaizar, J. (2012). Industria lítica y sociedad en la Transición del Paleolítico Medio al Superior en torno al Golfo de Bizkaia. Santander: PUbliCan – Ediciones de la Universidad de Cantabria.

Rios-Garaizar, J. González Urquijo, J., Ibáñez, J.J. (2003). La excavación en Axlor. Las formas de vida de los últimos neandertales. Boletín de la Sociedad Española de Espeleología y Ciencias Del Karst 5, 62–83.

Roselló Izquierdo, E. (1992). La ictiofauna musteriense de Cueva Millán (Burgos): consideraciones de índole biológica y cultural contrastadas con ictiocenosis paleolíticas cantábricas. Estudios Geologicos, 48(1–2), 79–83.

Read Full Post »

Hace dos años la investigadora de la Universidad de Cantabria, Ana Belén Marín-Arroyo, me propuso participar en un proyecto apasionante. En el marco de un proyecto más ambicioso financiado por la Unión Europea y el Ministerio de Economía sobre cambios ambientales en la Transición del Paleolítico Medio al Superior en la región cantábrica, surgió la necesidad de datar un gran número de yacimientos y niveles, dataciones que servirían para contextualizar las muestras de fauna cuyas señales isotópicas iba a ser analizadas. Algunos de los resultados fueron sorprendentes e inesperados, y otros proporcionaban información de gran calidad que complementaba investigaciones anteriores (Maroto et a. 2012, Higham et al. 2014). Con esta materia prima comprendimos que era importante analizar estos resultados en detalle para aportar datos a temas tan interesantes como la posible coexistencia de Neandertales y Humanos Modernos en la región, o el origen del Gravetiense cantábrico. El resultado de este trabajo acaba de ser publicado en la revista PLOS ONE (Marín-Arroyo et al. 2018).

Las dataciones las realizamos en el ORAU (Oxfor Radiocarbon Acelerator Unit) siguiendo protocolos muy estrictos de selección de muestras y de pretratamiento (Ultrafiltración) y medición (AMS). Las muestras seleccionadas fueron huesos de herbívoros con marcas de manipulación por humanos (huellas de corte, percusiones, etc.) y con las mayores garantías posibles en cuanto a su atribución estratigráfica. Las muestras fueron obtenidas de materiales depositados en los distintos museos de la región, todos ellos de excavaciones ‘históricas’. Los yacimientos muestrados son, de oeste a este: La Viña, Llonín, Covalejos, Ruso I, Morín, Cobrante, El Otero, El Cuco, Axlor, Bolinkoba, Ekain, Amalda, y Aitzbitarte III.

IMG_3411

Detalle de una de las muestras del nivel Vb de Aitzbitarte III, concretamente un femur de Bos/bison que presenta huellas de mordisqueo superpuestas a huellas de corte.

Como he mencionado anteriormente algunos resultados han sido sorprendentes porque contradicen interpretaciones previas y obligan a cuestionar las atribuciones crono-culturales de algunos niveles . El nivel V de Llonín, atribuído al Gravetiense, ha proporcionado dos dataciones que lo sitúan en una fase temprana de este complejo tecno-cultural (unos 28.000 años sin calibrar), y otra datación mucho más reciente (20.000 años sin calibrar), lo que sugiere la existencia de problemas de integridad o de definición temporal del nivel.  Uno de los casos más impactantes ha sido el de la secuencia de El Otero. Los niveles VI, V y IV, tradicionalmente interpretados como auriñacienses, han proporcionado dataciones claramente magdalenienses (15-10.000 años) lo que obliga a reevaluar completamente la secuencia de este yacimiento. En el yacimiento de Cobrante el nivel VI ha proporcionado una datación que se corresponde bien con la atribución del nivel al Protoauriñaciense y otra que cuadraría con una atribución Musteriense. Esta aparente anomalía se entiende mejor si observamos que en este nivel se daba una mezcla ‘extraña’ de materiales propios del Auriñaciense, como laminillas Dufour, raspadores carenados o láminas auriñacienses junto a útiles sobre lasca de aspecto claramente musteriense. Parece, por tanto, que ese nivel contiene restos arqueológicos de al menos dos ocupaciones diferentes, una musteriense y otra auriñaciense. Siendo esto así habría que revisar la atribución al Protoauriñaciense el nivel VII, que no ha sido datado en este proyecto, y que carece de material diagnóstico. Finalmente, la datación obtenida del nivel V, atribuido al Auriñaciense, sitúa este nivel en el Solutrense (unos 18.000 años sin calibrar), de acorde con algunos materiales de aspecto solutrense que habían sido interpretados erróneamente. El caso de la secuencia de El Cuco ha sido evaluado en otro trabajo (Gutiérrez-Zugasti et al. 2017). En este artículo se cuestionaba completamente la atribución de los niveles VII-XIII al Auriñaciense. Ahora hemos presentado dataciones de los niveles III y Vb, que habían sido interpretados inicialmente como gravetienses. Las nuevas dataciones atribuyen el nivel Vb al Musteriense (unos 49.000 años sin calibrar), y el nivel III al Protoauriñaciense (unos 35.000 años sin calibrar). Estas atribuciones confirman las precisiones realizadas del re-estudio de la industria lítica y abren posibilidades muy sugerentes, como que el famoso collar de El Cuco, recuperado en el nivel Vb, sea Protoauriñaciense y no Gravetiense como había sido publicado (Gutiérrez-Zugasti et al. 2013).

Collar del período Gravetiense (28.000-22.000 años) del Abrigo del Cuco (Castro Urdiales).

Collar del nivel Vb del Abrigo del Cuco (Castro Urdiales). Imagen obtenida en http://www.gaemarqueologos.com/07.html

También el yacimiento de El Ruso ha dado un resultado problemático. El nivel IVb  definido inicialmente como Auriñaciense Evolucionado ha proporcionado una datación más coherente con una cronología gravetiense (unos 28.000 años). En Axlor el nivel IV/D previamente datado en unos 42.000 años, lo que lo convertía en una de las referencias más recientes del Paleolítico Medio regional (Rios-Garaizar, 2017), ha sido datado en  fechas superiores a 49.000 años, lo que sin duda envejece toda la secuencia. De Bolinkoba se ha obtenido una datación del nivel VI, gravetiense, de unos 10.000 años, probablemente debido a algún tipo de mezcla o de problema de gestión de la colección. En Ekain se ha intentado datar la ocupación chatelperroniense (Rios-Garaizar et al. 2012) sin éxito, ya que el resultado obtenido (unos 34.000 años) sugiere una cronología auriñaciense. Este resultado tal vez pueda explicarse por una mezcla de materiales atribuible a la acción de los osos de las cavernas. En Amalda, una muestra del nivel VII, musteriense, ha dado un resultado propio del gravetiense (unos 28.000 años), lo que sugiere una cierta mezcla con el nivel VI, algo que ya habíamos detectado en el estudio de la industria lítica (Rios-Garaizar 2010). Una muestra del nivel VI de este mismo yacimiento, obtenida en la entrada de la cueva donde este nivel estaba expuesto, ha proporcionado una datación medieval, y una muestra del nivel V ha dado un resultado propio del Magdaleniense (unos 14.000 años), periodo no identificado en la secuencia. Finalmente en Aitzbitarte III se ha obtenido una datación propia del Auriñaciense Antiguo (unos 34.000 años) en el nivel Vb, atribuido al Auriñaciense Evolucionado y que ha proporcionado otras dataciones en torno a 31.000 años.

Con los restantes resultados, que hemos considerado válidos por ser coherentes con la atribución cronocultural de los niveles datados, y resultados de C14 AMS tratados mediante ultrafiltración, hemos modelizado la duración de cada uno de los complejos culturales considerados (Musteriense reciente, Chatelperroniense, Auriñaciense y Gravetiense).

mapapost.gif

Distribución espacio temporal de los distintos yacimientos analizados (Marín-Arroyo et al. 2018)

Estos resultados muestran resultados sumamente interesantes. En primer lugar el Musteriense regional parece finalizar antes de lo pensado inicialmente, en torno a hace unos 45.000 años. Curiosamente el Musteriense no se solapa con el Chatelperroniense, lo que viene a reforzar la impresión que teníamos tras analizar Labeko-Koba, Ekain y Aranbaltza, de que el Chatelperroniense es intrusivo en la región cantábrica. Esto implicaría que hubo una extinción local de los neandertales en la región y una ocupación posterior de otros neandertales provenientes del Sudoeste de Francia. Nuestros resultados siguen confirmando la llegada temprana de los humanos modernos a las costas del Golfo de Bizkaia. Junto con Isturitz, los datos de Cobrante, El Cuco, Covalejos, El Castillo y Labeko Koba refuerzan la idea de que los primeros humanos modernos llegaron al occidente de Europa hace al menos 43.000 años. Finalmente, nuestros datos han puesto de relieve un origen temprano del Gravetiense en la región (hace unos 36.000 años calibrados), siendo los resultados más antiguos los de Aitzbitarte III. Esto apoyaría la idea de un origen del Noaillense, una facies particular del Gravetiense, en el SO de Francia y en Gipuzkoa, facies que posiblemente está enraizada en el Auriñaciense Evolucionado (Rios-Garaizar et al. 2013).

El rigor en el protocolo de selección y preparación de muestras, el análisis crítico de las estratigrafías y conjuntos analizados, y la aplicación de modelos estadísticos complejos permiten modelizar con garantías la sucesión de procesos históricos de extinción, de reemplazo de poblaciones y de cambio cultural. Estos modelos nos ofrecen un marco fiable para las interpretacion arqueológica de este periodo tan fascinante como es la Transición del Paleolítico Medio al Superior.

Referencia del artículo:

Marín-Arroyo A.B., Rios-Garaizar J., Straus L.G., Jones J.R., de la Rasilla M., et al. (2018) Chronological reassessment of the Middle to Upper Paleolithic transition and Early Upper Paleolithic cultures in Cantabrian Spain. PLOS ONE 13(4): e0194708.

Referencias:

Gutiérrez-Zugasti, I., Cuenca-Solana, D., Rasines del Río, P., Muñoz, E., Santamaría, S., Morlote, J.M., 2013. The role of shellfish in hunter–gatherer societies during the Early Upper Palaeolithic: A view from El Cuco rockshelter, northern Spain. Journal of Anthropological Archaeology 32, 242–256. doi:10.1016/j.jaa.2013.03.001

Gutiérrez-Zugasti, I., Rios-Garaizar, J., Marín-Arroyo, A.B., Rasines del Río, P., Maroto, J., Jones, J.R. et al. 2017. A chrono-cultural reassessment of the levels VI–XIV from El Cuco rock-shelter: A new sequence for the Late Middle Paleolithic in the Cantabrian region (northern Iberia). Quaternary International. doi:10.1016/j.quaint.2017.06.059

Higham, T., Douka, K., Wood, R., Ramsey, C.B., Brock, F., Basell, L., et al. 2014. The timing and spatiotemporal patterning of Neanderthal disappearance. Nature 512, 306–309.

Maroto, J., Vaquero, M., Arrizabalaga, Á., Baena, J., Baquedano, E., Jordá, J., et al. 2012. Current issues in late Middle Palaeolithic chronology: New assessments from Northern Iberia. Quaternary International 247, 15–25. doi:http://dx.doi.org/10.1016/j.quaint.2011.07.007

Rios-Garaizar, J., 2010. Organización económica de las sociedades Neandertales: el caso del nivel VII de Amalda (Zestoa, Gipuzkoa). Zephyrus LXV, 15–37.

Rios-Garaizar, J., 2017. A new chronological and technological synthesis for Late Middle Paleolithic of the Eastern Cantabrian Region. Quaternary International 433, Part, 50–63. doi:10.1016/j.quaint.2016.02.020

Rios-Garaizar, J., Arrizabalaga, Á., Villaluenga, A., 2012. Haltes de chasse du Châtelperronien de la Péninsule Ibérique. Labeko Koba et Ekain (Pays Basque Péninsulaire). L’Anthropologie 116, 532–549. doi:http://dx.doi.org/10.1016/j.anthro.2012.10.001

Read Full Post »

Archaeological excavations at Aranbaltza, site located in the Basque Country coast, have revealed several episodes of neandertal occupations with preserved wooden remains. The fieldwork is leaded by Joseba Rios-Garaizar, archaeologist from the Spanish National Research Centre on Human Evolution (CENIEH). In 2015, the excavation revealed the presence of waterlogged sediments preserving wooden remains in an extraordinary state of preservation. The assemblage includes including two wooden tools, and one of them is a 15 cm long digging stick which has been published in PLOS ONE.

Figura Macro

Aranbaltza digging stick made. Left, actual morphology after excavation. Right, slightly deformed morphology after restoration

The detailed analysis of this tool and the OSL dating of the sediment that bears the wooden remains indicate that the objects were deposited around 90.000 years and thus, they were made by neandertals. The Micro-CT analysis and a close examination of the surface have shown that a yew trunk was cut longitudinally into two halves. One of this halves was scraped with a stone-tool, and treated with fire to harden it and to facilitate the scraping to obtain a pointed morphology. Use-wear analysis revealed that it was used for digging in search of food, flint, or simply to make holes in the ground.

figura MicroCT

Cross-section images of the internal structure obtained with Micro-CT

The preservation of wooden tools associated to neandertals is very rare because wood degrades very quickly. Only in very specific environments, like the waterlogged sediments from Aranbaltza, it has been possible to find evidence of wooden technology. As it was suggested by indirect evidence, this type of technology was relevant in neandertal daily life. In the Iberian Peninsula wooden tools associated to neandertals have been found only in the travertine from Abric Romaní (Catalonia), and in the rest of Europe only four sites (Clacton on Sea, Schöningen, Lehringen and Poggeti Vechi) have provided wooden tools associated to neandertals or pre-neandertals. Therefore, findings like the one from Aranbaltza are crucial to investigate the neandertal technology and use of wood.

The archaeological project at Aranbaltza started in 2013 to investigate the last neandertals from Western Europe, who were responsible of the Chatelperronian culture. The ongoing excavations have revealed different neandertal occupation events spanning from 100 to 44.000 years. This makes of Aranbaltza an exceptional site to investigate neandertal evolution and behavioral variability.

Piezas US4 y 5

Stone-tools recovered from US4 (1) and US5 (3-4), the stratigraphic units that preserve wooden remains.

This archaeological project is coordinated by the CENIEH and INRAP and funded by Heritage Center of the Bizkaia Regional Government (2013-2017) and Basque Government (2014-2015). Researchers from the following institutions have participated in this publication: CENIEH, Universidad Autónoma de Barcelona, Universidad de Burgos, INRAP, Universidad del País Vasco and Universidad de Cantabria.

Reference

Joseba Rios-Garaizar, Oriol López-Bultó, Eneko Iriarte, Carlos Pérez-Garrido, Raquel Piqué, Arantxa Aranburu, María José Iriarte-Chiapusso, Illuminada Ortega-Cordellat, Laurence Bourguignon, Diego Garate, Iñaki Libano (2018), A Middle Palaeolithic wooden digging stick from Aranbaltza III, Spain. PLOS ONE. DOI: 10.1371/journal.pone.0195044

3D models

Read Full Post »

Older Posts »