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Herramientas localizadas en el yacimiento al aire libre de Aranbaltza II ofrecen pistas acerca del proceso de extinción de los Neandertales en la Península Ibérica.


La arqueología es una disciplina dura, que exige una gran inversión de tiempo y energía para poder obtener resultados que sean relevantes para abordar las cuestiones que nos preocupan del pasado más remoto de la humanidad. Pocas veces tenemos la posibilidad de impactar realmente sobre alguna de estas cuestiones, y cuando esto sucede, es motivo de gran satisfacción. Este es el caso del estudio que acabamos de publicar en la revista PLOS ONE «The intrusive nature of the Châtelperronian in the Iberian Peninsula».

Portada del artículo.

Una de las cuestiones sobre las que más se ha escrito y discutido en arqueología paleolítica en los últimos 30 años es el proceso de desaparición de los Neandertales y la llegada de los Humanos Modernos a Europa. Este proceso, a veces denominado Transición del Paleolítico Medio al Superior, es especialmente complejo ya une a poblaciones de Neandertales con tecnología del Paleolítico Medio, a poblaciones de Humanos Modernos con tecnología del Paleolítico Superior que van ocupando Europa desde el Este, y otras poblaciones de Neandertales con tecnología del Paleolítico Superior (industrias transicionales) que según distintos autores pudieron haber desarrollado ellos mismos sin influencia externa, o por influencia de los Humanos Modernos, o por aculturación de los humanos modernos. Hay autores que incluso dudan que estas industrias, concretamente el Chatelperroniense, fueran realizadas por Neandertales, aunque en mi opinión existen hoy en día suficientes pruebas para afirmarlo. En el año 2000 comencé un proyecto doctoral sobre esta temática (Rios-Garaizar 2012) en el cual tuve la oportunidad de estudiar el Chatelperroniense de Labeko Koba (Rios-Garaizar 2008). Posteriormente en el año 2012 publicamos un estado de la cuestión sobre el Chatelperroniense en el Cantábrico Oriental en el que sólo identificábamos pequeños asentamientos que interpretamos como altos de caza (Rios-Garaizar et al., 2012a).

Puntas de Chatelperron: 1-3: Labeko Koba; 4 Vieux Coutets; 5 Ekain (a partir de Arrizabalaga
1995); 6-11 Gatzarria (a partir de Sáenz de Buruaga 1991); 12-13 Le Basté (a partir de Chauchat y Thibault
1968); 14-18 Cueva Morín (a partir de Maillo 2005). Publicada en Rios-Garaizar, 2012.

Poco después publicamos una colección de herramientas procedente de un contexto alterado al aire libre en Barrika (Rios-Garaizar et al., 2012b). Entre estas herramientas identificamos numerosas puntas de Chatelperrón lo que nos llevó a proponer la hipótesis de que en Aranbaltza existía un yacimiento Chatelperroniense al aire libre.

Materiales chatelperronienses sin contexto de Aranbaltza (Rios-Garaizar et al., 2012)

Esto nos llevó a plantear un proyecto de excavación en Barrika que comenzamos en 2013 y que todavía hoy continúa. En este proyecto hemos tenido grandes sorpresas, como el hallazgo de la herramienta de madera más antigua de la Península Ibérica o la localización de lo que parece un hábitat al aire libre de unos 50.000 años de antigüedad. No obstante, el principal objetivo del proyecto era documentar las ocupaciones chatelperronienses para comprender un poco mejor el proceso de desaparición del linaje Neandertal. Entre 2013 y 2016 excavamos en tres áreas, a ambos lados de la trinchera que había destruido parcialmente el yacimiento y conseguimos excavar las ocupaciones chatelperronienses en unos 14 m². Después han venido años de análisis y de estudios, entorpecidos por terribles desgracias, como el fallecimiento de mi amiga y co-directora del yacimiento, Iluminada Ortega, y otras dificultades. Por ejemplo, los últimos dibujos de piezas los realizamos en el verano de 2020, justo cuando nos liberaron del primer confinamiento.

Dibujando una punta de chatelperrón rota en proceso de fabricación

En todo este proceso ha participado mucha gente, desde el equipo científico que firma el manuscrito, a los numerosos voluntarios que han colaborado en la excavación. Además, el proyecto ha contado con la colaboración de numerosas instituciones, entre las que destaca la Diputación Foral de Bizkaia que ha subvencionado los trabajos de campo en Aranbaltza desde el año 2013.

Equipo de excavación, campaña de 2016. De izquierda a derecha: Irantzu Bilbao, Iluminada Ortega, Iñaki Líbano, Daniel Ruiz, Gonzalo Solar, Juan Vizcaíno, Ander Ugarte, Maitane Larrea, Encarni Regalado, Fazia Bouchaud, Marta López de Murillas. Abajo Joseba Rios.

Pero vayamos a los resultados del estudio. Hemos publicado un artículo corto, de 18 páginas, que va acompañado de una extensa información suplementaria (111 páginas) con muchos detalles acerca del descubrimiento del yacimiento, los trabajos de excavación realizados en él, el estudio de la industria lítica, la geología, los procesos de formación del yacimiento y la cronología del mismo. Todo junto completa casi una monografía ¡de casi 130 páginas!

En el trabajo planteamos que las poblaciones de Neandertales en la Península Ibérica estaban experimentando procesos de extinción local y de reemplazo por otros grupos de Neandertales antes de la llegada de los Humanos modernos. Basamos esta idea en que Los grupos de Neandertales con cultura Musteriense habitan la región cantábrica hasta hace unos ca. 45.000 años. En los últimos años hemos realizado una importante investigación sobre el final del Paleolítico Medio en el Norte de la Península Ibérica, y las últimas evidencias se encuentran en yacimientos como Amalda I (Zestoa, Gipuzkoa), Arrillor (Zigoitia, Araba), El Cuco (Castro Urdiales, Cantabria) y siempre son más antiguas de 45.000 años (Marín-Arroyo et al., 2018). En el propio yacimiento de Aranbaltza I hay una ocupación Musteriense de unos 47-49.000 años de antigüedad. En Francia se ha defendido la tesis de que el Chatelperroniense surge como una evolución local del Musteriense, en parte por la influencia de los Humanos Modernos, que hace 45.000 años están ya en el Este y Centro de Europa. En la Región Cantábrica no se documenta ningún ejemplo claro de una posible evolución local, es más el Chatelperroniense documentado en yacimientos como Aranbaltza II, Labeko Koba (Arrasate, Gipuzkoa) o Ekain (Zestoa, Gipuzkoa), aparece ya en formas muy evolucionadas sin rastro alguno de tecnología Musteriense.

Utillaje lítico chatelperroniense de Aranbaltza II.

Esto nos lleva a plantear que el Chatelperroniense en la Región Cantábrica no es el producto de una evolución local, sino que llega de la mano de grupos de Neandertales que vienen de Francia. Si unimos las dos ideas podemos proponer un escenario en el que los grupos del neandertales con tecnología Musteriense se extinguen localmente o abandonan la Región Cantábrica hace unos 45.000 años. Poco después, otros grupos de Neandertales con tecnología Chatelperroniense, provenientes del SW de Francia, ocupan la Región Cantabrica de manera efímera. Finalmente los primeros grupos de Humanos Modernos llegan casi inmediatamente después y el linaje de los neandertales desaparece. Este escenario tiene implicaciones importantes para comprender que los neandertales vivían una situación de debilidad demográfica, incluyendo fenómenos de extinción regional, antes de la llegada de los Humanos Modernos. Esta debilidad demográfica, que pone de manifiesto la investigación realizada en Aranbaltza II, explicaría en parte el porqué de la desaparición del linaje neandertal.

Distribución del Chatelperroniense y otras conjuntos transicionales entre ca. 45-40.000 años.

Referencia:

Rios-Garaizar, J., Iriarte, E., Arnold, L.J., Sánchez-Romero, L., Marín-Arroyo, A.B., San Emeterio, A., Gómez-Olivencia, A., Pérez-Garrido, C., Demuro, M., Campaña, I., Bourguignon, L., Benito-Calvo, A., Iriarte, M.J., Aranburu, A., Arranz-Otaegui, A., Garate, D., Silva-Gago, M., Lahaye, C., Ortega, I., n.d. The intrusive nature of the Châtelperronian in the Iberian Peninsula. PLoS ONE. https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0265219

Referencias adicionales:

Marín-Arroyo, A.B., Rios-Garaizar, J., Straus, L.G., Jones, J.R., de la Rasilla, M., González Morales, M.R., Richards, M., Altuna, J., Mariezkurrena, K., Ocio, D., 2018. Chronological reassessment of the Middle to Upper Paleolithic transition and Early Upper Paleolithic cultures in Cantabrian Spain. PLOS ONE 13, e0194708.

Rios-Garaizar, J., 2008. Nivel IX (Chatelperroniense) de Labeko Koba (Arrasate-Gipuzkoa): gestión de la industria lítica y función del sitio. Munibe (Antropologia-Arkeologia) 59, 25–46.

Rios-Garaizar, J., 2012. Industria lítica y sociedad en la Transición del Paleolítico Medio al Superior en torno al Golfo de Bizkaia. PUbliCan – Ediciones de la Universidad de Cantabria, Santander.

Rios-Garaizar, J., Arrizabalaga, Á., Villaluenga, A., 2012a. Haltes de chasse du Châtelperronien de la Péninsule Ibérique. Labeko Koba et Ekain (Pays Basque Péninsulaire). L’Anthropologie 116, 532–549. https://doi.org/http://dx.doi.org/10.1016/j.anthro.2012.10.001

Rios-Garaizar, J., Libano Silvente, I., Garate Maidagan, D., 2012b. El yacimiento chatelperroniense al aire libre de Aranbaltza (Barrika, Euskadi). Munibe (Antropologia-Arkeologia) 63, 81–92.

Rios-Garaizar, J., López-Bultó, O., Iriarte, E., Pérez-Garrido, C., Piqué, R., Aranburu, A., Iriarte-Chiapusso, M.J., Ortega-Cordellat, I., Bourguignon, L., Garate, D., Libano, I., 2018. A Middle Palaeolithic wooden digging stick from Aranbaltza III, Spain. PLOS ONE 13, e0195044. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0195044

Rios-Garaizar, J., San Emeterio, A., Iriarte, E., López-Bultó, O., Arnold, L.J., Bourguignon, L., Iriarte-Chiapusso, M.-J., Pérez-Garrido, C., Piqué, R., Campaña Lozano, I., Bermejo Albarrán, L., Sánchez-Romero, L., Demuro, M., Marín-Arroyo, A.B., Lahaye, C., Aranburu, A., Arranz-Otaegui, A., Cubas, M., Benito-Calvo, A., Garate, D., Gómez-Olivencia, A., Ortega, I., 2020. El complejo arqueológico de Aranbaltza (Barrika, Bizkaia). Una ventana a las formas de vida de los Neandertales fuera de las cuevas en la Región Cantábrica, in: Actualidad de La Investigación Arqueológica En España II. Museo Arqueológico Nacional, Madrid, pp. 29–44.

Sánchez-Romero, L., Benito-Calvo, A., Iriarte, E., Emeterio, A.S., Ortega, I., Rios-Garaizar, J., 2022. Unraveling Châtelperronian high-density accumulations: the open-air site of Aranbaltza II (Bizkaia, Spain). Archaeological and Anthropological Sciences 14, 77. https://doi.org/10.1007/s12520-022-01541-2




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Os presento un listado sobre las publicaciones del proyecto de investigación de Aranbaltza. La iremos actualizando a medida que vayan saliendo publicados más trabajos. Todos los artículos tienen un enlace donde se pueden descargar los pdf o los modelos digitales.

Generales:

Rios-Garaizar, J., San Emeterio, A., Iriarte, E., López-Bultó, O., Arnold, L.J., Bourguignon, L., Iriarte-Chiapusso, M.-J., Pérez-Garrido, C., Piqué, R., Campaña Lozano, I., Bermejo Albarrán, L., Sánchez-Romero, L., Demuro, M., Marín-Arroyo, A.B., Lahaye, C., Aranburu, A., Arranz-Otaegui, A., Cubas, M., Benito-Calvo, A., Garate, D., Gómez-Olivencia, A., Ortega, I., 2020. El complejo arqueológico de Aranbaltza (Barrika, Bizkaia). Una ventana a las formas de vida de los Neandertales fuera de las cuevas en la Región Cantábrica, in: Actualidad de La Investigación Arqueológica En España II. Museo Arqueológico Nacional, Madrid, pp. 29–44. [enlace]

Paleolítico Medio antiguo

Arkeologi Museoa, 2021. El palo cavador de Aranbaltza III. Folleto de la exposición Pieza a Pieza del Arkeologi Museoa. Bilbao. 2 p. [enlace]

Rios-Garaizar, J., López-Bultó, O., Iriarte, E., Pérez-Garrido, C., Piqué, R., Aranburu, A., Iriarte-Chiapusso, M.J., Ortega-Cordellat, I., Bourguignon, L., Garate, D., Libano, I., 2018. A Middle Palaeolithic wooden digging stick from Aranbaltza III, Spain. PLOS ONE 13, e0195044. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0195044 [enlace]

Rios-Garaizar, J., San Emeterio Gómez, A., Trebolazabala Hurtado, A., 2021. Un bifaz del Paleolitico Medio localizado en el entorno del yacimiento de Aranbaltza (Barrika, Bizkaia). Munibe (Antropologia-Arkeologia) 72, 19–23. [enlace]

Chatelperroniense:

Rios-Garaizar, J., Libano Silvente, I., Garate Maidagan, D., 2012. El yacimiento chatelperroniense al aire libre de Aranbaltza (Barrika, Euskadi). Munibe (Antropologia-Arkeologia) 63, 81–92. [enlace]

Rios-Garaizar, J., Iriarte, E., Arnold, L.J., Sánchez-Romero, L., Marín-Arroyo, A.B., San Emeterio, A., Gómez-Olivencia, A., Pérez-Garrido, C., Demuro, M., Campaña, I., Bourguignon, L., Benito-Calvo, A., Iriarte, M.J., Aranburu, A., Arranz-Otaegui, A., Garate, D., Silva-Gago, M., Lahaye, C., Ortega, I., n.d. The intrusive nature of the Châtelperronian in the Iberian Peninsula. PLoS ONE. https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0265219 [enlace]

Sánchez-Romero, L., Benito-Calvo, A., Iriarte, E., Emeterio, A.S., Ortega, I., Rios-Garaizar, J., 2022. Unraveling Châtelperronian high-density accumulations: the open-air site of Aranbaltza II (Bizkaia, Spain). Archaeological and Anthropological Sciences 14, 77. https://doi.org/10.1007/s12520-022-01541-2 [enlace]

Prehistoria reciente:

Rios-Garaizar, J., Cubas, M., Garate Maidagan, D., Libano Silvente, I., Ugarte Cuétara, A., Vega López, S., Regalado Bueno, E., San Emeterio Gómez, A., Tapia, J., García Moreno, A., Trebolazabala Hurtado, A., Aketxe Agirre, A., 2018. Late prehistoric coastal settlement patterns in the Cantabrian region, northern Spain. Antiquity 92. https://doi.org/10.15184/aqy.2018.152 [enlace]

Paleolítico al aire libre:

Arrizabalaga, A., Rios-Garaizar, J., Alvarez-Alonso, D., 2015. The past is out there: Open-air Palaeolithic sites and new research strategies in the Cantabrian region (northern Iberia). Quaternary International 364, 181–187. https://doi.org/10.1016/j.quaint.2014.07.051 [enlace]

Rios-Garaizar, J., 2015. El hábitat paleolítico al aire libre en Bizkaia. Kobie (Paleoantropología) 34, 157–168. [enlace]

Modelos digitales:

CENIEH Labs (2020): Aranbaltza III bifacial tool on trachyte 3D model. Sketchfab [enlace]

Rios-Garaizar, Joseba (2016): Aranbaltza III Levallois bidirectional flint core 3D model. Sketchfab [enlace]

Rios-Garaizar, Joseba (2016): Aranbaltza I Levallois recurrent centripetal flint core 3D model. Sketchfab [enlace]

Rios-Garaizar, Joseba (2017): Aranbaltza III digging-stick 3D model. Sketchfab [enlace]

Rios-Garaizar, Joseba (2017): Aranbaltza I Levallois recurrent centripetal flint core 3D model. Sketchfab [enlace]

Rios-Garaizar, Joseba (2018): Aranbaltza III digging-stick 3D model. Sketchfab [enlace]

Rios-Garaizar, Joseba (2020): Aranbaltza III basalt bifacial tool 3D model. Sketchfab [enlace]

Rios-Garaizar, Joseba; San Emeterio, Aixa; Trebolazabala, Alesander (2021): Middle Paleolithic basalt handaxe (biface) (Lastarri, Basque Country) 3D model. figshare. Media. https://doi.org/10.6084/m9.figshare.17026085.v1 %5Benlace]

Rios-Garaizar, Joseba; San Emeterio, Aixa (2022): Châtelperronian bidirectional (bipolaire décalé) blade core from Aranbaltza II #AAM.16.400192. figshare. Figure. https://doi.org/10.6084/m9.figshare.17871749.v1 %5Benlace]

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Este año ha sido raro, por muchos motivos, entre la pandemia y el cambio de trabajo (del CENIEH al Arkeologi Museoa) he dejado de lado un poco el blog y las comunicación en redes sociales. Esto no quiere decir que haya dejado de hacer cosas o de investigar, ¡ni mucho menos!

Por esto he decidido hacer una lista con resúmenes de las publicaciones en las que he colaborado y que han visto la luz en este año, algunas muy recientemente. Como veréis sigo muy centrado en el tema del final del Paleolítico Medio e inicios del Superior, aunque he podido colaborar en otras publicaciones muy interesantes sobre arte rupestre o sobre el Achelense en África.

Rodríguez-Almagro et al. 2021. Ecological conditions during the Middle to Upper Palaeolithic transition (MIS 3) in Iberia: the cold-adapted faunal remains from Mainea, northern Iberian Peninsula. Borea 50, 686-708. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/bor.12501

En este trabajo se presentaron los restos de rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis ) y mamut (Mammuthus primigenius) recuperados en la sima de Mainea (Uitzi, Navarra). Estos animales probablemente cayeron a la sima y murieron allí, sin que actuasen sobre ellos humanos o grandes carnívoros. Este es uno de los yacimientos de la Península Ibérica que ha proporcionado un mayor número de restos de rinoceronte lanudo. Uno de estos restos ha proporcionado una fecha de ca. 45.000 años, lo que situaría el momento de su depósito en una fase del estadio isotópico 3 (MIS 3) caracterizada por una gran inestabilidad climática. Los resultados isotópicos obtenidos además sugieren que en esta época estas especies encontraron en las altas planicies de esta zona de Navarra unas condiciones semejantes a las de las frías planicies del norte de Europa que eran su hábitat natural. Curiosamente este momento coincide con una probable crisis demográfica de los últimos grupos de neandertales en el norte de la Península Ibérica (Marín-Arroyo et al., 2018). Estos resultados muestran que, tal vez, el empeoramiento de las condiciones ambientales y esta crisis demográfica pudieron tener un fuerte impacto a escala local en las poblaciones de neandertales.

Mandíbulas y dientes aislados de Coelodonta antiquitatis del yacimiento de Mainea (Uitzi, Navarra)

Intxaurbe et al., 2021. Quantifying accessibility to Palaeolithic rock art: Methodological proposal for the study of human transit in Atxurra Cave (Northern Spain). Journal of Archaeological Science 125, 105271. https://doi.org/10.1016/j.jas.2020.105271

En este trabajo se presenta una propuesta metodológica para analizar y modelar la movilidad dentro de las cuevas con arte rupestre durante el paleolítico. Esta es una cuestión especialmente relevante porque son frecuentes los casos en los que el arte rupestre se desarrolla en zonas de difícil acceso, en ocasiones muy alejadas de las entradas naturales a las cavidades. La metodología incorpora la realización de modelos de coste y de rutas optimas a partir del procesado de datos 3D mediante el uso de SIG. En este trabajo se señala, además, la relevancia que tienen los estudios geomorfológicos y arqueológicos para evaluar los cambios producidos en los sistemas kársticos. Finalmente, se avanzan algunos de los resultados de esta investigación al caso concreto de la cueva con arte rupestre de Atxurra (Berriatua, Bizkaia), y se concluye que fue necesario un profundo conocimiento de la cavidad, fuerza física, habilidad y experiencia en la exploración cavernaria para poder acceder a los sectores decorados de la cueva.

Representación de la ruta óptima hacia un de los sectores decorados de la cueva de Atxurra.

Bello-Alonso et al., 2021. The first comprehensive micro use-wear analysis of an early Acheulean assemblage (Thiongo Korongo, Olduvai Gorge, Tanzania). Quaternary Science Reviews, 263, 106980. https://doi.org/10.1016/j.quascirev.2021.106980

En este trabajo se presentan los resultados del análisis funcional de la industria lítica del yacimiento achelense de Thiongo-Korongo (Olduvai, Tanzania), datado en 1,3 millones de años. Este trabajo supone uno de los primeros en abordar la función del utillaje sobre lasca del Achelense más antiguo. Los resultados, a pesar de las dificultades de conservación de las huellas, muestran actividades de carnicería, de trabajo de madera y de procesado de tubérculos. Estas huellas se han reconocido en los utensilios de cuarcita y basalto gracias a los protocolos experimentales desarrollados por la doctora Bello-Alonso (2019, 2020). Los resultados muestran una amplio rango de actividades lo que sugiere unas bases de subsistencia más complejas que lo que tradicionalmente se había planteado para este periodo.

Huellas de corte de tubérculos en una lasca de cuarcita Naibor (TK, Olduvai, Tanzania).

Sánchez-Romero et al., 2021. Defining and Characterising Clusters in Palaeolithic Sites: a Review of Methods and Constraints. Journal of Archaeological Method and Theory, https://doi.org/10.1007/s10816-021-09524-8

En este trabajo reflexionamos acerca de los estudios espaciales en la arqueología paleolítica, y cómo se ha pasado de definir únicamente concentraciones de materiales a modelizar los procesos de formación de los yacimientos desde una perspectiva geo-arqueológica con ayuda de sistemas de información geográfica (GIS) y estadística inferencial aplicada a problemas espaciales. Estas herramientas son especialmente valiosas para identificar patrones de acumulación que permitan después un análisis mas preciso a través de otras técnicas como los análisis de fabrica y direcciones, la tafonomía de los restos arqueológicos o el estudio de la composición de los conjuntos. Estos procesos permiten identificar, caracterizar y evaluar las agrupaciones, distinguiendo procesos naturales de acumulación de otros de naturaleza antrópica. Esta metodología se ha aplicado con éxito, adaptándose a las circunstancias particulares, en yacimientos en cueva y al aire libre del Pleistoceno medio y superior (Ambrona, Amalda I y Aranbaltza II).

Distribuciones con Kernell y K-Means de Aranbaltza II.

Rios-Garaizar y Eixea, 2021, Lithic technological choices of late Neandertals in a mountain environment south of the Ebro Valley, Iberian Peninsula (Peña Miel level e). Archaeological and Anthropological Sciences, https://doi.org/10.1007/s12520-021-01360-x

En este trabajo presentamos un estudio actualizado de la industria lítica del nivel e de la cueva de Peña Miel (Nieva de Cameros, La Rioja). Esta cueva se sitúa en el valle del Iregua, que conecta el valle del Ebro con la Meseta. El yacimiento se excavó en la década de los 80 y el nivel e, datado en hace unos 45.000 años, representa uno de los niveles del Paleolítico Medio más recientes del norte de la Península Ibérica. El estudio ha mostrado un uso combinado de materiales transportados al yacimiento desde distancias superiores a los 25 km, como el sílex de Villar de la Torre o de Treviño, y de rocas locales como la cuarcita o la caliza. Mediante una gestión a través de sistemas Levallois, Discoide y la fabricación de macro-útiles, se obtienen herreamientas, especialmente puntas pseudolevallois, que se usan de manera inmediata en el yacimiento. Esto nos ha llevado a interpretar el nivel e como una ocupación ocasional, probablemente estacional, dedicada a la explotación del entorno agreste de la cueva. Además, hemos identificado elementos tecnológicos que vinculan estas ocupaciones con otras, contemporáneas, del norte de la Península Ibérica, como Amalda I.

Materiales discoides en cuarcita del nivel e de Peña Miel

García-Moreno et al., 2021. El Niño Cave (Aýna, Albacete, Spain): Late Middle Palaeolithic, Rock Art, and Neolithic Occupations from Inland Iberia. Proceedings of the Prehistoric Society, 87, 73-81. https://doi.org/10.1017/ppr.2021.14

En este trabajo hacemos un repaso a las investigaciones realizadas en los últimos 10 años la Cueva del Niño. Este yacimiento, situado en la Sierra de Segura, se conoce desde los años 70 por sus pinturas rupestres de época paleolítica y sus manifestaciones de arte levantino. Además, poco después del descubrimiento de las pinturas I. Davidson realizó distintos sondeos en el yacimiento recuperando una larga secuencia que posteriormente (García Moreno et al., 2014) fue atribuida al Paleolítico Medio. Por otro lado el yacimiento contiene evidencias neolíticas (7153–6791 cal. BP) que se encuentran entre las más antiguas de la Península, evidenciando el proceso de transformación de las sociedades de cazadores-recolectores a sociedades agrícola-ganaderas en el interior de la Península Ibérica.

Panel principal con pinturas paleolíticas.

Demidenko et al., 2021. Epiaurignacian industry with Sagaidak-Muralovka-type microliths industry in the south of Eastern Europe and Eastern Central Europe and its lithic artefact fossil types. Študijné zvesti, vol. Suppl. 2, no. Suppl. 2, 93-110. 0560-2793. DOI: https://doi.org/10.31577/szausav.2021.suppl.2.7

En este trabajo coordinado por Y.E. Demidenko, se define una industria particular del este y centro de Europa que se desarrolla a finales del Último Máximo Glaciar. Esta industria se define por la producción, a partir de raspadores carenados, de microlítos tipo Sagaidak-Muralovka. Es especialmente interesante el conjunto de Mohelno, en la República Checa, en el que se han localizado estructuras de habitación de grupos que han sido interpretados como poblaciones pioneras que re-ocupan los territorios periglaciares una vez que los glaciares del norte de Europa se van retrayendo (Rios-Garaizar et al., 2019).

Utillaje típico del EASMM en Centroeuropa (Mohelno y Rosemburg).

Rios-Garaizar et al., 2021. Un bifaz del Paleolitico Medio localizado en el entorno del yacimiento de Aranbaltza (Barrika, Bizkaia). Munibe (Antropologia-Arkeologia) 72. https://doi.org/10.21630/maa.2021.72.16

En esta pequeña nota de avance presentamos el hallazgo de un bifaz de basalto en Lastarri, cerca del yacimiento de Aranbaltza. Se analizan sus características morfo-tecnológicas en relación con los bifaces atribidos al Paleolítico Inferior y Medio en el área cantábrica del País Vasco y se concluye que probablemente este bifaz está relacionado con las ocupaciones del Paleolítico Medio de Aranbaltza (120-55.000 años).

Bifaz de Lastarri (Barrika, Bizkaia)

Rivero et al., 2022. To be or not to be: reassessing the origins of portable art in the Cantabrian Region (Northern Spain). Archaeological and Anthropological Sciences 14:18. https://doi.org/10.1007/s12520-021-01488-w

En este trabajo, el equipo coordinado por la doctora Rivero plantea la revisión, con una metodología actualizada, de todas los objetos publicados previamente como objetos de arte mueble del Musteriense, Auriñaciense y Gravetiense de la Región Cantábrica. Así, se ha documentado un hueso decorado del nivel 22 de Cueva Morín (Villasescusa, Cantabria), con incisiones lineales semejantes a las de otros huesos, como las de un hueso decorado del nivel N de Axlor (Dima, Bizkaia) (Mozota Holgueras, 2012), u las de otros ejemplos de Europa y Próximo Oriente. También se atribuye al Paleolítico Medio una plaqueta triangular con grabados profundos del nivel 18b de la cueva de El Castillo (Puente Viesgo, Cantabria). Por otro lado se valora la ausencia manifiesta de arte mueble figurativo en el Auriñaciense, algo que contrasta con la situación en otras regiones, como el Jura Swabo, y la escasez de arte mueble figurativo también en el Gravetiense. Esto parece sugerir que el arte mueble figurativo sobre piedra o hueso tiene una importancia muy limitada en las sociedades de inicios del Paleolítico Superior cantabrico. En el trabajo también se discuten algunos artefactos considerados como muestras de arte mueble (siendo los más polémicos los del nivel 18b de El Castillo), y se dan interpretaciones más precisas a otros como el compresor del nivel 12 de El Castillo o el Antropomorfo del nivel IV de Cueva Morín.

Hueso grabado del nivel 22 de Cueva Morín


Hueso grabado del nivel N de Axlor (Mozota Holgueras, 2012)

Referencias adicionales:

Bello-Alonso, P., Rios-Garaizar, J., Panera, J., Pérez-González, A., Rubio-Jara, S., Rojas-Mendoza, R., Domínguez-Rodrigo, M., Baquedano, E., Santonja, M., 2019. A use-wear interpretation of the most common raw materials from the Olduvai Gorge: Naibor Soit quartzite. Quaternary International. https://doi.org/10.1016/J.QUAINT.2019.09.025

Bello-Alonso, P., Rios-Garaizar, J., Panera, J., Martín-Perea, D.M., Rubio-Jara, S., Pérez-González, A., Rojas-Mendoza, R., Domínguez-Rodrigo, M., Baquedano, E., Santonja, M., 2020. Experimental approaches to the development of use-wear traces on volcanic rocks: basalts. Archaeological and Anthropological Sciences 12, 128. https://doi.org/10.1007/s12520-020-01058-6

García Moreno, A., Rios-Garaizar, J., Marín Arroyo, A.B., Ortíz, J.E., Torres, T. de, López-Dóriga, I., 2014. La secuencia musteriense de la Cueva del Niño (Aýna, Albacete) y el poblamiento neandertal en el sureste de la Península Ibérica. Trabajos de Prehistoria 72, 221–241. https://doi.org/10.3989/tp.2014.12132

Marín-Arroyo, A.B., Rios-Garaizar, J., Straus, L.G., Jones, J.R., de la Rasilla, M., González Morales, M.R., Richards, M., Altuna, J., Mariezkurrena, K., Ocio, D., 2018. Chronological reassessment of the Middle to Upper Paleolithic transition and Early Upper Paleolithic cultures in Cantabrian Spain. PLOS ONE 13, e0194708.

Mozota Holgueras M., 2012. El hueso como materia prima: el utillaje óseo del final del musteriense en el sector central del norte de la península ibérica. Universidad de Cantabria, Tesis doctoral

Rios-Garaizar, J., Škrdla, P., Demidenko, Y.E., 2019. Use-wear analysis of the lithic assemblage from LGM Mohelno-Plevovce site (southern Moravia, Czech Republic). Comptes Rendus – Palevol 18. https://doi.org/10.1016/j.crpv.2018.11.002

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Hornos de la Peña es un yacimiento emblemático de la Prehistoria de la región cantábrica. En 1903 Lorenzo Sierra descubrió en la cavidad grabados paleolíticos. Desgraciadamente para entonces el yacimiento que se encontraba en la entrada de la cueva había sido casi totalmente destruido. Entre 1909 y 1910 Hugo Obermaier dirigió una excavación en el pasillo inmediatamente posterior al vestíbulo, revelando una secuencia de 3 niveles arqueológicos (III- Musteriense; II-Solutrense/Auriñaciense; I- Magdaleniense) que sirvieron para definir la secuencia paleolítica de la región cantábrica.

El yacimiento y sus materiales fueron posteriormente objeto de la atención de numerosos investigadores, entre ellos Lawrence. G. Straus, Federico Bernaldo de Quirós, Pilar Utrilla o Elena Carrión. Sin embargo los problemas de la secuencia descrita por H. Obermaier, las dificultades para datar las distintas ocupaciones y los avatares sufridos por los materiales desde 1910, habían relegado al yacimiento a un segundo plano frente a otros yacimientos como El Castillo o Cueva Morín. Sin embargo, en el año 2008 Hornos de la Peña se incorpora junto a otras cuevas de la región cantábrica a la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, por la singularidad y riqueza de su arte rupestre. A principios de la década de 2010 se retoma el estudio de la cavidad por un equipo dirigido por Olivia Rivero. Este estudio tiene como objetivo abordar la revisión del conjunto artístico incluyendo una nueva topografía y una documentación gráfica actualizada (Rivero y Garate, 2013). Uno de los objetivos es el de demostrar la existencia de dos ciclos artísticos diferenciados (uno de inicios del Paleolítico Superior y otro Magdaleniense) y tratar también de contextualizar una pieza grabada recuperada en la excavación de Obermaier que se había puesto como ejemplo del primer arte auriñaciense de la región cantábrica (Tejero et al., 2008). En este contexto se inició un proyecto integral de revisión del yacimiento, que incluye desde el año 2016 la excavación de los testigos dejados por H. Obermaier y por los fosfateros en el vestíbulo y en el primer tramo de la galería principal de la cueva. Los primeros trabajos sobre esta secuencia acaban de ser publicados en la revista Journal of Archaeological Science: Reports (Rios-Garaizar et al. 2020).

La reexcavación de la sección preservada por H. Obermaier en esta zona de la cueva ha servido para volver a evaluar la propuesta estratigráfica que se ha mantenido en vigor los últimos 100 años. Los nuevos datos indican que, a grandes rasgos, la lectura de H. Obermaier fue correcta pero la secuencia es mucho más compleja que la descrita originalmente ya que frente a 4 niveles descritos por H. Obermaier nosotros hemos identificado al menos 15 unidades estratigráficas que abarcan desde el Pleistoceno Medio al Holoceno. Aunque hemos tenido problemas para identificar claramente la posición estratigráfica del Solutrense y del Auriñaciense hemos puesto de relieve la presencia de otros momentos de ocupación.

Estratigrafía del corte de H. Obermaier excavado entre 2016 y 2017

Son especialmente importantes las ocupaciones magdalenienses que se dan a techo de la secuencia (unidad 4) y que hemos datado en 13,790 ± 60 BP (OxA-36543), fechas propias del Magdaleniense Medio de la región. En este nivel se ha recuperado abundante fauna y restos de industria fabricados en sílex, entre los que se han identificado variedades como Monte Picota, Flysch, Treviño y Urbasa.

Industria ósea de la unidad 12 (1) y de la unidad 6 (2,3)

En el conjunto de unidades 5-12, que deberían corresponder con el nivel II de Obermaier (Solutrense/Auriñaciense), hemos identificado una unidad muy alterada (5) que ha proporcionado una datación idéntica a la de la unidad 4; otra unidad afectada por madrigueras (6) que hemos datado en 22,470 ± 140 (OxA-36545) que se corresponde con el final del Gravetiense o el inicio del Solutrense, y que ha proporcionado un escaso conjunto de industria lítica, una punta de asta y una cuenta fabricada en marfil; una serie de unidades fluviales (7-12) que han sido datadas en 25,120 ± 19 BP (OxA-36546) (Unidad 8) y que han proporcionado un exiguo material arqueológico que incluye unos pocos restos de fauna, algunas lascas y laminillas y un fragmento de azagaya de asta

Sin embargo la unidad más interesante ha sido la 13, que ha podido ser excavada en una mayor extensión. En esta unidad se ha recuperado un numeroso conjunto de industria lítica y fauna asociado a un hogar parcialmente desmantelado. El conjunto lítico está fabricado en distintas variedades de cuarcita y sílex (Monte Picota y Flysch) siguiendo esquemas de producción discoides que han generado abundantes puntas pseudolevallois. Estas características permiten vincular este nivel con el Paleolítico Medio regional de El Castillo, La Pasiega, La Flecha o Cueva Morín. Por debajo del nivel 13 hay otras dos unidades, de las cuales el 14 ha proporcionado escasos restos de fauna muy alterados. Estas unidades se disponen sobre una espesa costra estalagmítica que ha sido datada en 222,920 ± 10,090 (JRG-11.17).

Industria lítica de la unidad 13

Los trabajos arqueológicos en Hornos de la Peña aún no han concluido. Entre 2018 y 2019 hemos ampliado la excavación de las unidades 12-14 y hemos refrescado uno de los testigos conservados en el vestíbulo de la cueva. Estos trabajos están poniendo de relieve las ocupaciones del final del Paleolitico Medio e inicios del Superior y sin duda serán de gran importancia para tratar temas como la desaparición de los neandertales en la región cantábrica o la llegada de los primeros humanos modernos.

Referencias:

Rios-Garaizar, J., Maíllo-Fernández, J.M., Marín-Arroyo, A.B., Sánchez Carro, M.A., Salazar, S., Medina-Alcaide, M.A., San Emeterio, A., Martínez de Pinillos, L., Garate, D., Rivero, O. (2020). Revisiting Hornos de la Peña 100 years after. Journal of Archaeological Science: Reports 31, 102259. https://doi.org/10.1016/j.jasrep.2020.102259

Rivero Vilá, O., Garate Maidagan, D. (2013). Arte parietal Paleolítico en la cueva de Hornos de la Peña (Cantabria): nuevos datos sobre su conjunto exterior. Zephyrvs, 72, 59-72. doi:10.14201/zephyrus2013725972

Tejero, J., Cacho, C., de Quirós, F. (2008). Arte mueble en el Auriñaciense cantábrico. Nuevas aportaciones a la contextualización del frontal grabado de la cueva de Hornos de la Peña (San Felices de Buelna, Cantabria). Trabajos de Prehistoria, 65(1), 115-123. doi:http://dx.doi.org/10.3989/tp.2008.v65.i1.138

 

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A continuación reproduzco el texto que enviamos a Arkeoikuska 2017 y que acaba de salir publicado recientemente. Incluyo también la foto que adjuntamos al texto y que, por motivos de calidad, los editores de Arkeoikuska decidieron no incluir.

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Portada de Arkeoikuska 2017

El hábitat neandertal en el valle de Alzolaras, yacimientos de Amalda y Amalda III (Zestoa). I Campaña

Dirección: Joseba Rios-Garaizar, Laura Sánchez-Romero
Financiación: Diputación Foral de Gipuzkoa

II. Resumen:
La primera campaña de excavación sobre el hábitat neandertal en el valle de Alzolaras ha tenido como objetivo revisar la secuencia estratigráfica del yacimiento de Amalda I, excavado por J. Altuna entre 1979 y 1984, así como comenzar con el estudio geomorfológico del valle. Los resultados obtenidos permiten precisar algunos aspectos de la estratigrafía que resultarán relevantes de cara a la interpretación de la formación de los niveles VII (Musteriense) y VI (Gravetiense) de la secuencia.

III. Texto:
La intervención arqueológica de 2017 se centró en uno de los márgenes dejados por la excavación de los años 80 (Banda G, cuadros 11-13). Se excavaron 200×50 cm, pudiéndose identificar varios niveles estratigráficos que han sido contrastados con la descripción estratigráfica dada por Altuna (Altuna, 1990). De esta forma, se ha identificado una secuencia con un nivel de gravas en la base (nivel 9), encima del cual se desarrolla un paquete limo-arcilloso estéril (nivel 8). Por encima de este nivel, se ha identificado otro de limos y arcillas (7b), con clastos de caliza a techo (7a), con material arqueológico (fauna e industria lítica tallada) que se puede adscribir al Musteriense. Por encima de esta unidad, se localiza otra en la que se ha identificado la sucesión de, al menos, dos eventos: uno en el que se han depositado limos y arcillas, y otro en el que predominan los cantos calizos (nivel 6) y donde se han recuperado restos de industria lítica y fauna del Paleolítico Superior inicial, probablemente Gravetiense. Además, se limpió la superficie del nivel 9 (revelada por la excavación de J. Altuna) y se unió con el sondeo profundo realizado en el cuadro F8. Este sondeo se vació y se limpiaron sus lados para poder observar la secuencia estratigráfica por debajo del nivel 9.

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Reconstrucción fotogramétrica de la superficie de excavación (Foto Laura Sánchez Romero)

Al finalizar la excavación, se tomaron muestras de polen y de sedimento en el sector N de la zona excavada y en las secciones del nivel 16 de la terraza fluvial. En total, se realizaron dos columnas de polen (7 muestras): cinco muestras en la columna A (A0-A4), donde fueron muestreados los cinco niveles principales (6a, 6b, 7a, 7b y 8); y dos muestras en la columna B (B1-B2), siendo la muestra B1 del nivel 9 y la B2 del nivel 16. Estas muestras se ampliaron para obtener muestras de sedimento de los distintos niveles observados. Además de todas las muestras recogidas, se seleccionaron algunas calizas de la cavidad para analizar su composición y valorar la posibilidad de que el origen del sedimento de los niveles 6, 7 y 8 sea la disolución de la caliza. Durante esta intervención, se tomaron muestras de sedimento para datación por OSL del nivel 7 (sector S) y del nivel arcilloso (16) localizado sobre la primera terraza de cantos, en el sondeo de F8. Finalmente, se realizó un escaneo 3D de la cavidad, además de tomar fotografías del entorno exterior de la cueva mediante el uso de un drone pilotado.

Joseba Rios-Garaizar, Laura Sánchez-Romero, Theodoros Karampaglidis, Alfonso Benito-Calvo

Referencia:

Rios-Garaizar, J., Sánchez-Romero, L., Karampaglidis, T., Benito-Calvo, A., 2018. El hábitat neandertal en el valle de Alzolaras, yacimientos de Amalda y Amalda III (Zestoa). I Campaña. Yacimiento Paleolítico al aire libre. Arkeoikuska: Investigación arqueológica 2017, 404.

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El pasado 19 de septiembre tuve el placer de dar una conferencia en el Arkeologi Museoa de Bilbao acerca de los primeros pobladores de los territorios vascos. En ella planteé algunas cuestiones que me han estado rondando los últimos años, especialmente a raíz de las excavaciones de Arlanpe y Aranbaltza, dos de los pocos sitios que contienen registro arqueológico de finales del Pleistoceno medio en la región cantábrica.

El planteamiento de partida de la conferencia fue que, a diferencia de lo que ocurre en otros muchos lugares de Europa Occidental, en la región cantábrica no hay evidencias sólidas de un poblamiento humano anterior a 300.000 años.

En las conclusiones de la conferencia planteamos que, aunque las evidencias más sólidas de presencia humana de la región cantábrica no tienen más de 300.000 años, es muy probable que haya un poblamiento más antiguo que aún no conocemos de manera precisa. Siendo esto así, podemos plantear que los primeros grupos humanos que ocuparon de manera intensa esta región fueron los neandertales, y curiosamente hay muchas más evidencias del Paleolítico Medio antiguo, que estaría representado en Arlanpe, Aranbaltza, Mendieta, Lezetxiki, etc. Lo que está claro es que hay que redoblar los esfuerzos por localizar yacimientos más antiguos, sobre todo desde que, tras el estudio de Punta Lucero, hemos evidenciado que hay contextos de inicios del Pleistoceno medio conservados en la región cantábrica.

Os dejo el enlace al pdf de la presentación. He tenido que eliminar algunas diapositivas de Aranbaltza porque avanzaban información que aún estamos elaborando para su publicación.

https://drive.google.com/file/d/1MMUHNuADdRyDeQ6oywdjULQXjuZ6LTnB/view?usp=drivesdk

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Acabamos de publicar en la revista Munibe (Antropologia-Arkeologia) los primeros resultados de una investigación liderada por Mikel Arlegi (UPV/EHU-Université de Bordeaux) y Asier Gómez Olivencia (Ikerbasque- UPV/EHU) sobre el célebre yacimiento de Koskobilo. La colina de Koskobilo se localizaba en la margen izquierda del río Arakil y al norte del pueblo de Olazti, en el valle de Burunda (Nafarroa). Actualmente lo que fue una colina es una especie de cubeta tras los trabajos de explotación de la cantera de caliza que proporcionó material para la fabricación de cemento en la factoría de Cementos Portland.

Los trabajos de explotación de la cantera del monte Koskobilo en los años 40 del siglo XX destruyeron un importante yacimiento arqueológico y paleontológico localizado en un sistema kárstico con cueva y simas, de los que hoy en día no queda apenas nada preservado. Los materiales provenientes de esos yacimientos fueron recogidos en las escombreras de la cantera a lo largo del siglo XX y se encuentran hoy diseminados en distintas instituciones y algunos de ellos, como el bifaz del que hablaremos luego, parece que irremediablemente perdidos. En 2016 una nueva visita a estas escombreras permitió recuperar un importante lote de piezas de sílex y de restos de fauna.

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Arriba, aspecto de la cantera de Koskobilo en 1945-46 (pseudo-ortofoto, fuente: Gobierno de Navarra). En moteado gris la extensión de la cantera, en moteado blanco la posición de las escombreras (según foto de Ruiz de Gaona, 1952). En el recuadro la posición aproximada de la cantera de los años 40 respecto al aspecto actual (2017) de la cantera (ortofoto, fuente:  Gobierno de Navarra). Abajo, vista de la cantera de Koskobilo tomada desde el SE (Ruiz de Gaona, 1952), se señalan dos puntos claves que son reconocibles en la pseudo-ortofoto superior, como son el parche de arbolado junto a la escombrera “b”, y el punto más alto de la cantera en la esquina SW de la misma. De hecho, debido al avance hacia el SW de la explotación de la cantera, es probable que la escombrera “b” fuese anterior en el tiempo a la escombrera “a”. (Arlegi et al. 2018)

El yacimiento de Koskobilo se descubre en 1940 tras una voladura que dejó al descubierto una sima de unos doce a catorce metros de profundidad colmatada de sedimento y con restos de huesos de animales. Estos restos fueron recogidos por Máximo Ruiz de Gaona (Ruiz de Gaona, 1941), quien con la ayuda del paleontólogo Gómez Llueca identificó restos de hipopótamo (Hippopotamus sp.), grandes bóvidos (Bos/Bison), rinocerontes (“Rhinoceros megarhinus”), caballos (Equus ferus), leopardo (Panthera pardus), hiena (Crocuta crocuta), oso pardo (Ursus arctos) y oso de las cavernas (U. spelaeus), así como diferentes especies de cérvidos y cápridos, a los que se añadieron algunos restos de castor. Posteriormente, Crusafont y Villalta publicaron en detalle los restos de castor (Castor fiber). En los años 50 el propio Ruiz de Gaona vuelve a recoger más restos en las escombreras de la cantera, siendo esta la primera vez en la que se hace mención de restos arqueológicos de industria lítica (Ruiz de Gaona, 1952). En 1955 J.M. Barandiarán recogió también algunos restos que posteriormente estudió M.A. Beguiristain (Beguiristain, 1974). Estas colecciones han sido objeto de estudio y de cierta polémica desde el momento de su descubrimiento por las interpretaciones contrapuestas de unos y otros autores. A pesar de estas discrepancias parece que hay un cierto consenso en considerar que en el yacimiento hay restos del Paleolítico Antiguo, Musterienses, Gravetienses y Solutrenses.

La nueva investigación se ha centrado en la revisión de las colecciones existentes y en el análisis detallado de los materiales recuperados en 2016. Los resultados indican que parece probable que los materiales provienen de dos depósitos diferentes. El primero con fauna del Pleistoceno Medio con ejemplos de hipopótamo, oso tibetano y posiblemente también macaco.

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Imagen virtual en vista oclusal (arriba) y bucal (abajo) de fragmento distal de M 3 derecho de Macaca sylvanus. Abajo a la derecha fotografía en vista bucal del fósil original (Arlegi et al. 2018)

A este momento podrían asignarse algunas de las piezas de la colección Ruiz de Gaona, más concretamente el bifaz y la raedera convergente de ofita, así como algunas de las piezas más alteradas con tecnología propia del Paleolítico Medio recogidas por nosotros en las escombreras de la cantera. Estos restos recuerdan al Paleolítico Medio Antiguo de otros yacimientos como Arlanpe, Lezetxiki o El Castillo.

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Bifaz de ofita publicado por Vallespí y Ruiz de Gaona (1974)

En el registro de fauna tendríamos representado también el Pleistoceno Superior, con osos de las cavernas que no deben ser más recientes de 25.000 años y que probablemente están relacionados con algunas de las evidencias líticas musterienses, auriñacienses (raspadores carenados, buriles de Vachons) y gravetienses (buriles de Noailles y de Raysse)

Finalmente nos encontramos con el conjunto Solutrense, al que no puede asignarse con claridad ningún conjunto faunístico. En este conjunto, el más abundante, destacan resultando especialmente llamativa la abundancia de lascas de reducción bifacial y preformas bifaciales que indican la existencia de un taller para la fabricación de piezas foliáceas, único en toda la zona Norte de la Península.

Figura foliaceas

Restos de industria lítica recuperados en la escombrera sur de Koskobilo en 2016. 1) Fragmento mesial de foliácea ligera, origen del sílex indeterminado; 2) Fragmento de preforma de punta bifacial, sílex de Urbasa; 3) Fragmento mesial de punta de foliácea unifacial, sílex de Urbasa; 4) Fragmento de preforma de punta bifacial, sílex de Urbasa; 5-8) Lascas de façonnage bifacial, sílex de Urbasa. (Arlegi et al., 2018)

Una vez más la reflexión es semejante a la que la que hicimos para otros yacimientos como Atxubita o Atxgakoa, la destrucción provocada por las canteras en una época en la que había poco o ningún interés por el patrimonio prehistórico nos ha impedido conocer el que probablemente fue el yacimiento paleolítico más importante de Nafarroa. A pesar de esta destrucción hemos podido dar algo de luz a este yacimiento y hoy en día podemos asegurar que en Koskobilo se dio una de las ocupaciones más antiguas del territorio y que probablemente en este lugar estuvo el taller de puntas solutrenses más importante de todo el Norte de la Península.

Referencias:

Arlegi, M., Rios-Garaizar, J., Rodríguez-Hidalgo, A., López-Horgue, M.A., Gómez-Olivencia, A., 2018. Koskobilo (Olazti, Nafarroa): nuevos hallazgos y revisión de las colecciones. Munibe (Antropologia-Arkeologia) 69.

Beguiristain, M.A., 1974. La colección Barandiarán de Coscobilo de Olazagutía. Príncipe de Viana 136-137, 345-401.

Ruiz de Gaona, M., 1941. Un yacimiento de mamíferos pleistocénicos en Olazagutía (Navarra). Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural 39, 155-160.

Ruiz de Gaona, M., 1952. Noticia del hallazgo y destrucción del yacimiento paleolítico superior más importante de Navarra. Actas del Primer Congreso Internacional de Estudios Pirenáicos, San Sebastián 1950, 157-168. Instituto de Estudios Pirenaicos.

Vallespí Pérez, E., Ruiz de Gaona, M., 1971. Piezas inéditas de tradición achelense en las series líticas de Coscobilo de Olazagutía (Navarra). Munibe 23(2-3), 375-384.

 

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El descubrimiento de nuevos yacimientos en Uribe Kosta está aportando nuevos datos acerca del los asentamientos de de las primeras sociedades productoras del Neolítico/Calcolítico. En un artículo recientemente publicado en la revista Antiquity presentamos el proyecto «Primeras Comunidades Campesinas en la Costa de Bizkaia» y damos a conocer algunos de los últimos asentamientos y túmulos funerarios localizados.

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Asentamientos y túmulos funerarios de la Prehistoria Reciente en Uribe Kosta

En la Región cantábrica la investigación sobre la Prehistoria Reciente se había focalizado en los yacimientos en cueva y en las estructuras megalíticas, siendo muy escasas las intervenciones en yacimientos al aire libre. En Uribe Kosta existe un registro importante de evidencias que se han ido incrementando de manera exponencial desde 2007, especialmente a partir de la puesta en marcha, en 2013, del proyecto «Primeras Comunidades Campesinas en la Costa de Bizkaia». En el marco de este proyecto se han localizado y excavado nuevos asentamientos, se han realizado prospecciones sistemáticas para la localización de nuevos monumentos megalíticos, y se ha avanzado en el estudio de algunos elementos clave de la cultura material de este periodo como el utillaje pulimentado, los productos de talla laminar por presión, o las puntas de flecha foliáceas.

Los asentamientos más relevantes localizados hasta el momento son Aranbaltza II y Landaluze. El primero de ellos es una ocupación con un hogar simple realizado sobre un paleosuelo Holoceno con fechas de inicios de la Edad del Bronce (c. 2880 and 1975 cal BC). Ha proporcionado una abundante industria lítica incluyendo una punta de aletas y pedúnculo y evidencias de talla laminar por presión. En Landaluze, se prospectó una gran superficie, resultando en el hallazgo de dos hogares en parrilla. Estas estructuras de combustión están compuestas por piedras calentadas al fuego, una de ellas es circular y la otra alargada. Estas estructuras se han datado al final del Neolítico 4240–3990 cal BC (Regalado Bueno et al. 2015).

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Hogares en parrilla de Landaluze (adaptado de Regalado Bueno et al. 2015) (fotografía: Natxo Pedrosa).

Entre los monumentos funerarios más destacados hay que señalar el túmulo de Munarriandi, localizado en 2017, y el de Goikomendi, localizado en 2018. Estos monumentos megalíticos se localizaron mediante una prospección remota, usando cartografía LiDAR, y una verificación minuciosa in situ. Ambos túmulos están situados en la margen derecha del río Butrón, en una zona con escasas evidencias de asentamientos durante la Prehistoria Reciente, con la excepción del yacimiento de Mandañu (Rios-Garaizar et al. 2007).

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Localización de túmulos mediante prospección remota. Munarriandi I: izquierda) Mapa de sombras (Qgis-raster terrain analysis plugin, Z factor: 3.0, Azimut: 300º, ángulo vertical: 40º); Arriba derecha) Vista 3D (Qgis2threejs plugin, Z factor: 3.0); Abajo derecha) Vista del túmulo (Fotografía: Joseba Rios-Garaizar).

Uno de los aspectos más relevantes que estamos tratando es la existencia de numerosas evidencias de una producción de láminas mediante presión que se destinaban a la exportación. Esta producción se beneficiaba de la cercanía del afloramiento de sílex del Flysch situado en Kurtzia. Hasta el momento hay un corpus de más de 200 núcleos de talla a presión, buena parte de ellos provenientes de los yacimientos de Meñakotz y Larrondo.

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Núcleos laminares a presión de Larrondo (Fotografía: S. Vega Lopez e I. Libano Silvente).

Otro aspecto en el que estamos profundizando es en la variabilidad tecnológica y morfológica de las puntas de flecha foliáceas, bastante abundantes en algunos conjuntos como Amezaga. Algunas de estas puntas están realizadas en sílex importado, evidenciando la existencia de redes de intercambio que llegan hasta el Valle del Ebro.

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Puntas de flecha de Uribe Kosta. Puntas bifaciales: 1–12; Punta de Palmela: 13 (Colección A. Aguirre) (Fotografía: D. Garate Maidagan y J. Rios-Garaizar).

En cuanto al utillaje pulimentado existe un registro amplio y variado que sugiere un gran número de funciones (votivas, agricolas, forestales), que evidencian una explotación intensa del territorio. Los metales y las cerámicas están mal conservadas, siendo el artefacto más diagnóstico una punta de Palmela (c. 3000 cal BC), recuperada en un contexto alterado en Kurtzia (Barandiarán et al. 1960).

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Hachas pulimentadas de Uribe Kosta: 1) Kurtze; 2) Landaluze; 3) Kurtze; 4) Kurtze (adaptado de Ugarte Cuétara 2015).

Los primeros datos generados en el marco de este proyecto sugieren un patrón de asentamiento de las comunidades agrícolas y campesinas más complejo que lo que se planteaba anteriormente. Hay evidencias sólidas de asentamientos permanentes, de zonas de actividad especializada y de una apropiación simbólica del paisaje. Este proyecto continuará trabajando en la identificación y excavación de nuevos asentamientos y monumentos funerarios; en la definición de la cronología, patrones de asentamiento e interacciones con el medio: y profundizará en el análisis de las evidencias arqueológicas para comprender las actividades agrícolas y ganaderas y la producción de objetos de prestigio destinados a la exportación.

Referencias:

Barandiarán Ayerbe, J.M., Aguirre, A., Grande, M., 1960. Estación de Kurtzia (Barrica-Sopelana), Servicio de Investigaciones Arqueológicas de la Excma. Diputación Provincial de Vizcaya. Bilbao.

Regalado Bueno, E., San Emeterio Gómez, A., Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., Marcos Gómez, Z., Ugarte Cuétara, A., Libano Silvente, I., Medina Alcaide, M.Á., Moreno Larrazabal, A., Pérez Fernández, A., 2015. El yacimiento al aire libre de Landaluze (Sopela, Bizkaia): una nueva ocupación neolítica en la costa cantábrica. Kobie (Paleoantropología) 34, 19–40.

Rios-Garaizar, J., Cubas, M., Garate Maidagan, D., Libano Silvente, I., Ugarte Cuétara, A., Vega López, S., Regalado Bueno, E., San Emeterio Gómez, A., Tapia, J., García Moreno, A., Trebolazabala Hurtado, A., Aketxe Agirre, A., 2018. Late prehistoric coastal settlement patterns in the Cantabrian region, northern Spain. Antiquity 92. https://doi.org/10.15184/aqy.2018.152

Ugarte Cuétara, A. 2015. Hachas pulimentadas como fuente de estudio de la prehistoria reciente de Uribe Kosta (Bizkaia). Unpublished MA dissertation

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En 2011 cuando Iñaki Líbano nos enseño a Diego Garate y a mí la colección lítica que había recuperado en el paraje de Aranbaltza (Barrika) supe inmediatamente que se trataba de un yacimiento fundamental para responder a dos cuestiones principales de la arqueología paleolítica en la Región Cantábrica: Cómo era el hábitat paleolítico al aire libre, en comparación con el rico registro disponible en las cuevas de la región; y si la presencia del Chatelperroniense en la Región era tan escasa y se limitaba a pequeños altos de caza, tal y como habíamos planteado en una reciente publicación (Rios-Garaizar et al. 2012a).

Inmediatamente estudiamos la colección de I. Líbano y pudimos demostrar que nos encontrábamos ante un conjunto lítico en el que la mayor parte de los restos se podían asignar sin problemas al tecnocomplejo Chatelperroniense, y gracias a esto pudimos evaluar que otros conjuntos cercanos como el de Ollagorta (Barrika), recuperado por J. M. Barandiarán en un sondeo de 1959, se podían atribuir al mismo tecnocomplejo (Rios-Garaizar et al. 2012b).

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Estilizada punta de Chatelperrón excavada en el sector II de Aranabaltza (Foto: Joseba Rios-Garaizar)

El siguiente paso fue proponer a la Diputación Foral de Bizkaia la posibilidad de realizar un sondeo con el objetivo de evaluar si la zanja de canalización que había sacado a la superficie la colección del I. Líbano había destruido la totalidad del yacimiento, o si por el contrario había zonas en las que existía todavía un depósito estratigráfico intacto. Este punto era especialmente crucial porque uno de los grandes déficits de los yacimientos paleolíticos al aire libre de la región es la ausencia de estratigrafías (Arrizabalaga et al. 2015). Así, en Marzo de 2013 hicimos un pequeño sondeo manual y tuvimos la fortuna de localizar un depósito sedimentario que no había sido afectado ni por la canalización, ni por la cantera de áridos que estuvo en explotación hasta los años 60, ni por las posteriores plantaciones de eucaliptos. Ese mismo año acometimos la primera campaña de excavación y Aranbaltza comenzó a revelar sus sorpresas.

En las tres primeras campañas hemos podido descubrir, además de retazos de las ocupaciones chatelperronienses, una serie de niveles de inicio del Pleistoceno Superior y tal vez de final del Medio, con ocupaciones del Paleolítico Medio que parecen corresponderse con un hábitat estructurado al aire libre. Además hemos identificado restos pertenecientes a ocupaciones de los últimos cazadores recolectores, en el transito Pleistoceno-Holoceno, y restos de un campamento de época Calcolítica (Rios-Garaizar 2014, Rios-Garaizar et al. 2015).

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Excavación de las ocupaciones del paleolítico Medio en el sector I de Aranbaltza (Foto: Joseba Rios-Garaizar)

En esta IV campaña, financiada por la Diputación Foral de Bizkaia y coordinada desde el CENIEH y el INRAP, contamos con la colaboración del Ayuntamiento de Barrika, que cede el espacio para el laboratorio de campo y las instalaciones de cribado con agua; del Club Hípico Barrika, en cuyas instalaciones se encuentra el yacimiento; y de Edestiaurre Arkeologia Elkartea que colabora con medios humanos en el desarrollo de la campaña.

El objetivo principal de este año, una vez terminada en 2015 la excavación de la ocupación del Paleolítico Medio, es ampliar la superficie del nivel Chatelperroniense excavado en 2013, además prepararemos la zona de excavación en el sector III del yacimiento para la nueva fase del proyecto que comenzará en 2017.

 

Referencias:

Rios-Garaizar, J., Arrizabalaga, Á., Villaluenga, A., 2012a. Haltes de chasse du Châtelperronien de la Péninsule Ibérique. Labeko Koba et Ekain (Pays Basque Péninsulaire). L’Anthropologie. 116, 532–549. doi:http://dx.doi.org/10.1016/j.anthro.2012.10.001

Ríos Garaizar, J., Libano Silvente, I., Garate Maidagna, D., 2012b. El yacimiento chatelperroniense al aire libre de Aranbaltza (Barrika, Euskadi). Munibe (Antropologia-Arkeologia) 63, 81–92.

Arrizabalaga, A., Rios-Garaizar, J., Alvarez-Alonso, D., 2015. The past is out there: Open-air Palaeolithic sites and new research strategies in the Cantabrian region (northern Iberia). Quaternary International 364, 181–187. doi:10.1016/j.quaint.2014.07.051

Rios-Garaizar, J., 2014. Aranbaltza. Yacimiento Paleolítico al aire libre. Arkeoikuska: Investigación arqueológica. 2013, 175–178.

Rios-Garaizar, J., Ortega Cordellat, I., San Emeterio Gómez, A., Libano Silvente, I., Iriarte-Avilés, E., Garate Maidagan, D., 2015. Aranbaltza. Yacimiento paleolítico al aire libre. II Campaña. Arkeoikuska: Investigación arqueológica. 2014, 165–167.

 

 

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Hace dos años comenzamos, bajo la dirección de Diego Garate, un proyecto de evaluación del yacimiento arqueológico de Atxurra. El yacimiento fue descubierto por J.M. Barandiaran en 1929 y excavado por él mismo entre 1934 y 1935. La publicación de los resultados debieron esperar hasta 1961, y después a penas si ha vuelto ha ser estudiado. Esto propició que fuese un yacimiento poco importante para explicar el final del Paleolítico Superior, el periodo mejor representado en el yacimiento. Este fue uno de los motivos por el cual decidimos volver a Atxurra, para evaluar la estratigrafía del yacimiento, obtener una buena cronología de los distintos periodos en los que la cueva fue ocupada, y para poder caracterizar mejor estas ocupaciones. En 2014 limpiamos una de las secciones dejadas por J.M. Barandiaran y los resultados fueron espectaculares. Pudimos documentar una estratigrafía muy ordenada que abarcaba todo el Magdaleniense, con algunos niveles muy ricos en fauna, industria lítica e industria ósea.

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Aspecto de la excavación al terminar la campaña de 2014. Al fondo  la gatera por la cual se accede al tramo de cueva que da paso a la zona decorada(Foto: Joseba Rios-Garaizar)

La campaña de 2015 se planeó como una continuación de la de 2014. El objetivo principal era documentar la posible existencia de ocupaciones del Gravetiense. En esta campaña nos propusimos hacer una prospección sistemática de la cueva con el objetivo de encontrar arte rupestre paleolítico. Así el 25 de Septiembre de ese año, mientras parte del equipo excavábamos en el yacimiento, el director del proyecto, Diego Garate, se adentró en la zona más profunda de la cueva acompañado por el espeleólogo del grupo ADES Iñaki Intxaurbe. Tardaron mucho en salir, y en cuanto Diego asomó por la gatera que comunica la zona del yacimiento con las galerías interiores de la cueva, fui consciente de que habían encontrado algo importante. Me bastó una sola mirada inquisitiva y un gesto afirmativo de Diego para confirmar mis sospechas. Poco después Iñaki salió por la misma gatera con una expresión de vértigo propia de alguien que ha cumplido uno de sus sueños. Poco después Diego me contó, con discreción, que había “un montón de figuras, bisontes, caballos, la mayor parte grabados”. Ese mismo día pude entrar con ellos en la cueva y ver algunos de los grabados con mis propios ojos, fui consciente en ese momento de la magnitud del hallazgo, ya que en apenas una pequeña visita Diego e Iñaki habían localizado decenas de figuras de animales.

 

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Repisa con dos caballos de grandes dimensiones grabados y pintados (Foto: Diego Garate)

Los días siguientes fueron muy agitados. Avisamos a la Diputación para que acelerasen la colocación de una verja de protección, ya que el acceso a la cueva es bastante sencillo. Al mismo tiempo seguimos excavando manteniendo en todo momento la discreción sobre el descubrimiento, incluso con nuestros colaboradores. El día antes de acabar la campaña, en la que por cierto alcanzamos el nivel Gravetiense, se lo contamos a todos y organizamos una rápida visita para que ellos pudiesen deleitarse con la visión del friso de los caballos. En esos días Diego, acompañado de Iñaki y de Olivia Rivero, se dedicó a realizar una documentación preliminar del yacimiento. Hubo visitas de expertos de la Diputación, se colocó la verja y redactamos un proyecto de estudio. Hoy, casi ocho meses después podemos levantar el embargo sobre esta noticia y dar a conocer este descubrimiento ante la opinión pública. A partir de hoy tenemos que comenzar el estudio sistemático del yacimiento.
La cueva de Atxurra se encuentra en Berriatua, colgada sobre la carretera que une Markina con Lekeitio y que discurre paralela al río Lea. Es una cueva de grandes dimensiones que alcanza un desarrollo de más de 500 metros. Bajo la cueva de Atxurra, y comunicada con esta, se abre un piso inferior del mismo sistema, que recibe el nombre de Armiña. Los paneles grabados se encuentran en la zona media de la cavidad a la que se puede acceder desde el piso inferior o desde la boca donde se encuentra el yacimiento. En ambos casos el tránsito es complejo y requiere el paso por gateras, pequeños tramos de escalada y desplazamientos por rampas muy inclinadas.
La zona decorada es un galería, con varios pisos fósiles, de gran altura, jalonada por cornisas y con pequeñas aperturas laterales. Hasta el momento se han documentado 14 sectores decorados con, al menos, 70 figuras. La mayor parte de los motivos representados son figuras animales, siendo los bisontes y los caballos los más numerosos, aunque hay algunas cabras, ciervas y uros. La técnica utilizada es el grabado, en ocasiones combinado con pintura negra. Algunas de las figuras, como los dos caballos, son de grandes dimensiones, mientras que otras son bastante pequeñas. Las convenciones de representación utilizadas son bastante homogéneas, destacando el uso de dos planos para la representación de los cuernos y de las extremidades de los animales o las indicaciones del pelaje y de detalles anatómicos internos. Destacan también las cabras en visión frontal o una figura de bisonte que tiene en su interior una veintena de “puntas” representadas con uves invertidas. Todas estas convenciones remiten al Magdaleniense Medio o Superior, esto es hace unos 18-14.000 años (14.500-12.500 años sin calibrar).

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Bisonte grabado con «puntas» clavadas en su interior (Foto: Diego Garate)

La relevancia del hallazgo es enorme. Atxurra tiene el mayor conjunto de figuras rupestres descubierto en Bizkaia desde Santimamiñe, de cuyo hallazgo se cumplen 100 años. Se encuentra en una zona en la que se hay una intensa presencia humana a finales del Paleolítico Superior, que se manifiesta en los yacimientos de Santa Catalina y Lumentxa fundamentalmente. En este último hace tres años descubrimos un pequeño conjunto de arte rupestre compuesto por dos bisontes y una cabeza de caballo pintadas en rojo. Todo esto hace de esta comarca del oriente de Bizkaia un lugar ideal para investigar las formas de vida de los últimos cazadores recolectores y sus vinculaciones culturales con el resto de la región cantábrica y la vertiente noroccidental de los Pirineos.
Este descubrimiento es una recompensa más a los enormes esfuerzos realizados por el equipo dirigido por Diego Garate, que en los últimos cinco años ha descubierto cuevas con arte rupestre en Bizkaia (Askondo y Lumentxa), en Gipuzkoa (Aitzbitarte III, IV, V y IX) y una nueva galería decorada en la navarra cueva de Alkerdi. A esto hay que sumar decenas de publicaciones, proyectos de revisión y estudio en Iparralde (Isturitz, Oxocelhaya, Etxeberri, Sinhikole, Sasiziloaga), en Gipuzkoa (Altxerri B) y en Bizkaia (Ventalaperra, Rincón), y colaboraciones como las realizadas en la cueva de Morgota (Kortezubi). Gracias a este esfuerzo se ha roto con la idea del “vacío vasco” en el arte rupestre paleolítico y se dispone de elementos que permiten valorar el papel de nexo entre el suroeste de Francia y la Región Cantábrica que jugó esta región.

Añado un enlace a un vídeo de la ETB donde podéis ver mejor la cueva y sus grabados y pinturas.

http://www.eitb.eus/es/cultura/videos/detalle/4099276/video-hallada-berriatua-cueva-grabados-euskadi/

http://www.eitb.eus/es/get/multimedia/screen/id/4099276/tipo/videos/

 

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