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El 8 de Abril de 1979, tras un incendio, Alberto Díez Saiz fue a visitar la loma de Agirremendi, situada detrás de su casa, y allí encontró algunos restos de sílex. Durante los cinco años siguientes volvió en diferentes ocasiones a Agirremendi hasta recuperar un conjunto de algo más de 70 restos líticos que afloraban en la superficie. Alberto, un gran conocedor de la historia de Berango y un gran aficionado a la prehistoria, fue capaz de identificar esas “piedras” como restos de herramientas prehistóricas y tuvo la intuición de que éstas pudieran ser importantes para conocer el primer poblamiento humano de Berango. El 2 de Julio de 1984, Alberto pudo enseñar parte de su colección a José Miguel de Barandiarán, el que es considerado padre de la prehistoria vasca, y que en 1959 había prospectado y sondeado en distintos yacimientos al aire libre de los municipios de Barrika y Sopela. Barandiarán se fijó especialmente en una pieza, un raspador carenado en hocico, que identificó como “una pieza característica del Auriñaciense”. Con esta confirmación Alberto incluyó el yacimiento de Agirremendi en su libro, editado en 1990 por el ayuntamiento, titulado Berango 40.000 años de historia.

Iñaki Líbano, incansable colaborador en nuestras investigaciones sobre la prehistoria de Uribe Kosta, conocía desde los años 80 esa colección. De hecho él mismo había realizado los dibujos de las piezas publicadas en 1990. Desde que empezamos a colaborar en 2011, Iñaki siempre mencionaba Agirremendi como un posible yacimiento de inicios del Paleolítico Superior, y gracias a su mediación pudimos estudiar la colección el 31 de Enero de 2015.

Ese mismo día fuimos conscientes de la relevancia del conjunto, ya que era muy diferente a todo lo que conocíamos de Uribe Kosta. El material, a pesar de estar bastante desilificado y algo alterado por los incendios, presentaba un buen estado de conservación, tanto que incluso fuimos capaces de realizar un remontaje entre un núcleo y una lámina. Los objetos representados eran fundamentalmente núcleos de laminillas y útiles realizados sobre soportes laminares, incluyendo algunos muy característicos como raspadores, buriles sobre truncadura y una pieza de dorso y pedúnculo que interpretamos como una posible punta de Font-Robert. Otro elemento sorprendente era la variabilidad de tipos de sílex. En un yacimiento ubicado a escasos 2 kilómetros del afloramiento de Kurtzia no esperábamos encontrar una cantidad tan elevada de sílex exógeno, un 24% del sílex identificado, incluyendo sílex de Urbasa y sílex de Chalosse. Todos estos elementos nos llevaron a pensar que nos encontrábamos ante un conjunto extremadamente homogéneo atribuible al Auriñaciense Evolucionado o, más probablemente, al Gravetiense Antiguo.

Figura 7_MOD

Utillaje retocado de Agirremendi. 1-3 Raspadores sobre extremo de lámina; 4: Punta de Font Robert atípica; 5-7 Buril sobre truncadura retocada oblicua; 8: Remontaje de lámina sobre núcleo prismático de tipo buril.

Animados por estas evidencias seis días después Iñaki y yo quedamos con Alberto para ir a visitar el lugar del yacimiento. Ese día coincidió con una de esas escasas ocasiones en las que nieva tan cerca de la costa y toda la loma apareció ante nuestros ojos cubierta de parches de nieve blanca. El ascenso no fue fácil, porque la argoma y las zarzas cubrían toda la ladera. Finalmente alcanzamos una amplia explanada con una suave pendiente en lo alto de la colina, el punto donde Alberto había localizado entre el 79 y el 84 la colección de Agirremendi. Una vez allí pudimos comprobar que era imposible que los restos líticos hubiesen llegado al yacimiento arrastrados desde otro lugar, ya que se encontraron en el punto más alto de la loma. También nos percatamos de que las dimensiones probables del yacimiento eran pequeñas, lo que incidía en la posibilidad de que se tratase de los restos de un único asentamiento. Además el hecho de que esas piezas estuviesen allí, y que no hubiesen sido transportadas ladera abajo, nos animaba ante la posibilidad de que hubiese algún tipo de estructura sedimentaria conservada.

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Vista del Abra y de la Vega del Gobela desde Agirremendi

Sin embargo una vez allí fuimos conscientes de otras implicaciones que tenía la ubicación del yacimiento. En primer lugar se encontraba relativamente lejos del afloramiento principal de sílex del Flysch, lo cual unido a la gran cantidad de sílex exógeno sugería que la explotación del sílex no fue uno de los objetivos de esta ocupación. Además el hecho de que buena parte de estos restos de sílex exógeno fuesen núcleos de laminillas sugiere que se trata de parte del kit de viaje con el que  el grupo acaba de llegar a esta comarca. Otro de las características singulares de Agirremendi es su buena visibilidad de la actual desembocadura de la ría del Ibaizabal-Nerbioi, de toda la vega del Gobela y de la costa entre La Galea y Aizkorri, lo cual sin duda debió animar la ocupación. Además en el entorno inmediato del yacimiento hay paredes de arenisca que sin duda debieron ofrecer un buen abrigo ante el rigor del clima.

Agirremendi es, por lo tanto, un yacimiento singular en la comarca, que puede corresponderse con un número limitado de ocupaciones del Paleolítico Superior Inicial, en las que se asentaron los grupos humanos para aprovechar su buena visibilidad y el refugio de los abrigos de arenisca del entorno. Estos grupos del final del Auriñaciense y del Gravetiense se desplazaban a lo largo de grandes distancias, abarcando desde el SW de Francia y la Sierra de Urbasa hasta la costa occidental de Bizkaia, asentándose en cuevas,como Aitzbitarte III en Errenteria; o en sitios al aire libre, algunos con unas características semejantes a las de Agirremendi, como Ametzagaina cerca de Donostia; o situados cerca de los afloramientos de sílex como Mugarduia en Urbasa; o en riberas de ríos como Irikaitz en Zestoa.

Los resultados de estas investigaciones acaban de ser publicados en el volúmen 33 de la revista Kobie (Paleoantropología). Esperamos poder enlazar pronto el pdf de la publicación.

Rios-Garaizar, J., Libano Silvente, I., San Emeterio Gómez, A., Garate Maidagan, D., Vega López, S., Díez Saiz, A., 2014. El yacimiento al aire libre del Paleolítico Superior Inicial de Agirremendi (Berango, Bizkaia). Kobie (Paleoantropología) 33, 5–20.

pdf en Academia

Last Friday we presented three new caves with Paleolithic rock-art in the Basque Country (Northern Iberian Peninsula). The discoveries at Aitzbitarte V were made in September 2015 by a joint team composed by archaeologists (Diego Garate- Arkeologi Museoa-, Joseba Rios-Garaizar- CENIEH) and speleologists (Javier Busselo, Giorgio Studer, Sabino Orbegozo, Imanol Errazkin- Felix Ugarte Elkartea). Ten days after the initial discovery Javier Busselo and Giorgio Studer found new figures at Aitzbitarte III and IX. Few days after, the paleolithic nature of these new findings was certified by the archeologists.

Arkeologoak eta espeleologoak

Archaeologist and Speleologist after visiting Aitzbitarte III and IX, from left: Txomin Ugalde, Diego Garate, Joseba Rios-Garaizar, Javier Busselo, Gioirgio Studer, Ainara Rodriguez, Sabino Orbegozo. Photo by Sergio Laburu.

At Aitzbitarte V, four engraved bison have been identified in a narrow space at the rear of the cave. The style of these bison is clearly linked with similar representations commonly attributed to Middle Magdalenian art. Some of the figures’ details, for example the hair representation over the snout, are related with bison representations found at the Pyrenean region, for example in the cave of Alkerdi.

Aitzbitarte V - bisonte 2 - croquis

Engraved bison found at Aitzbitarte V, photo and drawing by D. Garate

At Aitzbitarte III, several bison, a goat, a cervid and a horse head have been identified. The engravings are located in a narrow conduct located in the left wall of the cave, between the excavations made at the end of the XX century by J. Altuna. In this close space, the most striking representation is the head horse, with long ears, engraved in hanging rock that resembles a horse head. These figures have a most probable Gravettian age.

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Engraved horse head found at Aitzbitarte III, photo by D. Garate.

The last set of engravings was found in Aitzbitarte IX. Nowadays, due to the blockage of the original entrance, the cave is only accessible through a 10 m deep hole located at the end of Aitzbitarte III. Here a complete wall section appears marked with longitudinal engravings, and inside these a schematic bison has been depicted. It has some conventions that links it clearly with Gravettian bison representations found at Isturitz and other Northern Pyrenean sites.

Aitzbitarte IX - bisonte - croquis

Engraved bison found at Aitzbitarte IX, photo and drawing by D. Garate.

The relevance of these findings is huge. Before this discovery Aitzbitarte was already one of the most important set of sites for the study of the Paleolithic in the region. This site is well known from the end of XIX century, having yielded two relevant sites, Aitzbitarte IV and III, excavated by J. M. Barandiarán and J. Altuna respectively. Aitzbitarte IV has a long sequence, and it is one of the key sites to understand the transition between Solutrean and Magdalenian in the Cantabrian Region. At Aitzbitarte III, the Aurignacian-Gravettian transition is represented, but most of all the site is well known by its Middle Gravettian levels, rich in Noaille burins. Also in 2012, some red paintings without any clear animal representation were found at Aitzbitarte IV. These sites are located at the crossroads between the Aquitanian, Cantabrian and Pyrenenan regions, and its archaeological assemblages are clearly related with SW French sites, for example with the mega-site of Isturitz. The discovery of rock-art at these caves opens a new dimension about its function and relevance for Upper Paleolithic populations.

It is also important to note that since the discovery of Askondo in 2011, at least seven new sites with figurative rock art have been discovered in Biscay (Askondo and Lumentxa), and Gipuzkoa (Erlaitz, Danbolinzulo, Aitzbitarte III, V, IX), and many sites have been revisited, including the discovery of new rock-art assemblages as happened recently in Alkerdi (Navarre). These discoveries reflect that rock-art survey has been improved, thanks to new methods and the tight collaboration between archaeologist and speleologist. It has been also important to contradict the idea of a “basque void” in cave art, the gaps are being filling now and probably in the future more sites will be discovered. This also must promote more archaeological research in caves that will be affected by quarries, as happened with Atxuri, nowadays destroyed; was about to happen with Praile Aitz or Askondo; and it is going to happen, if nobody cares, with Alkerdi.

 

En Agosto del año 2008 excavando en el sector de entrada de la cueva de Arlanpe (Lemoa, Bizkaia) nos topamos con un gran bloque de caliza en uno de los límites de la zona excavada. En aquel momento no podíamos ni sospechar el valor y la relevancia de dicho bloque, así que decidimos dejarlo en su sitio. Tres años después, en la última campaña que realizamos en Arlanpe, acometimos una limpieza de un derrumbe de una de las secciones que se había producido en invierno. Al recuperar el corte de la excavación extrajimos el bloque de su sitio, y al darle la vuelta para sacarlo vimos que tenía una serie de líneas grabadas en uno de los lados largos y estrechos.

Vista de la Peña donde se encuentra Arlanpe desde el Barrio de Gandarias (Lemoa)

Vista de la Peña donde se encuentra Arlanpe desde el Barrio de Gandarias (Lemoa) (J. Rios-Garaizar)

Todos nos emocionamos mucho y también nos pusimos un poco nerviosos. La excavación se paralizó en aquel momento y todos proponíamos nuestras interpretaciones del grabado. Teniendo en cuenta que la pieza estaba cubierta de sedimento y que solo se veía con claridad una línea curvada, las ideas que surgieron fueron de lo más variopintas, desde un pez al lomo de algún cuadrúpedo. Ese día el especialista en arte del equipo, Diego Garate, no se encontraba en la cueva, así que hubimos de esperar al día siguiente para conocer su opinión. A los pocos minutos de examinar el bloque Diego nos dijo que probablemente se trataba de una representación femenina esquematizada.

Aspecto de la "Dama de Arlanpe" en el momento de su extracción el 4 de Agosto de 2011

Aspecto de la “Dama de Arlanpe” en el momento de su extracción el 4 de Agosto de 2011 (J. Rios-Garaizar)

Días después nos decidimos a bajar el bloque para limpiarlo y estudiarlo en condiciones. Eramos conscientes de la dificultad del proceso, ya que la pieza, de grandes dimensiones y peso (unos 70 kg), no era fácil de transportar en condiciones normales, así que en un sitio con las dificultades de acceso de la cueva de Arlanpe, la tarea parecía casi imposible. Así que me cargué a la espalda el bloque, sujeto en un arnés metálico, y acompañado de Fran, uno de los arqueólogos que colaboraba con nosotros. Al cruzar el pasamanos sobre el acantilado pude oír un chasquido e inmediatamente después el peso del bloque arrastrándome hacia la empinada ladera. Se había roto uno de los tirantes del arnés y sólo gracias a que estaba bien asegurado a la cuerda guía y a que Fran me sujetó, pude evitar caerme o que se cayese el bloque ladera abajo. A partir de ese momento se hicieron cargo del bloque Diego, Álvaro, Ander, Juancar y Fran, y no con pocas dificultades, incluyendo una empinada ladera y lograron trasladarlo más de 500 m por un camino muy accidentado, hasta el caserío Arlanpe, donde dejábamos los coches. Después en el Arkeologi Museoa, con la ayuda de la restauradora, Laura García, procedimos a la limpieza de la pieza. Posteriormente Theodoros Karanpaglidis, por aquel entonces técnico de multimedia del CENIEH, vino al museo con el escáner láser para realizar un modelo 3D del bloque.

Escaneando el bloque en el Arkeologi Museoa

Escaneando el bloque en el Arkeologi Museoa (J. Rios-Garaizar)

Ahora, cuatro años después de su descubrimiento, hemos visto por fin publicado el trabajo donde describimos el bloque y las figuras representadas, y donde discutimos además las implicaciones que esto tiene para comprender la función de la cueva de Arlanpe durante el Magdaleniense. También nos ha servido para comprender algunas cuestiones realmente interesantes como la unidad cultural en torno a determinados símbolos durante este periodo, o las implicaciones que la datación temprana de estas manifestaciones de Arlanpe tiene para la comprensión del proceso de colonización del Norte de Europa al final de la última glaciación.

El bloque presenta una figura clara, que hemos denominado la “Dama de Arlanpe” (Arlanpeko Dama), en la que se han representado el torso, las piernas, los brazos y la cabeza. Esta figura se ajusta perfectamente al estilo y recursos de representación de las Figuras Femeninas Esquematizadas (FFS) o del tipo Gönnersdorf-Lalinde, que aparecen frecuentemente en el Magdaleniense Superior en Francia y Alemania. Además de ésta hay otras dos figuras apenas esbozadas, una de ellas con torso y brazos, y la otra solamente con el torso, que se ajustan también a este esquema, aunque no son tan evidentes. Además de estas figuras hay otros trazos grabados más difíciles de interpretar.

Fotografía de la "Dama de Arlanpe" y detalles de los grabados (D. Garate)

Fotografía de la “Dama de Arlanpe” y detalles de los grabados (D. Garate)

Resulta llamativa la presencia de este bloque grabado en un contexto que, por el resto de evidencias materiales, se ha interpretado como un modesto alto de caza, donde de manera puntual se realizaron algunas actividades relacionadas fundamentalmente con la reparación de armamento. El contexto al que se asocia el bloque ha sido fechado en torno a 17.500 calBP, esto es, en pleno Magdaleniense Medio. Por la posición del bloque y de los grabados es probable que este estuviese hincado en el suelo, con la cara principal mirando hacia la entrada de la cueva.  Estas evidencias nos han llevado a plantear que la cueva pudo tener algún tipo de función menos mundana. En este sentido parece que los usos rituales de cuevas durante el Magdaleniense Inferior y Medio son un fenómeno relativamente frecuente en la Región Cantábrica, como puede observarse en sitios como Erralla, Praile Aitz, el Juyo, El Mirón o La Garma A (Arias 2009).

Sin embargo el mayor interés radica en el carácter excepcional de esta pieza en la Región Cantábrica. Hasta el momento se habían identificado figuras semejantes en los conjuntos parietales de El Linar y Altamira en Cantabria, y en la cueva vizcaína de Arenaza (Garate 2004, Ripoll 1989). Estas posibles representaciones femeninas esquemáticas están apenas esbozadas y prácticamente lo único que puede identificarse en ellas es la unión del torso y las piernas. En otras regiones como las francesas de Perigord o Midi, este tipo de figuras son bastante comunes. Entre estas regiones y la Región Cantábrica existe una vinculación cultural evidente, que queda reforzada claramente con el bloque de la Dama de Arlanpe.

Figuras femeninas esquemáticas: Les Combarelles (C. Archambeau); b. Lalinde (A. Roussot); c. Magdeleine-la-Plaine (E. Ladier); d. Fronsac (B. and G. Delluc); e. and f. Gönnersdorf (G. Bosinski); g. Andernach (G. Bosinski); h. Hohlenstein-Bärenhole (G. Bosinski); i. El Linar (San Miguel y Muñoz); j. Arenaza (D. Garate); k. Altamira (S. Ripoll)

Figuras femeninas esquemáticas: Les Combarelles (C. Archambeau); b. Lalinde (A. Roussot); c. Magdeleine-la-Plaine (E. Ladier); d. Fronsac (B. and G. Delluc); e. and f. Gönnersdorf (G. Bosinski); g. Andernach (G. Bosinski); h. Hohlenstein-Bärenhole (G. Bosinski); i. El Linar (San Miguel y Muñoz); j. Arenaza (D. Garate); k. Altamira (S. Ripoll)

Además, las dataciones del Magdaleniense Medio de Arlanpe hacen de esta pieza una de los ejemplos más antiguos de este tipo de representaciones junto a las de la Magdeleine-la-Plaine, Villars, Gourdan o Mas-d’Azil, todas ellas en Francia. El hecho de que estas representaciones sean más recientes en el Centro y Norte de Europa que en la región Franco-Cantábrica sugiere que este tipo de símbolos se originaron en este área y que acompañaron a los grupos humanos que re-colonizaron el Norte de Europa al final de la última glaciación.

Mapa de distribución de las FFS en Europa (R. Bourrillon)

Mapa de distribución de las FFS en Europa (R. Bourrillon)

El “Bloque de las Venus de Arlanpe”, y especialmente la figura que hemos denominado la “Dama de Arlanpe”, son ejemplos notables del arte paleolítico tanto por su fuerza expresiva y su belleza como por las implicaciones que tienen para conocer la vida de estos grupos de cazadores-recolectores, o para abordar cuestiones como la relación cultural entre regiones geográficamente distantes o como los procesos de difusión de ideas y símbolos a lo largo de Europa.

Fotos y calcos de las figuras grabadas (D. Garate)

Fotos y calcos de las figuras grabadas (D. Garate)

Quiero acabar estas líneas con un sincero agradecimiento a todos los que han colaborado en las excavaciones de Arlanpe y al resto de firmantes del artículo. Quiero también señalar que hoy por hoy la pieza se encuentra almacenada en el Arkeologi Museoa de Bilbao, a la espera de que se incluya en la exposición para disfrute de todos los visitantes.

Referencia del artículo:

Rios-Garaizar, J., Garate, D., Bourrillon, R., Gómez-Olivencia, A., & Karampaglidis, T. (2015). The Venuses Block From Arlanpe Cave (Northern Iberian Peninsula): Implications for the Origins and Dispersion of Gönnersdorf-Lalinde Style Depictions Throughout the European Magdalenian. Oxford Journal of Archaeology, 34(4), 321–341. http://doi.org/10.1111/ojoa.12062

(academia)

Referencias:

Arias, P. (2009). Rites in the dark? An evaluation of the current evidence for ritual areas at Magdalenian cave sites. World Archaeology, 41(2), 262–294. http://doi.org/10.1080/00438240902843964

Garate, D. (2004). Nuevas investigaciones sobre el arte paleolítico de la cueva de Arenaza (Galdames, Bizkaia). Munibe, 56, 3–17. Retrieved from http://www.creap.fr/pdfs/Garate-Arenaza-Munibe-04.pdf

Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., & Gómez-Olivencia, A. (2013). La cueva de Arlanpe (Lemoa). Ocupaciones humanas desde el Paleolítico Medio Antiguo hasta la Prehistoria Reciente. Kobie serie BAI 3. Bilbao: Diputación Foral de Bizkaia. Retrieved from http://www.bizkaia.net/fitxategiak/04/ondarea/Kobie/PDF/7/Kobie_BAI_3_web.pdf

Ripoll, S. (1988/1989). Representaciones femeninas de la Cueva de Altamira (Santillana del Mar, Cantabria). Ars Praehistorica, VII/VIII, 69–86. Retrieved from https://www.researchgate.net/publication/275033241_Representaciones_femeninas_de_la_Cueva_de_Altamira_%28Santillana_del_Mar_Cantabria%29

La arqueología nos permite observar pequeños instantes congelados en el tiempo, acciones que ocurrieron hace miles de años y que de una manera o de otra han quedado fosilizadas hasta que los arqueólogos las recuperamos y las analizamos. En muy raras ocasiones nos enfrentamos al análisis de piezas únicas, hallazgos espectaculares que nos emocionan y que nos ayudan además a comprender la complejidad de los comportamientos del pasado.

Hace algo más de dos años la arqueóloga del INRAP, Iluminada Ortega, me ofreció colaborar en el estudio de una pieza única. Aún recuerdo el día en que me enseñó una lasca de sílex de Bergerac recuperada en el yacimiento de Cantalouette II y me preguntó qué veía. Automáticamente pude ver la imagen de un pajarillo con las alas extendidas que parecía volar. Inmediatamente fui consciente de la relevancia de la pieza. Esta semana ha sido publicado en la revista Journal of Archaeological Science: Reports el estudio científico en el que analizamos esta excepcional pieza y sus implicaciones para la comprensión de los orígenes del arte.

Desde hace más de 10 años el INRAP está trabajado en la excavación de numerosos yacimientos asociados al famoso afloramiento de sílex de Bergerac. Yo tuve la ocasión de colaborar con ellos entre los años 2005 y 2006 en el estudio de las huellas de utilización de los útiles de piedra de numerosos yacimientos localizados en las excavaciones de urgencia realizadas por el INRAP. Varios de estos yacimientos conservan restos de ocupaciones Auriñacienses, siendo uno de ellos Cantalouette II. Se trata de un yacimiento al aire libre de unos 31-35.000 años de antigüedad que fue usado por diversos grupos como punto de aprovisionamiento de sílex y taller de fabricación de herramientas líticas. A diferencia de otros yacimientos como Barbas III, Vieux Coutets, Garris o La Graulet, en Cantalouette II apenas se documentan evidencias de otro tipo de actividades como hogares, instrumentos utilizados en el trabajo de la piel, etc. (Rios-Garaizar y Ortega 2014). Se trata por tanto de uno de los pocos talleres de sílex en el sentido estricto del término y fue aquí precisamente donde una persona, hace 35.000 años decidió recuperar un fragmento de sílex del suelo y grabar en la superficie cortical del mismo, con la ayuda de otro útil de sílex, la silueta de un pájaro que después abandonó en el momento.

La pieza es excepcional por el grado de naturalismo de la representación, por el hecho de estar grabada sobre un soporte de sílex y por la técnica de grabado utilizada. Normalmente en el paleolítico la técnica más común para grabar consiste en la realización de trazos incisos con los que se conforman los contornos de las figuras, los detalles y en ocasiones algunos elementos que otorgan sensación de relieve. Menos frecuentes son los altorelieves, casi escultóricos, como los del friso de Roc-de-Sers. Sin embargo la figura del pájaro de Cantalouette II está obtenida mediante vaciado o substracción de materia, conformando una especie de relieve hundido.

Detalles técnicos de la representación del pájaro de Cantaluette II (http://ars.els-cdn.com/content/image/1-s2.0-S2352409X15301140-gr5.jpg)

Además de la técnica el tema representado es poco frecuente en el arte paleolítico. En la publicación hacemos un recuento exhaustivo de las figuras de aves del arte paleolítico europeo y su numero apenas supera los 100 ejemplares, siendo más frecuentes en el Magdaleniense y muy raras en el Auriñaciense. En el caso de la figura de Catalouette II, además, la representación tiene un alto grado de naturalismo, tanto que permite identificar el animal como un ave insectívora, probablemente un paseriforme.

Por último el contexto en el que esta excepcional pieza aparece es muy poco frecuente, siendo la primera evidencia de arte mueble localizada en un yacimiento Auriñaciense al aire libre de Europa Occidental. Además, si tenemos en cuenta que el contexto de la pieza es un taller de sílex, y que la pieza fue abandonada justo después de ser grabada, ésta resulta aún más excepcional y nos obliga a replantearnos las nociones que teníamos sobre la función del primer arte figurativo europeo. ¿Se trata de un ejemplo de ‘arte por el arte’? ¿Formó parte de algún ritual asociado a las actividades del taller? Estas son respuestas difíciles de responder pero nos ayudan a replantear las hipótesis que sugieren que el arte figurativo Auriñaciense sirvió fundamentalmente como elemento cohesionador de unos grupos sociales recién llegados a un mundo nuevo.

*Experimentación: Debido al pequeño debate que hemos tenido en la sección de comentarios he decidido añadir una imagen del trabajo experimental que realizamos para comprender mejor la técnica de grabado. Para ello se usó un nódulo de sílex de Bergerac de características similares a las del sílex grabado y se usaron herramientas sencillas (una truncadura y una laminilla)realizadas también en este tipo de sílex. En el proceso total apenas se invirtieron 5 minutos de trabajo.

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Réplica experimental en la que se han reproducido los gestos técnicos identificados en el grabado arqueológico.

Referencias:

Ortega, I., Rios-Garaizar, J., Garate Maidagan, D., Arizaga, J., Bourguignon, L.  2015. A naturalistic bird representation from the Aurignacian layer at the Cantalouette II open-air site in southwestern France and its relevance to the origins of figurative art in Europe, Journal of Archaeological Science: Reports, Volume 4,  201-209, http://dx.doi.org/10.1016/j.jasrep.2015.09.009

http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2352409X15301140#st0120 (este enlace permite la descarga libre hasta Noviembre de 2015, después usar este enlace: http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2352409X15301140)

Rios-Garaizar, J., Ortega, I. 2014. Flint workshop or habitat? Technological and functional approaches towards the interpretation of site function in Bergerac region Ancient Aurignacian. In J. Marreiros, N. Bicho, J. Gibaja Bao (Eds.), International Conference on Use-Wear Analysis. Use-Wear 2012, Cambridge Scholars Publishing (2014), pp. 162–172

 

*Actualización!:

En la web de JASREP tenéis disponible el modelo 3D de la superficie grabada:

http://www.sciencedirect.com/science/MiamiMultiMediaURL/1-s2.0-S2352409X15301140/1-s2.0-S2352409X15301140-mmc2.zip/311230/html/S2352409X15301140/12a32f3a180bdccefcdce59a0f49b42d/mmc2.zip

También os añado un 3D .pdf (con algunos problemillas) de la pieza para que podáis descargarlo:

https://arkeobasque.files.wordpress.com/2015/10/3d-pdf-high-res.pdf

 

The cave of Santa Catalina with Upper Magdalenian, Late Magdalenian and Azilian occupations is one of the key sites for the study of the last Paleolithic hunter-gatherers of the Cantabrian Region. A detailed monograph edited by Eduardo Berganza and José Luis Arribas (2014) has been recently published with all the studies relative to site’s stratigraphy, chronology and biological remains (plants, fauna, human). Also, a paper by Roselló et al. (2015) dealing with fish remains has been just published in JAS Reports. These results were also presented by E. Berganza at the Arkeologi Museoa in 2012 (video). The material culture (lithic and bone industry, portable art) will be published in a second volume.

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In 2000 I participated in the excavation of Santa Catalina under the direction of Eduardo Berganza. It was my third prehistoric excavation and it was totally different from anything else. The site is located in a breathtaking landscape, hanging over the sea in a limestone cliff, close tho the Santa Catalina lighthouse and convent, in the beautiful coastal town of Lekeitio. Accessing the cave was an adventure itself, but the risk was worth it.

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The cave of Santa Catalina hanging over the cliff. Photo obtained at http://kanpatorretik.blogspot.com.es/

The site was incredibly rich, there was almost no sediment and grace to the careful digging and sieving we were able to recover every tiny remain left there by the occupants between 15-10.5 kyrs. Small lithic tools, bone tools, decorated tools, ornaments, bone fragments, shells, even fish-bones appeared unnumbered in front of our eyes.

Santa Catalina 1999 excavation team (photo Eduardo Berganza).

Santa Catalina 1999 excavation team (automatic photo by Eduardo Berganza, seated on the right side, I’m the nerd playing with a plummet).

This 1999 field season was the last one of an investigation initiated in 1982. The site was initially discovered by J. M. Barandiarán, the father of Basque Archeology, in a short visit made in 1964 during the excavation of Lumentxa, an important site located few kilometers away. The excavation project started in 1982 intended to understand late Upper Paleolithic occupations in the Eastern Cantabrian Region. This objective was fulfilled and Santa Catalina can be considered one of the key sites for late Pleistocene.

The site, excavated in 9m2, revealed a neat stratigraphy composed by four levels. Level IV was sterile, level III presented some fireplaces and was attributed to the Upper Magdalenian; level II has many and successive fireplaces made during the Late Magdalenian; and finally level I corresponded to the last Paleolithic hunter-gatherers of the Azilian. A total of 23 radiocarbon dates bracket the human occupations at the site. Level III was formed between ca. 15-13.8 kyr cal BP, level II between 14-12.5 kyr cal BP and level I between 12.5-11 kyr cal BP.

The detailed analysis of the variation of different biological remains is representative of the climatic changes that occurred at the end of Pleistocene. A trend of continuous climatic amelioration can be observed from level III to level I. The plant record is not so well preserved, specially polen remains, but the presence of juniper, pine, birch, ilex and arbutus has been documented through anthracologic analyses. The faunal record, on the other hand, is very rich. Bones and shells at the site count for thousands, with an incredible variability of species of micro-vertebrates, mollusks, crustaceans, echinoderms, fishes, birds and macro-mammals. These bones and shells were accumulated by different agents, mainly humans and birds, being informative not only for environmental reconstructions but for understanding the subsistence strategies practiced by the inhabitants of the cave.

The paper by Roselló et al. deals specifically with the fish remains. With more than 4500 fish remains corresponding to 32 species (plus 11 genera) the Santa Catalina record is the richest paleolithic site in fish remains of the entire Atlantic facade, and thus is one of the best sites for describing the origins of systematic sea-fishing in the region. Previously sea-fishing was documented at sites like Cueto de la Mina or Aitzbitarte III, in this case associated to Evolved Aurignacian-Early Gravettian occupations (ca. 33-29 kyr cal BP), but on a clearly inferior scale. At Santa Catalina fishing was a complex activity involving the capture of very different species found close to the site. It probably also played an important role in subsistence strategies. The uniqueness of Santa Catalina can be explained by the quality of the excavation and the proximity to the sea-shore. Probably this record is partially biased by the role of birds as accumulator agents. Although taphonomic analysis is still in progress, the assemblage size and diversity suggest that most of the remains were introduced there by humans.

Beside fishes, Santa Catalina is also very rich in other marine resources as clams, limpets, crustaceans and echinoderms. Throughout the sequence some variation in the exploitation of these resources have been identified, being more relevant at levels II (Late Magdalenian) and I (Azilian).

Santa Catalina has also an spectacular birds assemblage. The analyses made by M. Elorza and V. Laroulandie, show that a huge diversity of species were hunted and used by humans, to obtain meat, bone tubes, claws and feathers. The most intensively exploited birds are the anseriformes, specially the mallard, being the most represented species in levels II and I. The level III shows a more complex record also with anseriformes but with other species as the snowy owl, the great auk or gulls. The great variability of species is interpreted by M. Elorza as the result of fortuitous captures of sea-birds that got caught in the nets displayed for salmon fishing, but the systematic exploitation of some species suggest that, maybe, they were intentionally hunted.

The macro-mammal assemblage, studied by P. Castaños is also very rich. It has a typical late Pleistocene composition, dominated by red deer. Interestingly, some less frequent species as reindeer, seals and cetaceans are also represented. The presence of reindeer in the Iberian Peninsula has been thoroughly discussed in a recent paper by Gómez-Olivencia et al. (2014). In this discussion the site of Santa Catalina is very relevant because it contains many reindeer remains, even in the most recent (Azilian) levels, being the second most represented species in level III. Also, a reindeer molar recovered from level I has been directly dated in 9760+/-65 uncalBP. It is also noteworthy the presence of Crocuta crocuta (spotted hyena) teeth at level III. Until direct dating is available, and if we consider that the stratigraphic position is correct, this would be one of the latest occurrences of hyenas in Europe (see Stuart and Lister 2014, and Diedrich 2014 for more details).

Summing up, Santa Catalina site has an incredible rich faunal assemblage which describes in detail the late Upper Pleistocene environment around the cave. It reveals also the complex nature of the subsistence strategies practiced during Upper-Late Magdalenian and Azilian. Many different species, from very different environments were captured and consumed there. The hunting techniques and strategies must have been also very complex and innovative, at least for capturing sea-fishes and birds, and probably the animal processing techniques were also complex, including the use of meat, bone, hide, feathers, etc. This describes a broad spectrum subsistence strategy that was not strictly driven by the need of nourishment. It was indeed highly influenced by the need of raw materials and probably by other culturally mediated needs.

References:

Berganza Gochi, E., Arribas Pastor, J.L., 2015. La Cueva de Santa Catalina (Lekeitio): intervención arqueológica. Restos vegetales, animales y humanos. Kobie (Serie BAI), 4. Diputación Foral de Bizkaia, Bilbao.

Roselló-Izquierdo, E., Berganza-Gochi, E., Nores-Quesada, C., Morales-Muñiz, A., 2015. Santa Catalina (Lequeitio, Basque Country): An ecological and cultural insight into the nature of prehistoric fishing in Cantabrian Spain. Journal of Archaeological Science: Reports. Also at Research Gate

Gomez-Olivencia, A., Arceredillo-Alonso, D., Álvarez-Lao, D.J., Garate, D., San Pedro, Z., Castaños, P., Rios-Garaizar, J., 2014. New evidence for the presence of reindeer (Rangifer tarandus) on the Iberian Peninsula in the Pleistocene: an archaeopalaeontological and chronological reassessment. Boreas 43, 286–308. Also at Academia

Stuart, A.J., Lister, A.M., 2014. New radiocarbon evidence on the extirpation of the spotted hyaena (Crocuta crocuta (Erxl.)) in northern Eurasia. Quaternary Science Reviews 96, 108–116.

Diedrich, C.G., 2014. Palaeopopulations of Late Pleistocene Top Predators in Europe: Ice Age Spotted Hyenas and Steppe Lions in Battle and Competition about Prey. Paleontology Journal.

 

In 1930 the French spelunker N. Casteret discovered several parietal engravings of Palaeolithic age in Alkerdi cave. Later on in 1974 a detailed study of these engravings was made by I. Barandiarán, who also, more recently, has excavated the cave. In 2014 more than twenty new figures were discovered by D. Garate and O. Rivero in an almost unknown sector of the cave called ‘Galería de los Bisontes’.

One year ago I helped Diego Garate to the cave We went to make photos and document the rock art. Diego told me the nature of the findings, but the reality exceeded any description. The Gallery was narrow, so tight that it was impossible for two persons to stay one beside the other. We entered creeping, pushing ahead all the equipment, then we stopped in front of the left wall.

Diego Garate taking photos at Alkerdi's 'Galeria de los Bisontes'

Diego Garate taking photos at Alkerdi’s ‘Galeria de los Bisontes’

I was able to see some faint bluish lines, but until Diego started pointing the engraved lines with his finger I was unable to realize that I was in front of a big bison. The figure was impressive, 67 cm long, with the eye, the horns and the snout carefully represented. Three lines drawn in the flank of the animal represented nailed spears or arrows. The animal, with his tongue sticking out, seemed hurt, almost agonizing. I was shocked by the strength of the representation but then Diego started pointing the different figures and I realize the beauty and the relevance of the discovery he made.

Tracing of the B5 bison

Tracing of the B5 bison (Garate and Rivero 2015)

The cave of Alkerdi is located in Navarre, just beside the actual frontier between Spain and France. It opens in the slopes of Arleun mountain, where are also located other archaeological caves as Alkerdi 2 or Beroberria, which has a Late Upper Palaeolithic sequence excavated by I. Barandiarán.

Detailed map of Alkerdi cave (Garate and Rivero 2015)

Detailed map of Alkerdi cave (Garate and Rivero 2015). The sector marked with letter D is the new decorated sector.

Alkerdi is a relatively small cavity which can be divided in different sectors. The entrance chamber has a very low ceiling and here were made the archaeological excavations of a single Gravettian layer. At the end of one narrow passageway which starts from this entrance chamber is located the already known decorated sector. After the main chamber, a second one is present at the back of the cave. Here, also a small passageway opens on the left wall. In this narrow place is where the new figures have been found.

The narrow passageway where the recently found rock-art was found

The narrow passageway where the recently found rock-art was found (Garate and Rivero 2015)

These new figures have been studied with innovative methods of photography, photogrametry and 3d laser scanning. Also advanced methods of image editing and infographics have been used to record and show the engravings.

The figures were made with superimposed faint engravings, probably due to the hardness of the wall, creating complex lines which nowadays are still clearly visible. The figures are small and adapt to the narrow space where they are represented. In fact it is quite surprising that such a narrow space was used, but similar examples have been found at Mas d’Azil or Etxeberri. The most represented animal is bison, followed by horse. There are also some less clear figures as a possible doe and a wolf. Bisons have been represented in great detail following the conventions that are typical during the Middle Magdalenian at the Pyrenean region: S profile horns, beard and hump represented with parallel tracings, representation of eye, ear and snout; occasional representation of tongue, hoofs and hooks, sex, etc. Horses have also typical conventions as the detail of anatomical parts or the representation of the mane with parallel tracings.

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Tracing of the A6 horse (Garate and Rivero 2015)

The rock art discovered at Alkerdi cave is clearly related with the rock-art sites found at the close Gaztelu hill (Isturitz, Oxocelhaya and Erberua). Also, the ‘pyrenean’ style of the representations is related with classic sites as Niaux, Fontanet or Tuc d’Audoubert. This discovery enhances the knowledge of the rock art at the region and offers new data to assess the mobility of Middle Magdalenian populations, helping to understand the existence of a ‘global’ art expression in Western Europe 14.000 years ago.

References:

Garate Maidagan, D., Rivero Vilá, O., 2015. La “Galería de los Bisontes”: un nuevo sector decorado en la Cueva de Alkerdi (Urdazubi/Urdax, Navarra). Zephyrvs 75, 17–39.

Also in Academia

Additional references:

Barandiarán Maestu, I., 1974. Arte paleolítico en Navarralas cuevas de Urdax. Principe de Viana 134-135, 9–48.

Cava, A., Elorrieta, I., Barandiarán Maestu, I., 2009. El Gravetiense de la Cueva de Alkerdi (Urdax, Navarra): análisis y contexto de su industria lítica. Munibe 60, 51–80.

Garate, D., Rivero, O., Ruiz-Redondo, A., Rios-Garaizar, J., 2015. At the crossroad: A new approach to the Upper Paleolithic art in the Western Pyrenees. Quaternary International 364, 283–293.

El yacimiento de la cantera de Punta Lucero, descubierto por I. Líbano en 1987, contiene el registro paleontológico de vertebrados cuaternario más antiguo del País Vasco, con nueve especies de macro-mamíferos representadas, entre las que destacan el tigre dientes de sable. Estes formidable carnívoro quedaró atrapado, junto al resto de animales, en una sima hace unos 600-400.000 años, en un momento que coincide con las primeras evidencias achelenses en Europa.

Reconstrucción de Homotherium latidens realizada por http://brokenmachine86.deviantart.com/art/Homotherium-latidens-363607015

Reconstrucción de Homotherium latidens realizada por BrokenMachine86 http://brokenmachine86.deviantart.com/art/Homotherium-latidens-363607015

El yacimiento de Punta Lucero se encontraba en la falda NW del monte del mismo nombre situado en la desembocadura de la Ría de Bilbao. En este lugar, a partir de 1985 se iniciaron las obras del llamado Superpuerto de Bilbao, que incluían el levantamiento de un dique en Punta Lucero. Para su construcción se emplearon 20 millones de toneladas de piedra que se obtuvieron de la cantera abierta a tal efecto en la falda del monte. La apertura de esta cantera no sólo cambió de manera radical la fisonomía de la entrada de la Ría de Bilbao sino que en el proceso arrasó probablemente con numerosas cavidades quedando solo testigos de algunas de ellas.

Vista aerea de Punta Lucero antes de la construcción del Superpuerto de Bilbao

Vista aerea de Punta Lucero antes de la construcción del Superpuerto de Bilbao. Imagen obtenida de http://farm4.static.flickr.com/3410/3262616691_5633c93757_o.jpg

El yacimiento de Punta Lucero es uno de estos testigos que pudo ser parcialmente rescatado después  de dos intervenciones de salvamento en 1988 y 1992 dirigidas por Pedro Castaños. Los restos se encontraban muy concrecionados y afectados por distintos procesos diagenéticos. Poco después de la excavación de 1988, P. Castaños publicó el estudio paleontológico del yacimiento interpretando el yacimiento como un sitio exclusivamente paleontológico con una cronología del “interestadial Riss-Würm o inicios del Würm” (Castaños 1988). Posteriormente, en el marco de un proyecto de investigación más amplio acerca de las ocupaciones humanas más antiguas de Bizkaia, el paleontólogo Asier Gómez-Olivencia, revisó los materiales de Punta Lucero en el Arkeologi Museoa de Bilbao, identificando, gracias a un canino con el típico perfil aserrado, la presencia de Homotherium o tigre dientes de sable.

Este espectacular hallazgo llevó a la revisión de todo el conjunto por un nutrido de especialistas, incluyendo fósiles recuperados por el descubridor del yacimiento después de las campañas de urgencia y antes de la destrucción definitiva del yacimiento. Este equipo multidisciplinar ha evaluado el conjunto paleontológico, los procesos de formación del yacimiento y los procesos de acumulación de los restos de fauna, así como las implicaciones que estos resultados tienen para el conocimiento de este periodo tan desconocido de la Prehistoria de la Región Cantábrica. Estos resultados se han publicado en la prestigiosa revista Quaternary Science Reviews (Gómez-Olivencia et al. 2015).

Gracias a este estudio se ha podido presentar una lista de animales en la que además de los ya mencionados H. latidens, P. gombaszoegensis y C. mosbachensis, se han identificado restos de rinoceronte, ciervos, megaceros, bisontes, uros y zorro.

Restos de Homotherium latidens recuperados en el yacimiento de Punta Lucero

Restos de Homotherium latidens recuperados en el yacimiento de Punta Lucero (Gómez-Olivencia et al. 2015) http://ars.els-cdn.com/content/image/1-s2.0-S0277379115001870-gr8.jpg

Restos de Canis Mosmachensis (antepasado del lobo) recuperados en Punta Lucero

Restos de Canis mosbachensis (antepasado del lobo) recuperados en Punta Lucero (Gómez-Olivencia et al. 2015) http://ars.els-cdn.com/content/image/1-s2.0-S0277379115001870-gr12.jpg

Esta asociación de fauna permite comparar este yacimiento con otros de la Península Ibérica como el yacimiento de Trinchera Dolina en Atapuerca, siendo el conjunto de Punta Lucero ligeramente más reciente o prácticamente contemporáneo a TD8. En la Región Cantábrica el único yacimiento con una asociación faunística semejante sería el de Mestas del Con en Asturias, en el que Crusafont (1959) identificó distintas especies incluyendo Homotherium crenatidens y Ursus etruscus, aunque desgraciadamente los restos publicados por este autor están en la actualidad desaparecidos..

El análisis tafonómico del yacimiento sugiere que la acumulación de Punta Lucero es estrictamente natural. El yacimiento, que rellena una sima, probablemente actuó como trampa natural para distintos animales. Desgraciadamente, la destrucción parcial del yacimiento por la cantera ha impedido hacer una evaluación más precisa de estos aspectos.

La comarca en torno a la ría de Bilbao es muy rica en yacimientos arqueológicos, con algunos ejemplos de yacimientos de gran antigüedad como Mendieta II, Mendibarrena o Moreaga, que datan probablemente del final del Pleistoceno Medio (300-115.000 años). Otros yacimientos del País Vasco contienen evidencias de ocupación humana de una cronología semejante. Dos de ellos, Arlanpe y Lezetxiki, se localizan en sistemas kársticos fósiles que actualmente aparecen a una altitud moderada (225 m en el caso de Arlanpe y 345 m en el de Lezetxiki) igual que sucede en el caso de Punta Lucero (307 m sobre el nivel del mar). Hasta el momento estas son algunas de las escasas evidencias que disponemos para tratar de reconstruir cómo, cuándo y en qué medio ambiente se produjeron las primeras ocupaciones humanas de la encrucijada vasca.

Referencias:

Gómez-Olivencia, A., Sala, N., Arceredillo, D., García, N., Martínez-Pillado, V., Rios-Garaizar, J., Garate, D., Solar, G., Libano, I., 2015. The Punta Lucero Quarry site (Zierbena, Bizkaia): a window into the Middle Pleistocene in the Northern Iberian Peninsula. Quaternary Science Reviews 121, 52–74.

Disponible también en Academia y Research Gate

Para consultar el estudio inicial:

Castaños Ugarte, P., 1988. Estudio de los restos de la cantera de Punta Lucero (Abanto y Ciérvana, Bizkaia). Kobie (Paleoantropología) 17, 157–165.

La referencia de Mestas del Con

 

Crusafont, M., 1959. El yacimiento de mamíferos del Villafranquiense Superior de Mestas de Con (Asturias). Speleon, 10, pp. 275–302.